La sierra que amamos, devastada por el fuego

Aún no hemos salido del shock provocado por la tragedia que está viviendo nuestra sierra. En estos momentos no cabe otra valoración que no sea la de confiar en que el incendio pueda ser controlado cuanto antes, que se localice a las personas desaparecidas y que se preste toda la ayuda posible a quienes han resultado damnificados. Lo primero son las víctimas, sus familias y todas aquellas personas que, además del sufrimiento y la incertidumbre, ni siquiera saben todavía si conservan sus hogares o sus propiedades. Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a los servicios de extinción de incendios, a los cuerpos de seguridad, a los equipos de emergencias, a los voluntarios, a los profesionales de la información y a los ayuntamientos que han habilitado espacios de acogida y han prestado apoyo a quienes lo necesitaban. Gracias a todos los que, de una u otra forma, están ayudando en estos momentos tan difíciles.

Como blog dedicado al estudio, la divulgación y la defensa del patrimonio, especialmente del patrimonio minero, vivimos también estos días con una enorme tristeza. Nos duele profundamente el inmenso daño causado a nuestro patrimonio natural, a la flora y la fauna que forman parte inseparable de la identidad de esta sierra, pero también nos preocupa el patrimonio histórico y cultural que ha quedado amenazado por las llamas. La imagen que acompaña estas líneas, con el fuego avanzando peligrosamente cerca del histórico Palacete de los Chávarri, en Bédar, refleja la angustia que hemos sentido durante estas interminables horas.

Sabemos que, cuando llegue el momento, habrá que evaluar los daños y trabajar para recuperar todo aquello que sea posible. Será un camino largo y difícil, pero queremos dejar claro desde hoy nuestro compromiso de no dejar de trabajar por la recuperación de nuestra querida sierra, de su patrimonio natural, histórico e industrial, porque constituye una parte irremplazable de nuestra memoria colectiva y de nuestra identidad.

Hoy, sin embargo, es tiempo de solidaridad, de respeto y de esperanza. Esperanza en que el incendio quede definitivamente controlado, en que no haya que lamentar más pérdidas y en que todas las administraciones competentes pongan los medios necesarios para que una tragedia como esta no vuelva a repetirse. Ese es el mejor homenaje que podemos hacer a quienes están sufriendo y la mejor forma de honrar y proteger el extraordinario legado que todos tenemos la responsabilidad de conservar.

Nuevo libro: 42 cables aéreos históricos que recuperan la memoria industrial del sureste español

¿Hubo un cable aéreo cerca de tu pueblo?


Durante décadas, decenas de estas impresionantes infraestructuras atravesaron montañas, barrancos y valles del sureste español, uniendo minas, estaciones ferroviarias y puertos. Hoy, muchas han desaparecido casi por completo, pero su historia permanece en documentos, fotografías y en la memoria de los paisajes que transformaron.

El próximo 17 de julio se publicará un libro que reúne el resultado de más de veinte años de investigación sobre los cables aéreos históricos, una obra que combina historia, ingeniería y patrimonio industrial.

El libro incluye un catálogo documental con 42 líneas de cables aéreos, muchas de ellas vinculadas directamente a pueblos y comarcas concretas:

Almería

  • Serena (Bédar) – Garrucha y trinchera Villalta (Bédar).
  • Serena (Bédar) – Los Gallardos.
  • Líneas secundarias de las minas de Bédar: Carabinera, Pobreza, Borrasca, Santiago, Silencio y Angustias.
  • Mina Cuatro Amigos (Bédar).
  • Puerto de Garrucha.
  • Barranco Jaroso, mina Violeta, mina Los Tres Pacos y otras líneas de Sierra Almagrera (Cuevas del Almanzora).
  • Mina Isabel (Mojácar).
  • Cuevas Negras y Gran Coloso (Tíjola y Bayarque).
  • Cable Cabarga San Miguel y cables del Manzano y Cortijuelo (Serón y Bacares).
  • Minas del Tesorero (Serón y Baza), también en Granada.
  • Cable de Cóbdar.
  • Canteras de andesita de Rodalquilar y Mesa Roldán (Níjar y Carboneras).
  • Rincón de Martos (Níjar).
  • Colativí – Casa Fuerte (Tabernas, Níjar y Almería).
  • Calares – ferrocarril de Lucainena de las Torres a Agua Amarga.
  • Los Baños – estación de El Chorrillo (Pechina).
  • Alfaro – ferrocarril de Sierra Alhamilla (Rioja y Pechina).
  • Canteras de Huéchar al Andarax.
  • Olula de Castro – Fuente Santa.
  • Gérgal – Cruz de Mayo.
  • Mina Miguelito (Gérgal).
  • Nacimiento.
  • Escúllar.
  • Beires – Doña María (Beires, Ohanes y Nacimiento).

