Las minas de Bédar y las tareas de carga en Garrucha, como nunca antes vistas- un video que no deben perderse

Aprovechamos para recomendar el video en le que se realiza una entrevista a los trabajadores de Hierros de Garrucha: Diego Rubio y Mario Guillén. En el video, subtitulado en inglés, los testigos nos cuentan gran cantidad de anécdotas y curiosidades del trabajo en las minas, todo con impresionantes vistas y fotografías de las mismas. Un video que sin duda no deben perderse.

Presentamos también una actualización de las listas de mineros de Bédar, incluyendo la lista de los miembros conocidos de los diferentes sindicatos mineros de la época (La Luz del Obrero y La Regeneración). El listado en descargable en versión pdf en la imagen que se encuentra a continuación y que también podrán encontar en la página-sección de “Los Mineros” de este blog. Esperamos sus aportaciones para aumentar esta base de datos. >

Minas, cables y ferrocarriles del Levante almeriense: dos testimonios de excepción

Presentamos aquí un video que sin duda quedará para la historia de Bédar y de la minería del Levante almeriense. El proyecto de libro sobre minería en el Levante almeriense del que hemos hablado en otras ocasiones está cercano a ver la luz, y para su publicidad han editado este video en el que se recogen los testimonios de dos testigos de excepción de esa época: Diego Rubio (Bédar) y Mario Guillén (Los Gallardos) El video está basado en dos entrevistas realizadas por Juan Antonio Soler en un video realizado y editado por Juan Pedro Collado y publicado en la red YouTube (Iron Mountain).

El vídeo está subtitulado en inglés para que sea accesible a la importante comunidad inglesa de la zona, algo que se ha tenido especialmente en cuenta, dado que dicha obra es fruto del trabajo conjunto de dos apasionados del patrimonio minero del Levante, el inglés Andrew Devey y el bedarense Juan Antonio Soler, que ofrecen el libro en los dos idiomas.

Sin duda se trata de un documento imprescindible para conocer el importante pasado minero de la comarca del Levante almeriense, de manos de trabajadores de la empresa Hierros de Garrucha, que nos explicas sus recuerdos y vivencias desde el trabajo en las minas de Bédar hasta su embarque en el puerto de Garrucha.

trata con detalle la historia de la minería en las áreas de Bédar, Los Gallardos, Garrucha, Mojácar y Turre. Tras un periodo inicial de actividad rudimentaria, se siguió un proceso de industrialización puntero a nivel mundial, gracias a la implicación de importantes compañías mineras. La Compañía de Águilas instaló una planta de lavado mecánico sin precedentes que pronto fue seguida de la instalación del cable aéreo de Serena a Garrucha, el de más capacidad y de mayor longitud en la década de 1880. Por su parte, la Sociedad minera Chávarri, Lecoq y Compañía instaló un ferrocarril minero entre Bédar y Garrucha en la década de 1890, continuando la explotación del coto hasta la gran depresión que siguió al crack de Wall Street de 1929. También se incluyen la construcción del nuevo puerto de refugio en Garrucha y la última fase minera hasta el cese definitivo de actividad de 1970. En el libro se tratan todos los aspectos del proceso de industrialización, desde el punto de vista técnico hasta el social y económico. Las casi 500 ilustraciones la componen fotografías, planos, mapas y documentos originales, muchos de ellos inéditos. También incluimos cientos de textos originales de ingenieros, testigos y recortes de periódicos descriptivos, que se presentan a medida que se desarrollan los diferentes temas.

This book covers in detail the history of mining and its wider effects on the areas of Bédar, Los Gallardos, Garrucha, Mojácar and Turre. The early rudimentary activities were followed by a world leading industrialisation process as the wealthy mining companies became involved. La Compañía de Águilas installed a record-breaking mechanical wash plant in El Pinar de Bédar that was soon followed by the Serena to Garrucha aerial cable, the longest and largest capacity system in the world in the 1880’s. Chávarri Lecoq y Compañía installed the mining railway between Bédar and Garrucha in the 1890’s and the mining activities continued until the great depression that followed the 1929 Wall Street crash. The construction of a new port of refuge in Garrucha and the last phase of mining are also included until the mining operations finally ceased in 1970. Here we present all aspects of the industrialisation process from the technical, social and economic viewpoints. With almost 500 images we have compiled a visual feast of photographs, plans, maps and original documents many of which are previously unpublished. We also include hundreds of original texts from the engineers, witnesses and the newspaper reporters involved that describe the numerous different activities as they gradually unfolded.

