Cadima (Los Gallardos): hallazgo de una moneda íbero-romana de Sagunto

Como ya comentábamos anteriormente, se considera que el asentamiento más conocido como «Cadima» ha estado ocupado de forma ininterrumpida desde el siglo II a.C. hasta la llegada de los musulmanes en el siglo VIII d.C. Se habla del hallazgo de monedas íbero-romanas, correspondientes a las cecas de Gádir (Cádiz), Carmona, Aipora (Sanlúcar de la Barrameda), Caura (Coria del Río), etc. A pesar de todo, no hemos podido ver fotografía o dibujo de ninguna de las piezas.

Pero el tiempo  de esperar ha acabado y por fin hemos podido estudiar una de estas monedas íbero-romanas de Cadima, y la sorpresa ha sido mayúscula, el dictamen de nuestro experto numismático es claro: se trata de una moneda de Arse/Saguntum.

 

saguntum

Se trata concretamente de un As partido para ser utilizado como una fracción (un semis), de 2,6 mm de diámetro, datado entre el 130 y el 80 a.C. El partir este tipo de monedas era algo habitual dada la escasez de moneda fraccionaria. Se observa en el reverso la proa de una embarcación y en el anverso un busto con algún tipo de decoración a nivel del cabello.

arse

El libro de referencia para estas monedas es «Catalogo General de la Moneda Hispanica, desde sus origenes hasta el siglo V. F. Alvarez Burgos.» de donde proceden los dibujos que aquí se representan. Nuestro ejemplar de Cadima se correspondería con uno de estos dos tipos, aunque falta claramente el «caduceo» que está representado justo delante de la proa de la embarcación, que no aparece en nuestro ejemplar de Cadima. Podría tratarse, sin embargo, de una variante sin este elemento. En este sentido se trata de un hallazgo realmente interesante, pues no nos consta que se hallan encontrado este tipo de moneda en Almería. Los hallazgos más cercanos de este tipo (ases con reverso de proa) han sido encontrados en Murcia (Arse-Saguntum: la difusión de su moneda. Manuel Gozalbes Fernández de Palencia.)

 

Recordatorio: presentación hoy de la Axarquía en Los Gallardos

Recordamos que hoy, a las 19:30 horas se presenta el nuevo número de la Axarquía, el número 16, en el salón de actos del Colegio Público Juan XXIII. En este número, y  referente a Bédar, se publica un artículo completo sobre la «Sociedad de explotación de las minas de hierro de Bédar», más comúnmente conocida como «Compañía de Águilas», que explotó diversas minas de hierro en Bédar y Serena desde 1884 hasta 1916. El artículo ha sido posible gracias a la colaboración de Lise Hansen, nuestra colaboradora noruega, gracias a las que hemos podido tener acceso a importante documentación sobre esta compañía que se guardaba en este país, allí llevada por varios de los ingenieros de nacionalidad noruega que estuvieron al frente de las explotaciones en Bédar.

Entre esta nueva documentación analizada, se incluyen los diarios de Gustav Thorkildssen, con una descripción pormenorizada de la construcción del importante cable aéreo minero que desde Serena iba hasta Garrucha; fotografías inéditas de los archivos de la familia Dietrichson, incluyendo la primera fotografía del primer cargadero de Serena (barranco Baeza) allá por 1888, y mucha más información referente a este importante periodo histórico de nuestro municipio.

 

 

RECORDATORIO: PRESENTACIÓN HOY EN LOS GALLARDOS:

INVITACIÓN:

Hola amigos/as:

Hoy miércoles, día 28 de diciembre de 2016, a las 19,30 horas presentamos en Los Gallardos (salón de actos del Colegio Público Juan XXIII), el número 16 de Axarquía. Revista Cultural del Levante Almeriense, 2ª Época, un ejemplar cargado de estudios divulgativos sobre investigación de nuestra comarca, con una parte importante dedicada a varios Aniversarios que se han cumplido (XX de la aprobación término municipal de Garrucha; 50 de la caída Bombas Palomares; el Centenario de la Primera Guerra Mundial y sus repercusiones en nuestras costas; el Centenario del nacimiento del Padre Tapia); varias biografías: sobre el ilustrado y agrónomo veratense Pedro de Torres; sobre la figura de Antonio María Bernabé y Lentisco, director de El Minero de Almagrera de Cuevas; sobre el compositor garruchero José Fuentes Aynat; y en general trabajos sobre piratas berberiscos, moriscos, historia minera, fiestas de moros y cristianos, industrias que ya no existen, literarios, necrológicas de la comarca, con un amplio repertorio de noticias culturales y bibliográficas de estos años en que no hemos podido acudir a nuestra cita anual.

