Ferrocarril Bedar-Garrucha

En 2001 se publicó en el nº 10 de la inolvidable «La Cimbra» de Los Gallardos, uno de los mejores artículos que se conocen referente al ferrocarril minero Bédar-Garrucha. En el artículo, firmado por Federico Moldenhauer, se hace un recorrido por su historia y por los restos que quedaban entonces de la vía.

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Es una pena que ya no se publiquen revistas como «La Cimbra», también recuerdo con nostalgia cuando se publicaba el boletín «Bédar Sostenible» en Bédar. Incluso publicaciones de enorme prestigio como Axarquía pasa por indudables dificultades para su publicación. Echamos mucho de menos estas publicaciones, un antídoto contra el desconocimiento que tenemos de lo propio, lo que lleva a minusvalorar uno de los principales recursos económicos con los que contamos. Sí que se hacen esfuerzos, ahí está la asociación ARGAR-FUENTE ALAMO, luchando por poner en valor los importantes yacimientos arqueológicos de la cultura del Argar. Pero hay otras muchas joyas de nuestro patrimonio que viven en el limbo del olvido. No me refiero solo al patrimonio minero y hispanomusulmán de Bédar, también está el enorme yacimiento de Cadimar, en los Gallardos, o el de Roceipón de Vera, por poner dos ejemplos.

Pude leer en su momento el interesantísimo artículo de Moldenhauer en el nº 10 de la Cimbra. Pero perdí el número hace tiempo, no recuerdo si se lo dejé a alguien o simplemente espera a ser redescubierto en alguna estantería. Sin embargo, pude volver a comprarlo en el único sitio que conozco en el que se pueden comprar números de esta revista: la gasolinera de Los Gallardos. Otros números, como en nº 2, en el que hay un artículo sobre la mezquita de Serena, estaban agotados ya desde hace mucho tiempo.

Hoy quiero compartir con todos este artículo de Moldenhauer. Lo he encontrado traducido al inglés en algunas páginas, pero no hay nada como leerlo en su formato original. Pueden descargarlo en el siguiente enlace:

CIMBRA N10

El tren minero Bédar-Los Gallardos-Garrucha dio su primer viaje a finales del XIX. Los 17,5 kilómetros de recorrido lo shacía en cuarenta minutos. En 1.923 la línea quedó fuera de servicio, siendo desmantelada nueve años más tarde. Federico Moldenhauer Carrillo.

Es increíble la práctica ausencia de fotografías de época que se conocen sobre este ferrocarril… sólo dos conocidas realizadas en Garrucha y que pueden ver en el artículo de Federico. Avanzo que para el mes de noviembre habrá noticias de nuevo sobre esta línea minera, pero sigue habiendo una extraña carencia de fotografías. Puede ser que esas fotografías, que se hicieron sin duda, estén durmiento en algún desván. Así ocurrió con las fotografías del cable aéreo Serena-Garrucha, que estaban acumulando polvo en un desván de una casa en Noruega, hasta que mi colaboradora Lise las localizó.

Por eso hago un llamamiento para quien pueda tener fotografías sobre este ferrocarril las comparta con nosotros. De la misma manera, si alguien tiene un ejemplar del nº 2 de «La Cimbra» (o cualquier otro de los números agotados), que nos lo haga llegar, sabremos darle la difusión que merece. ¡Gracias!

Joaquin Larragoiti y Luís Domingo Murua Lasa

Quiero compartir con todos, y ya de paso rescatarlo del pozo del olvido al que fue relegado en su momento, me refiero a Joaquín Larragoiti Larrakoetchea, ingeniero de la empresa «García de Legarda, Hijo» que dirigió la instalación del cable aéreo Serena-Los Gallardos que empezó a funcionar en 1956. Gracias a su nieta Aintzane Murillo Larragoiti podemos mostrar a este ingeniero que, cómo no, tiene su pequeño rinconcito en la historia de Bédar.

La fotografía ha sido convenientemente restaurada, Joaquin Larragoiti es el que se encuentra en el centro y a su izquierda se encuentra Trinidad Zorroza.

JOAQUIN LARRAGOITI-PUENTEMETALICO

Otro de los trabajadores de esta empresa, especialista de cable, era Julián, conocido en Bédar con los apodos de del Molino de Serena o el vasco, su nombre completo era Julián Ormazábal Murua, aunque según información facilitada por su hijo, Luís Murua, su verdadero nombre era Luís Domingo Murua Lasa, que tras trabajar en Almería (Bédar, Garrucha, Carboneras, Cabo de Gata…) emigró a Lérida, donde estuvo trabajando para la empresa «Copisa» en la construcción de pantanos y centrales eléctricas.

Estas dos historias son dos ejemplos de gente que vivió y trabajó en Bédar, todavía algunos familiares intentan descubrir qué fue y dónde trabajaron sus familiares.