Granada

  • Las Piletas – estación de Huéneja.
  • Minas del Conjuro (Busquístar, La Taha, Órgiva y Vélez de Benaudalla).
  • Dúrcal – Motril (Dúrcal, Nigüelas, Lecrín, El Pinar, Lanjarón, Vélez de Benaudalla, Órgiva y Motril).
  • Mina Santa Julia – estación de Riofrío (Loja).
  • Guájar Alto – Río Verde (Los Guájares, Lentegí, Otívar y Almuñécar).

Jaén

  • Cable del Centenillo (Baños de la Encina, La Carolina y Carboneros).
  • Cable del Guindo (La Carolina).
  • Cable de la mina Sinapismo (La Carolina).
  • Cable de la mina La Abundancia.
  • Pozo Mirador – Santo Tomás (Baños de la Encina).
  • Cable de Grañena (Jaén).

Málaga y Melilla

  • Altos Hornos de Málaga (desde las minas de Casariche y Badolatosa, en Sevilla).
  • Línea de Marbella.
  • Línea de San Juan de las Minas (Guelaya, Melilla).

La obra incorpora además decenas de imágenes históricas recuperadas, incluyendo fotografías inéditas procedentes de archivos públicos y privados, junto con documentos gráficos que permiten reconstruir instalaciones hoy desaparecidas o de las que apenas quedan vestigios. Muchos de estos cables aéreos han desaparecido casi por completo; por ello, este libro pretende conservar su memoria y poner en valor un patrimonio industrial antes de que se pierdan definitivamente sus últimos testimonios materiales.

La portada del libro muestra una fotografía inédita de la línea de cable aéreo del mítico barranco Jaroso de Sierra Almagrera, una de las muchas imágenes recuperadas durante la investigación y que permiten descubrir cómo eran estas instalaciones cuando todavía estaban en funcionamiento. A través de fotografías históricas, planos, informes técnicos y documentación de archivo, la obra reconstruye la evolución de una tecnología que tuvo un papel fundamental en la minería española desde finales del siglo XIX hasta el siglo XX. Destacamos, entre otras fotografías inéditas, una vista impresionante del cargadero de cable aéreo de Los Gallardos o una nueva serie de fotografías de Serón-Bacares, entre otras.

Esta obra no solo estudia una tecnología de transporte: recupera la historia de decenas de localidades, de sus explotaciones mineras y de las personas que hicieron posible unas instalaciones que fueron símbolo de innovación e ingenio.

Muchos de estos cables forman hoy parte de un patrimonio frágil y poco conocido. Conocerlos es también conservar la memoria de una época en la que los paisajes estaban unidos por auténticos caminos suspendidos sobre las montañas.

Título: Atlas de cables mineros de Andalucía oriental y Melilla
Autor: Juan Antonio Soler Jódar
Extensión: 426 páginas con más de 800 ilustraciones (fotografías, planos, documentos, etc.)
Formato: tapa dura
Contenido: historia + características y evolución tecnológica + instalación de cables aéreos + Carlos Bahlsen y La Maquinista de Almería + catálogo de 42 líneas aéreas documentadas

Disponible a partir del 17 de julio en Amazon.

Un viaje por los cables aéreos de la minería: un nuevo libro recupera una historia casi olvidada

El próximo 17 de julio verá la luz Atlas ilustrado de cables aéreos mineros en Andalucía oriental y Melilla (1884–1966), una obra que reúne por primera vez un estudio sistemático de una de las infraestructuras más características, y al mismo tiempo más desconocidas, de la minería del sureste peninsular. A través de sus páginas, el lector descubrirá cómo estos ingenios permitieron salvar barrancos, sierras y grandes desniveles para transportar millones de toneladas de mineral desde las explotaciones hasta los ferrocarriles o los embarcaderos. Aunque se trata de un trabajo de investigación, está concebido para que pueda ser disfrutado tanto por especialistas como por cualquier persona interesada en la historia, la ingeniería o el patrimonio industrial.

