Historia negra de Bédar-2

He aquí otra de esas historias del lado oscuro de Bédar. Como la otra vez, he preferido omitir los nombres a pesar que es de hace bastante tiempo.

La Vanguardia, a 14 de Enero de 1928

En la cortijada de Humbrías (Bédar) Juan BS, de 30 años, casado y con tres hijos, se escondió debajo de la cama de su esposa BC, de 26 años y al llegar su suegro Francisco C, de 50 años, con su familia, observó que habían ensanchado un agujero en el pajar y que el perro no cesaba de ladrar.

Comenzó a reconocer la casa y al levantar la colcha de la cama de su hija, salió Juan y le asestó una puñalada en el vientre, perforándole los intestinos. También hirió a su suegra y se fugó, presentándose después en la cárcel.

Francisco murió. El suceso fué motivado por resentimientos, por estar el asesino conceptuado como gandúl y ser separado de la família.

ESTUDIO ARQUEOLÓGICO EN EL PINAR

Continuamos con la traducción. Aquí pongo la traducción de la última parte de la web, la correspondiente a «resultados» y una de las más interesantes:

Los resultados

El objetivo de este proyecto era triple:

-En primer lugar queríamos dejar un registro detallado del sitio. Se están realizando obras a gran escala en la zona al borde del área de estudio y parece inevitable la destrucción, evidente ya en tres de los cuatro hornos.

-Difusión de esta información a la mayor escala posible. Estos datos pueden ser de interés para los especialistas que buscan lugares comparables con sus zonas de estudio mineras. Otros investigadores pueden querer saber como eran estos hornos de calcinación de plomo. Pero también, como esperamos, esta información hará que unos pocos no especialistas se desviarán durante sus vacaciones en Andalucía para ir a visitar este lugar.

-Y por supuesto, tratamos de buscar información sobre la minería del plomo en el siglo XIX que no ha sido escrita.
Cronología

A juzgar por los registros escritos, esta parte de El Pinar fue explotada principalmente entre 1846 y 1870.

Cerámica

La cerámica encontrada en el lugar podría fácilmente atribuirse a todas las fechas a partir de este periodo. Debido al corto intervalo de tiempo y a la propia naturaleza de la cerámica (es posible que haya pasado tiempo entre la producción de la cerámica y los posibles vertidos de la misma en fechas muy posteriores a la actividad minera), estos no pueden ser utilizadas para ajustar las fechas.

Objetos de hierro

Un estudio detallado de algunos de los objetos de hierro, conectados directamente con las actividades mineras, podría darnos fechas más precisas. La tecnología de la fabricación de hierro pasó por varias etapas distintivas durante el siglo XIX. Un estudio como éste no era posible en el ámbito de este proyecto.

Vías de acceso

Uno de los caminos lleva desde una zona minera importante (minas grandes, escombreras de material transformado, dos edificios) hacia el sur, es decir, fuera de El Pinar. El Pinar fue explotado en siglo XIX durante los años cuarenta y posteriormente en los ochenta (instalación de lavado.)

Estratigrafía.

Se han detectado pocos casos de estratigrafía. Uno de los hornos fue construido en la cima de una mina en desuso. Y los caminos, presumiblemente para el transporte de mineral (por mula), no se conectaron a los hornos de calcinación. Esto podría significar que en una primera fase se extraía el mineral, se cribaba y transportaba por mulas a la fundición, seguida de otra fase en el cual el mineral fue calcinado junto a las minas y luego se transportaba en cargas más pequeñas. Esto no es más que una conjetura basada en pocas evidencias. Más aún porque todavía no está claro el tamaño de las partículas de mineral que eran calcinadas en los hornos, y además alguna de las tareas de cribado podrían ser contemporáneas a la calcinación.

Minería y tecnología de procesamiento del mineral.

Minería.

La mayor parte de los trabajos mineros descritos en el lugar de estudio son comparables a las descripciones de pequeña minería de plomo de la época en otros lugares de la región. Pequeños túneles y pozos someros, a veces acumulándose en minas más grandes con varias entradas. Un hallazgo inesperado fue el de dos pozos, rodeados por productos elaborados y no por minerales, pero sin evidencia de otras entradas de mina.