Para adquisición del libro en:
andy1devey@outlook.com
juan.ant.soler@gmail.com

Traducción de las pinturas de la alberca califal de Bédar de la época de al-Hakam

«El primero del mes de ŷumādà al-ājira / del año cincuenta y cinco / y trescientos. Fue escrito…» es lo que se indica en el texto fundacional de la Balsa Alta de Bédar según un nuevo estudio, o que es lo mismo, que fue escrito el 25 de mayo del 966 según el calendario cristiano, con Al-Hakam como califa en Córdoba.

Casi como regalo de navidad, tenemos esta importantísima noticia que concierne a uno de los elementos más importantes del patrimonio bedarense. Siguiendo el primer artículo de Sophie Gillote, se ha publicado un nuevo artículo por parte de Carmen Barceló, catedrática de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad de Valencia. Se trata de “Pintura califal de Bédar (Almería, 355/966)” en la revista especializada Al-Qanṭara, al que pueden acceder pulsando en cualquiera de las imágenes de este post.

A la derecha de este texto, se encuentra una conocida doxología; “al-mulk li-llāh“, expresada en el Corán con la formulación “la-hu al-mulk” o “suyo es el dominio”.

«El primero del mes de ŷumādà al-ājira / del año cincuenta y cinco / y trescientos. Fue escrito…»
«Suyo es el dominio»

Siguiendo a la autora, se utilizó la modalidad de árabe utilizado, el árabe clásico, y sorprende su corrección en un contexto rural como es el de Bédar, pues incluso en Córdoba se solía errar el género del mes lunar citado en la balsa. Se trata de un modelo califal cúfico, idéntico al de una lápida que celebra la construcción de un alminar en Baeza (Jaén) por orden del califa al-Hakam.

Además, por otras características el texto, la autora propone como hipótesis que quien realizó la pintura caligráfica se hubiera formado en Córdoba, cerca del círculo del omeya Abd al-Rahman III, según los singos gráficos empleados.

Dicha decoración era más apropiada para zócalos de paredes de habitaciones, por lo que es todavía desconocido el motivo por el que se llevó a decorar una balsa de agua, sin que haya casos similares documentados en época califal. Por las dimensiones de la alberca, podría tratarse de un edificio de ámbito familiar, teoría que solo podrá confirmarse por medio de una excavación arqueológica, que viendo la importancia de estos restos se antoja necesaria e urgente. Es por eso que desde de APAMIBE solicitamos a las autoridades competentes que procedan a la protección de los restos y que se promueva una excavación arqueológica en el menor tiempo posible.

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Queremos agradecer a la autora del artículo, Carmen Barceló, su interés por el estudio de este elemento patrimonial de Bédar. Por otro lado, nos sentimos orgullosos que nuestro humilde trabajo, desde este blog, haya sido de utilidad para tan importantes resultados.

El Hoyo Júpiter de Bédar (Serena), algo más que una simple roza

A pocos días de navidad de este atípico año, volvemos a los temas clásicos que tratamos en en este blog y, concretamente, a la joya de la minería de Bédar, el Hoyo Júpiter de Serena.

Es uno de los puntos estrella de la ruta minera de Bédar, cuando ya cerca de Serena queda a la vista un enorme hoyo de unos 200 metros de largo y 50 de ancho en la que se vilsumbran los restos de algunos edificios. Si tiene la suerte de ir con un guía o con alguien que conozca la historia minera de Bédar, posiblemente le cuente cómo en ese lugar se ubicaba un cerro que fue completamente explotado por la Compañía de Águilas, y su mineral transportado por el cable aéreo hasta Garrucha, desde donde se distribuyó entre diferentes acerías inglesas, alemanas e incluso norteamericanas.

