Historia negra de Bedar

Así reza la noticia, publicada en el periódico El Imparcial del 18 de Enero de 1901. A pesar de ser una noticia antigua, he omitido el nombre de la víctima:

CRIMEN HORRIBLE

En el pueblo de Bédar (Almería) se cometió el día 10 del corriente un espantoso crimen, del cual no se han tenido detalles hasta ahora por una carta de un pariente de la víctima, que ha sido una pobre anciana de sesenta y tres años de edad, llamada XXXXXXXXXXX.
De dicha carta, dirigida á un colega de Sevilla, son los siguientes párrafos:
«Según parece María fué á coger leña á un barranco llamado del Curato, y el malhechor la cogió, dándola un puntapié en el lado izquierdo del pecho, que la hizo caer á tierra, y con la misma soga que llevaba la amarró del cuello ó la cintura, y desde lo alto de un cerro, tirando de ella, la arrastró por unas lastras, quedando la pobre descuartizada, con la ropa hecha girones, y vino á dejarla en la cruz de un olivo, donde la amarró, después de convencerse de que estaba muerta.
El sitio donde ha sido realizado tan horrendo crimen está muy cerca del pueblo y en sitio elevado, por lo cual no es verosímil que no haya nadie visto cometer tan repugnante hecho.»

El asesino no ha sido capturado.

Cuidado, pozo!

Enero de 2009, andando entre los pinos de uno de los restos de los viejos bosques de pinos de Sierra Alcornia me encuentro con un pozo. Aunque ya sabía que estaría ahí, los pozos no dejan de impresionar, sobretodo porque ni están protegidos ni señalizados. Por suerte éste tiene un pequeño parapeto de piedra, otros no tienen ni eso.

Éste pozo en concreto tiene una profundidad de 50 metros, o eso por lo menos se afirma en los documentos que he podido consultar. El nombre de la mina no puede ser más sugerente: mina de la Cueva Fría.

Pozo de la Mina de la Cueva Fría

Los mineros de antes bajaban a estos pozos por medio de tornos de albardilla. Probablemente eran niños los que bajaban a la mina en busca del preciado mineral de plomo, a menor tamaño, las galerías eran más pequeñas y por lo tanto más económicas. Los muchachos pasaban las piernas en un lazo de la soga de esparto del torno y de esta manera eran bajados a la mina, muchas veces sin ningún sistema de seguridad adicional. Viendo el agujero uno puede llegar a imaginar como debía ser eso.

Un pueblo con mucha historia

¿Alguien lo dudaba? Bédar rezuma historia por todos partes. Todavía sigue ahí y no me resigno a permitir que se siga ignorando. Voy a ser muy pesado con esto, lo sé, pero estamos desperdiciando una gran cantidad de valores seguros que nos aportarían muchos beneficios. Tiendas, souvenirs, turismo… eso es lo que le hace falta a Bédar. ¿Por qué no?

Como muestra dos botones. A los bedarenses seguro que les suena el dibujo mural, al ayuntamiento también, aunque parece que se les ha olvidado que está ahí y se está echando a perder. Total, solo está datado entre el siglo X y XII, siendo por lo tanto el resto más antiguo conocido hasta ahora.

El felus de cobre que lo acompaña es un poco más moderno, ya que fue acuñado en 1474, en tiempos de Muley Hacén. Es la única moneda de época musulmana conocida de Bédar, o al menos que yo sepa. Han habido más, pero se han perdido. Una lástima.

Felus nazarí de BédarFelus nazarí de BédarPintura mural de Bédar

De vuelta con el Pinar de Bedar

Conducto de humosCarmen de Bedar

No es una obsesión, como pudiera parecer, es más bien prisa. La historia de El Pinar de Bédar arranca desde muy antiguo, antes incluso que la misma Bédar, y de los muchos restos que quedaban ya no queda prácticamente nada.
Actualmente, como ya publicamos en el último boletín de Bédar Sostenible, trabajamos a marchas forzadas por salvar todo lo que se pueda ante el avance imparable de la urbanización de El Pinar, que en apenas año y medio ha destrozado la práctica totalidad de zonas mineras antiguas.
Las minas de plomo y cobre de El Pinar de Bédar fueron explotadas por los romanos, y es también una posible fuente de cobre explotada en fechas mucho más antiguas. Junto a las minas de hierro, fueron explotadas a lo largo de toda la historia de Bédar y Serena.
Es de justicia recuperar estos hechos de la historia de nuestro pueblo, y sería muy interesante plantear alguna forma de sacar un beneficio turístico a una zona tan interesante, que ya atrae numerosos mineralogistas en busca de los bonitos minerales que aquí se pueden encontrar.