Mecánica de procesamiento de mineral.

De forma contemporánea, y un poco más tarde, mencionamos la existencia de distintas etapas de la llamada mecánica de procesamiento del mineral (trituración, selección, cribado, lavado, etc.) Se encuentran los restos bien conservados de una instalación de cribado, hallándose un fragmento de un tamiz de hierro y dos pernos, posiblemente para la colocación del tamiz a un marco de madera. Los diversos montones de escombros son de tamaños cada vez más pequeños, ilustrando las diferentes etapas del tratamiento del mineral. No existen pruebas que se utilizara agua en La Gamberra.

Calcinación

Hasta ahora, no había constancia en la zona de operaciones de calcinación de mineral de plomo. Destacamos la utilización de una mina abandonada como tobera para un horno de calcinación. Posiblemente la mina generaba una constante corriente de aire más adecuada que la que proporcionaba el viento proveniente de los valles. Los hornos de calcinación de plomo están relativamente bien conservados y merecen un estudio más profundo y su conservación.

Forja

Junto a los cuatro hornos de calcinación, se extienden escorias de fundición. No se han encontrado acumulaciones parecidas en ningún otro lugar del sitio, por lo que se puede interpretar que estas zonas estuvieron relacionadas directamente con las operaciones de calcinación.

Mineral de hierro

Intrigante fue el encontrar fragmentos de mineral de hierro mezclado con el mineral de plomo en varias escombreras. Este mineral no se originó a partir de las dos minas de hierro encontradas en el lugar, por lo que podrían haberse encontrado en el mismo lugar o haber sido traídas de otra zona. Se podrían haber utilizado para facilitar el proceso de calcinación de plomo o para aumentar el peso del mineral.

Las plataformas

Por último está la cuestión de las «plataformas», dos rectangulares, de piedra, con estructuras de construcciones más o menos circulares en la parte superior. La falta de grano fino de drenaje alrededor de los fragmentos de estas plataformas excluye su función como estaciones de cribado. Una de estas plataformas se construyó en una ladera con vistas al valle junto al acceso a la carretera principal, pero el otro se construyó en lo alto de un valle sin acceso desde abajo. Este último no se encuentra al principio de un camino que conduzca al edificio. Su función sigue siendo desconocida.

Conclusiones

La utilización de tecnología DGPS nos ha permitido registrar y reconstruir, en un periodo de tiempo relativamente corto, alrededor de 75.000 m2 de paisaje minero del siglo XIX. El resultado es un mapa interactivo que puede ser usado de muchas formas.

A nivel científico, el mapa y la información se puede utilizar como referencia o material comparativo para otros estudios, históricos, arqueológicos o industrial-tecnológico. En un plano más local, este proyecto puede ser una base para investigaciones futuras en el mismo lugar e inmediaciones. También podría servir para abrir el lugar, junto con el resto de la zona, a un «turismo industrial».

Pero lo más importante, el proyecto es un registro para la posteridad, a disposición de todos para poderlo usar, disfrutar y para inspirar.

Un pueblo con mucha historia-2

Volvemos de nuevo a uno de los restos arqueológicos más importantes de Bédar. No indicaré su ubicación, por proteger este valioso resto, al menos hasta que se haga algo por evitar su degradación. Si alguien quiere visitarlo no tiene más que pedirlo a cualquier bedarense o ir a preguntar al ayuntamiento, donde a buen seguro les ayudarán.

Aunque hace ya mucho tiempo que se sabe de su existencia, no es hasta hace unos años que arqueólogos oficiales vinieron a echarle un vistazo. De este retraso tiene parte de culpa la vegetación exhuberante, que ha tapado (y protegido) estos dibujos hasta ahora.

