Hoy hablaremos del patrimonio religioso perdido de Bédar, cuya historia está marcada por una profunda ruptura durante la Guerra Civil, como ocurrió en otros muchos municipios. La antigua iglesia de Santa María de la Cabeza conservaba un conjunto de imágenes, retablos y objetos litúrgicos que en buena parte desaparecieron en 1936. Sin embargo, algunas piezas lograron sobrevivir, y después de la guerra la parroquia recibió además una importante aportación de la antigua capilla minera de El Pinar.
Arriba, retablo actual de la iglesia de Bédar, originario de la capilla de El Pinar.
La devoción a la Virgen de la Cabeza es una de las más antiguas de Bédar, siendo otras de las devociones que posteriormente formarían parte de la religiosidad de Bédar la de San Gregorio Nacianceno, Nuestra Señora de los Dolores, la Virgen del Rosario y el Sagrado Corazón de Jesús.
La tradición histórica sitúa la devoción a la Virgen de la Cabeza en época muy antigua y relaciona su imagen con el territorio limítrofe entre Bédar y Antas. La tradición cuenta que ambos pueblos se disputaron la posesión de la imagen y que Bédar levantó su propio santuario. Según esta narración, la ermita de Bédar quedó terminada el 23 de septiembre de 1507. Según Miguel Flores González Grano de Oro, en un estudio escrito en 1936 sobre las fiestas y tradiciones de Bédar, esta fue la primera ermita de la Virgen de la Cabeza construida por Bédar en su disputa con Antas por la imagen.
En la Gaceta de Madrid de 19 de junio de 1840 ya se recogen nombres de concesiones mineras que hacen referencia a la Virgen de la Cabeza y a la Virgen de los Dolores, lo que demuestra que ambas advocaciones ya están integradas en la toponimia local.
El Archivo Diocesano de Almería conserva los libros parroquiales, y entre la documentación figura un Inventario de 1865. Este documento es anterior a la gran transformación de la minería del siglo XX, lo que constituye una referencia fundamental para reconstruir el patrimonio religioso de Bédar, incluidas las imágenes, retablos y objetos que formaban parte de la parroquia en el siglo XIX.
Antigua imagen de la Virgen de la Cabeza de Bédar, destruida en 1936.
La devoción a Nuestra Señora de los Dolores aparece documentalmente en Bédar durante las primeras décadas del siglo XX. En la Gaceta de Madrid de marzo de 1920, en una relación oficial de Mutualidades Escolares, aparece en Bédar una mutualidad denominada «Nuestra Señora de los Dolores» y otra mutualidad bajo la advocación del Sagrado Corazón de Jesús. Este documento demuestra la presencia organizada de estas advocaciones en Bédar en esa época.
Una referencia especialmente interesante aparece en la documentación de la Real e Ilustre Hermandad del Santo Sepulcro y Nuestra Señora de los Dolores de Almería. En 1925, esta hermandad encargó un manto para su Virgen de los Dolores. El bordado fue realizado por Belén Marina de la Rosa y se hizo siguiendo el modelo de la Dolorosa de Bédar. Esto demuestra no solo que existía una Dolorosa en Bédar en 1925, sino que era lo suficientemente conocida como para ser tomada como referencia artística en Almería. La Dolorosa de Almería era una imagen del siglo XVIII de escuela granadina, tradicionalmente atribuida a Torcuato Ruiz del Peral, y también fue destruida en 1936, al inicio de la Guerra Civil.


Arriba a la izquierda, Nuestra Señora de los Dolores de Bédar. A la derecha, la imagen de Almería, el bordado de su manto se hizo siguiendo el modelo de la imagen bedarense.
Se conserva una fotografía de cómo era la iglesia de Santa María de la Cabeza, que presentaba un aspecto muy diferente al actual. En ella se observa el antiguo retablo, el púlpito y varias imágenes religiosas. La Guerra Civil supuso la destrucción de buena parte de ese patrimonio, desapareciendo el antiguo retablo y el púlpito, todo quemado en 1936. Las imágenes corrieron la misma suerte salvo una, la Virgen del Rosario, que según la tradición fue escondida en una mina, donde permaneció protegida hasta que pasó el peligro.
Mientras la iglesia parroquial de Bédar sufrió la destrucción de 1936, la antigua capilla minera de El Pinar consiguió conservar buena parte de su patrimonio. Esta capilla pertenecía a la Compañía de Águilas, empresa responsable de importantes minas en la zona, y está documentada desde finales del siglo XIX.
A la izquierda, imagen de la Virgen de las Angustias, otra de las imágenes desaparecidas de Bédar.