En la mesa intervendrán María González (alcaldesa de Los Gallardos), Domingo Fernández (Presidente de la Mancomunidad de Municipios); María Dolores García de Madariaga (Jefa del Departamento de Arte y Literatura del Instituto de Estudios Almerienses), Antonio Luis Rodríguez Ridao (profesor de Historia en la Universidad Autónoma de Chile); Federico Moldenhauer (Presidente del Colectivo Almagrera) y Juan Grima (coordinador de la Revista Axarquía).

En definitiva, os esperamos en esta presentación, como en otras ocasiones, a los «axarquianos o axarquistas» y a todos los que tengan inquietudes por nuestra cultura, el patrimonio y el medio ambiente, y especialmente en el porvenir de estos pueblos del Levante Almeriense. Volvemos con más fuerza que nunca. Queremos convertir nuestra revista en un referente en todos los sentidos, incluido el de la periodicidad que a partir de ahora será semestral.

Rogamos déis a la presentación de este acto la mayor difusión posible.

Un saludo

Juan Grima Cervantes (Coordinador de Axarquía)
Federico Moldenhauer Carrillo (Presidente del Colectivo de Arte Almagrera)

Al final del acto se servirá una copa de vino español, por gentileza del municipio anfitrión, Los Gallardos.

NOTA: Con el patrocinio o colaboración de la Mancomunidad de Municipios del Levante Almeriense, el Instituto de Estudios Almerienses de la Diputación Provincial de Almería y el Ayuntamiento de Los Gallardos.

15577891_10211093603311316_9106062265470731128_o

¡Vuelve la Axarquía!

Por fin, tras varios años se publica un número nuevo de la revista Axarquía. Desde hace mucho tiempo, la revista Axarquía ha sido un referente obligado para para el conocimiento de nuestra rica herencia cultural, patrimonial e histórica. Es además uno de los pocos medios de divulgación en el que los investigadores pueden dar a conocer sus estudios sobre el Levante Almeriense, muchos de los cuales realizan una gran labor y de una forma absolutamente altruísta. Es por eso que nos alegramos mucho de la vuelta de la Axarquía. Publicamos a continuación la invitación enviada por el Director-coordinador, Juan Grima Cervantes, y os pedimos también un máximo de difusión posible del evento.

Presentación Revista Axarquía nº 16 en LOS GALLARDOS

INVITACIÓN:
Hola amigos/as:

El próximo miércoles, día 28 de diciembre de 2016, a las 19,30 horas presentamos en Los Gallardos (salón de actos del Colegio Público Juan XXIII), el número 16 de Axarquía. Revista Cultural del Levante Almeriense, 2ª Época, un ejemplar cargado de estudios divulgativos sobre investigación de nuestra comarca, con una parte importante dedicada a varios Aniversarios que se han cumplido (XX de la aprobación término municipal de Garrucha; 50 de la caída Bombas Palomares; el Centenario de la Primera Guerra Mundial y sus repercusiones en nuestras costas; el Centenario del nacimiento del Padre Tapia); varias biografías: sobre el ilustrado y agrónomo veratense Pedro de Torres; sobre la figura de Antonio María Bernabé y Lentisco, director de El Minero de Almagrera de Cuevas; sobre el compositor garruchero José Fuentes Aynat; y en general trabajos sobre piratas berberiscos, moriscos, historia minera, fiestas de moros y cristianos, industrias que ya no existen, literarios, necrológicas de la comarca, con un amplio repertorio de noticias culturales y bibliográficas de estos años en que no hemos podido acudir a nuestra cita anual.

En la mesa intervendrán María González (alcaldesa de Los Gallardos), Domingo Fernández (Presidente de la Mancomunidad de Municipios); María Dolores García de Madariaga (Jefa del Departamento de Arte y Literatura del Instituto de Estudios Almerienses), Antonio Luis Rodríguez Ridao (profesor de Historia en la Universidad Autónoma de Chile); Federico Moldenhauer (Presidente del Colectivo Almagrera) y Juan Grima (coordinador de la Revista Axarquía).