El caso, y según el informe que se guarda en el ayuntamiento, es que se han conservado los dibujos gracias a un muy oportuno proceso de carbonatación. Parte del mismo se describe como una «escena figurativa de difícil interpretación», aunque quizás no lo sea tanto, pero ya lo explicaré en otra ocasión. Ahora quiero dedicarme este post al texto que aparece en la parte izquierda de la composición. Como ya sospechamos desde el principio se trataría de algún texto religioso, muy propio de esa época, y aunque me he cansado de pedir a epigrafistas especializados que intenten traducir lo que pone (alguno incluso llegó a venir a Bédar para verlas in situ) al final no he obtenido ninguna respuesta. A pesar de todo he conseguido una traducción que puede ser buena, gracias a un amigo marroquí que ha podido verlo en nuestras mejores fotografías, esto es lo que ha podido leer en ellas:

LA ELAHA ELA LAH ASHADO (parte izquierda, línea superior): «Prometo que no hay más Dios que Allah».
ALHAYAOUAN GUA AL INSAN (parte izquierda, línea superior en la parte más a la izquierda de la misma ): «Ha creado a los animales y a los seres humanos».
RASOULO ALAH (parte izquierda línea inferior entre el perro y la última letra que está medio borrada): «El profeta de Dios».

El resto de inscripciones cúficas no se pueden leer bien, según nos asegura nuestro amigo, ni la línea intermedia entre la cola del perro y el borde izquierdo ni la larga línea en la parte superior entre los adornos en forma de pirámide. ¿Será buena la traducción? puede ser, por lo menos es lo que se esperaba, de todas formas no hay otra y será muy bienvenida cualquier otra interpretación de estas líneas.

pinturas murales

Desde luego, a mí me apasiona este dibujo, por lo que significa para Bédar y sobretodo teniendo en cuenta dónde se encuentra y la forma casi milagrosa en la que se ha conservado para que todos ahora podamos disfrutar de ella.

Ya han pasado varios años desde que se estudió oficialmente, y con la excusa de que «ya se encarga Cultura de ellas» están sin protección. No se ha ampliado el estudio, porque nos consta que hay partes del dibujo sin descubrir y estudiar, su restauración costaría bastante dinero pero no mucho más de lo que se han gastado en algunas subvenciones. Pero al menos deberían protegerla de alguna manera ¿no creen? Miren el dibujo y juzguen si no merece la pena…

ESTUDIO ARQUEOLOGICO EN LA GAMBERRA

Desde hace unos meses que está disponible en internet el estudio arqueológico realizado por Paul Rondelez en La Gamberra (El Pinar de Bédar). La web donde se ofrecen los resultados contienen un interesante mapa interactivo que nos permite un auténtico «paseo» por estos restos. El único problema es que la página está solo en inglés. Es por eso que ofrezco una traducción de los textos de la web, que iré complentado poco a poco para facilitar su comprensión por los que no dominan el inglés (entre los que me incluyo.)

La página web original la podéis localizar aquí:

http://www.timespaces.eu/Spain/Bedar.html

La traducción corresponde a los apartados de «introducción» y «antecedentes históricos»:

Durante la última mitad del siglo XIX España fue una de las más importantes zonas mineras de plomo en el mundo. La costa sur de España está todavía llena de vestigios de este pasado industrial. Uno de ellos se encuentra en la zona de montañas que rodean el hermoso pueblo de Bédar.

En La Gamberra el paisaje de minería de plomo casi ha escapado por completo de los estragos que causan el tiempo y el hombre. En algunos lugares todavía se puede ver los lugares donde se tamizaba, donde los mineros descansaban o la forma en la que se reparaban las herramientas en la forja para el siguiente turno.

El proyecto. Este proyecto se llevó a cabo en cooperación con el grupo Levante Sostenible, una organización española dedicada al estudio y protección del medio ambiente y el patrimonio de Bédar (Almería, España) y Eachtra Archaeological Projets, una empresa irlandesa especializada en la excavación, el registro y la publicación de datos arqueológicos.

El proyecto se gestó a principios de 2007, durante una visita a El Pinar, donde Juan Antonio Soler y Gonzalo Leal de Levante Sostenible nos mostraron algunos de los restos mineros locales más impresionantes. Juan Antonio tiene su propia página web sobre la minería en este lugar y alrededores de Bédar.