Se calcula en más de dos millones de toneladas de mineral de hierro lo que se extrajo del “Hoyo” durante toda su historia minera, con una cantidad desconocida de estériles que tuvo que ser movilizado para permitir el avance de la explotación.

Si bien ha quedado muy poco material documental, hemos podido recoger los suficientes para dibujar con bastante exactitud la planificación y avances de esta mina (en realidad tres, Porfiado), que fue siempre el “buque insignia” de la Compañía de Águilas. Si bien se conoce actualmente como Hoyo Júpiter, realmente el Hoyo se extiende por las concesiones de Porfiado, Mahoma y Júpiter, donde existían gruesas capas de mineral de hierro oxidado con bastante manganesa y muy poco fósforo, lo que lo hacía especialmente interesante para la fabricación de acero. La presencia de de grandes “conchas” de estériles siempre puso a prueba la competencia de los ingenieros que se encargaron de su explotación, preocupados siempre en poder evacuar los estériles y depositarlos sin poner en riesgo el avance de la explotación.

Es por eso que, a pesar del aparente caos que se observa hoy en día, se trata de una explotación muy planificada, desde que en 1895 los ingenieros Putz y Dietrichon planearon el ataque inicial a la montaña de hierro que ocupaba el lugar, a partir de una serie de pocillos de exploración. La explotación se llevó a cabo a cielo abierto durante sus primeros años, donde llegaron a emplearse 480 operarios (incluida la vecina mina San Manuel, donde se encontraba la estación del cable aéreo). La explotación, dividida en diferentes zonas de trabajo o “Hoyos”, semejaba un hormiguero, con numerosas vías mineras de superficie, con planos inclinados y sus correspondientes máquinas de vapor para salvar los diferentes desniveles. Un plano conservado de 1895 nos muestra el complejo sistema de vías superficiales del Hoyo (plano adjunto), donde se aprecian, al menos dos planos automotores y varios de los “hoyos” o rozas en explotación en esos momentos.

Es díficil imaginar como pudieron trasladar hasta esas minas las calderas y maquinaria necesaria para los planos inclinados, sin contar la ingente cantidad de traviesas y raíles necesarios para toda la infraestructura. Como para la construcción del cable aéreo, debió utilizarse la vía natural de acceso a esa zona, el cauce del río Jauto, por medio de carretas tiradas por bueyes. Sin embargo, el subirlos al cerro donde se encuentran las minas y emplazarlos en la parte superior de las crestas y relieves no debió ser nada fácil.

Sobre los trabajos no sabemos gran cosa, a parte de algunos de los nombres de las rozas. Así tenemos la roza de San Marcos, la del Teléfono y la de Porfiado en la concesión de Porfiado y la roza Colorada, la roza Negra y los diferentes planes del “hoyo Júpiter”. En algunos documentos se mencionan las malas condiciones en las que tenían que trabajar en ocasiones, como cuando se comenta en 1906 cómo los operarios trabajaban en la roza de San Marcos colgados de cuerdas por la cintura en los cortes de la misma. Sin embargo, no todos eran jornaleros a sueldo de la Compañía. Muchos de los mineros eran autónomos (contratistas), pequeñas cuadrillas a las que se les encargaba trabajos muy concretos (cortar cierta cantidad de mineral, la construcción de una galería, un pozo…), muchos de ellos originarios de Bédar. Así sabemos por ejemplo que en 1898 en la roza de San Marcos trabajaba en contratista Felipe Guirao Ródenas, en la de San Manuel Francisco Crespo Campoy y Francisco Quilés Caparrós y en la de Mahoma Antonio Martínez López, Juan Guerrero Yáñez, Andrés Caparrós y Nicolás Collado Gómez.

Cuando el Hoyo alcanzó cierta profundidad, se habilitó una galería a la cota 365 que recogía el mineral de forma más económica y la llevaba hacia el cargadero del cable aéreo. Finalmente, cuando los costes de extraer el estéril superaron al beneficio del mineral, empezaron a realizarse explotaciones subterráneas, que partían de la periferia del Hoyo, aunque siguieron los trabajos a cielo abierto. Pero esto ya es otra historia que deberá ser contada en otra ocasión.

