Adjuntamos hoy una serie de fotografías de una de las pedanías abandonadas de Bédar. Se trata de La Torrecica, entre Los Pinos y El Albarico.







Adjuntamos hoy una serie de fotografías de una de las pedanías abandonadas de Bédar. Se trata de La Torrecica, entre Los Pinos y El Albarico.

















Como ya comentábamos anteriormente, se considera que el asentamiento más conocido como «Cadima» ha estado ocupado de forma ininterrumpida desde el siglo II a.C. hasta la llegada de los musulmanes en el siglo VIII d.C. Se habla del hallazgo de monedas íbero-romanas, correspondientes a las cecas de Gádir (Cádiz), Carmona, Aipora (Sanlúcar de la Barrameda), Caura (Coria del Río), etc. A pesar de todo, no hemos podido ver fotografía o dibujo de ninguna de las piezas.
Pero el tiempo de esperar ha acabado y por fin hemos podido estudiar una de estas monedas íbero-romanas de Cadima, y la sorpresa ha sido mayúscula, el dictamen de nuestro experto numismático es claro: se trata de una moneda de Arse/Saguntum.

Se trata concretamente de un As partido para ser utilizado como una fracción (un semis), de 2,6 mm de diámetro, datado entre el 130 y el 80 a.C. El partir este tipo de monedas era algo habitual dada la escasez de moneda fraccionaria. Se observa en el reverso la proa de una embarcación y en el anverso un busto con algún tipo de decoración a nivel del cabello.

El libro de referencia para estas monedas es «Catalogo General de la Moneda Hispanica, desde sus origenes hasta el siglo V. F. Alvarez Burgos.» de donde proceden los dibujos que aquí se representan. Nuestro ejemplar de Cadima se correspondería con uno de estos dos tipos, aunque falta claramente el «caduceo» que está representado justo delante de la proa de la embarcación, que no aparece en nuestro ejemplar de Cadima. Podría tratarse, sin embargo, de una variante sin este elemento. En este sentido se trata de un hallazgo realmente interesante, pues no nos consta que se hallan encontrado este tipo de moneda en Almería. Los hallazgos más cercanos de este tipo (ases con reverso de proa) han sido encontrados en Murcia (Arse-Saguntum: la difusión de su moneda. Manuel Gozalbes Fernández de Palencia.)
Recordamos que hoy, a las 19:30 horas se presenta el nuevo número de la Axarquía, el número 16, en el salón de actos del Colegio Público Juan XXIII. En este número, y referente a Bédar, se publica un artículo completo sobre la «Sociedad de explotación de las minas de hierro de Bédar», más comúnmente conocida como «Compañía de Águilas», que explotó diversas minas de hierro en Bédar y Serena desde 1884 hasta 1916. El artículo ha sido posible gracias a la colaboración de Lise Hansen, nuestra colaboradora noruega, gracias a las que hemos podido tener acceso a importante documentación sobre esta compañía que se guardaba en este país, allí llevada por varios de los ingenieros de nacionalidad noruega que estuvieron al frente de las explotaciones en Bédar.
Entre esta nueva documentación analizada, se incluyen los diarios de Gustav Thorkildssen, con una descripción pormenorizada de la construcción del importante cable aéreo minero que desde Serena iba hasta Garrucha; fotografías inéditas de los archivos de la familia Dietrichson, incluyendo la primera fotografía del primer cargadero de Serena (barranco Baeza) allá por 1888, y mucha más información referente a este importante periodo histórico de nuestro municipio.
RECORDATORIO: PRESENTACIÓN HOY EN LOS GALLARDOS:
INVITACIÓN:
Hola amigos/as:
Hoy miércoles, día 28 de diciembre de 2016, a las 19,30 horas presentamos en Los Gallardos (salón de actos del Colegio Público Juan XXIII), el número 16 de Axarquía. Revista Cultural del Levante Almeriense, 2ª Época, un ejemplar cargado de estudios divulgativos sobre investigación de nuestra comarca, con una parte importante dedicada a varios Aniversarios que se han cumplido (XX de la aprobación término municipal de Garrucha; 50 de la caída Bombas Palomares; el Centenario de la Primera Guerra Mundial y sus repercusiones en nuestras costas; el Centenario del nacimiento del Padre Tapia); varias biografías: sobre el ilustrado y agrónomo veratense Pedro de Torres; sobre la figura de Antonio María Bernabé y Lentisco, director de El Minero de Almagrera de Cuevas; sobre el compositor garruchero José Fuentes Aynat; y en general trabajos sobre piratas berberiscos, moriscos, historia minera, fiestas de moros y cristianos, industrias que ya no existen, literarios, necrológicas de la comarca, con un amplio repertorio de noticias culturales y bibliográficas de estos años en que no hemos podido acudir a nuestra cita anual.
En la mesa intervendrán María González (alcaldesa de Los Gallardos), Domingo Fernández (Presidente de la Mancomunidad de Municipios); María Dolores García de Madariaga (Jefa del Departamento de Arte y Literatura del Instituto de Estudios Almerienses), Antonio Luis Rodríguez Ridao (profesor de Historia en la Universidad Autónoma de Chile); Federico Moldenhauer (Presidente del Colectivo Almagrera) y Juan Grima (coordinador de la Revista Axarquía).
En definitiva, os esperamos en esta presentación, como en otras ocasiones, a los «axarquianos o axarquistas» y a todos los que tengan inquietudes por nuestra cultura, el patrimonio y el medio ambiente, y especialmente en el porvenir de estos pueblos del Levante Almeriense. Volvemos con más fuerza que nunca. Queremos convertir nuestra revista en un referente en todos los sentidos, incluido el de la periodicidad que a partir de ahora será semestral.
Rogamos déis a la presentación de este acto la mayor difusión posible.
Un saludo
Juan Grima Cervantes (Coordinador de Axarquía)
Federico Moldenhauer Carrillo (Presidente del Colectivo de Arte Almagrera)
Al final del acto se servirá una copa de vino español, por gentileza del municipio anfitrión, Los Gallardos.
NOTA: Con el patrocinio o colaboración de la Mancomunidad de Municipios del Levante Almeriense, el Instituto de Estudios Almerienses de la Diputación Provincial de Almería y el Ayuntamiento de Los Gallardos.