Al año siguiente se acordó realizar un mapa de una de las muchas áreas mineras sería un primer paso de una futura investigación, conservación y mayor difusión de este rico patrimonio.
El lugar elegido fue la meseta de La Gamberra, por su variedad de restos y el relativametne buen estado de conservación de todo el paisaje.

Durante la última semana de abril y la primera semana de mayo de 2008 se ubicaron por DGPS todos los elementos construidos por el hombre en un espacio de 300 por 300 metros, las estructuras más significativas fueron limpiadas de vegetación para observarlas mejor.
El último día se realizó una visita guiada organizada para las personas residentes en la zona y en la localidad.

Durante el resto de 2008 nos dedicamos a ordenar toda esta información para presentarla de una manera visualmente agradable, para que se pueda disfrutar de él.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS.

El área de estudio de La Gamberra forma parte de la zona minera de El Pinar. Se dispone de muy pocas pruebas documetnales relacionadas directamente con La Gamberra, pero gracias a los extensos estudios de Juan Antonio Soler, un historiador de la minería local, tenemos una buena descripción de la historia de El Pinar (Soler 2008 y comunicación personal.)

Inicio de la minería en el Sur de España

El Sur de España es una de las regiones de Europa en las que las minas han dado forma a su historia. Hace unos 5000 años atrás se conocía ya metalurgia del cobre y el bronce en las aldeas del Sur de España. Algunos de los objetos de plomo españoles más antiguos, alrededor de 4000 años, se encontraron en El Oficio (Cuevas de Almanzora), a apenas 15 km al este de Bédar (Ramos, p. 187)
En el 700 aC, los fenicios, operando desde el Norte de África, había establecido colonias en el sur de España para explotar las minas locales con el objetivo de abastec er su industria metalúrgica, que era conocida por su alta calidad artesanal.

Cuando los romanos conquistaron España en el siglo 2 aC, continuaron el trabajo en los centros mineros, abriendo otros nuevos, ante las exigencias de su creciente Imperio. España, y especialmente el sur, se convertiría para Roma en una de las zonas mineras más productivas, suministrando grandes cantidades de cobre, plomo, plata y estaño. Los trabajos mineros fueron especialmente intensos alrededor de Cartagena, a unos 100 km al este de nuestra área de estudio, siendo ya trabajadas probablemente con anterioridad a su llegada.

Aunque algunos autores mediavales musulmanes elogiaron las minas y la riqueza en minerales de España, hasta ahora exsisten pocas pruebas de explotaciones por su parte en Andalucía. En Río Tinto, por ejemplo, donde la minería romana y desde el siglo XVI es muy amplia, no existen pruebas de actividad mienra de época musulmana (Raymond, p.30.)

Según autores del siglo XIX, el área alrededor de Bédar es trabajada desde la época de los romanos (Madoz 1846 y Paula Mellado 1845.)

Los primeros datos concretos de actividad minera en la zona se remontan al siglo XVII. En 1615 don Antonio Sirley realiza una inversión en unas minas de plomo y plata a dos millas y media de Vera, propiedad de don Diego de los Reyes desde 1613. Se refiere la existencia de una planta de lavado y fundición en Bédar, a media milla de las minas. Hasta esta fecha, 1615, se habían producido 650.000 quintales de plomo (aproximadamente 14.000 kg.) Estos datos se refieren probablemente a la conocida como Mina Grande de El Pinar.

Mina Grande
También exite una descripció de dos miembros del Cuerpo de Ingenieros de Minas de la abandonada Mina Grande en 1840 (Pellico y Maestre 1841), en la que se describe un amplio socavón (con finos arcos de mampostería) y la presencia de minerales de plomo y cobre y un pequeño horno, pero no escorias. Sugieren que las instalaciones para el tratamiento del mineral podrían encontrarse a media milla de distancia, junto a una fuente de agua.

Un nuevo comienzo.