En definitiva, os esperamos en esta presentación, como en otras ocasiones, a los «axarquianos o axarquistas» y a todos los que tengan inquietudes por nuestra cultura, el patrimonio y el medio ambiente, y especialmente en el porvenir de estos pueblos del Levante Almeriense.
Volvemos con más fuerza que nunca. Queremos convertir nuestra revista en un referente en todos los sentidos, incluido el de la periodicidad que a partir de ahora será semestral.

Rogamos déis a la presentación de este acto la mayor difusión posible.

Un saludo

Juan Grima Cervantes (Coordinador de Axarquía)
Federico Moldenhauer Carrillo (Presidente del Colectivo de Arte Almagrera)

Al final del acto se servirá una copa de vino español, por gentileza del municipio anfitrión, Los Gallardos.

NOTA: Con el patrocinio o colaboración de la Mancomunidad de Municipios del Levante Almeriense, el Instituto de Estudios Almerienses de la Diputación Provincial de Almería y el Ayuntamiento de Los Gallardos.

15577891_10211093603311316_9106062265470731128_o

Bédar: exposición de fotografías de 2002.

Completamos las fotografías de la exposición de 2002. Se llevó a cabo en la plaza de Don Antonio Bolea en 2002. Las fotografías que vienen a continuación son de esa exposición, durante las navidades de 2002. Fue una buena iniciativa, en la que participó el historiador Juan Grima, con cuyas explicaciones se rotularon los principales edificios históricos del pueblo. Desgraciadamente, y pasados ya 14 años, no se ha vuelto a realizar nada parecido, y es una pena. A lamencionada exposición tampoco se le dio mucha publicidad, por lo que muchos no nos enteramos (no tenemos la suerte de vivir todo el año en Bédar), pero afortunadamente siempre hay alguien que piensa en el resto y nos facilitó estas fantasticas fotografías de las fotografía (extraño, pero es así). Cuentan que la exposición fue después víctima de un acto vandálico… así como varios de los cartelitos explicativos que se instalaron. Se llega a pensar que hay quien tiene un verdadero problema con la historia en este pueblo… Disfruten de las fotografías, algunas son verdaderos clásicos, de las pocas que tenemos.

nex9

nex4
Edificio en la plaza de Don Antonio Bolea, donde se realizó la exposición.
100-0002_img
Las celebraciones nupciales son muy importantes en la vida de los pueblos pequeños, como sucede en Bédar:. En la imagen la boda de Josefina Campoy Torres. Hacia 1966. (Colección José Manuel Castaño).

nex3

La matanza es una costumbre importante en Bédar que reúne a la familia y a los amigos. El «mataor» es Bartolomé Collado, y la que va a ser la anfitriona que moverá la sangre, Francisca Fernández Ramos. (Hacia el año 1980). (Colección de Francisca Fernández Ramos.)

100-0019_img

De paseo en la Feria de la Patrona de la Virgen de la Cabeza (24 de septiembre). Entre otras personas: Natividad González, Ana Fernández y Vicenta Meca. (Año 1950). (Colección Familia Collado Meca).

100-0021_img

Gran manifestación en Bédar para recibir al presidente de la Diputación, don Juan de Madariaga, que pretendía poner en movimiento de nuevo toda la minería bedarense. Obsérvese en el centro de la imagen, con gorra de plato, a los miembros que componían la antigua Banda de Música de Bédar. (Colección Juan Grima Cervantes).

100-0025_img

Una imagen entrañable de la vieja Banda de Música de Bédar. De izquierda a derecha, de pie: Juan Campoy Ortega, Juan Soler Gallardo, Paco Martínez Visiedo, Julián Contreras Bolea, Juan Soler, Antonio Torres, Juan Jódar y Antonio (a) «el de Pepa». Sentados: Diego Rubio, desconocido y José Soler Campoy. (Foto fechada hacia 1975-1976). (Colección de Dolores Ortega).

nex2

Vista general de Bédar, el cartelito con las explicaciones no se puede leer bien, puede que sea de 1969.

100-0026_img

Elecciones Generales del año 1982, que fueron ganadas por el PSOE. Resulta sugerente incluso el texto dejado el día anterior escrito en la pizarra por el maestro. (Foto del holandés Hans Boerrigter). (Col. Ayuntamiento de Bédar).

