Los orígenes de Bédar

El topónimo “Bédar” parece proceder del íbero, así lo indicó el lingüista y filólogo español Joan Corominas, que en su Onomasticon Cataloniae indica que procede del íbero-vasco (bide/beda) “camino” del que cita como ejemplo precisamente al pueblo de Bédar. Otros autores, como Georges Díaz-Montexano, sostienen la teoría del origen paleo-Euroasiático del íbero, Así, en Eurasia se encuentra el mongol bide- “viaje” y el altaico peda, beda “vado”. No ha de sorprender que en un documento de 1495 se utilice el topónimo “Vidar” (Un padrón de los mudéjares de la “Tierra” de Vera en 1495. Victoriano del Cerro Bex, Chronica Nova 11, 1980, 57-87). Esta hipótesis se ve reforzada con la documentación de lo que parecen ser dos ponderales íberos en lo que hoy es el castillo de los moros. No ha de extrañar la posible presencia de un asentamiento íbero en esta zona, tan rica en minerales (hierro, plomo y cobre), si tenemos en cuenta que en la cercana Cadima está documentada una fase también íbera, que fue seguida de otra romana con una ocupación ininterrumpida desde el siglo II a.C. hasta la llegada de los musulmanes en el siglo VIII d.C. En este contexto cobra sentido la presencia de un asentamiento en lo que debió ser un camino de acceso al interior de la sierra, de ahí a ese sentido de “paso” o “camino”.

Ponderal de plomo con lo que parece ser un signo íbero

Durante la época romana y tardo-romana la población de lo que después será la tierra de Vera estaba ubicada principalmente en núcleos de la costa y cuencas de los ríos Aguas y Almanzora (Baria, Cadima, Roceipón y Mojácar la Vieja). Estos pueblos empezaron a declinar, acabando despobladas, mientras aparecían poblaciones situadas en la sierra. Juan Grima expone los factores que propiciaron el abandono de estos núcleos y la aparición de asentamientos situados en las sierras circundantes. En el siglo III se inicia una crisis con el declive de la esclavitud, la ruralización de la zona y expansión de la gran propiedad, la llegada de los bárbaros tras la caída del Imperio romano de occidente y la posterior ocupación bizantina de la zona. La crisis afecta especialmente nuestra comarca, prolongándose y siendo de especial relevancia entre los siglos VIII y XIII bajo el dominio musulmán. Fue en este periodo en el que parece que se fundaron diversas poblaciones situadas en la sierra, buscando zonas más protegidas. Desconocemos completamente si hubo continuidad del asentamiento en Bédar hasta la llegada de los musulmanes. A pesar de no existir ninguna prueba, es muy posible que durante el periodo romano se continuaran explotando las minas, especialmente las de plomo y cobre de El Pinar, ya que sí existen datos documentales que se explotaron durante la época de dominación musulmana, tanto las de hierro de Serena como las de El Pinar.

Representación artística del aspecto que debió tener la mezquita de Bédar.

En todo caso, tras el abandono de las ciudades del valle, una parte de esa población debió asentarse en Bédar, como lo hizo también en Serena y otras poblaciones de la sierra como Cabrera o Teresa. Tras la invasión musulmana, esta población debió estar formada por mozárabes (cristianos que siguen profesando su fe bajo dominio musulmán). En este sentido se han recogido algunas palabras en Bédar de origen mozárabe , como por ejemplo la forma payuelas (viruelas) o el topónimo Fornos. Esta población mozárabe debió convirtiéndose poco a poco al islam (mudéjares) y no es descartable la llegada otros pobladores, posiblemente bereberes, que implantaron un aprovechamiento del agua que favorecería el desarrollo de los cultivos. Destacan las pinturas murales de la Balsa Alta, precisamente una balsa de agua, que han sido datadas en el siglo XI, así como otros restos documentados como un amuleto en plomo de la misma época.

No hay que olvidar que en la vieja ciudad romana de Cadima persistió una alquería durante el periodo califal y de las primeras taifas, tal y como lo demuestran varios hallazgos documentados en esa zona. Sin duda debieron mantenerse estrechas relaciones entre ambos núcleos de población.

Pinturas murales de la Balsa Alta de Bédar
El amuleto de plomo del castillico de Bédar en una exposición en Chipiona (el segundo por la izquierda).
Dirham del rey Almotacín procedente de Cadima (Los Gallardos).

Los mozárabes que hubieran podido quedar en Bédar debieron marcharse el año 1125 durante la incursión del rey aragonés Alfonso I el Batallador, ya que los que no huyeron con él fueron expulsados como venganza por los almorávides. La población bereber de Bédar fue la que implantó las nuevas técnicas de aprovechamiento del agua que permitió que durante el reino nazarí Bédar contara con una huerta productiva y se criara gusano de seda, lo que le otorgó cierta prosperidad. Sin embargo, conforme la frontera con los cristianos se iba acercando, los conflictos comenzaron a volverse frecuentes.

Cerámica esgrafiada al manganeso de época almohade o nazarí.

En el año 1304, una tropa compuesta de unos 400 jinetes y 150 infantes asolaron la tierra de Vera, quemando y talando el terreno. En 1316 se firmó un pacto entre Castilla, Murcia y Granada para pacificar la frontera oriental, pero duró poco y en el 1319 volvieron los ataques de los cristianos. Se sabe que en 1436 las tropas murcianas ocuparon Bédar, pero no Serena. Bédar permaneció bajo dominación cristiana hasta que fue recuperada por las tropas nazaritas entre 1446 y 1447, bajo el reinado de Muhammad X “El Cojo”.