El descubrimiento en 1838 de una rica veta de plomo argentífero en el barrando Jaroso, a menos de 100 km de Bédar, provocó una verdadera fiebre minera en el sur de España. En 1845 se habían abierto ya más de 1700 minas en la zona.

En 1845 se registra una fundición de plomo llamada Carmen de Bédar en El Pinar, pero Madoz (1846), en su visión general de la minería en Andalucía, refiere que en realidad el mineral de las minas de El Pinar se fundía en Villaricos, a unos 7 kilómetros de distancia.

En 1840 se registran una gran cantidad de concesiones en El Pinar, en su mayor parte por propietarios locales, pero también por propietarios con concesiones mineras en otras poblaciones.Curiosamente, algunas de las concesiones mineras en Bédar fueron registradas específicamente para la explotación de escorias antiguas de fundición, aunque no está claro si eran escorias de hierro o plomo.

La llegada de las Compañías

Alrededor de 1847, varias e las principales mineras del Sur de España empiezan a sufrir problemas, en Almagrera las minas llegan al nivel del agua. Las fundiciones de plomo de la costa comienzan a buscar otras fuentes de plomo (y de plata.) En el Pinar de Bédar la compañía Heredia comienza a comprar concesiones mineras, sobretodo entre 1848 y 1852. La llegada de estas compañías provocó malestar entre la población de Bédar que estalla en 1850, cuando 300 bedarenses en actitud agresiva, dirigidos por el alcalde, toman por la fuerza las minas de El Pinar.

Una de las concesiones registradas en este periodo es Ello es Preciso, de 1851, que se encuentra en nuestra área de estudio. Más tarde pasaría a ser propiedad de la Sociedad Especial minera «Filantropía» en 1860. Durante la década siguiente se incrementa la producción de plomo en el Pinar, progresión que si vio truncada por la «crisis del plomo» de 1870, causada por un desplome de los precios.

En 1881 la banca Rothschild crea la Compañía de Águilas, con el objetivo de explotar el plomo del sureste español. Esta empresa realizó una gran inversión en El Pinar, aunque descubrió pronto que no era tan rentable como esperaba. Desde entonces la Compañía de Águilas arrendó la mayoría de las minas en su poder a los llamados «partidarios», mineros locales que vendían su mineral a la Compañía. Este mineral se transportaba en su inicio por carretera y por cable aéreo a partir de 1888, hasta el puerto de Garrucha. Esta actividad minera de extracción de plomo perduró hasta 1926.

Aunque se dispone de más información de este último periodo de explotación, no parece referirse a la actividad minera desarrollada en nuestra área de estudio. Según las fuetnes de informaci´no escritas, el área que hemos escogido fue trabajada principalmente durante el periodo de 1856 hasta la década de 1870. Es posible que se hubiera iniciado actividad antes, pero la información de este periodo es muy vaga e incompleta. También es posible que se mantuviera cierta actividad después de la adquisición de su propiedad por parte de la Compañía de Águilas.

Aunque no se posee documentación acerca de lo que realmente sucedió en este área de La Gamberra, sí que se podemos hacernos una idea bastante aproximada basándonos en los informes sobre otras minas de plomo de la provincia (Paillete 1841, Pernollet 1846 y Putz 1906 para un periodo más reciente.)

Minería.

Esta minería aprovechaba la rentabilidad de los filones o concentraciones de mineral hasta su agotamiento o hasta la llegada al nivel freático. Las minas superficiales podían ser desde pequeñas excavaciones hasta verdaderos laberintos subterráneos. Las herramientas utilizadas eran martillos y cinceles y sólo en las minas más grandes se utilizó pólvora para extraer el mineral. La iluminación era a base de lámparas de aceite colocadas a intervalos regulares. El mineral era sacado en cestas de esparto.
Horno de calcinación
Tratamiento de los minerales.

El mineral extraído era machacado y seleccionado a mano, tarea de la que se encargaban mujeres y niños. A continuación, en función de los recursos disponibles y la distancia a la planta de fundición, el mineral podía ser cribado, lavado o calcinado (o una combinación de estos procedimientos.)