El libro no se limita a catalogar instalaciones. Cada cable aéreo se estudia en su contexto histórico y tecnológico, analizando las circunstancias de su construcción, las empresas y los ingenieros que participaron en su diseño, las soluciones técnicas adoptadas y su evolución a lo largo del tiempo. El resultado es una obra que combina el rigor de la investigación con una narración accesible, permitiendo comprender no solo cómo eran estas instalaciones, sino también por qué representaron un avance decisivo para la minería de finales del siglo XIX y buena parte del XX.

Uno de sus principales valores reside en la amplitud y diversidad de las fuentes consultadas. La investigación se apoya en una extensa documentación procedente de archivos públicos y privados, prensa histórica, publicaciones técnicas nacionales e internacionales, memorias de empresas mineras, expedientes administrativos, planos originales, catálogos de fabricantes y una extraordinaria colección de fotografías históricas, muchas de ellas inéditas. Ese trabajo de documentación ha permitido identificar instalaciones prácticamente desconocidas, reconstruir trazados desaparecidos y aclarar numerosos aspectos técnicos que hasta ahora permanecían dispersos o sin estudiar.

La estructura de la obra facilita distintos niveles de lectura. Quien busque una visión general encontrará una introducción que explica el desarrollo de la tecnología de los cables aéreos, sus principales fabricantes y los sistemas constructivos empleados. A partir de ahí, el catálogo reúne cada instalación conocida en una extensa región del sureste español mediante fichas ampliamente documentadas, acompañadas de mapas, planos, fotografías históricas, esquemas y referencias documentales que convierten el libro tanto en una obra de consulta como en una referencia para investigadores, historiadores, ingenieros y aficionados al patrimonio industrial.

Con su publicación el 17 de julio, esta obra aspira a convertirse en un referente sobre la historia de los cables aéreos mineros en España y, al mismo tiempo, a contribuir a la difusión y valoración de un patrimonio tecnológico que, pese a haber desaparecido en gran medida del paisaje, sigue siendo fundamental para comprender la historia minera e industrial del sureste español. Es una invitación a descubrir un capítulo poco conocido de nuestro pasado, donde la ingeniería, la minería y el territorio se entrelazan para contar una historia tan fascinante como desconocida.

Desaparece el último castillete de Bédar: adiós al pozo P de la mina Mahoma

Con la desaparición del último castillete que permanecía en pie en Bédar, el del pozo P de la mina Mahoma, se cierra un capítulo fundamental de la historia minera del municipio. Esta estructura, que durante décadas formó parte inseparable del paisaje bedarense, no era solo un vestigio industrial, sino también un símbolo de la memoria colectiva de generaciones de mineros y de familias que vivieron vinculadas a la extracción de mineral. Su pérdida supone la desaparición de uno de los últimos testimonios visibles de un pasado que marcó profundamente la identidad de la localidad.

Resulta especialmente triste comprobar cómo, año tras año, el patrimonio histórico minero de Bédar ha ido deteriorándose o desapareciendo sin que se hayan tomado medidas suficientes para garantizar su conservación. Castilletes, galerías, cargaderos y otras infraestructuras que narraban la extraordinaria historia minera de la Sierra de Bédar han sucumbido al abandono y al paso del tiempo. Esta situación contrasta con la de otros municipios de la comarca, como Lubrín, donde se están impulsando iniciativas para recuperar y poner en valor antiguas infraestructuras mineras como parte de su patrimonio cultural y turístico. Mientras allí se trabaja para preservar estas huellas del pasado, en Bédar algunos de sus elementos más emblemáticos terminan desapareciendo por falta de actuaciones que garanticen su mantenimiento.

La desaparición del castillete del pozo P de la mina Mahoma debe servir como una llamada de atención sobre la necesidad urgente de proteger lo que aún queda de este patrimonio excepcional. Conservar estos restos no significa anclarse en el pasado, sino valorar y transmitir una herencia cultural única que forma parte de la historia de Bédar. Hoy decimos adiós al último castillete, pero también lamentamos que con él se haya perdido otra pieza irremplazable de la memoria minera de nuestro pueblo.

Duodécimo curso de campo en Bédar para los alumnos de la Université de Lorraine de Nancy / Douzième cours de terrain à Bédar pour les étudiants de l’Université de Lorraine de Nancy.