El 9 de julio de 1488 el marqués de Cádiz se acercó a Vera y tras dialogar con su alcalde se acordó la entrega de la plaza al día siguiente. El día 12 Mojácar también fue tomada. Tras la caída de estas dos ciudades nazaritas, las demás poblaciones también se entregaron. Los habitantes de las alquerías y villas de Teresa, Cabrera, Sorbas, Mojácar, Bédar y Lubrín acudieron a Vera (el campamento estaba ubicado en el Real de Antas) para rendir homenaje al rey Don Fernando. Este hecho se refleja en el escudo de Bédar con una llave entre dos torres terrazadas árabes de oro. El Macarche, por Bédar y Almaf Canif por Serena, se entregaron al rey Don Fernando. Tras la conquista, las fortalezas de Bédar y Serena fueron derribadas para evitar que fueran utilizadas en caso de sublevación.

La parroquia de Bédar se creó el año 1505 con la conversión forzosa de la población musulmana (mudéjares), convertidos así en moriscos. La cristianización del antiguo reino musulmán de Granada supuso en la práctica que se utilizaran las antiguas mezquitas para el culto católico. Así pasó con las de Bédar y Serena. Tras un periodo de utilización se decició la construcción de nuevas iglesias. Así, en 1501 se promulgó una Bula para la construcción de las iglesias del Arzobispado de Granada, haciéndolo en 1505 las de la diócesis de Amería. La mayoría ya estaban construidas cuando se produjo la sublevación de los moriscos.

Se trataban de pequeñas iglesias rurales que, a parte de ofrecer los servicios religiosos, sirvieron de refugio ante ataques de piratas o monfíes. La función de fortaleza de la iglesia de Bédar. El edificio original, sin las ampliaciones posteriores, daba una impresión de solidez, con sus muros altos sin grandes ventanas y con su sólida torre provista de saeteras defensivas.

Representación artística de la iglesia “nueva” de Bédar tras su construcción por la población morisca de Bédar en el siglo XVI y antes de las ampliaciones que sufrió en los siglos XVII y XVIII.

Con la sublevación de los moriscos de 1568 muchas de estas iglesias fueron parcialmente destruidas o incendiadas, por lo que tuvieron que ser reconstruidas a partir de 1570, cuando finalizó el levantamiento. Es por eso que varias de estas iglesias de la diocesis de Almería ostentan el escudo del obispo de Almería Antonio Corrionero (1558-1570). Con respecto a las iglesas de Bédar, el LAR es claro en este sentido: se indica que la iglesia de Bédar era nueva y buena para que se pudiera celebrar el culto divino, y otra “iglesia vieja” que se menciona al describir las propiedades de moriscos y cristianos viejos. Esta “iglesia vieja” se corresponde con la antigua mezquita de Bédar, que se ubicaba no lejos de a actual iglesia, tal y como hemos podido documentar.

Primera representación de la iglesia de Bédar. Catastro de la Ensenada (1750).

La despoblación en Bédar y Serena se mantuvo durante mucho tiempo, los archivos parroquiales de la iglesia de Santa María de la Cabeza de Bédar no se inician hasta 1682,cuando en otros lugares cercanos se inician mucho antes, como pasa en Antas (1612) o Turre (1660). Conforme fue aumentando la población estas iglesias se empezaron a quedar pequeñas, por lo que tuvieron que ser ampliadas la mayoría de ellas durante los siglos XVII y XVIII. Las ampliaciones en la de la iglesia de Bédar datan de esa época.

Conferencia 14 agosto 2020: Mujeres e infancia en El Argar

Hoy recordaremos una de las conferencias más interesantes promovidas por la Asociación Amigos de El Argar y que pudimos grabar para todos los que no pudieron asistir. Se trata de la conferencia impartida por Margarita Sánchez Romero en la iglesia de Herrerías. Con la asistencia de las concejalas de cultura de los ayuntamientos de Cuevas y Totana. La introducción fue realizada por el alcalde de Cuevas, el presidente de la Asociación Amigos de El Argar, Julián Pérez Flores y el arqueólogo Domingo Ortiz Soler.

Hablando Siret 2019 -

La conferencia resultó realmente interesante, con un lenguaje sencillo y bien adaptado para los que no somos arqueólogos y de manera muy didáctica y amena. El tema no puede ser de más actualidad, pues se trata de una revisión de la forma en la que se han realizado históricamente las interpretaciones arqueológicas, en el que ha predominado siempre un punto de vista excesivamente masculino, algo que no se acaba de superar hoy en día.

Se ha dado quizás excesiva importancia a ciertos aspectos que se podrían considerar como “masculinos”, como podrían ser las armas de guerra, infravalorando o incluso obviando avances tecnológicos de vital importancia como la preparación de alimentos o el desarrollo de las técnicas textiles que, por considerarse como más “femeninos”, no se han tomado con la consideración que merecían y no ocupan actualmente el lugar que les pertenece en el desarrollo de las civilizaciones.

Evidentemente, la conferencia se ha centrado en la cultura de El Argar, que como recordó Julián Pérez Flores al final de la conferencia, es un patrimonio de todo el levante Almeriense que tenemos que poner en valor, animando a que todos los municipios del se unan a la Confederación de Pueblos Argáricos, como manera de conseguir que algún día se decida a actuar sobre importantes yacimientos como los de Gatas (Turre), El Oficio (Cuevas) o el icónico yacimiento de El Argar (Antas), que da nombre a una cultura que es conocida y reconocida internacionalmente… salvo en Almería.

Margarita conferencia
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Julio de 2019: “La reutilización de los monumentos megalíticos en El Argar”

El 5 de julio de 2019, el Profesor de Prehistoria, Gonzalo Aranda Jiménez impartió la conferencia “La reutilización de monumentos megalíticos en el Argar”, dentro de las IX Jornadas de estudio sobre la  Cultura de El Argar. La conferencia se llevó a cabo en el Edificio Museo Pedro Flores de Antas. Como novedad en las conferencias promocionadas por la Asociación Amigos de El Argar, se organizó una visita a los yacimientos arqueológicos, de la mano de Gonzalo Aranda y el arqueólogo Domingo Ortiz Soler.