El cribado se realizaba con cribas de esparto o hierro con soportes de madera. El tritruado de mineral, a veces mezclado con tierra, se realizaba con un mineral reducido a partículas de aproximadamente 2-3 mm.

El lavado se realizaba en instalaciones especialmente destinadas a ello. Éstas eran muy diversas, pero todas se basaban en la selección por gravedad. Diversas instalaciones de lavado estuvieron en funcionamiento en El Pinar entre los años 1880 y 1926.

La calcinación a baja temperatura para convertir el sufuro de plomo en óxido de plomo y para eliminar parte de la piedra caliza. El resultado es un mineral más ligero y más fácil de fundir. Esta calcinación se realizaba al aire libre o mediante una variedad de hornos especialmente destinados.

Fundición

Fundición de mineral.

La fundición se llevaba a cabo por una serie de hornos que utilizaban madera y maleza como combustible, también mediante hornos de reverbero que utilizaban carbón y hornos especiales para la fundición de escorias de plomo. Estos hornos se construían en amplias plantas de producción mientras que hornos más pequeños persistían lejos de estas fundiciones. En El Pinar se fundió plomo durante cierto tiempo en 1840, aunque por falta de rentabilidad se tendió a transportar el mineral hasta las plantas de fundición instaladas en la costa.

PELICULEROS MOROSOS

Parte de la película «el cepo», dirigida por Silvio Narizzano, fue rodada en Bédar, conocida posteriormente como «Las flores del vicio» (1979.) Esta película cuenta la historia de un hippie drogadicto que sufre alucinaciones llamado «Chicken» (El Pollo)que vive en un pequeño pueblo español junto a otros extranjeros. En la película los lugareños practican la magia y el sacrificio de niños.

Dejando de lado el argumento de esta surrealista película, la realidad para los bedarenses fue ciertamente desagradable, y así se recoge en la siguiente noticia:

La Vanguardia Española, miercoles 11 de Septiembre de 1974.

ALMERIA: los peliculeros se fueron sin pagar.

El productor entregó un cheque sin fondos para los «extras».

Almería. (Servicio especial.) – La productora de «El cepo», película que se ha rodado recientemente en las localidades de Mojácar y Bédar, ha dejado un mal sabor de boca a los vecinos bedarenses que participaron como «extras» en la filmación de la cinta, en la que han figurado como protagonistas Carrol Baker, Richard Tod, David Carpenter, Ivón de Santis y Alibe, artista de color afincado en Mojácar desde hace algunos años.
Durante quince días, la pequeña localidad de Bédar fue escenario del rodaje de la citada película, y a sus habitantes se les ofreció hasta mil pesetas diarias por actuar de «extras». El total de los servicios prestados por estos voluntariosos colaboradores ascendía a cineto cuarenta y siete mil pesetas que el productor «pagó» con un talón bancario. Pero al presentarse en la entidad correspondiente para hacerlo efectivo, se encontraron con la desagradable sorpresa de que el librador no tenía fondos.
La animosidad contra los peliculeros es, al parecer, unánime en la población, ya que no s´lo han dejado la deuda pendiente a los confiados vecinos, sino que además han destruido la Cruz de los Caídos por necesidades de rodaje y han ocasionado numerosos desperfectos en la iglesia parroquial.- Francisco MARTINEZ.

Historia negra de Bedar

Así reza la noticia, publicada en el periódico El Imparcial del 18 de Enero de 1901. A pesar de ser una noticia antigua, he omitido el nombre de la víctima:

