Aparente falsa alerta de incendio en la zona de Bédar

Hacia las 8:20 horas saltaban las alarmas al ver una avioneta del INFOCA sobrevolando la sierra de Bédar y tres camiones de bomberos que han pasado en dirección a Serena.

Los camiones han vuelto rápidamente y el avión ha dejado de sobrevolar la zona (20:45), puede haberse tratado de una falsa alarma o algún conato de incendio rápidamente controlado, no se observa ninguna humareda sospechosa por la zona.

En esta ola de calor hay que seguir siendo muy cuidadosos, el riesgo de incendios sigue siendo alto.

Avión del INFOCA sobrevolando el cerro de la Cruz
Avión sobrevolando el cerro de la Cruz
Camión de bomberos volviendo desde Serena
Camión de bomberos volviendo desde Serena

Bédar dice NO al proyecto de línea eléctrica

Hace poco saltaba la noticia del trayecto previsto para la nueva línea eléctrica para el tren de Alta Velocidad, cuyo trazado no ha dejado indiferente a los bedarenses. La línea propuesta, que cruza la sierra de Bédar, no solo pasará a pocos metros de viviendas, también cruza de punta a punta toda la zona por la que discurre la conocida y frecuentada ruta minera de Bédar. La línea y torres de alta tensión se ubicarán cerca de varios de los restos patrimoniales de Bédar más importantes, como la estación de ferrocarril de Tres Amigos, el castillete del pozo P (el último que queda en pie en Bédar) o el castillo roquero nazarí de Serena, que se ubica a pocos metros de la línea. Como se puede ver en los planos que adjuntamos, la línea pasa a sólo 134 metros de Serena, una de las poblaciones que mejor han conservado su pasado hispano-musulmán.

También se está organizando una asociación de vecinos que luchará contra el proyecto tal y como está previsto, grupo que está teniendo gran participación. Quien quiera unirse a la nueva asociación puede escribirmos al mail de la asociación bedar.sostenible@gmail.com o bien pueden firmar pulsando en el siguiente enlace:

http://chng.it/D2J7cVYyFp

El ayuntamiento se ha posicionado rápidamente contra el proyecto.

La línea pasa muy cerca del castillete del pozo P, uno de los símbolos de la ruta minera de Bédar y último castillete en pie.
El cable y torres cerca de Tres Amigos, uno de los símbolos más emblemáticos de Bédar, supondrá un prejuicio para los proyectos de aprovechamiento turístico puestos en marcha por el ayuntamiento.

Una línea de alta tensión amenaza el futuro turístico de Bédar, Serena y Los Gallardos

La nueva red eléctrica prevista cambiará la imagen de Bédar radicalmente.

Las noticias que nos llegan son muy preocupantes en lo que respecta al trazado de la línea de alta tensión que debe alimentar la línea del AVE, concretamente hacia una subestación prevista junto al Cabezo María, en Antas. Los trazados previstos han hecho saltar todas las alarmas, pues la línea de cables y torres de alta tension cruza de lleno la sierra de Bédar, pasando directamente por la pedanía de Serena y pasando prácticamente al lado de uno de nuestros símbolos más reconocibles, la estación de carga de Tres Amigos.

Como una imagen vale más de mil palabras, hemos hecho una reconstrucción de lo que supondrá en Tres Amigos esta obra. Añadimos también los planos con el trazado previsto. En definitiva, un ataque frontal a uno de los elementos más representativos de Bédar. Además del pasar justo por encima de Serena, con todo el riesgo que puede suponer el paso de líneas de alta tensión por una zona poblada como es Serena. Además, la línea cruzará toda la zona de la conocida ruta minera de Bédar, que tanto tiempo ha tomado en estudiar, proyectar y poner en funcionamiento. La línea destrozará el atractivo paisajístico de toda esta ruta.

Tal y como se aprecia en el plano, la líne apasa pegada a Serena y cruza por todo el trazado d ela Ruta minera hasta Tres Amigos.
La línea cruza también el término municipal de Los Gallardos, también justo al lado de su ruta minera, lo que supone de nuevo un deterioro de uno de sus mayores atractivos: el paisaje.
La pedanía de Serena (Bédar) es uno de los pueblos del levante que ha conservado mejor su pasado hispano-musulmán y es el punto de llegada de la ruta minera de Bédar. La nueva línea, que pasará justo al lado, supondrá un grave perjuicio pata todos los vecinos de Serena y para Bédar, en general.