Adjuntamos algunas fotografías del estado en el que han quedado el barranco de los Chorreadores y el de la Balsa Alta después de las últimas lluvias. Son fotografías subidas a Facebook por Francisco Soler Antequera. También nos indica que una piedra de grandes proporciones ha caído en el camino a Serena, cerca del cortijo Alambre.














Por fin, tras varios años se publica un número nuevo de la revista Axarquía. Desde hace mucho tiempo, la revista Axarquía ha sido un referente obligado para para el conocimiento de nuestra rica herencia cultural, patrimonial e histórica. Es además uno de los pocos medios de divulgación en el que los investigadores pueden dar a conocer sus estudios sobre el Levante Almeriense, muchos de los cuales realizan una gran labor y de una forma absolutamente altruísta. Es por eso que nos alegramos mucho de la vuelta de la Axarquía. Publicamos a continuación la invitación enviada por el Director-coordinador, Juan Grima Cervantes, y os pedimos también un máximo de difusión posible del evento.
Presentación Revista Axarquía nº 16 en LOS GALLARDOS
INVITACIÓN:
Hola amigos/as:
El próximo miércoles, día 28 de diciembre de 2016, a las 19,30 horas presentamos en Los Gallardos (salón de actos del Colegio Público Juan XXIII), el número 16 de Axarquía. Revista Cultural del Levante Almeriense, 2ª Época, un ejemplar cargado de estudios divulgativos sobre investigación de nuestra comarca, con una parte importante dedicada a varios Aniversarios que se han cumplido (XX de la aprobación término municipal de Garrucha; 50 de la caída Bombas Palomares; el Centenario de la Primera Guerra Mundial y sus repercusiones en nuestras costas; el Centenario del nacimiento del Padre Tapia); varias biografías: sobre el ilustrado y agrónomo veratense Pedro de Torres; sobre la figura de Antonio María Bernabé y Lentisco, director de El Minero de Almagrera de Cuevas; sobre el compositor garruchero José Fuentes Aynat; y en general trabajos sobre piratas berberiscos, moriscos, historia minera, fiestas de moros y cristianos, industrias que ya no existen, literarios, necrológicas de la comarca, con un amplio repertorio de noticias culturales y bibliográficas de estos años en que no hemos podido acudir a nuestra cita anual.
En la mesa intervendrán María González (alcaldesa de Los Gallardos), Domingo Fernández (Presidente de la Mancomunidad de Municipios); María Dolores García de Madariaga (Jefa del Departamento de Arte y Literatura del Instituto de Estudios Almerienses), Antonio Luis Rodríguez Ridao (profesor de Historia en la Universidad Autónoma de Chile); Federico Moldenhauer (Presidente del Colectivo Almagrera) y Juan Grima (coordinador de la Revista Axarquía).
En definitiva, os esperamos en esta presentación, como en otras ocasiones, a los «axarquianos o axarquistas» y a todos los que tengan inquietudes por nuestra cultura, el patrimonio y el medio ambiente, y especialmente en el porvenir de estos pueblos del Levante Almeriense.
Volvemos con más fuerza que nunca. Queremos convertir nuestra revista en un referente en todos los sentidos, incluido el de la periodicidad que a partir de ahora será semestral.
Rogamos déis a la presentación de este acto la mayor difusión posible.
Un saludo
Juan Grima Cervantes (Coordinador de Axarquía)
Federico Moldenhauer Carrillo (Presidente del Colectivo de Arte Almagrera)
Al final del acto se servirá una copa de vino español, por gentileza del municipio anfitrión, Los Gallardos.
NOTA: Con el patrocinio o colaboración de la Mancomunidad de Municipios del Levante Almeriense, el Instituto de Estudios Almerienses de la Diputación Provincial de Almería y el Ayuntamiento de Los Gallardos.