Ferrocarriles y cables aéreos mineros (continuación)

Aparte de las extensas descripciones de las vías de ferrocarril y de cable aéreo, se presta especial atención a las condiciones en las que trabajaban los mineros, así como a los accidentes y enfermedades a los que estaban expuestos. A finales del siglo XIX el hecho que la vida de un minero fuera corta era algo comúnmente aceptado, en aras del desarrollo y la prosperidad del país.

En 1888 el 30 por ciento de los operarios que trabajaban en las minas eran menores. Empezaban a trabajar normalmente a los 9 años y hasta los 16 eran conocidos como los “muchachos”, que debían trabajar en condiciones lamentables y, en no pocas ocasiones, eran maltratados. Por 1,75 pesetas e jornal, un minero sin experiencia se jugaba diariamente la vida en las minas, los muchachos empezaban con tan solo 0,75 pesetas de jornal y como mucho llegaban a 1,25 pesetas.

Placa de fabricante con el número de fabricación que llevaban las locomotoras fabricadas por la Saint Léonard de Liège en su lateral derecho. Las tres locomotoras del ferrocarril de Bédar a Garrucha eran las únicas de su tipo y llevaron este tipo de placas con los números 993, 994 y 995.

Además de la deficiente alimentación y de las duras jornadas laborales, literalmente de sol a sol, los mineros estaban expuestos a numerosos y variados riesgos de seguridad, como explosiones, desprendimiento de techos y colapso de galerías, caídas a pozos y por terraplenes, atropellos por vagonetas, etc. No faltaron tampoco atropellos mortales por las locomotoras y caída desde las vagonetas del cable, aunque estuviera prohibido viajar en ellas.

El anquilostoma o “gusano ganchudo” (hookworms en inglés), era el desagradable nemátodo con aspecto casi alienígena que causaba la “anemia del minero”.

Por si fueran ya pocos problemas, los riesgos de higiene no estaban tampoco ausentes. El trabajo agotador y la deficiente alimentación hacían mella en los trabajadores, que además de las enfermedades que periódicamente afectaban a toda la población, hubieran de soportar las propias de su profesión. A las ya más conocidas silicosis y saturnismo (intoxicación por plomo), se le añadió una enfermedad producida por unos desagradables gusanos cuyas larvas se encontraban en el agua que inundaba muchas minas y que tras atravesar la piel se instalaban en el intestino provocando una desnutrición y pérdida de sangre que llevaba a la anemia, la temida “anemia de los mineros”.

Representación de una de las locomotoras 030T Saint Léonard del ferrocarril Bédar-Garrucha en la Estación de Tres Amigos de Bédar, ante la casa de los Ingenieros, residencia del ingeniero director de las minas.

Aún están a tiempo de reservar sus ejemplares, ya sea en su versión inglesa (andy-tank-1@hotmail.co.uk) o española (juan.ant.soler@gmail.com).

Ferrocarriles y cables aéreos mineros

Más de 30 años de funcionamiento del cable aéreo y del ferrocarril de Bédar a Garrucha han dejado muchas historias detrás suyo. Desde las obras de instalación, en tiempo récord, hasta la paralización definitiva no han faltado accidentes, sabotajes y robos. Los ingenieros de minas tuvieron que aplicarse a fondo para poder conectar las diferentes minas diseminadas por la accidentada Sierra de Bédar con las líneas de transporte general, lo que se tradujo en decenas de diferentes planos inclinados, vías de transporte, túneles, ramales de cable… que han dejado numerosos restos que hoy en día pueden visitarse en la actual ruta minera de Bédar.

Uno de los diversos accidentes que sufrió el ferrocarril acabó con una locomotora bocabajo, la chimenea clavada en el suelo. ¿Hubo heridos? ¿cómo pudo ocurrir?

Uno de los objetivos del libro “Minas, cables, ferrocarriles, fundiciones y embarque de minerales” es el de recoger todos los datos históricos disponibles, tanto desde el punto de vista técnico como el social y económico, un pasado minero que conforma una parte importante de la historia de Bédar, Los Gallardos y Garrucha, municipios que estuvieron conectados por el cordón umbilical que suponían estas líneas de transporte, pero también de Mojácar y Turre, cuya actividad se vio muy influenciada por la minería, que también se desarrolló, aunque a diferente escala, en Sierra Cabrera.