 

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La asistencia superó todas las espectativas, lo que demuestra el interés de este importante yacimiento cercano a Antas.

 

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Este importante yacimiento de la Edad del Bronce, que dio nombre a la cultura de El Argar, es de una importancia equivalente a otros como La Almoloya o La Bastida, que ya han sido puestos en valor y que experimentan cada año un número creciente de visitantes. En nuestro levante de Almería, podría ser la joya de toda una serie de ofertas culturales turísticas de renombre, entre las que ya se encuentra la visita  a la geoda gigante de Pulpí y el museo de Villaricos como los más importantes, pero que pronto esperamos que se aumente con las proyectadas minas visitables en Bédar, las que podrían serlo en Cuevas de Almanzora, y el rico patrimonio medieval que atesora nuestra tierra. Este valor añadido al turismo de playa y sol, puede hacer del levante una de las zonas más atractivas para todo tipo de visitantes.

El éxito de esta convocatoria nos anima a seguir trabajando por la puesta en valor de este yacimiento. Gracias de nuevo a todos.

 

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Adjuntamos un resumen de la conferencia:

LA CONFERENCIA QUE IMPARTIÓ EL DR. GONZALO ARANDA EN EL MUSEO EDIFICIO PEDRO FLORES DE ANTAS, ALMERIA, EXPUSO LAS PRÁCTICAS DE RESISTENCIA A LA DIVISIÓN SOCIAL. LA CONTINUIDAD Y REUTILIZACIÓN DE MONUMENTOS MEGALÍTICOS EN El ARGAR

Las sociedades argáricas han sido tradicionalmente consideradas como culturalmente monolíticas y uniformes. Desde una perspectiva evolucionista, la aparición en torno al ca. 2200 cal BC de la cultura de El Argar supuso el abrupto final de las sociedades calcolíticas y sus características formas culturales. Efectivamente, el inicio de El Argar dio paso a numerosas innovaciones como la fundación de nuevos poblados en donde se generalizaron las viviendas de planta rectangular, trapezoidal o absidal que se yuxtaponen unas a otras creando un denso caserío. La nueva casa argárica fue concebida el espacio social por antonomasia que incorporaba no solo a los vivos, sino también a los muertos. La aparición de sepulturas individuales en el interior de los poblados, habitualmente bajo los pisos de las viviendas, es otra importante innovación cultural. Además, se produjeron destacados cambios en la forma y propiedades de objetos tan habituales como las vasijas cerámicas o los metales cuya producción experimentó un relevante proceso de intensificación y especialización artesanal.

Este proyecto singular sobre la Cultura Argárica, tiene sus objetivos principales en la investigación arqueológica del poblamiento argárico en el Sudeste de la Península Ibérica, a la luz de los estudios de los yacimientos de esta cultura en todo el amplio territorio referenciado, para la contribución al progreso del conocimiento histórico de las primeras manifestaciones de una civilización -estado.

El Proyecto  debe contribuir a la superación de los paradigmas histórico-culturales que desde los tiempos de Luis Siret y Pedro Flores venían siendo reciclados sin profundizar en el estudio de la “Economía Política” de la sociedad argárica, y sin desarrollar un estudio parangonable con el impacto antrópico de dicha cultura con respecto de la transformación de la naturaleza del Sudeste peninsular durante la Edad del Bronce.

En cuanto a las conclusiones sobre esta Cultura han quedado puestas en evidencia las características urbanas propias de esos poblados y la función de producción de cada una de ellos, así como en particular el yacimiento arqueológico de El Argar, ubicado en  una planicie sobre el río Antas  en el área nuclear del territorio argárico, como estado central. Permitiendo los resultados obtenidos a partir del año 1984 (Schubart y Arteaga, en Homenaje a Luis Siret, Sevilla, 1986) postular por primera vez respecto de la prehistoria de la Península Ibérica la existencia de una “sociedad clasista inicial” (Arteaga, 1992), mostrativa de la aparición del Estado en el Sudeste (Arteaga, 2000).

En referencia al tema de la imagen del territorio en aquellos momentos de esplendor de la Cultura Argárica a través del análisis geoarqueológico de la Depresión litoral de Vera, decir que este tema es parte de una de sus muchas líneas de investigación, que radica en la aplicación de la Geoarqueología como una ciencia interdisciplinar abocada en el estudio de las transformaciones paleoambientales y alteraciones ecológicas ocurridas en las costas atlánticas-mediterráneas de Andalucía durante todo el Holoceno, mostrando ejemplos de líneas litorales fósiles que conformarían pequeñas islotes,  cuando la depresión quedaría totalmente ocupada por una amplia llanura aluvial inundada, trayendo consigo, desde el punto de vista paleogeográfico, la formación de lenguas de agua en las desembocaduras de los tres ríos, Almanzora, Antas y Aguas, y tierra adentro de la comarca litoral, con niveles de marismas, que confirmaría que el núcleo urbano de El Argar tendría salida al mar mediante fondeadero.

El enorme énfasis puesto en el cambio y la innovación que supuso El Argar ha provocado que todos aquellos aspectos culturales relacionados con la continuidad y permanencia de tradiciones calcolíticas hayan sido minusvalorados o considerados como propios de sociedades marginales o en proceso de aculturación. Este es el caso de la aparición de objetos típicos de época argárica como parte de los ajuares de sepulturas megalíticas. Sin embargo, el análisis de la continuidad y reutilización de estos espacios funerarios durante época argárica permite plantear una situación muy diferente.