CRIMEN HORRIBLE

En el pueblo de Bédar (Almería) se cometió el día 10 del corriente un espantoso crimen, del cual no se han tenido detalles hasta ahora por una carta de un pariente de la víctima, que ha sido una pobre anciana de sesenta y tres años de edad, llamada XXXXXXXXXXX.
De dicha carta, dirigida á un colega de Sevilla, son los siguientes párrafos:
«Según parece María fué á coger leña á un barranco llamado del Curato, y el malhechor la cogió, dándola un puntapié en el lado izquierdo del pecho, que la hizo caer á tierra, y con la misma soga que llevaba la amarró del cuello ó la cintura, y desde lo alto de un cerro, tirando de ella, la arrastró por unas lastras, quedando la pobre descuartizada, con la ropa hecha girones, y vino á dejarla en la cruz de un olivo, donde la amarró, después de convencerse de que estaba muerta.
El sitio donde ha sido realizado tan horrendo crimen está muy cerca del pueblo y en sitio elevado, por lo cual no es verosímil que no haya nadie visto cometer tan repugnante hecho.»

El asesino no ha sido capturado.

Cuidado, pozo!

Enero de 2009, andando entre los pinos de uno de los restos de los viejos bosques de pinos de Sierra Alcornia me encuentro con un pozo. Aunque ya sabía que estaría ahí, los pozos no dejan de impresionar, sobretodo porque ni están protegidos ni señalizados. Por suerte éste tiene un pequeño parapeto de piedra, otros no tienen ni eso.

Éste pozo en concreto tiene una profundidad de 50 metros, o eso por lo menos se afirma en los documentos que he podido consultar. El nombre de la mina no puede ser más sugerente: mina de la Cueva Fría.

Pozo de la Mina de la Cueva Fría

Los mineros de antes bajaban a estos pozos por medio de tornos de albardilla. Probablemente eran niños los que bajaban a la mina en busca del preciado mineral de plomo, a menor tamaño, las galerías eran más pequeñas y por lo tanto más económicas. Los muchachos pasaban las piernas en un lazo de la soga de esparto del torno y de esta manera eran bajados a la mina, muchas veces sin ningún sistema de seguridad adicional. Viendo el agujero uno puede llegar a imaginar como debía ser eso.

Un pueblo con mucha historia

¿Alguien lo dudaba? Bédar rezuma historia por todos partes. Todavía sigue ahí y no me resigno a permitir que se siga ignorando. Voy a ser muy pesado con esto, lo sé, pero estamos desperdiciando una gran cantidad de valores seguros que nos aportarían muchos beneficios. Tiendas, souvenirs, turismo… eso es lo que le hace falta a Bédar. ¿Por qué no?

Como muestra dos botones. A los bedarenses seguro que les suena el dibujo mural, al ayuntamiento también, aunque parece que se les ha olvidado que está ahí y se está echando a perder. Total, solo está datado entre el siglo X y XII, siendo por lo tanto el resto más antiguo conocido hasta ahora.

El felus de cobre que lo acompaña es un poco más moderno, ya que fue acuñado en 1474, en tiempos de Muley Hacén. Es la única moneda de época musulmana conocida de Bédar, o al menos que yo sepa. Han habido más, pero se han perdido. Una lástima.

Felus nazarí de BédarFelus nazarí de BédarPintura mural de Bédar

De vuelta con el Pinar de Bedar

Conducto de humosCarmen de Bedar

No es una obsesión, como pudiera parecer, es más bien prisa. La historia de El Pinar de Bédar arranca desde muy antiguo, antes incluso que la misma Bédar, y de los muchos restos que quedaban ya no queda prácticamente nada.
Actualmente, como ya publicamos en el último boletín de Bédar Sostenible, trabajamos a marchas forzadas por salvar todo lo que se pueda ante el avance imparable de la urbanización de El Pinar, que en apenas año y medio ha destrozado la práctica totalidad de zonas mineras antiguas.
Las minas de plomo y cobre de El Pinar de Bédar fueron explotadas por los romanos, y es también una posible fuente de cobre explotada en fechas mucho más antiguas. Junto a las minas de hierro, fueron explotadas a lo largo de toda la historia de Bédar y Serena.
Es de justicia recuperar estos hechos de la historia de nuestro pueblo, y sería muy interesante plantear alguna forma de sacar un beneficio turístico a una zona tan interesante, que ya atrae numerosos mineralogistas en busca de los bonitos minerales que aquí se pueden encontrar.