<p value="<amp-fit-text layout="fixed-height" min-font-size="6" max-font-size="72" height="80">Desde los viejos cotos mineros de Mojácar, Garrucha y Turre, hasta los restos de las importantes minas de plomo y hierro de la Sierra de Bédar, la antigua ruta del ferrocarril sigue reclamando su protagonismo, esta vez como vía verde, asegurando como antaño una conexión entre la costa y la sierra. Este eje sería el complemento perfecto para completar la oferta del levante almeriense, que ya encabeza la geoda de Pulpí y que ha de completarse, necesariamente, con la recuperación turística de la importante zona minera de Sierra Almagrera. Desde los viejos cotos mineros de Mojácar, Garrucha y Turre, hasta los restos de las importantes minas de plomo y hierro de la Sierra de Bédar, la antigua ruta del ferrocarril sigue reclamando su protagonismo, esta vez como vía verde, asegurando como antaño una conexión entre la costa y la sierra. Este eje sería el complemento perfecto para completar la oferta del levante almeriense, que ya encabeza la geoda de Pulpí y que ha de completarse, necesariamente, con la recuperación turística de la importante zona minera de Sierra Almagrera.

Aún están a tiempo de reservar sus ejemplares, ya sea en su versión inglesa (andy-tank-1@hotmail.co.uk) o española (juan.ant.soler@gmail.com).

Identificada por fin la ubicación de la vieja mezquita de Bédar

 

Representación artística del aspecto que pudo tener la mezquita de Bédar (Juan Antonio Soler)

 

Tras mucho tiempo intentando identificar el lugar que ocupaba la antigua mezquita del municipio y gracias a la ayuda de Francisco Soler Antequera, hemos podido por fin localizar el lugar que ocupó este esquivo elemento del patrimonio bedarense.

La antigua mezquita de Bédar, reutilizada tras la conquista como iglesia y que seguramente tuvo un aspecto no muy diferente a la mezquita de Serena cuando fue reconvertida en iglesia mudéjar. Sin embargo, si tenemos en cuenta algunos hallazgos procedentes de viejo castillo roquero y, especialmente, las pinturas murales medievales de la Balsa Alta, del siglo X-XI, podríamos aventurar que que la mezquita de la antigua Bédar pudo haber sido construida mucho antes que la de Serena, que muestra un estilo más bien almohade o nazarí. Podríamos suponer que, aunque muy similar, pudo tener algo más de decoración y un menos aspecto de “fortaleza”, pues las fronteras con los reinos cristianos se encontraban todavía lejos.

El libro de Apeo y Repartimiento nos da algunas pistas sobre la vieja mezquita ya reformada en iglesia. El el documento se identifica claramente a la “iglesia vieja”, ya entonces en ruinas, como lindando con las casas de los moriscos Martín Galbez, Anton Galbez, Diego Albolote y la del Beneficiado, Diego Marín. Por las otras casas que lindan con las anteriores, pudimos ubicar aproximadamente la iglesia vieja entre “la rambla” y la calle principal, pero sin lindar directamente con ellas. Estaría, lo que no es muy sorprendente, en una posición central, tal y como ocurre con la mezquita-iglesia de Serena, que sí que se ha conservado y que se encuentra en una posición central junto a una pequeña placeta.

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Primera representación de Bédar, del Catastro de la Ensenada (1750).

 

Fue, como hemos dicho, nuestro amigo Francisco Soler Antequera quien dio la pista definitiva para ubicar, con bastante precisión, su ubicación. En efecto, no pudimos menos que sorprendernos al saber que a una pequeña parcela de Bédar se la conocía habitualmente por la “iglesia vieja”, sin duda otro de los ejemplos de antigua tradición oral, esta vez confirmada documentalmente gracias al Libro de Apeo. La posición de esta parcela, ya edificada, coincide perfectamente con los datos disponibles sobre su ubicación y, en cierta manera, confirma el hecho que el antiguo camino principal de Bédar no se corresponde con el que actualmente recorre el pueblo desde el Empalme hasta la carretera a Serena. De hecho, el viejo camino central pasaba por la actual calle Estación, junto a la Iglesia actual, siguieno una pendiente más suave en dirección a la fuente Temprana.