Lejos de la consideración residual de estos espacios rituales colectivos, el análisis de la documentación disponible muestra que las más importantes necrópolis megalíticas del sureste peninsular fueron objeto de una intensa actividad ritual durante la Edad del Bronce. En ellas se documentaron ajuares funerarios cuyas características formales y tecnológicas son indistinguibles de los que aparecen en las sepulturas argáricas del interior de los poblados. Se trata fundamentalmente de recipientes cerámicos, entre los que destacan formas clásicas como las copas, y objetos metálicos como los puñales de remaches, punzones, brazaletes, cuentas, anillos y pendientes.

Además de la documentación de objetos argáricos, en el año 2012 iniciaron un programa de dataciones radiocarbóncias sobre hueso humano con el objetivo de profundizar en la escala, intensidad y temporalidad de las prácticas de reutilización de sepulturas megalíticas. Para ello, centraron su atención en las necrópolis de Panoría (Darro, Granada), El Barranquete (Níjar, Almería), Las Churuletas, La Atalaya y El Llano de El Jautón (Purchena, Almería). Como resultado se han obtenido 90 nuevas dataciones, lo que supone un considerable avance si tenemos en cuenta que hasta 2012 solo se conocían 10 fechas.

La nueva serie radiocarbónica permite establecer diferentes valoraciones. La actividad funeraria megalítica comenzó entre el 3810–3635 cal BC y los últimos enterramientos se produjeron entre el 425–690 cal AD, aunque la mayor intensidad ritual se concentró durante el tercer y segundo milenio. Sorprende que en la serie radiométrica no existe ninguna interrupción o hiatus en el ca. 2200 cal BC cuando aparecen las sociedades argáricas. Al contrario, las sepulturas megalíticas fueron intensamente utilizadas hasta el final de la Edad del Bronce. La discontinuidad cultural entre las Edades del Cobre y Bronce no parece que tuviera ningún efecto en los tradicionales rituales funerarios megalíticos.

Las dataciones pertenecientes a la Edad del Bronce se concentran muy especialmente en las sepulturas tipo tholoi. Si centramos nuestra atención en la serie radiocarbónica de estas sepulturas destaca la escala y relevancia de las prácticas de reutilización. De las cuarenta y seis fechas disponibles, el 48% pertenece a la Edad de Bronce, una situación imaginable antes de que se llevara a cabo este programa de datación por radiocarbono. Si descendemos al análisis comparativo de las tres sepulturas de la necrópolis de El Barranquete que poseen amplias series radiocarbónicas encontramos igualmente algunas consideraciones relevantes. En primer lugar, las series radiocarbónicas de las sepulturas 8 y 11 presentan muchas similaridades. En ambos casos se distinguen dos fases, la más antigua de la Edad del Cobre concentra la mayoría de los inhumados y en la más reciente todos los enterramientos pertenecen a la Edad del Bronce. Sin embargo, en la serie radiocarbónica de la sepultura 9  sorprende que solo una datación pertenezca a la Edad del Cobre. Su situación contextual en el corredor, en la capa más superficial de enterramientos permite sospechar que se trata de un enterramiento secundario de restos antropológicos procedentes probablemente de otro sitio. Si este fuera el caso, todas la deposiciones de restos antropológicos se habría realizado durante el Bronce argárico.

Las prácticas de reutilización de sepulturas megalíticas durante la Edad del Bronce evidencian un fenómeno de enorme relevancia que pone en tela de juicio la supuesta uniformidad cultural de las sociedades argáricas. Durante la cultura de El Argar coexistirían dos prácticas rituales y funerarias muy diferentes: una nueva caracterizada por enterramientos individuales en el interior de los poblados con significativas diferencias en sus ajuares funerarios, y otra tradicional consistente en la continuidad y reutilización de monumentos funerarios colectivos. Las primeras se han asociado al surgimiento de las elites sociales argáricas y la construcción de nuevas identidades basadas en el proceso de fragmentación y división social. Por el contrario, las segundas supondrían un claro énfasis en prácticas rituales colectivas relacionadas con el pasado, la memoria y los ancestros.

Estas formas claramente diferenciadas de construcción de las identidades sociales pueden explicarse en términos de resistencia a los procesos de cambio e innovación cultural argárica. La reutilización de tumbas megalíticas podría considerarse como parte de estrategias de resistencia al proceso de diferenciación social argárico. Los intentos de consolidar profundas asimetrías sociales habrían entrado en conflicto con el deseo de mantener formas culturales ancestrales que se oponían a la división social en favor de las identidades colectivas.

 

Julián Pérez Flores

Arquitecto

Presidente de la Asociación Amigos de El Argar

Identificada por fin la ubicación de la vieja mezquita de Bédar

 

Representación artística del aspecto que pudo tener la mezquita de Bédar (Juan Antonio Soler)

 

Tras mucho tiempo intentando identificar el lugar que ocupaba la antigua mezquita del municipio y gracias a la ayuda de Francisco Soler Antequera, hemos podido por fin localizar el lugar que ocupó este esquivo elemento del patrimonio bedarense.

La antigua mezquita de Bédar, reutilizada tras la conquista como iglesia y que seguramente tuvo un aspecto no muy diferente a la mezquita de Serena cuando fue reconvertida en iglesia mudéjar. Sin embargo, si tenemos en cuenta algunos hallazgos procedentes de viejo castillo roquero y, especialmente, las pinturas murales medievales de la Balsa Alta, del siglo X-XI, podríamos aventurar que que la mezquita de la antigua Bédar pudo haber sido construida mucho antes que la de Serena, que muestra un estilo más bien almohade o nazarí. Podríamos suponer que, aunque muy similar, pudo tener algo más de decoración y un menos aspecto de “fortaleza”, pues las fronteras con los reinos cristianos se encontraban todavía lejos.

