Bédar, Los Gallardos y Antas en lucha contra la nueva línea de alta tensión

Seguimos informando de la evolución de las acciones de los vecinos de Bédar que se oponen al trayecto de la línea de alta tensión qu eestá previsto cruce la sierra de Bédar y que puede suponer un perjuicio tanto al patrimonio natural como al histórico, sin contar con el riesgo para la salud de muchos de sus vecinos.

La campaña de firmas por change.org sigue en curso, y ya han rebasado las 500, todo el que no haya firmado puede hacerlo pulsando sobre la imagen siguiente:

Firma contra la instalación de cables en Bédar.

Las acciones no se quedan aquí, una asociación contra este proyecto ha visto la luz y rápidamente (cables No en Bédar, Antas y Los Gallardos) se ha propuesto un escrito dirigido a la Subdelegación del Gobierno en Almería para protestar contra la nueva línea. El documento, que es individual, puede firmarse en el ayuntamiento, donde hay ejemplares dispuestos o puede imprimirse (la copia que adjuntamos), cumplimetarla, escanearla y enviarla al ayuntamiento (al mail bedar@bedar.es) para todos aquellos que no estén ahora en Bédar y que quieran colaborar. El ayuntamiento se encargará de enviarlos a la subdelegación. El plazo de alegaciones es hasta el 11 de junio, no duden en imprimirlo y enviarlo a la dirección indicada, se trata de una forma eficaz de oponerse a este proyecto.

La nueva asociación ha preparado un comunicado de presna

En el Faro de Bédar pensamos que una imagen vale más que mil palabras. A continuación vemos uno de los símbolos de la ruta minera de Bédar, el castillete del pozo P de la mina Mahoma, el último castillete en pie de Bédar. Ubicado en medio del barranco de la Hoya, es uno de los puntos culminantes y fotografía obligada con el impresionante barranco del río Jauto al fondo, poco antes de maravillarnos ante el espectáculo que ofrece el Hoyo Júpiter.

¿Cómo quedaría con la nueva línea de alta tensión? pues aquí lo vemos a continuación. Porque una de las torres se ubiaría a escasos metros del castillete.

El Imperio romano en Los Gallardos (Cadima) por sus emperadores

Hoy daremos un repaso a los emperadores documentados en esta villa romana de Los Gallardos, en un periodo que va desde el siglo I hasta prácticamente el fin del imperio romano en el siglo IV. Entre lo emperadores del Alto Imperio destacan especialmente los de la época de Anarquía Militar (siglo III), mientras que son los emperadores de la dinastía constantiniana los más frecuentes entre los del Bajo Imperio (desde Diocleciano), en especial el emperador Constancio II.

Trajano (Marco Ulpio Trajano) 98-117 d. C. Conquistador de la Dacia y Mesopotamia y primer emperador de origen hispano. Pasó la mayor parte de su reinado ocupado en las campañas militares aunque realizó diversas reformas administrativas en el Imperio. Se mostró intransigente contra los cristianos pero no promovió ninguna persecución.

Caracalla (Marco Aurelio Antonino) 211-217 d.C. Su reinado estuvo marcado por la crueldad y la extravagancia, aunque también promulgó un edicto que concedió el derecho de ciudadanía a todos los habitantes del Imperio. Fue asesinado por el jefe de la Guardia Pretoriana en Mesopotamia.

Herennia Etruscilla, fallecida tal ve en 251 d.C. Fue la mujer del emperador Trajano Decio (201-251d.C) y madre de los futuros emperadores Herenio Etrusco y Hostiliano. Trajano Decio fue emperador entre el 249 y el 251 d.C. ya en la época de la Anarquía Militar, fue instigador de la primera persecución general contra los cristianos, ordenando que acreditaran su fidelidad a las divinidades romanas.

Galieno (Publio Licinio Egnacio Galieno) 218-268 d.C. Galieno inauguró una nueva política de reconstrucción del imperio que fue seguida por sus sucesores encaminadas a fortalecer las fronteras ante el avance de los bárbaros; de ese modo, en lugar de mantener una línea de defensa continua desplegada a lo largo de la frontera. En lo que respecta a su política religiosa, Galieno abandonó las persecuciones a los cristianos.

