La línea verde del ferrocarril Bédar-Garrucha: ¿es posible volver a ver las viejas locomotoras a vapor en funcionamiento?

Representación de una de las locomotoras 030T Saint Léonard del ferrocarril Bédar-Garrucha de Chávarri, concretamente la número 1 o “Garruchera”, junto al depósito de agua que estaba ubicado en la estación de Tres Amigos de Bédar, los restos de este depósito se pueden ver en la página 243 del libro.

Antes de empezar, querría dar las gracias a toda la gente que participó y asistió a las presentaciones de nuestro libro “Minas, cales y ferrocarriles, fundiciones y embarque de minerales”, al editor y a todos los concejales y alcaldes de Bédar, Los Gallados, Garrucha, Vera y Turre que han hecho posible que este proyecto viera finalmente la luz.

Se vuelve a hablar de la línea verde del antiguo ferrocarril de Chávarri que unía Mojácar y Garrucha con las minas de Bédar, una ruta más conocida hoy en día por ciclistas, pero que todavía es recuperable y que solo espera la iniciativa de los diferentes ayuntamientos por las que discurre para que sea una realidad.

Uno de los paneles indicativos de la ruta verde del ferrocarril de Lucainena de las Torres
la inversión en la ruta ha sido notable, hasta el punto de rehabilitar algunos de los viejos puentes gracias a la sólida construcción de los estribos.

Por poner un ejemplo de las cosas que se pueden hacer no hay que ir muy lejos, como recuperación de una antigua línea de ferrocarril tenemos Lucainena de las Torres, donde la recuperación de la vía verde ha supuesto un aumento apreciable del turismo a este precioso pueblo enclavado en sierra Alhamilla y donde los proyectos de recuperación de su patrimonio minero e industrial deberían ser ejemplo.

Pero aún se podría ir más allá de recuperar el antiguo trazado. Si realmente hubiera interés, no sería imposible construir una répica de alguna de las locomotoras que prestaron servicio en esta línea (tres 030T y dos 020T del fabricante belga Saint Léonard y una diésel. ¿Sería posible la construcción de una réplica de alguna de las locomotoras de la línea? ¿Se podrían recuperar alguno de los trayectos del ferrocarril? Las respuesta es un sí a ambas preguntas. Es más, tampoco hay que irse muy lejos para encontrar las soluciones. Desde hace un tiempo se están desarrollando en Zurgena con un proyecto de restauración de la estación de tren de Zurgena, la creación de un taller de restauración ferroviaria y de un museo de material ferroviario rodante, tal y como explicó Rafael García de la Mata durante la presentación realizada del libro en Los Gallardos. Actualmente llevan a cabo una recogida de donaciones para la compra de una dresina para el proyecto, en la que yo personalmente ya he hecho mi donación:

https://www.facebook.com/donate/426627138488212/327056939215566/

Un taller de restauración podría replicar modelos de las locomotoras (o poner en marcha modelos adecuados que estuvieran disponibles) y recuperar algunos tramos del trayecto. ¿Un proyecto imposible? pues realmente no, no costaría más que cualquier otro proyecto y recuperar una locomotora similar y repararla sería incluso mucha mejor opción y no mucho más caro que cualquier otro proyecto turístico que nos pueda venir a la cabeza. Dejo a su imaginación el impacto sobre el turismo que podría tener una atracción de tal calibre (en especial para las empresas que viven de ellos), un factor que incidiría de manera importante de la desestacionalización del turismo.

No hay ninguna descripción de la foto disponible.

Nosotros ya hemos puesto nuestro granito de arena recuperando todo el material disponible sobre este ferrocarril, incluida memoria y planos, además de las primeras fotografías publicadas de este tren cuando la línea estaba en funcionamiento, además de documentar todos la línea y todos los elementos del patrimonio que aún existen.

En fin, quiero llamar de nuevo la atención a todos aquellos responsables de todos los pueblos por los que discurre el trazado del viejo ferrocarril de Chávarri (y por los que no, también, pues todos nos veríamos beneficiados) para que tomen en serio este proyecto y que se pongan manos a la obra.