El libro de Apeo y Repartimiento nos da algunas pistas sobre la vieja mezquita ya reformada en iglesia. El el documento se identifica claramente a la “iglesia vieja”, ya entonces en ruinas, como lindando con las casas de los moriscos Martín Galbez, Anton Galbez, Diego Albolote y la del Beneficiado, Diego Marín. Por las otras casas que lindan con las anteriores, pudimos ubicar aproximadamente la iglesia vieja entre “la rambla” y la calle principal, pero sin lindar directamente con ellas. Estaría, lo que no es muy sorprendente, en una posición central, tal y como ocurre con la mezquita-iglesia de Serena, que sí que se ha conservado y que se encuentra en una posición central junto a una pequeña placeta.

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Primera representación de Bédar, del Catastro de la Ensenada (1750).

 

Fue, como hemos dicho, nuestro amigo Francisco Soler Antequera quien dio la pista definitiva para ubicar, con bastante precisión, su ubicación. En efecto, no pudimos menos que sorprendernos al saber que a una pequeña parcela de Bédar se la conocía habitualmente por la “iglesia vieja”, sin duda otro de los ejemplos de antigua tradición oral, esta vez confirmada documentalmente gracias al Libro de Apeo. La posición de esta parcela, ya edificada, coincide perfectamente con los datos disponibles sobre su ubicación y, en cierta manera, confirma el hecho que el antiguo camino principal de Bédar no se corresponde con el que actualmente recorre el pueblo desde el Empalme hasta la carretera a Serena. De hecho, el viejo camino central pasaba por la actual calle Estación, junto a la Iglesia actual, siguieno una pendiente más suave en dirección a la fuente Temprana.

 

En amarillo, ubicación de la antigua mezquita de Bédar. En verde, el trayecto aproximado del camino principal de la Bédar musulmana.

 

Se trata, sin duda, de un elmento importante del patrimonio bedarense, pues se trata de una localización que podrá incorporarse a la ruta Urbana que recorre este bonito pueblo del levante almeriense.

 

Propuesta de cartel promocinal por parte de la asociación APAMIBE, con algunos de los principales elementos del patrimonio hispano-musulmán de Bédar, como es el castillo de los moros y las pinturas de la Balsa Alta, datadas en el siglo X-XI.

Bédar: Fiestas de moros y cristianos en honor a la Virgen de la Cabeza 2020

Este año de 2020 será muy especial, en muchos sentidos. Será el primer año, desde hace mucho tiempo, que no se realizan las fiestas de la patrona y la tradicional representación de moros y cristianos, que en condiciones normales se celebraría este fin de semana. Sin embargo en Bédar no han querido dejar pasar estas fechas y se ha celebrado una emotiva misa y ofrenda floral la patrona de Bédar, en la que estuvieron presentes los alcaldes de Bédar y Los Gallardos.

Además se ha dado un fenómeno curioso, mucha gente ha empezado a publicar en las redes sociales fotografías de los folletos de fiestas anteriores que tenían guardadas. Sin duda otra forma de celebrar estas fiestas. Es por eso que hemos hecho una recopilación de estas portadas de los folletos de fiestas, que forman parte del recuerdo de muchos bedarenses. Incluimos además dos fotografías de la misa realizada ayer por la noche, además de un video de la representación de los moros y cristianos de 1997, para quien quiera sentir un poco de nostalgia.

Por supuesto, quien quiera colaborar con más portadas de fiestas, nos pueden enviar sus fotografías al mail bedar.asociacion@gmail.com o colgar la fotografía en el muro de nuestra página de facebook: https://www.facebook.com/bedar.sostenible

Conferencia de abril de 2019: Almería, un museo al aire libre… 70 años después, 1949-2019

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En nuestro repaso a la actividad de la Asociación Amigos de El Argar, llegamos a 2019. El jueves 11 de abril, el presidente de la asociación, Julián Pérez Flores, asistió a la segunda conferencia convocada por la Asociación Amigos de la Alcazaba. Ésta formaba parte de un ciclo de conferencias que persigue la defensa y puesta en valor del patrimonio de la provincia, bajo el nombre “Almería: un museo al aire libre… 70 años después, 1949-2019”.

Nuestro presidente asistió a esta interesante conferencia, en nombre de la asociación y como descendiente de Pedro Flores, que fue capataz de Luis Siret. Junto a él Gonzalo Aranda, de la Universidad de Granada y Manuel Pérez Sola, un buen conocedor de Los Millares.

En la conferencia se habló sobre el yacimiento de Los Millares, su importancia y sobre Siret y su capataz.  Al respecto de este importante yacimiento, se planteó su merecida promoción para que sea declarado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, para lo cual es imprescindible que el complejo se convierta en un “conjunto arqueológico”, con un servicio administrativo específico para su conservación.

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https://www.diariodealmeria.es/ocio/Gonzalo-Aranda-Millares-Patrimonio-Humanidad_0_1345065822.html

José Castaño Galera

Tras la publicación de nuestro amigo David Jackson de un excelente artículo sobre el terrible final del sacerdote de Turre Francisco López Ejea, haciendo referencia a otros párrocos de la zona que también fueron asesinados, hemos pensado en volver a publicar lo que ocurrió también con el de Bédar, José Castaño Galera. Comenta David que el párroco de Bédar fue lanzado por un puente, aunque Francisco Martínez Botella, sarcedote e investigador, publicó un artículo en el número 15 de la revista Axarquía (Sacerdotes asesinados en el Levante Almeriense en 1936, 2ª parte, número 15) nos cuenta lo que pasó:

“Nuestro sacerdote había nacido en Bédar el 8 de noviembre de 1870 y allí fue bautizado al día siguente. Hijo de una familia de labradores, supo desde niño lo que es el duro trabajo del campo, por eso trabajó sin desfallecer ganando sus sutento hasta el último día de su vida.”