 

En amarillo, ubicación de la antigua mezquita de Bédar. En verde, el trayecto aproximado del camino principal de la Bédar musulmana.

 

Se trata, sin duda, de un elmento importante del patrimonio bedarense, pues se trata de una localización que podrá incorporarse a la ruta Urbana que recorre este bonito pueblo del levante almeriense.

 

Propuesta de cartel promocinal por parte de la asociación APAMIBE, con algunos de los principales elementos del patrimonio hispano-musulmán de Bédar, como es el castillo de los moros y las pinturas de la Balsa Alta, datadas en el siglo X-XI.

Bédar: Fiestas de moros y cristianos en honor a la Virgen de la Cabeza 2020

Este año de 2020 será muy especial, en muchos sentidos. Será el primer año, desde hace mucho tiempo, que no se realizan las fiestas de la patrona y la tradicional representación de moros y cristianos, que en condiciones normales se celebraría este fin de semana. Sin embargo en Bédar no han querido dejar pasar estas fechas y se ha celebrado una emotiva misa y ofrenda floral la patrona de Bédar, en la que estuvieron presentes los alcaldes de Bédar y Los Gallardos.

Además se ha dado un fenómeno curioso, mucha gente ha empezado a publicar en las redes sociales fotografías de los folletos de fiestas anteriores que tenían guardadas. Sin duda otra forma de celebrar estas fiestas. Es por eso que hemos hecho una recopilación de estas portadas de los folletos de fiestas, que forman parte del recuerdo de muchos bedarenses. Incluimos además dos fotografías de la misa realizada ayer por la noche, además de un video de la representación de los moros y cristianos de 1997, para quien quiera sentir un poco de nostalgia.

Por supuesto, quien quiera colaborar con más portadas de fiestas, nos pueden enviar sus fotografías al mail bedar.asociacion@gmail.com o colgar la fotografía en el muro de nuestra página de facebook: https://www.facebook.com/bedar.sostenible

José Castaño Galera

Tras la publicación de nuestro amigo David Jackson de un excelente artículo sobre el terrible final del sacerdote de Turre Francisco López Ejea, haciendo referencia a otros párrocos de la zona que también fueron asesinados, hemos pensado en volver a publicar lo que ocurrió también con el de Bédar, José Castaño Galera. Comenta David que el párroco de Bédar fue lanzado por un puente, aunque Francisco Martínez Botella, sarcedote e investigador, publicó un artículo en el número 15 de la revista Axarquía (Sacerdotes asesinados en el Levante Almeriense en 1936, 2ª parte, número 15) nos cuenta lo que pasó:

“Nuestro sacerdote había nacido en Bédar el 8 de noviembre de 1870 y allí fue bautizado al día siguente. Hijo de una familia de labradores, supo desde niño lo que es el duro trabajo del campo, por eso trabajó sin desfallecer ganando sus sutento hasta el último día de su vida.”

“Destacó Don José por su sencillez evangélica: vida de oración, atención a todos sin distinción ni acepción de personas y extrema pobreza. Recuerdan todavía hoy algunos octogenarios de Bédar haber visto al cura ´rebuscar´olivas en el campo para poder sobrevivir, pues debido a la extrema pobreza de los feligreses no obtenía estipendio alguno por sus servicios pastorales”

Al estallar la Guerra Civil fue detenido y obligado a realizar trabajos forzados entre golpes e insultos, sin apenas comida ni bebida.

Finalmente el anciano párroco ya no pudo más. “…don José se encontraba ya muy débil por los duros trabajos, el poco alimento y su avanzada edad; por la tarde se sentó en el suelo y soltó el azadón con el que trabajaba; entonces los milicianos le amenazaron diciéndole que, si no picaba, lo iban a matar, y él respondió: ‘Haced lo que queráis, muero gustoso por Cristo’. Le pusieron varias veces el astil del azadón en las manos pero ya no tenía fuerzas para sujetarlo, y allí mismo entre insultos, blasfemias y golpes lo acribillaron a tiros.”