Juan Antonio Soler Jódar

Recuperando el patrimonio minero: el martillo neumático

Hay pocas herramientas tan representativas del trabajo del minero como los martillos neumáticos de perforación, sin embargo, en lo que respecta a la minería en nuestra región, dar con uno se puede considerar como algo realmente excepcional. Tras el cierre de las minas, la venta de material primero y el expolio por parte de chatarreros hace que sea muy difícil encontrar cualquier resto metálico más grande que un tornillo. Pero a veces hay suerte. Ya habíamos encontrado restos realmente interesantes (barrenas, candiles, ruedas de vagonetas…) pero hoy presentamos el excepcional hallazgo de un martillo neumático (con barrena incluida). El instrumento, que puede datar de los años 1950 o 1970, se encuentra en un buen estado de conservación, hasta tal punto que, dada la simplicidad de estas herramientas y con un poco de aceite, no dudamos que pudiera ponerse en funcionamiento de nuevo.

En la mina, el trabajo de martillero era de los más duros y de más riesgo para la salud a causa del gran esfuerzo necesario para esta tarea y la presencia de grandes cantidades de polvo, sin olvidar el riesgo de accidente. Fueron los martilleros los más afectados por las afecciones pulmonares típicas de los mineros, y dado el peso del martillo neumático hallado, resulta difícil imaginar cómo podían manipular dicha herramienta en esos espacios, a veces tan estrechos.

Martillo de aire comprimido con barrena perforadora.

En minería el arranque se puede hacer mediante arranque mecánico y por explosivos. Para el arranque mecánico se utilizan dos tipos de martillos. Los martillos quebrantadores se pueden utilizar cuando las condiciones del trabajo impiden el poner explosivos. Los martillos excavadores no son tan potentes como los anteriores, aunque sí más ligeros y manejables, pudiéndoseles adaptar palas, y se utilizan cuando los materiales a excavar son de poca dureza.

El arranque por explosivos es mucho más rápido, y es el de elección siempre que las condiciones lo permitan. Para colocar el explosivo se han de perforar barrenos en la roca que posteriormente se llenarán de explosivos, para realizar estos barrenos se utilizan largas barrenas perforadoras. Para rocas muy blandas se pueden utilizar perforadoras rotativas, que pueden ser eléctricas o de aire comprimido, pero para rocas duras se utilizaban en la época principalmente martillos perforadores de aire comprimido, que pueden combinar movimientos de golpeo y de rotación.

Detalle del martillo neumático con su barrena perforadora.

Existen diferentes tipos de martillos neumáticos percutores, los ligeros (11 a 17 kg), como el hallado en Bédar y los semipesados (18-22 kg) podían ser manejados por un solo hombre, pero cuando sobrepasaban los 22 kg debían utilizarse métodos de soporte . Los martillos con soporte neumático pueden usarse en casi todo tipo de terrenos y especialmente en aquellos donde no podían usarse máquinas perforadoras de mayor rendimiento, como por ejemplo los carros barrenadores o perforadoras de columna, dotadas de mecanismo de avance automáticos, de los que no tenemos constancia que se utilizaran en la época de Hierros de Garrucha en las minas de Bédar.

José Soler Campoy nos muestra el martillo neumático en Bédar.

La perforación de los barrenos podía hacerse en seco, en el cual el aire a presión llega al fondo del barreno para ir eliminando los detritus. También se podían utilizar la perforación húmeda. La inyección de agua normalmente es beneficiosa, pues aumenta la duración del útil y puede facilitar la salida de los detritus, pero su utilización era obligada cuando el polvo resultante de la perforación era nocivo para la salud. Según nos cuentan varios testimonios (entre ellos Diego Rubio, antiguo minero de Bédar), si no se regulaba bien la salida de agua en el martillo (y aparentemente no era nada fácil) se generaba bastante barro, que dificultaba mucho el trabajo, por lo que los martilleros no usaron este sistema todo lo que hubiera sido deseable.

Publicidad de la época de martillos neumáticos Flottmann, similares al de la fotografía. Realmente hacían falta unos brazos como los del operario de la ilustración para manejar estas herramientas.

Sin duda, un buen hallazgo que puede tener un lugar destacado en cualquier museo de la minería.

Minero instalando un compresor portátil marca Bético en la mina Angustias de Bédar, transporta al hombro uno de estos martillos de aire comprimido.

Los palacetes de Chávarri en Mojácar y Bédar: dos restauraciones con desigual resultado

La casa de los ingenieros de Bédar hacia 1905.

Fue por 2015 cuando apareció la primera fotografía histórica de la casa de los ingenieros de Bédar o “chatêtelet” de los Chávarri, también conocida como “Casa Rosa”.