Claudio II Gótico (Marco Aurelio Claudio Augusto) 268-270 d.C. Todavía durante el periodo de Anarquía Militar, Claudio intentó recomponer la gloria perdida del Imperio y obtuvo una gran victoria contra los alamanos cerca de Varona, pero su mayor batalla fue la que libró el 269 d.C., cuando derrotó al ejército godo, la más grave amenaza hasta entonces contra Roma. Eso le valió el apodo de Gótico.

Tácito (Marco Claudio Tácito) 275-276 d.C. Hombre de gran integridad moral, aceptó el cargo de emperador a instancias del Senado, se dedicó a mantener contento al ejército para conseguir el orden y la paz.

Probo (Marco Aurelio Probo) 276-282 d.C. Muy popular entre el ejército, consiguió estabilizar las fronteras del Imperio. Lograda la paz, proyectó y construyó muchas obras públicas. Inició las reformas que con Diocleciano conseguirían sacar el Imperio de la crisis.

Diocleciano (Cayo Aurelio Valerio) 284-305 d.C. Este emperador desarrolló una extensa reforma monetaria, fiscal y administrativa que daría fin a la crisis de la época de la Anarquía Militar. Las reformas que llevó a cabo Diocleciano dieron fin a la crisis del siglo III, que a punto estuvo con acabar con el imperio. Las reformas de Diocleciano ayudaron a estabilizarlo económica y militarmente, permitiendo que perdurase todavía unos cien años más.

Constantino I el Grande (Flavio Valerio Constantino Magno) 306-337 d.C. Constantino es famoso por haber sido el primer emperador en abrazar la religión cristiana. No solo reunificó el Imperio, sino que obtuvo importantes victorias sobre los bárbaros (francos, visigodos, alamanes y sármatas).

Crispo (Flavio Julio Crispo) 217-326 d.C. Hijo de Constantino I, destacó por su habilidad y valor militar, siendo nombrado César de Occidente en 317. Fue mandado ejecutar por su padre, aparentemente por un engaño, lo que atormentó a Constantino I hasta su muerte.

Constancio II (Flavio Julio Valerio) 353-361 d.C. Hijo de Constantino I el Grande. Consiguió reunificar el imperio tras la muerte de sus dos hermanos, entre los que su padre había repartido el Imperio. Es el emperador del que más monedas se han documentado en Los Gallardos, es más probable que buena parte de las monedas de Constancio II llegasen con los contingentes militares enviados a la península a partir del 352 d.C. para luchar contra el usurpador Magnencio.

Constante (Flavio Julio Constante) fallecido el 350 d.C. Otro de los hijos de Constantino I el Grande y que recibió el gobierno de los territorios de Italia, Africa y los Balcanes. Se anexionó Hispania, Gallia y Britannia tras la muerte de su hermano Constantino II. Falleció a causa de la conspiración de Magnencio, en un pequeño pueblo poco antes de los Pirineos cuando huía hacia Hispania. Tras la derrota de Magnencio, fue Constancio II, el tercero de los hermanos, el que tomó control de todo el Imperio.

Valentiniano I (Flavio Valentiniano) 364-374 d.C. Ferviente cristiano, restauró la libertad de cultos y algunos privilegios de los cristianos, anulados por Juliano II el Apóstata. Fue el fundador de la última dinastía romana, la Valentiniana. Asoció al mando a su hermano Valente, confiándole las provincias Orientales. Murió enfermo en el 375, tomando el relevo Valente en Oriente y Graciano en Occidente.

Valente (Flavio Valente) 364-378 d.C. La mayor parte de su reinado la ocupó en diferentes campañas contra los godos en las fronteras del Danubio. Murió en la trágica derrota de Hadrianopolis, en la que el ejército romano fue casi aniquilado, algo que solo solucionaría Teodosio I posteriormente.

Teodosio I el Grande (Flavio Teodosio) 379-395 d.C. Nacido en Cauca (Hispania), fue el último de de los emperadores romanos que llegó a gobernar sobre todo el imperio romano tras la muerte de Valentiniano II, emperador del imperio de Occidente. A su muerte, la división del imperio entre Occidente y Oriente fue ya definitiva, siendo ya imposible reunir dos territorios ya muy diferenciados cultural, política y económicamente, controlados desde Roma y Constantinopla respectivamente, que quedaron a su muerte bajo el control de sus hijos Honorio y Arcadio.