Completamos las fotografías de la exposición de 2002. Se llevó a cabo en la plaza de Don Antonio Bolea en 2002. Las fotografías que vienen a continuación son de esa exposición, durante las navidades de 2002. Fue una buena iniciativa, en la que participó el historiador Juan Grima, con cuyas explicaciones se rotularon los principales edificios históricos del pueblo. Desgraciadamente, y pasados ya 14 años, no se ha vuelto a realizar nada parecido, y es una pena. A lamencionada exposición tampoco se le dio mucha publicidad, por lo que muchos no nos enteramos (no tenemos la suerte de vivir todo el año en Bédar), pero afortunadamente siempre hay alguien que piensa en el resto y nos facilitó estas fantasticas fotografías de las fotografía (extraño, pero es así). Cuentan que la exposición fue después víctima de un acto vandálico… así como varios de los cartelitos explicativos que se instalaron. Se llega a pensar que hay quien tiene un verdadero problema con la historia en este pueblo… Disfruten de las fotografías, algunas son verdaderos clásicos, de las pocas que tenemos.





















Por una solicitud específica, publicamos de nuevo esta fotografía, que forma parte de la colección de Juan Grima. La fotografía es anterior a 1896, fecha en la que se construyó el ferrocarril Bédar-Garrucha. Las labores en la mina Mulata obligó a derribar la Ermita de encima del cerro, para evitar accidentes por caídas en la cantera.

En pueblos como Bédar se echa en falta un archivo histórico municipal o algún pequeño museo local. Es bastante incomprensible que con la importante historia y patrimonio que tiene este pueblo, incluida la minera, no exista todavía ni un centro ni ningún tipo de libro o publicación en que se recopile nada de esto. La cosa se comprende mejor cuando uno se da cuenta que la enfermedad es un poco de todo el Levante almeriense, donde parece que se cumple una una extraña regla: a más patrimonio arqueológico e histórico, menor interés por él por parte de vecinos y autoridades. De los políticos que nos representan mejor no comentamos nada, pues no es momento hoy de hablar de ineptitud (e inaptitud) y de corrupción. Hoy recordaremos que hubo un año en que esto empezó a cambiar un poco. No sin cierto asombro, se inauguró una exposción fotográfica que incluía interesantísimas fotografías históricas de nuestra época minera de 1910, procedentes de la colección de Isabel Bolea Nieto. Entre las fotografías, muchas otras recientes que nos hablan de nuestra rica historia y tradición. Hoy quiero recordar algunas de estas fotografías de la exposición de 2002 (todas las fotografías fueran fotografiadas a su vez durante el invierno de ese año), de las cuales incluyo hoy algunas de ellas, junto a la explicación que las acompañaba:
«Las celebraciones nupciales son muy importantes en la vida de los pueblos pequeños, como sucede en Bédar:. En la imagen la boda de Josefina Campoy Torres. Hacia 1966. (Colección José Manuel Castaño).









Cuando se habla de minería en la sierra de Bédar, se cree generalmente que Hierros de Garrucha fue la última iniciativa minera antes del cese de toda actividad. Sin embargo no es así, todavía en 1973 se explotaban unas canteras, pero no eran de mineral de hierro, eran de serpentina. Esta parte de la historia es bastante más desconocida, pero hoy vamos a intentar arrojar un poco más de luz sobre la explotación de serpentina verde en Bédar.