100-0027_img

Una imagen entrañable. El alcalde de Bédar Ginés González Jódar, el concejal Jesús Fernánde<z Mañas, y los curas párrocos de Antas, Garrucha y Bédar (Juan José Muñoz del Pozo Valero). (Hacia el año 1982). (Colección José Manuel Castaño).

100-0032_img

Las banda de Música de Bédar en la actualidad -2002-, copuesta por treinta hombres y mujeres, incluido lo mejor de la juventud bedarense, y dirigida por Víctor Castaño Martos. (Año 2000). (Colección José Manuel Castaño).

100-0034_img

Comparsa de carnaval intitulada «Las Marineras», organizada por Anica «la de Juan Soler». En la misma participaron sin excepción todas las jóvenes del pueblo. (Año 1971). (Colección Familia Collado Meca).

100-0035_img

Excepcional fotografía del pintor americano Fritz Mooney, que vivió desde 1963 hasta su muerte en Bédar. Fritz aquí fue una personamuy querida, a pesar de sus extravagancias. (Foto del holandés Hans Boerrigter, año 1982). (Col. Ayuntamiento de Bédar)

nex8

El somatén de Bédar reunido en la puerta del Ayuntamiento durante la Dictadura del general don Miguel Primo de Rivera. Las fotos de las mujeres se corresponden con las madrinas de esta asociación, que pretendía unir a los terratenientes agrícolas, sus labradores y a la Guardia Civil en una especie de milicia armada del Régimen Politico para acabar con las huelgas, desórdenes y robos. Año 1925. (Colección de José Manuel Castaño)

100-0024_img

En Bédar cualquiera descubre que es un pueblo encantador, que todavía conserva toda su esencia y valores costumbristas. Eso fue determinante para que un inglés como el señor Kids se aventurara hace más de 3o años en Bédar. Aquí le vemos hablando con Clara García, al tiempo de meter una orza antigua ensu casa. (Hacia el año 1970). (Colección Familia Castaño Collado).

nex1

Tienda de campaña utilizada por los ingenieros de la Compañía de Águilas, en sus prospecciones en la sierra de Bédar, buscando minerales. A la izquierda, con gafas, vemos al ingeniero polaco Guillermo Bobryzt, que vivía en Garrucha. Lamentablemente, comprobamos como los niños se ganaban la vida como criados. (Hacia el año 1885). (Colección de Juan Grima Cervantes).

nex11

Estación del cable Aéreo de la Compañía de Águilas en el Pinar. Desde aquí partían las banastas cargadas de mineral camino del embarcadero de Garrucha. (Foto Hermanos Peris, Cartagena -nº 11-. Hacia el año 1910. (Colección Isabel Bolea Nieto).

nex10

El ingeniero de minas bedarense don Francisco Nieto. El cartel explicativo es ileglible. Se trata de una de las fotografías colección de Isabel Bolea Nieto.

nex7

Cartel explicativo casi ilegible. Parece ser la celebración del día del Nacimiento por los mineros y sus familias en una era en el camino del Servalico. Obsérvese el Niño Dios en las manos del director de la empresa minera. *Nota= quien sostiene el Niño Dios en brazos es realmente Don Luis Fernández, alcalde y maestro del pueblo, el director de Hierros de Garrucha era en esos momentos Felipe Guillén.*

nex6

Escena de posguerra: Partiendo almendra en la puerta del almacén de Juan Martínez, negociante de almendra de Bédar, situado en el mismo lugar que hoy ocupa el Centro Cultural. Para partir la almendra se invitaba a los vecinos y se les pagaba en función de las fanegas que partían. (Foto fechada hacia 1945). (Colección Familia Collado Meca).

nex5

Jugando al fútbol en la plaza del Ayuntamiento. Entre otros: Julián Contreras, Cristóbal Castaño, José Manuel Castaño, etc. (Año 1966). (Colección de José Manuel Castaño).