Honorio (Flavio Honorio) 395-423 d.C. Hijo de Teodosio I, sucedió a su padre como emperador de Occidente mientras que su hermano hacía lo propio con Oriente.

Serena (Bédar): crónica del descubrimiento de un castillo olvidado

Fue en 2010 cuando dimos a conocer el hallazgo e identificación de un nuevo castillo en la pedanía bedarense de Serena, antigua población independiente en época (al menos) nazarí. Escuchando una transmisión radiofónica hace una semana (que hemos publicado en el blog), se volvió a recordar el descubrimiento de este castillo, y nos hemos dado cuenta que vuelve a caer lentamente en el olvido, algo a lo que parece que tiende todo lo que concierne a Bédar y Serena. No esperamos que se promueva ninguna iniciativa de excavación arqueológica, con la cantidad de restos arqueológicos de primer orden de la zona que esperan su turno, sería muy inocente de nuestra parte. Tampoco pedimos que se reconozca su condición de lugar progegido, como toda fortaleza militar aunque sea desconocida, su calificación como BIC es automática por el simple hecho de serlo.

Volveremos a recordar cómo lo encontramos y, sobre todo, cómo podemos afirmar con seguridad que es lo que afirmamos que es. Sería hacia 2004 cuando una idea me empezó a dar vueltas; en esos momentos estaba documentando la mezquita-iglesia de Serena y ya estaba claro que Serena fue una población independiente en época nazarí, incluso hasta más grande que ésta. Tenía su propia mezquita y… ¿no tendría también su propio castillo? Era evidente que debía tener una, ya que durante el reinado del rey de Granada Muhammad V (1354-1358 y 1361-1390) que se construyeron y repararon la mayor parte de las fortalezas de la frontera; se estableció que cada núcleo de población, por pequeño que fuese, debía disponer por lo menos de una torre de refugio para la población.

La clave la encontré finalmente en el Libro de Repartimiento y Apeo, en el que se indicaba claramente la presencia de una “antigua fortaleza”, que se encontraba a un lado del gollizno del camino que seguía desde el pago de la Coca hasta el pago de la Mar. Serena es uno de los pueblos de Almería que mejor ha conservado su pasado musulmán, el sistema de riego y los pagos prácticamente no han cambiado. Fue realmente un juego de niños seguir las indicaciones hasta localizar los restos de la fortaleza. Posteriormente pareció evidente que era el lugar más indicado, pero eso es fácil decirlo a posteriori, de la misma manera que fue difícil que la gente creyera la historia del castillo perdido de Serena.

Representación del aspecto que debió tener el castillo moro de Serena.
Plano a escala en la que se representan de forma aproximada los diferentes elementos de los que debió contar el castillo de Serena. Las torres se representan en color violeta y la ubicción aproximada del aljibe en rojo. El castillo debió contar con dos superfícies a diferentes alturas, representandas en verde y amarillo en el plano. La entrada parece que se ubicaba en el vértice SE, donde una pequeña torre debió servir de defensa del este punto de acceso.

Pero ahí estaban los restos del castillo, sobre la cima amesetada de un cerro. No existen caminos para subir y los restos son casi invisibles, pero quedaban algunos restos de cerámica. Posteriormente algunos vecinos nos informaron de la aparición de una serie de monedas y otros restos, al parecer relacionadas con unas excavaciones realizadas en la zona aparentemente para el soterramiento de una línea eléctrica durante los años 80 y 90 (datos que no pudimos confirmar), además de la existencia de otros restos antiguos en la cima del conocido como cerro de la Cruz. En un post anterior ya explicamos cómo reunimos la información y analizamos parte de este hallazgo, que denominamos “tesorillo de Serena” a pesar del escaso número de ejemplares y su mal estado. Elaboramos un ejemplo de cartel con los datos fruto de la investigación, el que destaca un felus datado en 1474 o una fracción de un dinar de Muley Hacén. También pudimos constatar la presencia de los restos de una antigua atalaya en el cerro de la Cruz, que aseguraría un control de los accesos a Serena desde Bédar y un punto de comunicación con el castillo vecino, con el que no hay una conexión visual directa. Con todos estos elementos, si incluímos las referencias documentales a Serena en época nazarí, nadie podrá poner en duda la entidad de las ruinas a las que hacemos referencia.