La empresa se llamaba IMPOSSA (Industrial Poliminera de Serpentinas, S.A.), y estaba domiciliada en Tíjola. La cantera de serpentina que se explotó en el barranco de los Chorreadores se llamaba «Mis hijos«, pero no fue la única, otra cantera de serpentina fue explotada también cerca de la cortijada abandonada de la Torrecica, cerca de Los Pinos, su nombre: «San Francisco«. Además, esta empresa explotaba otra concesión de mármol de color caramelo, de nombre «Amarillo Oro«, cuyo lugar exacto desconocemos, pero que seguramente tiene relación con la dolomía de color caramelo de El Pinar de Bédar.


Un informe de J.C. Jacquin de febrero de 1973 nos da más información sobre esta empresa. IMPOSSA se constituyó en Tíjola en 1966, compuesta por 5 accionistas principales. El accionista mayoritario vendió sus acciones a sus nietos. En 1973 el accionista mayoritario era José Oliver Corsera, presidente del Consejo de Administración. En el momento de la constitución de la sociedad, el capital era de 1.050.000 pesetas. IMPOSSA adquirió posteriormente la empresa CODOMA, una pequeña sociedad que disponía de material de calidad, parece que la compra de esta sociedad fue para evitar la competencia que ésta les podría ocasionar.

Esta empresa disponía de una concesión de dolomía en Tíjola («Nacarina«), otra de mármol en Macael («Plan 72″, otra de serpentina en Bayarque («Recuperada«) y dos concesiones en Bédar, una de serpentina («San Francisco«) de 540 pertenencias y otra de mármol («Amarillo Oro«, de 1 Ha 90 a). CODOMA disponía de una concesión de serpentina en Lubrín («La Milagrosa«), que estaba en funcionamiento en 1973 y que producía 70 toneladas por día, de manera casi continua.



IMPOSSA disponía de otras concesiones que eran propiedad de los accionarios de la sociedad y que arrendadas a la empresa. Propiedad de José Oliver eran las concesiones «Mis Hijos» (serpentina, Bédar) y «José Manuel» (serpentina, Bayarque), además de otra concesión en Lubrín («Nuestra Señora del Socorro«). Antonio Molina, otro de los accionistas, tenía arrendada la concesión de serpentina «Dos Amigos«, en Albanchez.


En total, la empresa disponía de 780 pertenencias de serpentina y dos hectáreas y media de mármol. En 1973 estaban en producción la cantera de La Milagrosa (CODOMA) que proporcionaba 1000 toneladas mensuales de serpentina triturada para la fabricación de aglomerados. Las canteras «San Francisco», «José Manuel», «Nuestra Señora del Socorro» y «Dos Amigos» proporcionaban de 2.000 a 2.500 toneladas de serpentina triturada, así como bloques de 40 cm para la fabricación de placas. Se trataba de una serpentina de color verde, más o menos oscura, que era transportado a Tíjola para su trituración. La tonelada de serpentina triturada de primera calidad se vendía a 700 pesetas la tonelada.
La cantera de mármol «Amarillo Oro«, de Bédar, proporcionaba un material con un tono entre beige y caramelo oscuro, destinado a la fabricación de aglomerados. La cantera «Plan 72″ de Macael proporcionaba un mármol entre beige y rosa, estando a la espera de poder explotar mármol blanco.

Además de la fábrica en Tíjola, la empresa disponía de un “almacén-regulador” en Zurgena. En asociación con LLOBREFGAT-FAYOS, IMPOSSA disponía también de un almacén en Felanitx-Porto Colom (Mallorca). Esta empresa suministraba de serpentina verde a Cataluña, Baleares , Valencia, Almería, Madrid, La Mancha y Sevilla. De esta manera monopolizaba un 60% del mercado nacional de triturados de serpentina.
Concretamente, la concesión de «Mis Hijos» producía una serpentina color verde manzana medianamente compacta. La de «San Francisco» producía una serpentina verde oscura, muy compacta y de primera clase, que permitía extraer bloques.