Le douzième cours de terrain des étudiants du département Sciences de la Terre de la Faculté des Sciences et Technologies de l’Université de Lorraine à Nancy s’est achevé avec succès le mardi 17 mars, après deux semaines d’activités intensives menées du 3 au 17 mars. Cette édition a permis aux étudiants de mettre en pratique leurs connaissances théoriques dans un cadre exceptionnel, tout en développant leurs compétences d’observation, d’analyse et de travail en équipe sur le terrain.

Au cours de ce séjour, les participants ont pu réaliser de nombreux travaux géologiques et cartographiques, dans des conditions globalement favorables, malgré quelques épisodes de pluie qui n’ont heureusement pas entravé de manière significative le bon déroulement des activités prévues.

Comme lors des années précédentes, et en coordination avec le professeur M. Hibsch, l’Association des Amis du Patrimoine Minier de Bédar (APAMIBE) et l’Association des Amis d’El Argar pour la réhabilitation des sites archéologiques néolithiques, ainsi que la mairie de Bédar, ont apporté un soutien logistique précieux. Leur collaboration s’est traduite par la mise à disposition d’équipements de sécurité, de trousses de premiers secours, ainsi que des locaux municipaux (Guadalinfo), contribuant ainsi à garantir de bonnes conditions de travail et de séjour pour l’ensemble des participants.

Nous adressons nos sincères remerciements à toutes les personnes et institutions impliquées dans l’organisation de ce cours de terrain, dont l’engagement et la disponibilité ont été déterminants. Nous félicitons également les étudiants et les enseignants pour leur investissement tout au long de ces deux semaines, et nous espérons que cette expérience aura été aussi enrichissante sur le plan scientifique qu’humain.

El duodécimo curso de campo de los estudiantes del departamento de Ciencias de la Tierra de la Facultad de Ciencias y Tecnologías de la Universidad de Lorena en Nancy concluyó con éxito el martes 17 de marzo, tras dos semanas de actividades intensivas desarrolladas del 3 al 17 de marzo. Esta edición ha permitido a los estudiantes poner en práctica sus conocimientos teóricos en un entorno excepcional, al tiempo que desarrollaban sus competencias de observación, análisis y trabajo en equipo sobre el terreno.

Durante esta estancia, los participantes han podido realizar numerosos trabajos geológicos y cartográficos, en condiciones globalmente favorables, a pesar de algunos episodios de lluvia que, afortunadamente, no han dificultado de manera significativa el buen desarrollo de las actividades previstas.

Como en años anteriores, y en coordinación con el profesor M. Hibsch, la Asociación de Amigos del Patrimonio Minero de Bédar (APAMIBE) y la Asociación de Amigos de El Argar para la rehabilitación de los yacimientos arqueológicos neolíticos, así como el Ayuntamiento de Bédar, han aportado un valioso apoyo logístico. Su colaboración se ha traducido en la puesta a disposición de equipos de seguridad, botiquines de primeros auxilios, así como de locales municipales (Guadalinfo), contribuyendo así a garantizar buenas condiciones de trabajo y de estancia para todos los participantes.

Expresamos nuestro más sincero agradecimiento a todas las personas e instituciones implicadas en la organización de este curso de campo, cuyo compromiso y disponibilidad han sido determinantes. Felicitamos también a los estudiantes y a los profesores por su implicación a lo largo de estas dos semanas, y esperamos que esta experiencia haya sido tan enriquecedora en el plano científico como en el humano.

Un mundo detenido en el encuadre

Recensión de «La expedición minera de la Sociedad Schneider (1898). Un viaje fotográfico por el sureste español»

JORGE GARCÍA

Recuerdos de Cástaras

Hay libros que no se leen: se recorren. No se abren, se atraviesan. Su materia no es únicamente el texto ni siquiera la imagen, sino una suerte de espesor temporal que se deposita página a página, como polvo fino sobre los muebles de una casa abandonada. «La expedición minera de la Sociedad Schneider (1898). Un viaje fotográfico por el sureste español» pertenece a esa estirpe rara: la de los libros que restituyen un mundo.

Editado por la Diputación Provincial de Granada en 2025, el volumen rescata y ordena una selección significativa —122 imágenes— de un álbum fotográfico compuesto originalmente por casi trescientas fotografías tomadas entre mayo y octubre de 1898 por ingenieros de la sociedad francesa Schneider et Cie. durante una campaña de prospección minera en el sureste de la península ibérica y norte de Portugal. El resultado trasciende con holgura el ámbito de la arqueología industrial o de la historia económica: estamos ante un documento visual de primer orden para comprender la vida material, los paisajes y los ritmos humanos de una España rural situada en el umbral de la modernidad.