Queda claro que José Galera no pudo ser considerado como un potencial y peligroso informador del bando nacional. Lo que pasó en esa terrible guerra no tiene ninguna explicación racional más allá del puro y simple odio, y a diferencia de lo que pasa en Turre, no hay ningún memorial que lo recuerde.

Minas, cables, ferrocarriles y transporte de mineral en Bédar, Los Gallardos, Garrucha, Turre y Mojácar

Por fin disponemos de una fecha para la publicación del libro bilingüe que llevamos tiempo preparando Andy Devey y el que suscribe este artículo. Con el permiso del virus que todavía nos amenaza, está previsto para marzo de 2021, un retraso debido a la desgraciada situación que todos conocemos.

Creemos que la espera merecerá la pena, pues en esta obra hemos volcado muchos años de investigación e incluido numeroso material inédito, lo que comprende numerosas fotografías, planos, documentos y todo tipo de ilustraciones que ayudarán a arrojar luz sobre la importante época minera que va desde 1840 y 1970. No es un libro que trata solo de Bédar y Los Gallardos, aunque sin duda bedarenses y gallarderos encontrarán numerosa información sobre su historia minera. En un sentido más amplio, se trata la minería de todas las zonas puestas en relación por el ferrocarril minero de Chávarri y el cable aéreo de la Compañía de Águilas, esto es, Garrucha, Mojácar y Turre.

Incluimos las últimas novedades de la historia minera que desde hace un tiempo investigo junto a José Berruezo García, investigaciones que todavía continúan y que están desvelando una época minera sorprendente y muy desconocida, previa a la llegada de las grandes compañías mineras en el último tercio del siglo XIX que inauguraron lo que podríamos considerar como la “Edad del hierro” de la minería almeriense. Entre ellas destaca la mina mojaquera de Fraternidad (conocida vulgarmente como Las Menas), como una de las más importantes, sin olvidar un muy desconocido coto minero de mineral de plomo y de hierro en Garrucha, con minas tan importantes como Felicidad y Unión, o la poco estudiada minería de mercurio en Turre. Todo sin olvidar las fundiciones de mineral en la zona, tanto las conocidas, como las desconocidas hasta ahora, interpretadas desde novedosos puntos de vista.

Como libro centrado en los sistemas de transporte y todo lo relacionado con las tareas de carga del mineral en los vapores, se presta especial atención a todos los aspectos técnicos, lo que estamos seguro que será del agrado de las personas interesadas en los detalles más técnicos relacionados con las tareas de instalación y funcionamiento de un cable aéreo y de un ferrocarril minero de vía estrecha. Numerosa información procedente de los mismos ingenieros que dirigieron las instalaciones se incluye, con gran detalle, en los que destacan el diario del ingeniero director de la instalación del cable aéreo, Gustav Thorkildssen (traducido de un incomprensible antiguo noruego gracias a nuestra amiga Lise Hansen), y diferentes escritos profesionales de Pohlig y Dietrichson. Entre otras sorprendentes novedades, sabemos que el cable aéreo Bédar-Garrucha llegó a ser el más largo del mundo tras su construcción y fue el banco de pruebas para la construcción del famoso (y posterior) cable del Transvaal (para las minas de oro de Sudáfrica), que lo superó en longitud, pero no en capacidad.

Se trata también con mucho detalle las tareas de embarque de minerales en Garrucha y las obras de construcción del puerto, con sus vías férreas. No nos olvidamos también de todo el aspecto humano y social ligado a las minas, con los movimientos obreros, las enfermedades, las costumbres y otros muchos aspectos curiosos, como pueden ser los espectaculares robos de los que fueron objeto las principales compañías mineras.

Finalmente, también se trata la última fase de la minería en la zona de Bédar y Garrucha durante la fase de autarquía en la dictadura franquista, con la empresa Hierros de Garrucha, lo que puso punto y final a la intensa fase minera de esta zona del levante almeriense.