Fotografías de diferentes elementos numismáticos de Serena de época nazarí. Destaca el fragmento central, una fracción de dirham cuidadosamente recortado en el que se aprecia el nombre del rey de Granada Abū al-Ḥasan ʿAlī ben Saʿd más conocido entre los cristianos como Muley Hacén o Mulhacén, fallecido en 1485.

Serena, como pueblo independiente, contaba con su propia mezquita, cuyas ruinas se han conservado milagrosamente gracias a que, tras ser utilizada como iglesia, se destinó a almazara de aceite. Se trataba de una sólida construcción, prácticamente desprovista de decoración, que podía ser usada como fortaleza en caso necesario.

También descubrimos que había quien dudaba de que el viejo edificio de Serena hubiera sido realmente una mezquita, evocando, en particualr, su parecido con la ermita mudéjar de Santa Fe de Mondújar. El parecido es evidente, pero queda también la duda de que esta ermita no esté también construida sobre una antigua mezquita. Dado que Serena se entregó pacíficamente al rey Don Fernando en 1488 tras la caída de Vera, la mezquita no debió sufrir daños y, de la misma manera que se ha constatado documentalmente en Bédar, ésta se “reconvertió” en iglesia, es lógico pensar que en Serena se hiciera lo mismo, para lo cual parece que la mezquita sufrió una serie de modificaciones para su nueva función de iglseia, modificaciones que ya analizamos en un anterior post. En cuanto a la mezquita de Serena, el prestigioso historiador José Angel Tapia Garrido, éste afirma en su obra Historia general de Almería y su provincia, volumen 7 (1989) lo siguiente “En Serena, su anejo, la mezquita estuvo en uso hasta el 1.570, que los moriscos abandonaron el lugar y se arruinó.”  Por otro lado, los expertos de la Consejería de Cultura que estudiaron las ruinas para su declaración como BIC son también claros en este aspecto: “La Ermita de Serena, edificio originariamente construido para albergar una mezquita, presenta una inusitada dimensión espacial para su tipología, y fue adaptado al culto cristiano como ermita tras la conquista cristiana de Bédar, manteniendo dicho uso religioso hasta la construcción, a fines del siglo XVII, de la iglesia parroquial de la localidad.” Es por esto que, a pesar de algunos comentarios, podemos afirmar con seguridad que estamos ante una antigua mezquita, eso sí, reconvertida en iglesia mudéjar con posterioridad. Fue el hecho de que Serena acabara como una pedanía de Bédar lo que permitió que se conservara hasta hoy en día, ya que en Bédar finalmente se acabó construyendo una iglesia nueva y la “iglesia vieja” acabó desapareciendo.

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Restos de la antigua mezquita-iglesia
Comparativa de la entrada de la mezquita-iglesia de Serena y la ermita mudéjar de Santa Fe de Mondújar antes de su restauración. Los parecidos son evidentes.
Se han documentado diferentes elementos de época nazarí procedentes de Serena, como estos anillos de bronce.

El castillo de Serena, a diferencia de su mezquita, fue demolido. Lo mismo pasó con el de Bédar, y es algo lógico ya que dado que no hubo una ocupación inmediata por parte de tropas cristianas de estas fortalezas, se quería evitar que fueran utilizadas en caso de insurrección. Los castillos de Serena y Bédar eran pequeños castillos roqueros que parece que contaron con una torre principal y una o dos torres que protegían la entrada. El castillo de Bédar era un poco más grande que el de Serena y parece más antiguo, con una herrería y un pequeño arrabal en la loma del cerro, al menos datando de época del califato, pero solo un estudio arqueológico podría sacarnos de dudas. Parece ser que se tomaron más molestias en destruir el castillo de Serena, del que prácticamente no quedó nada en pie y hasta el aljibe fue completamente demolido. Por el momento, todo lo que se sabe sobre el castillo de Serena se corresponde con la época nazarí.