El hallazgo como forma de destino

Todo libro verdadero tiene una historia previa, casi siempre marcada por el azar. Pero hay azares que parecen obedecer a una lógica más profunda. En este caso, el punto de partida es la tenacidad de Juan Antonio Soler Jódar, médico almeriense afincado en Francia, que durante años rastreó archivos y colecciones privadas en busca de documentación relacionada con la minería de Bédar, donde trabajó su abuelo. Buscaba huellas y, sin embargo, encontró un tesoro.

En junio de 2018, en manos de un anticuario de Lyon, apareció un álbum de gran formato que reunía 294 fotografías originales y varias postales. El conjunto, en apariencia técnico y funcional, reveló pronto un alcance inesperado: no era solo el registro de una misión empresarial, sino el relato visual de un viaje largo, atento, casi demorado, por territorios que los ingenieros franceses percibieron como remotos, arduos y, en cierto modo, exóticos. La minería era el motivo; la mirada, en cambio, iba mucho más lejos.

Una expedición técnica, una mirada humana

A finales del siglo XIX, Schneider et Cie. —el gigante industrial de Le Creusot— se enfrentaba a la insuficiencia de sus recursos de hierro locales. La solución fue mirar al sur. La campaña de 1898, dirigida por el ingeniero Horace Busquet y en la que participaron también Stéphen Czyszkowski y Víctor Piery, recorrió un itinerario extenso y complejo: Cartagena, La Unión, Almería, Bédar, Granada, la Alpujarra, la costa granadina, Córdoba, Sevilla, Madrid y, finalmente, Moncorvo, en Portugal.

Las fotografías documentan minas —La Mulata, Higuera, Santa Catalina, El Conjuro—, fundiciones, puertos y proyectos de infraestructuras como el frustrado ferrocarril y embarcadero de Calahonda. Pero lo verdaderamente revelador es aquello que excede la finalidad profesional: caminos, posadas, vados, diligencias, mercados, niños, mujeres cargando leña, jornaleros, aguadoras. Es la mirada de quien viene del corazón del vapor y el acero y se topa de frente con un mundo de tracción animal y gestos ancestrales. La cámara se detiene, observa, espera. No hay prisa.

La fotografía como afición y como asombro

El ensayo de Manuel Titos Martínez sitúa con precisión el álbum Schneider en la historia de la fotografía granadina de finales del siglo XIX. Junto al álbum montañero de la Casa de los Tiros (1891-1893) y al de la expedición antropológica de Federico Olóriz (1894), el conjunto de 1898 completa una triada fundacional para el conocimiento visual de Sierra Nevada y la Alpujarra.

A diferencia de sus precedentes, el álbum de la expedición Schneider destaca por su volumen y diversidad temática. No es solo paisaje ni solo antropología: es minería, viaje, vida cotidiana, arquitectura vernácula, monumentalidad histórica. Técnicamente, las imágenes reflejan la revolución de las placas secas al gelatino-bromuro y la progresiva portabilidad de los equipos, que permitió a estos ingenieros actuar como fotógrafos aficionados con notable libertad. Gracias a ello, el álbum recoge escenas imposibles en décadas anteriores: gestos, miradas, instantes no preparados.

Un mundo sin motores

Hay un rasgo que atraviesa todo el libro con una fuerza silenciosa: la absoluta ausencia de máquinas de combustión. El mundo que muestran estas fotografías se mueve a pie, a lomos de mula, con la sola fuerza del aliento humano. Y, en el mar, por el viento que hincha las velas… El tiempo es otro. Las distancias pesan. Los cuerpos trabajan.

En las series dedicadas a Cástaras —donde los ingenieros residieron durante un tiempo— la vida se despliega sin dramatismo, pero con una intensidad que hoy resulta conmovedora. Calles estrechas, fachadas encaladas, niños que juegan, mujeres que cargan agua o leña, miradas que se cruzan con la cámara con una mezcla de curiosidad y reserva. Una de las imágenes lleva un título revelador: Flirt à Cástaras. Nada más, nada menos.

En Motril, el álbum ofrece uno de los testimonios gráficos más completos sobre la zafra de la caña de azúcar a finales del siglo XIX: el corte, el transporte, la llegada a las fábricas, los chambaos de verano junto al mar. Aparece incluso la fábrica de Nuestra Señora de la Cabeza, destruida por un incendio en 1901. La fotografía, aquí, es memoria anticipada.