Por una solicitud específica, publicamos de nuevo esta fotografía, que forma parte de la colección de Juan Grima. La fotografía es anterior a 1896, fecha en la que se construyó el ferrocarril Bédar-Garrucha. Las labores en la mina Mulata obligó a derribar la Ermita de encima del cerro, para evitar accidentes por caídas en la cantera.

bedar-xix

Bédar: fotografías de la exposición del año 2002

En pueblos como Bédar se echa en falta un archivo histórico municipal o algún pequeño museo local. Es bastante incomprensible que con la importante historia y patrimonio que tiene este pueblo, incluida la minera, no exista todavía ni un centro ni ningún tipo de libro o publicación en que se recopile nada de esto. La cosa se comprende mejor cuando uno se da cuenta que la enfermedad es un poco de todo el Levante almeriense, donde parece que se cumple una una extraña regla: a más patrimonio arqueológico e histórico, menor interés por él por parte de vecinos y autoridades. De los políticos que nos representan mejor no comentamos nada, pues no es momento hoy de hablar de ineptitud (e inaptitud) y de corrupción. Hoy recordaremos que hubo un año en que esto empezó a cambiar un poco. No sin cierto asombro, se inauguró una exposción fotográfica que incluía interesantísimas fotografías históricas de nuestra época minera de 1910, procedentes de la colección de Isabel Bolea Nieto. Entre las fotografías, muchas otras recientes que nos hablan de nuestra rica historia y tradición. Hoy quiero recordar algunas de estas fotografías de la exposición de 2002 (todas las fotografías fueran fotografiadas a su vez durante el invierno de ese año), de las cuales incluyo hoy algunas de ellas, junto a la explicación que las acompañaba:

100-0002_img«Las celebraciones nupciales son muy importantes en la vida de los pueblos pequeños, como sucede en Bédar:. En la imagen la boda de Josefina Campoy Torres. Hacia 1966. (Colección José Manuel Castaño).

100-0019_img

«De paseo en la Feria de la Patrona de la Virgen de la Cabeza (24 de septiembre). Entre otras personas: Natividad González, Ana Fernández y Vicenta Meca. (Año 1950). (Colección Familia Collado Meca).»

100-0021_img

Gran manifestación en Bédar para recibir al presidente de la Diputación, don Juan de Madariaga, que pretendía poner en movimiento de nuevo toda la minería bedarense. Obsérvese en el centro de la imagen, con gorra de plato, a los miembros que componían la antigua Banda de Música de Bédar. (Colección Juan Grima Cervantes).

100-0025_img

Una imagen entrañable de la vieja Banda de Música de Bédar. De izquierda a derecha, de pie: Juan Campoy Ortega, Juan Soler Gallardo, Paco Martínez Visiedo, Julián Contreras Bolea, Juan Soler, Antonio Torres, Juan Jódar y Antonio (a) «el de Pepa». Sentados: Diego Rubio, desconocido y José Soler Campoy. (Foto fechada hacia 1975-1976). (Colección de Dolores Ortega).

100-0026_img

Elecciones Generales del año 1982, que fueron ganadas por el PSOE. Resulta sugerente incluso el texto dejado el día anterior escrito en la pizarra por el maestro. (Foto del holandés Hans Boerrigter). (Col. Ayuntamiento de Bédar).

100-0027_img

Una imagen entrañable. El alcalde de Bédar Ginés González Jódar, el concejal Jesús Fernánde<z Mañas, y los curas párrocos de Antas, Garrucha y Bédar (Juan José Muñoz del Pozo Valero). (Hacia el año 1982). (Colección José Manuel Castaño).

100-0032_img

Las banda de Música de Bédar en la actualidad -2002-, copuesta por treinta hombres y mujeres, incluido lo mejor de la juventud bedarense, y dirigida por Víctor Castaño Martos. (Año 2000). (Colección José Manuel Castaño).

100-0034_img

Comparsa de carnaval intitulada «Las Marineras», organizada por Anica «la de Juan Soler». En la misma participaron sin excepción todas las jóvenes del pueblo. (Año 1971). (Colección Familia Collado Meca).

100-0035_img

Excepcional fotografía del pintor americano Fritz Mooney, que vivió desde 1963 hasta su muerte en Bédar. Fritz aquí fue una personamuy querida, a pesar de sus extravagancias. (Foto del holandés Hans Boerrigter, año 1982). (Col. Ayuntamiento de Bédar)

escuel1

Esta fotografía no fue expuesta en la exposición de 2002, sin embargo la incluimos aquí. Niños de las Escuelas Nuevas, Bédar 1968.

100-0024_img

En Bédar cualquiera descubre que es un pueblo encantador, que todavía conserva toda su esencia y valores costumbristas. Eso fue determinante para que un inglés como el señor Kids se aventurara hace más de 3o años en Bédar. Aquí le vemos hablando con Clara García, al tiempo de meter una orza antigua ensu casa. (Hacia el año 1970). (Colección Familia Castaño Collado).