“Coleccionistas” de minerales expolian El Pinar de Bédar

El Faro de Bédar

Antes de nada, me gustaría dar las gracias por los comentarios efectuados ayer en la edición radiofónica efectuada en Comunicación Vera Levante, sobre todo en lo que respecta a este humilde blog y hacia mi persona. Es importante que se promueva todo lo que es cultura y patrimonio del levante almeriense.

Solo querría hacer dos pequeñas precisiones, para que no haya malentendidos. Yo descubrí, en efecto, los restos del castillo de época musulmana de Serena (Bédar), pero no obviamente el que se encuentra cerca de Bédar (el conocido como castillico de los moros). Aunque creo que queda claro que se habla del de Serena en la referida emisión, este castillo es todavía es poco conocido y puede haber quien se confunda y piense que se trata del castillico de Bédar. En cuanto a las pinturas de la Basalta, no fui yo el descubridor, de hecho, son pinturas que eran conocidas…

Ver la entrada original 366 palabras más

Los orígenes de Bédar

El topónimo “Bédar” parece proceder del íbero, así lo indicó el lingüista y filólogo español Joan Corominas, que en su Onomasticon Cataloniae indica que procede del íbero-vasco (bide/beda) “camino” del que cita como ejemplo precisamente al pueblo de Bédar. Otros autores, como Georges Díaz-Montexano, sostienen la teoría del origen paleo-Euroasiático del íbero, Así, en Eurasia se encuentra el mongol bide- “viaje” y el altaico peda, beda “vado”. No ha de sorprender que en un documento de 1495 se utilice el topónimo “Vidar” (Un padrón de los mudéjares de la “Tierra” de Vera en 1495. Victoriano del Cerro Bex, Chronica Nova 11, 1980, 57-87). Esta hipótesis se ve reforzada con la documentación de lo que parecen ser dos ponderales íberos en lo que hoy es el castillo de los moros. No ha de extrañar la posible presencia de un asentamiento íbero en esta zona, tan rica en minerales (hierro, plomo y cobre), si tenemos en cuenta que en la cercana Cadima está documentada una fase también íbera, que fue seguida de otra romana con una ocupación ininterrumpida desde el siglo II a.C. hasta la llegada de los musulmanes en el siglo VIII d.C. En este contexto cobra sentido la presencia de un asentamiento en lo que debió ser un camino de acceso al interior de la sierra, de ahí a ese sentido de “paso” o “camino”.

Ponderal de plomo con lo que parece ser un signo íbero

Durante la época romana y tardo-romana la población de lo que después será la tierra de Vera estaba ubicada principalmente en núcleos de la costa y cuencas de los ríos Aguas y Almanzora (Baria, Cadima, Roceipón y Mojácar la Vieja). Estos pueblos empezaron a declinar, acabando despobladas, mientras aparecían poblaciones situadas en la sierra. Juan Grima expone los factores que propiciaron el abandono de estos núcleos y la aparición de asentamientos situados en las sierras circundantes. En el siglo III se inicia una crisis con el declive de la esclavitud, la ruralización de la zona y expansión de la gran propiedad, la llegada de los bárbaros tras la caída del Imperio romano de occidente y la posterior ocupación bizantina de la zona. La crisis afecta especialmente nuestra comarca, prolongándose y siendo de especial relevancia entre los siglos VIII y XIII bajo el dominio musulmán. Fue en este periodo en el que parece que se fundaron diversas poblaciones situadas en la sierra, buscando zonas más protegidas. Desconocemos completamente si hubo continuidad del asentamiento en Bédar hasta la llegada de los musulmanes. A pesar de no existir ninguna prueba, es muy posible que durante el periodo romano se continuaran explotando las minas, especialmente las de plomo y cobre de El Pinar, ya que sí existen datos documentales que se explotaron durante la época de dominación musulmana, tanto las de hierro de Serena como las de El Pinar.