Leer las microhistorias

El texto de Ángel Bañuelos Arroyo acompaña el catálogo con una lectura minuciosa del itinerario, los contenidos y los contextos. Pero su aportación desborda el marco del análisis: a una investigación sostenida sobre la expedición y la minería del sureste peninsular se suma un trabajo paciente y decisivo de mediación y persistencia, sin el cual este álbum difícilmente habría abandonado el ámbito privado para convertirse en patrimonio compartido.

Más allá del análisis histórico, el libro propone algo más sutil: invita a leer las imágenes como relatos mínimos, como fragmentos de vidas que no dejaron rastro escrito. Cada instante detiene el paso. Una suspensión. Un momento que, sin saberlo, quedó a salvo del olvido. El colofón del libro lo expresa con una claridad casi poética: cada imagen es una luz rescatada de un mundo que no volverá. Y, sin embargo, vuelve —por un momento— en la mirada del lector.

Un libro necesario

No estamos ante un catálogo complaciente ni ante un ejercicio nostálgico. La expedición minera de la Sociedad Schneider (1898) es un libro necesario porque amplía nuestro campo visual sobre el pasado. Nos recuerda que la historia no se compone solo de grandes acontecimientos, sino también de gestos menores, de trayectos lentos, de trabajos repetidos.

La conjunción de la mirada coleccionista de Juan Antonio Soler, el rigor historiográfico de Manuel Titos y la lectura territorial de Ángel Bañuelos da como resultado una obra sólida, bien editada y conceptualmente coherente. Un libro que se deja leer despacio, como se recorre un camino antiguo, sabiendo que cada recodo guarda algo.

Quizá ahí resida su mayor virtud: en enseñarnos a mirar sin prisa.

Datos técnicos de la obra

Título: La expedición minera de la Sociedad Schneider (1898). Un viaje fotográfico por el sureste español

Edición: Diputación Provincial de Granada, 2025

Textos: Juan Antonio Soler Jódar · Manuel Titos Martínez · Ángel Bañuelos Arroyo

Contenido: Selección de 122 imágenes de un álbum original con 273 fotografías y 17 postales (1898)

Páginas: 180

Ámbito geográfico: Sureste español (Murcia, Almería, Granada, Alpujarra, costa granadina), Córdoba, Sevilla, Madrid y Portugal

Materia: Fotografía histórica · Historia de la minería · Antropología visual · Paisaje cultural

Idioma: Español (con anotaciones originales en francés)

ISBN: 978-84-7807-762-5

Depósito legal: GR 1060-2025.

Disponible en:

Centro de Arte Contemporáneo José Guerrero,

C/ Oficios, 8 · 18001 Granada

Tel. 958 22 01 09

Precio: 18 €

Imágenes de las páginas del libro:

1.- Un mundo que avanza despacio: Le relais avant Padul (val de Lecrin).

2.- La vida cotidiana, sin pose: Porteuse d’eau. Castaras.

3.- Cruzar era también viajar: Le gué près de Salobreña.

4.- Trabajo, paisaje, tiempo: Transport de la canne à sucre (Motril).

5.- El viaje también mira la historia: Porte de la Justice (Alhambra).

Presentaciones en Huércal-Overa y Beires

Estos dos últimos días han estado cargados de actividades para los investigadores del grupo APAMILE. Ayer, 25 de diciembre, se presentó oficialmente la nueva revista ZAMBRA, la nueva Revista Cultural del Ayuntamiento de Huércal-Overa, en la que han participado con los artículos: «Jesualdo y César Giménez de Cisneros Sevilla: los últimos románticos», de Magda Navarro Arias y «Breve historia de la minería y la metalurgia en Huércal-Overa», por parte de Juan Antonio Soler Jódar y José Berruezo García.

Arriba, fotografía en conjunto de colaboradores del primer número de la revista ZAMBRA, publicada en el portal Overa Viva.