“Destacó Don José por su sencillez evangélica: vida de oración, atención a todos sin distinción ni acepción de personas y extrema pobreza. Recuerdan todavía hoy algunos octogenarios de Bédar haber visto al cura ´rebuscar´olivas en el campo para poder sobrevivir, pues debido a la extrema pobreza de los feligreses no obtenía estipendio alguno por sus servicios pastorales”

Al estallar la Guerra Civil fue detenido y obligado a realizar trabajos forzados entre golpes e insultos, sin apenas comida ni bebida.

Finalmente el anciano párroco ya no pudo más. “…don José se encontraba ya muy débil por los duros trabajos, el poco alimento y su avanzada edad; por la tarde se sentó en el suelo y soltó el azadón con el que trabajaba; entonces los milicianos le amenazaron diciéndole que, si no picaba, lo iban a matar, y él respondió: ‘Haced lo que queráis, muero gustoso por Cristo’. Le pusieron varias veces el astil del azadón en las manos pero ya no tenía fuerzas para sujetarlo, y allí mismo entre insultos, blasfemias y golpes lo acribillaron a tiros.”

Queda claro que José Galera no pudo ser considerado como un potencial y peligroso informador del bando nacional. Lo que pasó en esa terrible guerra no tiene ninguna explicación racional más allá del puro y simple odio, y a diferencia de lo que pasa en Turre, no hay ningún memorial que lo recuerde.

Agosto de 2018, Baria: un milenio de historia en el Valle del Almanzora

En nuestro repaso de fin de semana de las conferencias promocionadas por la Asociación Amigos de El Argar, le toca el turno a la magistral conferencia del Dr. Jose Luis López Castro que les llevó a cabo el 24 de agosto de 2018, incluida en las IV jornadas “hablando con Siret”.

Realiza el resumen Juan Antonio Soler Jódar, miembro de la asociación de Amigos de El Argar:

Esta vez, como novedad, decidí registrar la conferencia con la ayuda de mi teléfono móvil. No estaba previsto ni disponía del material adecuado, por lo que la calidad deja mucho que desear con los continuos ajustes y pequeños movimientos. Me comprenderán bien si alguna vez han intentado grabar un vídeo con un móvil de una hora y media de duración… a pulso. Al menos permite por lo menos ver y escuchar esa intersante conferencia todas las veces que se desee.

BARIA FENICIA

La Conferencia fue presentada por el concejal delegado de Cultura y Turismo del ayuntamiento de Cuevas en esos momentos, Indalecio Modesto; el presidente de la Asociación Amigos de El Argar, Julián Pérez Flores y el arqueólogo Domingo Ortíz Soler.

En la presentación se planteó un tema que no deja de ser curioso, y es que parece que sigue habiendo gente, supuestamente “ilustre” que considera al arqueólogo Luis Siret como un “expoliador”. Esto, desde luego, solo se puede decir desde la ignorancia, sobre todo cuando aun hoy en día sus escritos y hallazgos siguen siendo la base de trabajo de los arqueólogos hoy en día.  Siret no solo donó todo lo que encontró al gobierno español (extraño expoliador) sino que todos las libretas con anotaciones de su capataz, Pedro Flores, quien llevó a cabo muchas de la excavaciones, son documentos todavía necesarios hoy en día. En el vídeo podrán comprobar como el Dr. José Luis López Castro lo deja mucho más claro y zanja, a mi parecer, esta cuestión.

La historia fenicia de Baria es la historia de la fundación de la Ciudad hasta su toma por el general Escipión. Lejos de tratarse de una conferencia técnica pensada para otros arqueólogos e historiadores, se trata de una reunión de divulgación general.  Aunque la afluencia de profesionales del tema es algo esperable, dada la calidad del conferenciante, la Asociación Amigos de El Argar siempre prepara conferencias dirigidas para que gente sin mucha preparación en el tema (como yo mismo) puedan entender perfectamente de que se trata y seguir los argumentos. Lejos de estereotipos de arqueólogos estrictos y que solo dicen cosas incomprensibles para el común de los mortales, la mayor parte de los arqueólogos e historiadores son gente muy normal y deseosa de poder transmitir a la gente sus últimos descubrimientos y, sobre todo, su pasión por los temas que estudian. El Dr. José Luis López Castro es un claro ejemplo de ello.

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Calco de Baria

A parte de esta introducción, todo lo yo pueda decir está de más teniendo la posibilidad, como tienen, de ver el video y dejar que el conferenciante os transporte a esa lejana época de la Baria fenicia. Los fenicios llegaron aquí en la búsqueda del estaño necesario para la fabricación del bronce. El estuario del río Almanzora, en esos entonces ideal como refugio para sus embarcaciones, y la riqueza minera y agrícola de la zona, les impulsó a la creación de la colonia después de una serie de asentamientos más pequeños, que sería la ciudad de Baria. El intercambio entre los fenicios y los habitantes locales, los íberos, fue de lo más fructífero. Los fenicios aportaron nuevos cultivos y técnicas metalúrgicas, como la del hierro, desconocida por los íberos. Baria, convertida en la cabecera de toda la región, dispuso de templos para el culto de sus divinidades fenicias y llegó incluso a acuñar moneda propia. La conquista por los romanos en el 209 antes de Cristo, no supuso el fin de la ciudad ni mucho menos, ésta continuó siendo una importante ciudad romana que todavía daría mucho que hablar.