También se han encontrado fragmentos de cerámica esgrafiada al manganeso en Serena, como en diferentes lugares de Bédar. A la izquierda encontramos un interesante fragmento procedente de Serena en el que se aprecia lo que parece un índalo, seguramente algún tipo de decoración que aparenta una forma antropomorfa y que recuerda vivamente a otro fragmento hallado en Bédar (derecha) con una especie de figura similar. Otro más de los parecidos entre ambas poblaciones.
A la izquierda, resto de un lienzo de muralla en en lado E del castillo de Serena, uno de los pocos de los que quedan restos. El castillo fue demolido a conciencia, diferetes fragmentos de enlucido de cal se encuentran cerca del vértice SE, restos del aljibe de la fortaleza.
Esta contera de espada atestigua la función primordialmente militar de esta estructura.
Restos de cerámica decoradas de grandes recipientes de almacenamiento de líquidos.

Y hasta aquí este pequeño resumen de más de 17 años de investigaciones completamente amateurs y sin ningún tipo de ayuda. Esperamos que algún día une estudio arqueológico confirme o desmienta estos datos que aportamos, pero en todo caso estamos seguros que la historia final será incluso más apasionante de lo que pensamos. Lo que es indudable es que Serena guarda todavía el espíritu de la antigua alquería nazarí que fue, quizás sea uno de los lugares más auténticos, a salvo por ahora de la locura urbanizadora, que queda en Almería. Y está a un solo paso de la ruta minera de Bédar… 12/05/2021 Juan A. Soler.

Los restos de una atalaya en el cercano cerro de la Cruz pudieron servir en su época para la necesaria comunicación con el castillo vecino de Bédar, con el que no había una línea visual directa. La posición ofrecía además una vista de todo el valle de Vera, además de controlar el camino de acceso a Serena desde Bédar, parte del antiguo camino que llevaba hasta Sorbas.
Fragmentos de cerámica medieval encontradas junto a los restos de la atalaya del cerro de la Cruz no dejan dudas sobre su origen.
Cartel divulgativo sobre el “tesorillo de Serena”.

Inauguración del centro de interpretación minera de Bédar durante las fiestas de San Gregorio

Entrada a centro de interpretación de la minería y del agua en Bédar.
Interior del centro de interpretación de Bédar.

Hoy se celebran las fiestas de San Gregorio en Bédar. A pesar de la situación debida a la pandemia, el ayuntamiento no ha dejado de programar unas fiestas, eso sí, respetando todas las medidas de protección contra el covid, con una “procesión” reducida y la banda de música con un trayecto limitado y manteniendo las distancias. Se aprovechó también para inaugurar el centro de interpretación en Bédar, que queda ubicado en la plaza de Antonio Bolea. Se trata de un centro de interpretación de la minería y del agua, con numeroso material gráfico, paneles explicativos, documentación, interesantes maquetas y una colección de minerales. Todo lo necesario para completar una visita por la reconocida ruta minera de Bédar.

No faltó tampoco la representación teatral del grupo de teatro amateur de Bédar, esta vez muy relacionada con el tema minero y que pueden ver en el video que incluimos en este post. A destacar la interpretación del himno minero por excelencia, Santa Bárbara Bendita, a cargo de una de las actrices.

Otra imagen del interior del centro. Se aprecia una maqueta explicativa de los sistemas de riego.
Colección de minerales del centro.
Una serie de paneles explicativos y de maquetas ayudan a comprender la minería en la zona.
“A la sombra del minero” es la obra teatral interpretada por el Grupo de teatro aficionado de Bédar.
Centro de interpretación en la plaza de Antonio Bolea de Bédar.
Procesión modificada de San Gregorio.
El alcalde de Bédar, Ángel Collado, presentando la función de teatro.
En el evento se respetó en todo momento las medidas contra el covid.

Un día muy triste, Gonzalo Leal nos deja

FOTOGRAFIA DE GRUPO
Integrantes del grupo Levante Sostenible, a la izquierda Gonzalo Leal Echevarría junto al que esto escribe.

Hoy es un día muy triste para mí, pues nos ha dejado Gonzalo Leal Echevarría. La vida de Gonzalo daría sin duda para una interesante novela, pero quiero despedirme de él a mi manera, pues para mí no fue solo un maestro, sino también un gran amigo.