En agosto de 1936, el capataz facultativo Ismael Fernández dejó constancia por escrito del salvamento de las imágenes de la capilla. Las piezas fueron trasladadas y escondidas en un lugar aislado para protegerlas de la destrucción. Entre ellas se encontraban San Fernando, patrón de El Pinar, la Virgen de Lourdes y un Sagrado Corazón de Jesús. Después de la guerra, parte del patrimonio de El Pinar pasó a la iglesia parroquial de Bédar, y entre esas piezas estaba la Virgen de Lourdes, conservada actualmente en la iglesia y restaurada gracias a la iniciativa de un particular.
En 1941, la Compañía de Águilas cedió gratuitamente a Bédar un importante conjunto de bienes procedentes de la capilla minera, valorado en 1.500 pesetas y que incluía: un San Fernando; una Virgen de Lourdes; el retablo con sus repisas; dos pilas de agua bendita; una lámpara del Santísimo; un sagrario; dos armarios; un catafalco y una cómoda. El actual interior de la iglesia de Bédar es, por tanto, en parte fruto de aquella transferencia de patrimonio desde la capilla de El Pinar.
Arriba, imágenes del Sagrado Corazón de Jesús y de la Virgen de Lourdes, procedentes de la antigua capilla de El Pinar.
San Fernando, patrón de El Pinar, llegó a utilizarse provisionalmente como San Gregorio, ya que la antigua imagen del patrón de Bédar había desaparecido. Durante una procesión, San Fernando cayó del trono y la imagen resultó dañada. La tradición popular explica este episodio de forma jocosa diciendo que San Gregorio se había enfadado por ser sustituido y había provocado la caída de San Fernando de un bastonazo, pero lo cierto es que está históricamente documentado el traslado de la imagen desde la capilla de El Pinar y su utilización transitoria en Bédar.
No todos los objetos de la capilla de El Pinar acabaron en Bédar. Algunos objetos fueron a parar a Turre, Los Gallardos y Antas, mientras que otros quedaron en manos particulares. El Sagrado Corazón de Jesús de esta capilla terminó en manos particulares, llegando a ser expuesto en la muestra «Luces y Sombras» en Vera, en 2023. También se ha documentado material litúrgico de especial interés, como un copón realizado en la Real Fábrica de Platería Martínez de Madrid (lleva el contraste «ZM», junto con las marcas de Villa y Corte correspondientes a 1819). La patena es, por su lado, obra del famoso orfebre francés Placide Poussielgue-Rusand (imagen de la izquierda).
Ya antes de la guerra, la propia capilla de El Pinar estaba experimentando una cierta dispersión de su patrimonio, ligado a la parálisis de la actividad minera. En abril de 1935, una hermandad de Vera adquirió a la Compañía de Águilas cinco casullas, una capa y un armario. La empresa no quiso vender la campana de la capilla por temor a la reacción de los vecinos.
En conjunto, la historia muestra cómo la Guerra Civil transformó profundamente el patrimonio religioso de Bédar. La antigua parroquia perdió buena parte de sus imágenes y mobiliario, pero la Virgen del Rosario logró sobrevivir escondida en una mina. Al mismo tiempo, la capilla minera de El Pinar conservó un importante conjunto de imágenes y objetos que, después de la guerra, fueron trasladados en buena parte a la iglesia de Bédar. El retablo actual y la Virgen de Lourdes son dos de los testimonios más visibles de esa transferencia de patrimonio, que convirtió a la iglesia parroquial en heredera tanto de su propio pasado como del patrimonio de la antigua comunidad minera de El Pinar.
Arriba, vista del interior de la iglesia de Bédar anterior a 1936.
Fuentes:
Archivo Diocesano de Almería — documentación histórica de la parroquia de Santa María de la Cabeza, incluyendo el Inventario de 1865.
El Faro de Bédar — “Tradiciones de Bédar” — historia de las devociones locales, Virgen del Rosario, Semana Santa y Virgen de la Cabeza. El Faro de Bédar — Tradiciones de Bédar
El Faro de Bédar — “La capilla minera de El Pinar de Bédar, la iglesia que sobrevivió a la Guerra Civil” — El Faro de Bédar — La capilla minera de El Pinar
Gaceta de Madrid, 19 de junio de 1840.
Gaceta de Madrid, 20 de marzo de 1920.
Canal Sur — documentación de la Semana Santa de Almería — Canal Sur — documentación sobre la Hermandad del Santo Sepulcro







































