Representación artística del aspecto que debió tener la mezquita de Bédar.

En todo caso, tras el abandono de las ciudades del valle, una parte de esa población debió asentarse en Bédar, como lo hizo también en Serena y otras poblaciones de la sierra como Cabrera o Teresa. Tras la invasión musulmana, esta población debió estar formada por mozárabes (cristianos que siguen profesando su fe bajo dominio musulmán). En este sentido se han recogido algunas palabras en Bédar de origen mozárabe , como por ejemplo la forma payuelas (viruelas) o el topónimo Fornos. Esta población mozárabe debió convirtiéndose poco a poco al islam (mudéjares) y no es descartable la llegada otros pobladores, posiblemente bereberes, que implantaron un aprovechamiento del agua que favorecería el desarrollo de los cultivos. Destacan las pinturas murales de la Balsa Alta, precisamente una balsa de agua, que han sido datadas en el siglo XI, así como otros restos documentados como un amuleto en plomo de la misma época.

No hay que olvidar que en la vieja ciudad romana de Cadima persistió una alquería durante el periodo califal y de las primeras taifas, tal y como lo demuestran varios hallazgos documentados en esa zona. Sin duda debieron mantenerse estrechas relaciones entre ambos núcleos de población.

Pinturas murales de la Balsa Alta de Bédar
El amuleto de plomo del castillico de Bédar en una exposición en Chipiona (el segundo por la izquierda).
Dirham del rey Almotacín procedente de Cadima (Los Gallardos).

Los mozárabes que hubieran podido quedar en Bédar debieron marcharse el año 1125 durante la incursión del rey aragonés Alfonso I el Batallador, ya que los que no huyeron con él fueron expulsados como venganza por los almorávides. La población bereber de Bédar fue la que implantó las nuevas técnicas de aprovechamiento del agua que permitió que durante el reino nazarí Bédar contara con una huerta productiva y se criara gusano de seda, lo que le otorgó cierta prosperidad. Sin embargo, conforme la frontera con los cristianos se iba acercando, los conflictos comenzaron a volverse frecuentes.

Cerámica esgrafiada al manganeso de época almohade o nazarí.

En el año 1304, una tropa compuesta de unos 400 jinetes y 150 infantes asolaron la tierra de Vera, quemando y talando el terreno. En 1316 se firmó un pacto entre Castilla, Murcia y Granada para pacificar la frontera oriental, pero duró poco y en el 1319 volvieron los ataques de los cristianos. Se sabe que en 1436 las tropas murcianas ocuparon Bédar, pero no Serena. Bédar permaneció bajo dominación cristiana hasta que fue recuperada por las tropas nazaritas entre 1446 y 1447, bajo el reinado de Muhammad X “El Cojo”.

El 9 de julio de 1488 el marqués de Cádiz se acercó a Vera y tras dialogar con su alcalde se acordó la entrega de la plaza al día siguiente. El día 12 Mojácar también fue tomada. Tras la caída de estas dos ciudades nazaritas, las demás poblaciones también se entregaron. Los habitantes de las alquerías y villas de Teresa, Cabrera, Sorbas, Mojácar, Bédar y Lubrín acudieron a Vera (el campamento estaba ubicado en el Real de Antas) para rendir homenaje al rey Don Fernando. Este hecho se refleja en el escudo de Bédar con una llave entre dos torres terrazadas árabes de oro. El Macarche, por Bédar y Almaf Canif por Serena, se entregaron al rey Don Fernando. Tras la conquista, las fortalezas de Bédar y Serena fueron derribadas para evitar que fueran utilizadas en caso de sublevación.

La parroquia de Bédar se creó el año 1505 con la conversión forzosa de la población musulmana (mudéjares), convertidos así en moriscos. La cristianización del antiguo reino musulmán de Granada supuso en la práctica que se utilizaran las antiguas mezquitas para el culto católico. Así pasó con las de Bédar y Serena. Tras un periodo de utilización se decició la construcción de nuevas iglesias. Así, en 1501 se promulgó una Bula para la construcción de las iglesias del Arzobispado de Granada, haciéndolo en 1505 las de la diócesis de Amería. La mayoría ya estaban construidas cuando se produjo la sublevación de los moriscos.