Como ejemplos veremos algunos documentos y curiosidades. Entre la numerosa información hemos contado con numerosa correspondencia de ingenieros, lo que agradecemos especialmente a Juan Grima Cervantes. Esta correspondencia ha sido de gran ayuda para la interpretación de algunos aspectos sobre los que no existe mucha información, como son la evolución de las diferentes explotaciones mineras y la construcción de los embarcaderos de la Compañía de Águilas en la playa norte de Garrucha. Es menos frecuente encontrar los sobres de esas cartas, generalmente desprovistas de su valioso contenido y vendidas en diferentes subastas simplemente por su valor filatélico. Así nos encontramos con el sobre reproducido arriba, enviado desde Vera en 1901 a la Bergakademie (Escuela de minas) de Freiberg en Alemania, lugar en el que estudiaron casi todos los ingenieros jefes de la Compañía de Águilas en Bédar (Dietrichson, Putz, Dörn…). En este caso se trata de una carta dirigida a Profesor Friedr. Kollbeck, cuyo nombre completo era Friedrich Ludwig Wilhelm Kolbeck (1860-1943) y que podemos ver en la fotografía de la izquierda, fue profesor de mineralogía y petrología y el creador de varias colecciones especiales para la educación de los estudiantes, colecciones que luego fueron trasladadas al castillo de Freudenstein. En su honor se puso el nombre de Kolbeckita a un mineral descubierto en la mina de cobre de Sadisdorf, un fosfato de escandio hidratado. ¿Se trataría de alguna pregunta por parte de alguno de los ingenieros de la Compañía de Águilas a su viejo profesor ? ¿Se trataría a lo mejor del descubrimiento de algún espécimen interesante de mineral? ¿Puede que se enviaran minerales de la zona a Alemania que pudieron acabar formando parte de esas colecciones? Seguramente no lo sepamos nunca, pero ahí tenemos ese viejo sobre como testigo de una todavía muy poco conocida época minera bedarense que, a todas luces, guarda todavía muchos secretos e historias.

Otras historias conectan más con la misma tradición de los pueblos que estuvieron implicados en esta fase minera. Todo el mundo en Bédar sabe quién fue Antonio Bolea García, el médico. Pocos conocen, sin embargo, lo relacionado que estuvo su padre, Antonio Bolea Rodríguez, con la minería bedarense y, especialmente, con el mineral de plomo de El Pinar de Bédar. Parte de esta desconocida historia ha sido investigada por José Berruezo y esperamos que pronto su trabajo vea la luz, pues a pesar de haber sido recogida en sus términos generales en la obra que nos ocupa, todos los pormenores e interesantes datos que lo acompañan los aportará su inédito artículo. Esto muestra, en definitiva, que lejos de lo que se pudiera pensar, la población de finales del siglo XIX y principios del XX en Bédar y en Los Gallardos y, en menor medida, en Garrucha, Mojácar y Turre, giraban casi en exclusiva en torno a estos negocios mineros. También sorprenderá como la participación de elementos locales de forma autónoma (partidarios, contratistas, etc.) estaba muy generalizada, descartando la idea tan comúnmente aceptada de mineros casi esclavizados por las grandes compañías. Algunos incluso llegaron a tener la iniciativa y el capital suficiente como para crear sus propias empresas mineras y llegar a contar con sus propios trabajadores. Tenemos ejemplos como Francisco Ureña, pero el que más impacto tuvo y que más sorprenderá es sin duda Antonio Bolea Rodríguez, de manera que el negocio minero pudo estar en la base del importante patrimonio que dejó a sus descendientes y del que todavía queda de testigo la imponente casa de Antonio Bolea en Bédar (fotografía a la izquierda), que tanto nos hacer recordar otras como la que poseía en Somontín Manuel Berruezo, señal inequívoca de su prestigio social.

Para quien esté interesado en historias como éstas, todavía es posible reservar su libro a los mails habituales (juan.ant.soler@gmail.com) para las reservas en español y (andy-tank-1@hotmail.co.uk) para las reservas del libro en inglés.

13/09/2020

Juan Antonio Soler Jódar