Conocí a Gonzalo hacia 2004 o 2005, no lo recuerdo bien. En Bédar, cómo no, donde Gonzalo estuvo un tiempo viviendo. Su intención era estudiar el patrimonio minero bedarense y como yo ya había hecho algo al respecto, es por eso que nos encontramos. Creo que nos hicimos amigos casi al instante y fue la colaboración entre ambos lo que nos permitió rescatar la historia y el patrimonio minero de Bédar, por entonces prácticamente olvidado.

No hay espacio suficiente aquí para explicar todo lo que me enseñó Gonzalo, Ingeniero de Minas de amplia experiencia que trabajó para ADARO y, entre otros muchos escritos profesionales e iniciativas, fue codescubridor de una nueva especie mineral, la rodalquilarita. Fueron muchas horas de visitas a las minas, estudio de documentos, análisis, mediciones… Gonzalo fue mucho más allá, pues se implicó en la política municipal, siempre con el ánimo de ayudar al desarrollo del pueblo, llegó a ser concejal de Bédar, haciendo alarde de gran paciencia y educación en su trato con la gente. Recuerdo la fascinación que sentía cada vez que iba a visitarle a su casa, llena siempre de rocas, minerales, fósiles.. y libros y revistas por todos lados. También tuve el inmenso placer de visitarle en su domicilio en Madrid, donde me mostró su impresionante colección de minerales y rocas.

Toda Almería le debe mucho a Gonzalo, aunque poca gente sabe lo mucho que hizo Gonzalo por la recuperación del patrimonio de Bédar y hasta qué punto llegó a ser importante para que yo mismo siguiera la labor, espero que un día se le reconozca como es debido. Como ejemplo, fue iniciativa suya el primer catálogo de patrimonio minero de Bédar, publicado en 2006 y en el que tuve el honor de publicar con él. Le siguieron otros trabajos, como los artículos publicados en las Conferencias de la SEDPGYM (Sociedad Española para la Defensa del Patrimonio Geológico y Minero) de 2011 en Boltaña y 2012 en Manresa, sin olvidar un inolvidable Congreso en Mieres en 2007, donde Gonzalo me enseñó a escanciar sidra y pudimos saborear los deliciosos platos asturianos que él conocía tan bien. A todos esos congresos fuimos a hablar del patrimonio minero e industrial de Bédar, del que Gonzalo siempre habló con mucho orgullo.

Descansa en paz, amigo, nunca te olvidaré.

Juan Antonio Soler Jódar

Gonzalo Leal en el Congreso de la SEDPGYM en Mieres

Traducción de las pinturas de la alberca califal de Bédar de la época de al-Hakam

«El primero del mes de ŷumādà al-ājira / del año cincuenta y cinco / y trescientos. Fue escrito…» es lo que se indica en el texto fundacional de la Balsa Alta de Bédar según un nuevo estudio, o que es lo mismo, que fue escrito el 25 de mayo del 966 según el calendario cristiano, con Al-Hakam como califa en Córdoba.

Casi como regalo de navidad, tenemos esta importantísima noticia que concierne a uno de los elementos más importantes del patrimonio bedarense. Siguiendo el primer artículo de Sophie Gillote, se ha publicado un nuevo artículo por parte de Carmen Barceló, catedrática de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad de Valencia. Se trata de “Pintura califal de Bédar (Almería, 355/966)” en la revista especializada Al-Qanṭara, al que pueden acceder pulsando en cualquiera de las imágenes de este post.

A la derecha de este texto, se encuentra una conocida doxología; “al-mulk li-llāh“, expresada en el Corán con la formulación “la-hu al-mulk” o “suyo es el dominio”.

«El primero del mes de ŷumādà al-ājira / del año cincuenta y cinco / y trescientos. Fue escrito…»
«Suyo es el dominio»

Siguiendo a la autora, se utilizó la modalidad de árabe utilizado, el árabe clásico, y sorprende su corrección en un contexto rural como es el de Bédar, pues incluso en Córdoba se solía errar el género del mes lunar citado en la balsa. Se trata de un modelo califal cúfico, idéntico al de una lápida que celebra la construcción de un alminar en Baeza (Jaén) por orden del califa al-Hakam.