Se trataban de pequeñas iglesias rurales que, a parte de ofrecer los servicios religiosos, sirvieron de refugio ante ataques de piratas o monfíes. La función de fortaleza de la iglesia de Bédar. El edificio original, sin las ampliaciones posteriores, daba una impresión de solidez, con sus muros altos sin grandes ventanas y con su sólida torre provista de saeteras defensivas.

Representación artística de la iglesia “nueva” de Bédar tras su construcción por la población morisca de Bédar en el siglo XVI y antes de las ampliaciones que sufrió en los siglos XVII y XVIII.

Con la sublevación de los moriscos de 1568 muchas de estas iglesias fueron parcialmente destruidas o incendiadas, por lo que tuvieron que ser reconstruidas a partir de 1570, cuando finalizó el levantamiento. Es por eso que varias de estas iglesias de la diocesis de Almería ostentan el escudo del obispo de Almería Antonio Corrionero (1558-1570). Con respecto a las iglesas de Bédar, el LAR es claro en este sentido: se indica que la iglesia de Bédar era nueva y buena para que se pudiera celebrar el culto divino, y otra “iglesia vieja” que se menciona al describir las propiedades de moriscos y cristianos viejos. Esta “iglesia vieja” se corresponde con la antigua mezquita de Bédar, que se ubicaba no lejos de a actual iglesia, tal y como hemos podido documentar.

Primera representación de la iglesia de Bédar. Catastro de la Ensenada (1750).

La despoblación en Bédar y Serena se mantuvo durante mucho tiempo, los archivos parroquiales de la iglesia de Santa María de la Cabeza de Bédar no se inician hasta 1682,cuando en otros lugares cercanos se inician mucho antes, como pasa en Antas (1612) o Turre (1660). Conforme fue aumentando la población estas iglesias se empezaron a quedar pequeñas, por lo que tuvieron que ser ampliadas la mayoría de ellas durante los siglos XVII y XVIII. Las ampliaciones en la de la iglesia de Bédar datan de esa época.

Conferencia 14 agosto 2020: Mujeres e infancia en El Argar

Hoy recordaremos una de las conferencias más interesantes promovidas por la Asociación Amigos de El Argar y que pudimos grabar para todos los que no pudieron asistir. Se trata de la conferencia impartida por Margarita Sánchez Romero en la iglesia de Herrerías. Con la asistencia de las concejalas de cultura de los ayuntamientos de Cuevas y Totana. La introducción fue realizada por el alcalde de Cuevas, el presidente de la Asociación Amigos de El Argar, Julián Pérez Flores y el arqueólogo Domingo Ortiz Soler.

Hablando Siret 2019 -

La conferencia resultó realmente interesante, con un lenguaje sencillo y bien adaptado para los que no somos arqueólogos y de manera muy didáctica y amena. El tema no puede ser de más actualidad, pues se trata de una revisión de la forma en la que se han realizado históricamente las interpretaciones arqueológicas, en el que ha predominado siempre un punto de vista excesivamente masculino, algo que no se acaba de superar hoy en día.

Se ha dado quizás excesiva importancia a ciertos aspectos que se podrían considerar como “masculinos”, como podrían ser las armas de guerra, infravalorando o incluso obviando avances tecnológicos de vital importancia como la preparación de alimentos o el desarrollo de las técnicas textiles que, por considerarse como más “femeninos”, no se han tomado con la consideración que merecían y no ocupan actualmente el lugar que les pertenece en el desarrollo de las civilizaciones.

Evidentemente, la conferencia se ha centrado en la cultura de El Argar, que como recordó Julián Pérez Flores al final de la conferencia, es un patrimonio de todo el levante Almeriense que tenemos que poner en valor, animando a que todos los municipios del se unan a la Confederación de Pueblos Argáricos, como manera de conseguir que algún día se decida a actuar sobre importantes yacimientos como los de Gatas (Turre), El Oficio (Cuevas) o el icónico yacimiento de El Argar (Antas), que da nombre a una cultura que es conocida y reconocida internacionalmente… salvo en Almería.

Margarita conferencia
argar.jpg