Minas de Bédar: Mis Hijos, San Francisco y Amarillo Oro, minas de serpentina y mármol

Cuando se habla de minería en la sierra de Bédar, se cree generalmente que Hierros de Garrucha fue la última iniciativa minera antes del cese de toda actividad. Sin embargo no es así, todavía en 1973 se explotaban unas canteras, pero no eran de mineral de hierro, eran de serpentina. Esta parte de la historia es bastante más desconocida, pero hoy vamos a intentar arrojar un poco más de luz sobre la explotación de serpentina verde en Bédar.

serpentinas3

Concesiones de serpentina y mármol entre Lubrín y Los Gallardos. 1973.

serpentina7

Plano con los principales yacimientos de serpentinas en la Sierra de Bédar. 1973 Destacan los yacimientos cercanos a Bédar y entre la Torrecica y el Albarico.

serpentina

La empresa se llamaba IMPOSSA (Industrial Poliminera de Serpentinas, S.A.), y estaba domiciliada en Tíjola. La cantera de serpentina que se explotó en el barranco de los Chorreadores se llamaba «Mis hijos«, pero no fue la única, otra cantera de serpentina fue explotada también cerca de la cortijada abandonada de la Torrecica, cerca de Los Pinos, su nombre: «San Francisco«. Además, esta empresa explotaba otra concesión de  mármol de color caramelo, de nombre «Amarillo Oro«, cuyo lugar exacto desconocemos, pero que seguramente tiene relación con la dolomía de color caramelo de El Pinar de Bédar.

SERPENTINA15.jpg

Bloque de serpentina verde «manzana» en la concesión de «Mis Hijos», en el barranco de los Chorreadores.

mis-hijos4

Afloramiento de serpentinas verdosas a lal altura del barranco de los Chorreadores. El Malecom y la mina Mulata se observan al fondo.

Un informe de J.C. Jacquin de febrero de 1973 nos da más información sobre esta empresa. IMPOSSA se constituyó en Tíjola en 1966, compuesta por 5 accionistas principales. El accionista mayoritario vendió sus acciones a sus nietos.  En 1973 el accionista mayoritario era José Oliver Corsera, presidente del Consejo de Administración. En el momento de la constitución de la sociedad, el capital era de 1.050.000 pesetas. IMPOSSA adquirió posteriormente la empresa CODOMA, una pequeña sociedad que disponía de material de calidad, parece que la compra de esta sociedad fue para evitar la competencia que ésta les podría ocasionar.

mis-hijos3

Corte de la cantera de serpentina en la concesión «Mis Hijos» de Bédar.

Esta empresa disponía de una concesión de dolomía en Tíjola («Nacarina«), otra de mármol en Macael («Plan 72″, otra de serpentina en Bayarque («Recuperada«) y dos concesiones en Bédar, una de serpentina («San Francisco«) de 540 pertenencias y otra de mármol («Amarillo Oro«, de 1 Ha 90 a). CODOMA disponía de una concesión de serpentina en Lubrín («La Milagrosa«), que estaba en funcionamiento en 1973 y que producía 70 toneladas por día, de manera casi continua.

mis-hijos2

mis-hijos1

mis-hijos5

 Las fotografías muestran el gran volumen de escombros que todavía quedan en la zona.

IMPOSSA disponía de otras concesiones que eran propiedad de los accionarios de la sociedad y que arrendadas a la empresa. Propiedad de José Oliver eran las concesiones «Mis Hijos» (serpentina, Bédar) y «José Manuel» (serpentina, Bayarque), además de otra concesión en Lubrín («Nuestra Señora del Socorro«). Antonio Molina, otro de los accionistas, tenía arrendada la concesión de serpentina «Dos Amigos«, en Albanchez.

serpentina8

serpentina6

Parte de lal escasa documentación que disponemos sobre esta empresa. Se trata de un requerimiento para la ocupación temporal de terrenos de 1969  y una carta dirigidas a Juan Jódar Cánovas para negociar el arrendamiento de parte de unos bancales colindantes a las labores, de un año antes, al que no dio respuesta. En este caso, el propietario no tenía ningún interés en arrendar dichos terrenos, que de otra forma podrían haber sido expropiados. Sin embargo, el asunto no llegó a más porque la empresa cesó antes los trabajos.