Además, por otras características el texto, la autora propone como hipótesis que quien realizó la pintura caligráfica se hubiera formado en Córdoba, cerca del círculo del omeya Abd al-Rahman III, según los singos gráficos empleados.

Dicha decoración era más apropiada para zócalos de paredes de habitaciones, por lo que es todavía desconocido el motivo por el que se llevó a decorar una balsa de agua, sin que haya casos similares documentados en época califal. Por las dimensiones de la alberca, podría tratarse de un edificio de ámbito familiar, teoría que solo podrá confirmarse por medio de una excavación arqueológica, que viendo la importancia de estos restos se antoja necesaria e urgente. Es por eso que desde de APAMIBE solicitamos a las autoridades competentes que procedan a la protección de los restos y que se promueva una excavación arqueológica en el menor tiempo posible.

Imagen 042

Queremos agradecer a la autora del artículo, Carmen Barceló, su interés por el estudio de este elemento patrimonial de Bédar. Por otro lado, nos sentimos orgullosos que nuestro humilde trabajo, desde este blog, haya sido de utilidad para tan importantes resultados.

BARIA EN PELIGRO (de nuevo): todos a la manifestación del domingo 20 de diciembre a las 12:00 horas

Los admistradores del Blog del Faro de Bédar y la Asociación de Amigos del Patrimonio Minero de Bédar apoyamos incondicionalmente la manifestación en defensa de lo restos de la antigua e importantísima ciudad de Baria (Villaricos), que de nuevo vuelve a estar en peligro por culpa de especuladores sin escrúpulos y de la negligencia de la Administración. Es indigno e insultante para todos nosotros esta afrenta a nuestro patrimonio. Todo nuestro apoyo a la campaña y a la manifestación, y pedimos a todos que difundan al máximo esta convocatoria.

Incluímos el comunicado de Juan Grima Cervantes, vocal de la asociación Unidos con Baria:

Entre 2003 y 2004 se libramos una batalla grandísima para salvar una parte importante de la historia y del legado almeriense cuando una empresa constructora quiso hacer un edificio de 7 plantas de altura en una zona protegida arqueológicamente en el caserío de Villaricos (Cuevas del Almanzora), donde se sitúan las ruinas ocultas de la antigua BARIA, una ciudad de origen fenicio (fundada en el siglo VII a.C.), con un pasado esplendoroso durante la época púnica, romana, visigoda y árabe (en palabras de Luis Siret, el célebre arqueólogo belga que excavó su necrópolis).

En aquellos años, con la opinión pública de nuestra parte, pudimos parar aquella barrabasada y expolio que se quería cometer con nuestro patrimonio. Desgraciadamente la historia se repite. Junto a la zona que entonces salvamos, existía otra contigua y bien protegida gracias a la delimitación arqueológica hecha por la Adminsitración muchos años atrás, pero desde entonces hasta el prsente su propietario, Villaricos, S.L., ha conseguido lo inconsegible, o sea anular la delimitación arqueológica precedente con la ayuda de un negligente abogado de Junta de Andalucía, que no presentó ninguna alegación en su contra, como era su obligación para cumplir la Ley 14/2007 del Patrimonio Histórico de andalucía, lo que provocó que el tribunal dictara una sentencia que puede parecer legal, pero que es injusta porque viola hasta la última coma de esa misma Ley. Y ahora, en base a ese despropósito, pretenden hacer 24 apartamentos justo en ese lugar, en el corazón de la antigua Baria, donde se sabe que están los restos más importantes de la época fenicia y romana.

¿Vamos a permitir que un slar que es el epicentro de la más esplendorosa ciudad d ela Antigüedad en nuestra provincia, se destruya para construir apartamentos turísticos? ¿No hay otro sitio en toda la costa del Levante donde edificar esos apartamentos? ¿Tiene que ser forzosamente ahí, sí, ahí, aniquilando la historia? Por favor, un poco de decencia, un mínimo de respeto por las cosas que merecen proteción y veneración, una miaja de amor y de querenica por lo neustro. ¿Acaso, esto, lo permitirían en Granada o en Antequera, por nombrar a dos ciuades que viven de su patrimonio histórico? ¿Y vamos a ser tan cobardes de mirar para otro sitio y que hagan lo que quieran unos desaprensivos capitalistas en el peor sentido de la palabra?