El interés de estas conferencias es la de dar a conocer el enorme legado histórico y arqueológico del levante almeriense. Baria, junto a los yacimientos argáricos de Antas, pueden y deben ser los referentes arqueológicos del levante almeriense, que vertebraría sin duda una oferta mucho más amplia gracias todos los yacimientos y puntos de interés de toda la comarca (no hay que olvidar proyectos como las excavaciones en Mojácar la Vieja, por ejemplo), muchos de ellos olvidados, muy deteriorados o incluso destruidos de forma irreparable a causa del urbanismo y las roturaciones agrícolas.

Muchas otras zonas desearían disponer de yacimientos de tal relevancia nacional e incluso internacional como las que aquí tenemos, podrían convertirse en motores del turismo cultural y de calidad que tanta falta nos hace. No podemos depender únicamente de fiestas, festivales y playa, somos mucho más que eso.

Por otro lado, la Confederación de pueblos argáricos que coordina la asociación Amigos de El Argar avanza, con la incorporación de los ayuntamientos de Puerto Lumbreras y el de Galera. Lejos de cualquier nacionalismo que, desgraciadamente, tanto abunda hoy en día, la Confederación de pueblos argáricos solo busca la unión para la colaboración en la preservación del importante legado arqueológico que se atesora en diversas provincias.

Juan Antonio Soler Jódar

Minas, cables, ferrocarriles y transporte de mineral en Bédar, Los Gallardos, Garrucha, Turre y Mojácar

Por fin disponemos de una fecha para la publicación del libro bilingüe que llevamos tiempo preparando Andy Devey y el que suscribe este artículo. Con el permiso del virus que todavía nos amenaza, está previsto para marzo de 2021, un retraso debido a la desgraciada situación que todos conocemos.

Creemos que la espera merecerá la pena, pues en esta obra hemos volcado muchos años de investigación e incluido numeroso material inédito, lo que comprende numerosas fotografías, planos, documentos y todo tipo de ilustraciones que ayudarán a arrojar luz sobre la importante época minera que va desde 1840 y 1970. No es un libro que trata solo de Bédar y Los Gallardos, aunque sin duda bedarenses y gallarderos encontrarán numerosa información sobre su historia minera. En un sentido más amplio, se trata la minería de todas las zonas puestas en relación por el ferrocarril minero de Chávarri y el cable aéreo de la Compañía de Águilas, esto es, Garrucha, Mojácar y Turre.

Incluimos las últimas novedades de la historia minera que desde hace un tiempo investigo junto a José Berruezo García, investigaciones que todavía continúan y que están desvelando una época minera sorprendente y muy desconocida, previa a la llegada de las grandes compañías mineras en el último tercio del siglo XIX que inauguraron lo que podríamos considerar como la “Edad del hierro” de la minería almeriense. Entre ellas destaca la mina mojaquera de Fraternidad (conocida vulgarmente como Las Menas), como una de las más importantes, sin olvidar un muy desconocido coto minero de mineral de plomo y de hierro en Garrucha, con minas tan importantes como Felicidad y Unión, o la poco estudiada minería de mercurio en Turre. Todo sin olvidar las fundiciones de mineral en la zona, tanto las conocidas, como las desconocidas hasta ahora, interpretadas desde novedosos puntos de vista.

Como libro centrado en los sistemas de transporte y todo lo relacionado con las tareas de carga del mineral en los vapores, se presta especial atención a todos los aspectos técnicos, lo que estamos seguro que será del agrado de las personas interesadas en los detalles más técnicos relacionados con las tareas de instalación y funcionamiento de un cable aéreo y de un ferrocarril minero de vía estrecha. Numerosa información procedente de los mismos ingenieros que dirigieron las instalaciones se incluye, con gran detalle, en los que destacan el diario del ingeniero director de la instalación del cable aéreo, Gustav Thorkildssen (traducido de un incomprensible antiguo noruego gracias a nuestra amiga Lise Hansen), y diferentes escritos profesionales de Pohlig y Dietrichson. Entre otras sorprendentes novedades, sabemos que el cable aéreo Bédar-Garrucha llegó a ser el más largo del mundo tras su construcción y fue el banco de pruebas para la construcción del famoso (y posterior) cable del Transvaal (para las minas de oro de Sudáfrica), que lo superó en longitud, pero no en capacidad.

Se trata también con mucho detalle las tareas de embarque de minerales en Garrucha y las obras de construcción del puerto, con sus vías férreas. No nos olvidamos también de todo el aspecto humano y social ligado a las minas, con los movimientos obreros, las enfermedades, las costumbres y otros muchos aspectos curiosos, como pueden ser los espectaculares robos de los que fueron objeto las principales compañías mineras.

Finalmente, también se trata la última fase de la minería en la zona de Bédar y Garrucha durante la fase de autarquía en la dictadura franquista, con la empresa Hierros de Garrucha, lo que puso punto y final a la intensa fase minera de esta zona del levante almeriense.

Como ejemplos veremos algunos documentos y curiosidades. Entre la numerosa información hemos contado con numerosa correspondencia de ingenieros, lo que agradecemos especialmente a Juan Grima Cervantes. Esta correspondencia ha sido de gran ayuda para la interpretación de algunos aspectos sobre los que no existe mucha información, como son la evolución de las diferentes explotaciones mineras y la construcción de los embarcaderos de la Compañía de Águilas en la playa norte de Garrucha. Es menos frecuente encontrar los sobres de esas cartas, generalmente desprovistas de su valioso contenido y vendidas en diferentes subastas simplemente por su valor filatélico. Así nos encontramos con el sobre reproducido arriba, enviado desde Vera en 1901 a la Bergakademie (Escuela de minas) de Freiberg en Alemania, lugar en el que estudiaron casi todos los ingenieros jefes de la Compañía de Águilas en Bédar (Dietrichson, Putz, Dörn…). En este caso se trata de una carta dirigida a Profesor Friedr. Kollbeck, cuyo nombre completo era Friedrich Ludwig Wilhelm Kolbeck (1860-1943) y que podemos ver en la fotografía de la izquierda, fue profesor de mineralogía y petrología y el creador de varias colecciones especiales para la educación de los estudiantes, colecciones que luego fueron trasladadas al castillo de Freudenstein. En su honor se puso el nombre de Kolbeckita a un mineral descubierto en la mina de cobre de Sadisdorf, un fosfato de escandio hidratado. ¿Se trataría de alguna pregunta por parte de alguno de los ingenieros de la Compañía de Águilas a su viejo profesor ? ¿Se trataría a lo mejor del descubrimiento de algún espécimen interesante de mineral? ¿Puede que se enviaran minerales de la zona a Alemania que pudieron acabar formando parte de esas colecciones? Seguramente no lo sepamos nunca, pero ahí tenemos ese viejo sobre como testigo de una todavía muy poco conocida época minera bedarense que, a todas luces, guarda todavía muchos secretos e historias.