Con el cierre de estas canteras, cuya fecha exacta desconocemos, acaba oficialmente la actividad minera. Posteriormente se realizaron trabajos de para la extracción de muestras y sondeos para valorar las posibilidades de algunas de las minas, pero no volvería a reactivarse ninguna explotación. Al menos hasta hoy.
Seguimos con otra mina de hierro de Bédar, las minas «Las Angustias» y «Adela y Leonor». Estas concesiones fueron registradas en 1887 y 1888 en el barranco de la Mortera, sobre una mineralización de carbonatos y óxidos de hierro. Se ubican en un abrupto barranco que baja de las Rellanas. Es de remarcar que todavía se conserva el nombre de «Mortera» para designar este paraje, aunque el barranco se conoce actualmente con el nombre de la mina que una vez se explotó: Las Angustias.

De estas dos concesiones, en 1897 la Sociedad minera de Víctor Chávarri poseía 25 acciones de de las 100 que conformaban la Sociedad propietaria de las mismas, de las cuales 7 pertenecían al mismísimo Víctor Chávarri y 18 a Manuel Figuera, entonces ingeniero director de la sociedad de Chávarri. Sabemos que durante este periodo, Manuel Figuera intentó buscar partidarios para que explotaran la mina, pues el mineral no estaba excesivamente lejos de la cabecera del ramal de ferrocarril de la Mulata. Sabemos que ofreció las minas a unos compradores de Cuevas de Almanzora, que visitaron estas minas en marzo de 1897, llegando a firmar un contrato de arrendamiento en el cual Manuel Figuera dispondría del 42% de las acciones de la Sociedad, vendiendo el mineral a la Sociedad de Chávarri, que lo transportaría a Garrucha. El problema principal era que las concesiones se encontraban demasiado lejos de la cabecera del ferrocarril, por lo que sería necesario construir algún tipo de sistema de transporte por medio de un pequeño ramal de cable aéreo.


Sin embargo, el negocio no prosperó, al parecer Víctor Chávarri se opuso finalmente cuando todo el proyecto de negocio estaba ya realizado, algo que tiene que ver con los motivos por los que finalmente Manuel Figuera dejó el cargo de director de las minas de Chávarri, siendo sustituido por el nuevo director, y mano derecha de Víctor Chávarri para temas mineros, Don Andrés López de la Presa.



Manuel Figuera siguió intentando hacer negocio con estas concesiones. En 1900, y ante la noticia de la llegada a la sierra de Bédar de una nueva sociedad con capital vasco e inglés, la The Garrucha Iron Mining Company Ltd, intentó vender estas concesiones. Según los datos que poseemos sobre este ofrecimiento, Manuel Figuera afirma haber adquirido ambas concesiones por un total de 17.000 pesetas. Finalmente, parece que el negocio volvió a salir mal.




Tenemos que esperar hasta 1952, cuando Hierros de Garrucha reinició los trabajos de extracción en las viejas minas del coto de Bédar. Entre las minas «re-explotadas» por esta sociedad se encuentra la mina de las Angustias.
En los terrenos de estas dos concesiones podemos encontrar una serie de trabajos de exploración: una vía minera, varias trincheras y pozos, además de una pequeña edificación. Sin duda se tratan de los trabajos realizados a finales del siglo XIX de cara a evaluar el yacimiento de minerales de hierro de estas concesiones. Estos trabajos sin duda no pasaron desapercibidos para los ingenieros de Garrucha, que pudieron comprobar la buena calidad del mineral, como ya había indicado Manuel Figuera en su época. Hierros de Garrucha decidió explotar este rico mineral, por lo que instaló un cable aéreo que conectaba la bocamina principal de esta mina con la carretera de Lubrín a bédar, donde instaló una tolva metálica junto a la carretera, donde se cargaban los camiones que llevaban el mineral hasta Garrucha.

No hay ningún documento ni fotografía de este cable aéreo, toda la información procede de testimonios. Los restos que quedan en esta mina confirman, sin lugar a dudas, la existencia de este cable aéreo. Según estos testimonios, Juan Girona se encargó de instalar este cable aéreo que, aprovechando la gran pendiente del barranco, transportaba el mineral por un sistema tan sencillo como efectivo: disponía tan solo de dos vagonetas, de manera que la que bajaba llena impulsaba otra hacia arriba. Según testigos de estas labores se extrajo gran cantidad de mineral de hierro de excelente calidad.










Para acabar con esta mina, remarcar la belleza natural de este barranco, que desciende directamente desde las Rellanas de Bédar, con unas vistas impresionantes. Aquí dejo esta fotografía de estos bonitos gladiolos silvestres.