Arriba, presentación en Beires, junto a Joaquín Gaona Villegas, de los artículos publicados en FARUA sobre la minería y el cable aéreo de transporte de mineral de Beires a la estación de Doña María. Una pequeña reseña técnica para comprender la importancia del cable de Beires en la historia de la evolución tecnológica de estos ingenios, ya que supuso un punto de inflexión en su evolución a inicios del siglo XX, un ejemplo claro de la superioridad de las nuevas patentes alemanas sobre los obsoletos sistemas usados hasta entonces. Incidimos también en la relación que hubo entre la minería de mineral de hierro de Beires y la industria de construcción naval y, cómo no, la presentación de un impresionante álbum de fotografías que muestran, con un nivel de detalle nunca antes visto, cómo se instalaba una de estas líneas de transporte aéreo. Una grabación completa del evento se publicará en los medios en la página del Centro Virgitano de Estudios Históricos Berja-La Alpujarra.

Arriba, Juan Antonio Soler y la alcaldesa de Beires, Carmen González, en el Museo minero de Beires, en el momento de la entrega de un ejemplar del libro «»La expedición minera de la sociedad Schneider (1898). Un viaje por el sureste español», recientemente publicado en Granada.

Queremos agradecer a todos los asistentes a la presentación hoy en Beires, un precioso pueblo de la Alpujarra almeriense y su magnífico y acogedor Museo-centro interpretación minero.

La expedición minera de la Sociedad Schneider (1898). Un viaje por el sureste español

Ayer se presentó, en la Casa Molino Ángel Ganivet de Granada el libro «La expedició minera de la Sociedad Schneider (1898)», con la participación de la diputada de Cultura y Educación, Pilar Caracuel, Juan Antonio Soler Jódar, Manuel Titos Martínez y Ángel Bañuelos Arroyo.

El álbum fotográfico, con casi 300 fotografías, muestra el viaje de una expedición en 1898 de la sociedad francesa Schneider, una importante multinacional en la actualidad, en busca de yacimientos de hierro. Desde Cartagena a Moncorvo (Portugal), pasando por Almería, Granada y la Alpujarra Granadina, se trata de un testimonio fotográfico de primer orden. Con algunas fotografías mineras, destacan sobre todo las fotografías de escenas del día a día de las gentes de los diferentes pueblos, paisajes, edificios y todo lo relacionado con el viaje (carruajes, posadas, pasos de vados, etc.), incluidos edificios desaparecidos, como la fábrica de azúcar de Nuestra Señora de la Cabeza en Motril, víctima de un incendio en 1901.

Son numerosas las ciudades y pueblos que fueron retratados: Murcia, Cartagena, Almería, Berja, Benaudalla, Padul, Cástaras, Motril, Vélez, Salobreña, Motril, Calahonda, Órgiva, Trevélez, Busquistar, Almejijar, Loja, Córdoba, Sevilla, Moncorvo, Madrid… Destacan series fotográficas como las de Cástaras o las de Motril, con la industria de la caña de azúcar.

Entre los pueblos por los que pasaron se encuentra también Bédar, al parecer invitados por el vicecónsul inglés en Garrucha, Clifton Pecket. El resultado fueron unas 20 fotografías de Cuatro Amigos, el Jauto y Serena, incluidas las principales minas de hierro, Santa Catalina y La Mulata, la icónica Cueva Oscura de Bédar (abajo).

25/10/2025- Presentación de la Revista FARUA en Berja: el cable aéreo de Beires al detalle

El 25 de octubre se presenta en el salón de actos del Molino del Perrillo de Berja, a las 19:30H el número 28 de la revista FARUA. Nos hacemos eco de la publicación, en este número de un artículo publicado en colaboración de Joaquín Gaona Villegas y Juan Antonio Soler Jódar sobre el cable aéreo de transporte de Beires, que conectaba las minas de esta localidad con la estación de Doña María, para la carga en el ferrocarril de Linares a Almería.

En este artículo, se da a conocer un álbum inédito de fotografías en la que se documenta con detalle la instalación del cable aéreo en 1901, siendo la primera colección de fotografías que muestra, con tanto detalle, la instalación de una de estas líneas de carga. Desde la sala de máquinas, estaciones tensoras, de ángulo, diferentes fases de la instalación de los cables, columnas, etc. Todas las fotografías con gran detalles y debidamente comentadas tas un trabajo de identificación y análisis de las fotografías para ubicarlas en su contexto geográfico y tecnológico.

Además se trata de un cable aéreo con muchos paralelismos con el de Bédar-Garrucha de 1888, mostrando las dificultades y esfuerzos de la adaptación de estos ingenios a las zonas montañosas. Sin duda un artículo que no puede perderse ningún aficionado al patrimonio minero-metalúrgico de Almería.