Yo lo tengo claro. Yo voy a luchar. Súmate y defiende con nosotros esta provicnia y su legado histórico.

Juan Grima Cervantes

Vocal de Unidos con Baria.

LA EXPLOTACIÓN DEL TALCO DE SOMONTÍN (ALMERÍA) DURANTE EL PERIODO DE ACTIVIDAD EMPRESARIAL DE MANUEL BERRUEZO AYORA (1845-1874)

Ya está disponible la versión completa de este artículo, el último publicado por J. Berruezo García y J.A. Soler Jódar. En este artículo se describe la primera época de explotación del talco de Somontín (1845-1874), periodo que coincide con la actividad comercial de Manuel Berruezo Ayora, principal referente empresarial de este sector en el levante almeriense, cuyas cartas comerciales y otros documentos conservados han permitido conocer la exportación desde la rada de Garrucha (Almería) de miles de quintales de talco (jaboncillo) para la industria textil de Cataluña. También se detallan las diferentes formas de contratación del jaboncillo; los litigios habidos con el Ayuntamiento, en cuyos montes comunales se encontraban las canteras, así como las técnicas mineras empleadas para su explotación, que tanto beneficios reportó a los vecinos de Somontín durante más de un sigl

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Ferrocarriles y cables aéreos mineros (continuación)

Aparte de las extensas descripciones de las vías de ferrocarril y de cable aéreo, se presta especial atención a las condiciones en las que trabajaban los mineros, así como a los accidentes y enfermedades a los que estaban expuestos. A finales del siglo XIX el hecho que la vida de un minero fuera corta era algo comúnmente aceptado, en aras del desarrollo y la prosperidad del país.

En 1888 el 30 por ciento de los operarios que trabajaban en las minas eran menores. Empezaban a trabajar normalmente a los 9 años y hasta los 16 eran conocidos como los “muchachos”, que debían trabajar en condiciones lamentables y, en no pocas ocasiones, eran maltratados. Por 1,75 pesetas e jornal, un minero sin experiencia se jugaba diariamente la vida en las minas, los muchachos empezaban con tan solo 0,75 pesetas de jornal y como mucho llegaban a 1,25 pesetas.

Placa de fabricante con el número de fabricación que llevaban las locomotoras fabricadas por la Saint Léonard de Liège en su lateral derecho. Las tres locomotoras del ferrocarril de Bédar a Garrucha eran las únicas de su tipo y llevaron este tipo de placas con los números 993, 994 y 995.

Además de la deficiente alimentación y de las duras jornadas laborales, literalmente de sol a sol, los mineros estaban expuestos a numerosos y variados riesgos de seguridad, como explosiones, desprendimiento de techos y colapso de galerías, caídas a pozos y por terraplenes, atropellos por vagonetas, etc. No faltaron tampoco atropellos mortales por las locomotoras y caída desde las vagonetas del cable, aunque estuviera prohibido viajar en ellas.

El anquilostoma o “gusano ganchudo” (hookworms en inglés), era el desagradable nemátodo con aspecto casi alienígena que causaba la “anemia del minero”.

Por si fueran ya pocos problemas, los riesgos de higiene no estaban tampoco ausentes. El trabajo agotador y la deficiente alimentación hacían mella en los trabajadores, que además de las enfermedades que periódicamente afectaban a toda la población, hubieran de soportar las propias de su profesión. A las ya más conocidas silicosis y saturnismo (intoxicación por plomo), se le añadió una enfermedad producida por unos desagradables gusanos cuyas larvas se encontraban en el agua que inundaba muchas minas y que tras atravesar la piel se instalaban en el intestino provocando una desnutrición y pérdida de sangre que llevaba a la anemia, la temida “anemia de los mineros”.

Representación de una de las locomotoras 030T Saint Léonard del ferrocarril Bédar-Garrucha en la Estación de Tres Amigos de Bédar, ante la casa de los Ingenieros, residencia del ingeniero director de las minas.

Aún están a tiempo de reservar sus ejemplares, ya sea en su versión inglesa (andy-tank-1@hotmail.co.uk) o española (juan.ant.soler@gmail.com).