Este edificio histórico de Bédar estuvo a punto de desaparecer, completamente en ruinas y con la fachada combada y amenazando derrumbe. Solo el empeño de los propietarios impidió su ruina total, llevando además a cabo una restauración muy conseguida, siguiendo toda la información de la que se disponía durante esos años, básicamente la proporcionada por los testimonios que aún recordaban el aspecto y distribución interior de esta casa. La restauración se completó antes de la aparición de la fotografía de 1905, por lo que no pudo reconstruirse la escalera anterior de acceso a la segunda planta, algo que no desmerece para nada la cuidadosa restauración, en la que se utilizaron los materiales originales siempre que fue posible y reconstruyendo el resto siguiendo el estilo general de este hermoso edificio.

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La casa de los ingenieros hacia el año 1999, con la fachada a punto de derrumbarse.

La historia de esta casa queda recogida en la obra recientemente publicada Minas, Cables, ferrocarriles, fundiciones y embarque de Minerales Bédar, Los Gallardos, Garrucha, Mojácar, Turre y Vera (1840-1970) publicada por la editorial Arráez y cuya última presentación oficial se llevará a cabo mañana día 18 de agosto en Garrucha. El palacete de Bédar, como el palacio de la finca del Moro Manco en Mojácar, fueron la residencia utilizada tanto por el Víctor Chávarri Salazar como por su hijo Víctor Chávarri Anduiza, quien fue marqués de Triano, en sus visitas a sus negocios almerienses.

Se trataba de la casa dirección construida a la vez que el ferrocarril minero de los Chávarri, construido entre 1895 y 1896. Otro palacio se construyó en el puerto de descarga, en Mojácar, casi con seguridad diseñado por el mismo arquitecto que el palacete de Bédar. Este palacio, antes de ser remodelado, presentaba una escalera frontal del mismo tipo que la de su homónimo de Bédar. En la ora citada se muestran las primeras fotografías inéditas de este palacio antes de su remodelación y el añadido de su nueva fachada de estilo oriental, lo que se llevó a cabo probablemente en 1909.

Entrada original del palacio de Chávarri en Mojácar hacia 1898, antes de añadirse la nueva fachada de estilo tipo oriental, posiblemente hacia 1909.

Puede decirse, sin lugar a dudas, que la restauración del palacete de los Chávarri en Bédar ha sido mucho mejor y que ha conservado mucho más el espíritu histórico del edificio que la que se ha llevado a cabo con el palacete de Mojácar, incorporado en el hotel “Alegría” y cuya restauración parece que ha seguido otros criterios más comerciales.

La restauración del palacete de Bédar, llevada a cabo por el propietario, Jesús Fernández, ha seguido el estilo original de la casa, tanto en la carpintería como en los elementos de hierro forjado, utilizando los materiales originales del edificio siempre que fue posible. Desde el edificio se podía controlar toda la actividad en la estación de ferrocarril de Tres Amigos, motivo por el cual el edificio contaba tanto con las oficinas para los empleados de la Chávarri, Lecoq y Compañía (seguramente la planta inferior) y unos lujosos aposentos tanto para el ingeniero jefe de la compañía (Manuel Figuera primero y Andrés López de La Presa después) así como para las visitas, bien documentadas, que efectuaron Víctor Chávarri y su hijo para inspeccionar sus negocios mineros en Almería.

Hay que agradecer a Jesús Fernández la recuperación de este edificio, parte del patrimonio histórico de Bédar, especialmente habiéndolo hecho con tanto cariño y sin ninguna ayuda o subvención. Por mi parte, yo quisiera agradecerle que me haya permitido visitarlo y poder pisar por donde, cien años antes, pisaron los ingenieros directores de las minas y hasta el mismísimo Víctor Chávarri.

Juan Antonio Soler Jódar

Aparente falsa alerta de incendio en la zona de Bédar

Hacia las 8:20 horas saltaban las alarmas al ver una avioneta del INFOCA sobrevolando la sierra de Bédar y tres camiones de bomberos que han pasado en dirección a Serena.

Los camiones han vuelto rápidamente y el avión ha dejado de sobrevolar la zona (20:45), puede haberse tratado de una falsa alarma o algún conato de incendio rápidamente controlado, no se observa ninguna humareda sospechosa por la zona.

En esta ola de calor hay que seguir siendo muy cuidadosos, el riesgo de incendios sigue siendo alto.

Avión del INFOCA sobrevolando el cerro de la Cruz
Avión sobrevolando el cerro de la Cruz
Camión de bomberos volviendo desde Serena
Camión de bomberos volviendo desde Serena