Otras historias conectan más con la misma tradición de los pueblos que estuvieron implicados en esta fase minera. Todo el mundo en Bédar sabe quién fue Antonio Bolea García, el médico. Pocos conocen, sin embargo, lo relacionado que estuvo su padre, Antonio Bolea Rodríguez, con la minería bedarense y, especialmente, con el mineral de plomo de El Pinar de Bédar. Parte de esta desconocida historia ha sido investigada por José Berruezo y esperamos que pronto su trabajo vea la luz, pues a pesar de haber sido recogida en sus términos generales en la obra que nos ocupa, todos los pormenores e interesantes datos que lo acompañan los aportará su inédito artículo. Esto muestra, en definitiva, que lejos de lo que se pudiera pensar, la población de finales del siglo XIX y principios del XX en Bédar y en Los Gallardos y, en menor medida, en Garrucha, Mojácar y Turre, giraban casi en exclusiva en torno a estos negocios mineros. También sorprenderá como la participación de elementos locales de forma autónoma (partidarios, contratistas, etc.) estaba muy generalizada, descartando la idea tan comúnmente aceptada de mineros casi esclavizados por las grandes compañías. Algunos incluso llegaron a tener la iniciativa y el capital suficiente como para crear sus propias empresas mineras y llegar a contar con sus propios trabajadores. Tenemos ejemplos como Francisco Ureña, pero el que más impacto tuvo y que más sorprenderá es sin duda Antonio Bolea Rodríguez, de manera que el negocio minero pudo estar en la base del importante patrimonio que dejó a sus descendientes y del que todavía queda de testigo la imponente casa de Antonio Bolea en Bédar (fotografía a la izquierda), que tanto nos hacer recordar otras como la que poseía en Somontín Manuel Berruezo, señal inequívoca de su prestigio social.

Para quien esté interesado en historias como éstas, todavía es posible reservar su libro a los mails habituales (juan.ant.soler@gmail.com) para las reservas en español y (andy-tank-1@hotmail.co.uk) para las reservas del libro en inglés.

13/09/2020

Juan Antonio Soler Jódar

 

Santa Fe de Mondújar, junio de 2018: “El dominio de Los Millares sobre la cuenca del Andarax”

En nuestro repaso a las conferencias de gran nivel promocionadas por la Asociación Amigos de El Argar le toca el turno a “El dominio de Los Millares sobre la cuenca del Andarax“, que corrió a cargo de D. Juan Antonio Cámara Serrano, profesor Titular de Prehistoria de la Universidad de Granada.

 

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Los Millares es uno de los yacimientos europeos más importantes de la Edad del Cobre, y a diferencia del otro gran yacimiento almeriense, el de El Argar, se ha avanzado bastante en su protección y puesta en valor. En efecto, se ha vallado el poblado y la necrópolis y se han llevado a cabo distintas intervenciones de consolidación, con diversos proyectos de acondicionamiento y rehabilitación. Una zona interpretativa del yacimiento fue creada en 2005.

 

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Dos momentos de la conferencia del 29 de junio de 2018, en la mesa el presidente de la Asociación Amigos de El Argar, la alcaldesa de Santa Fe de Mondújar, Trinidad , y el profesor Juan Antonio Cámara.

 

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Visita al yacimiento de Los Millares el 30 de junio de 2018, guiada por D. Juan Antonio Cámara, sin duda un guía de excepción.

 

El Argar, en Antas, corresponde a uno de los asentamientos fundamentales de la Edad del Bronce en el mediterráneo, pero todavía ni siquiera hay constatada una partida presupuestaria para acondicionar este yacimiento. Por el momento, las peticiones para una intervención de emergencia han sido ignoradas por la Comisión de Cultura de la Junta de Andalucía, con argumentos que muchas veces rozan el ridículo. Creemos que esta preocupante falta de interés tiene mucho de político, aderezada con una gran dosis de ignorancia, pues olvidan que se trata de uno de los yacimientos arqueológicos cruciales para el conocimiento de la Edad del Bronce en la península. El asunto es todavía más incomprensible cuando constatamos que uno de los votos negativos fue el de un diputado almeriense, José Luis Sánchez Teruel.

 

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El ingeniero belga Louis Siret fue quien descubrió ambos yacimientos, y se publicó un artículo sobre Los Millares en la revista HISTORIA de National Geographic, en su último número de agosto de 2018. En el artículo se explica el descubrimiento de Los Millares y destaca el importante trabajo realizado por Siret. Destaca también el importante papel de su capataz, Pedro Flores. Dado que el ingeniero belga debía ocuparse de los negocios mineros en Sierra Almagrera, era su capataz el que estaba al frente de las excavaciones, siguiendo una metodología precisa, y enviando todos los datos al arqueólogo para que los analizara. Un artículo muy recomendable.

 

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