En total, la empresa disponía de 780 pertenencias de serpentina y dos hectáreas y media de mármol.  En 1973 estaban en producción la cantera  de La Milagrosa (CODOMA) que proporcionaba 1000 toneladas mensuales de serpentina triturada para la fabricación de aglomerados. Las canteras «San Francisco», «José Manuel», «Nuestra Señora del Socorro» y «Dos Amigos» proporcionaban de 2.000 a 2.500 toneladas de serpentina triturada, así como bloques de 40 cm para la fabricación de placas. Se trataba de una serpentina de color verde, más o menos oscura, que era transportado a Tíjola para su trituración. La tonelada de serpentina triturada de primera calidad se vendía a 700 pesetas la tonelada.

La cantera de mármol «Amarillo Oro«, de Bédar, proporcionaba un material con un tono entre beige y caramelo oscuro, destinado a la fabricación de aglomerados. La cantera «Plan 72″ de Macael proporcionaba un mármol entre beige y rosa, estando a la espera de poder explotar mármol blanco.

serpentina2

Además de la fábrica en Tíjola, la empresa disponía de un “almacén-regulador” en Zurgena.  En asociación con LLOBREFGAT-FAYOS, IMPOSSA disponía también de un almacén en Felanitx-Porto Colom (Mallorca). Esta empresa suministraba de serpentina verde a Cataluña, Baleares , Valencia, Almería, Madrid, La Mancha y Sevilla. De esta manera monopolizaba un 60% del mercado nacional de triturados de serpentina.

Concretamente, la concesión de «Mis Hijos» producía una serpentina color verde manzana medianamente compacta. La de «San Francisco» producía una serpentina verde oscura, muy compacta y de primera clase, que permitía extraer bloques.

san-francisco2

san-francisco1

Fotografías de la cantera San Francisco, cerca de la cortijada abandonada de La Torrecica. Se observa el crote de la cantera y el carril por la que accedían los camiones. Se trataba de una serpentina verde oscura de buena calidad, de la que se obtenía tanto serpentina para triturar como serpentina en bloques.

Con el cierre de estas canteras, cuya fecha exacta desconocemos, acaba oficialmente la actividad minera. Posteriormente se realizaron trabajos de para la extracción de muestras y sondeos para valorar las posibilidades de algunas de las minas, pero no volvería a reactivarse ninguna explotación. Al menos hasta hoy.

Minas de Bédar: Angustias; Adela y Leonor

Seguimos con otra mina de hierro de Bédar, las minas «Las Angustias» y «Adela y Leonor». Estas concesiones fueron registradas en 1887 y 1888 en el barranco de la Mortera, sobre una mineralización de carbonatos y óxidos de hierro. Se ubican en un abrupto barranco que baja de las Rellanas. Es de remarcar que todavía se conserva el nombre de «Mortera» para designar este paraje, aunque el barranco se conoce actualmente con el nombre de la mina que una vez se explotó: Las Angustias.

angustias-leonor

De estas dos concesiones, en 1897 la Sociedad minera de Víctor Chávarri poseía 25 acciones de de las 100 que conformaban la Sociedad propietaria de las mismas, de las cuales 7 pertenecían al mismísimo Víctor Chávarri y 18 a Manuel Figuera, entonces ingeniero director de la sociedad de Chávarri. Sabemos que durante este periodo, Manuel Figuera intentó buscar partidarios para que explotaran la mina, pues el mineral no estaba excesivamente lejos de la cabecera del ramal de ferrocarril de la Mulata. Sabemos que ofreció las minas a unos compradores de Cuevas de Almanzora, que visitaron estas minas en marzo de 1897, llegando a firmar un contrato de arrendamiento en el cual Manuel Figuera dispondría del 42% de las acciones de la Sociedad, vendiendo el mineral a la Sociedad de Chávarri, que lo transportaría a Garrucha. El problema principal era que las concesiones se encontraban demasiado lejos de la cabecera del ferrocarril, por lo que sería necesario construir algún tipo de sistema de transporte por medio de un pequeño ramal de cable aéreo.

angustias1

angustias2

Vista del barranco de las Angustias y del antiguo carril minero que recorría las concesiones de «Las Angustias» y «Adela y Leonor».

Sin embargo, el negocio no prosperó, al parecer Víctor Chávarri se opuso finalmente cuando todo el proyecto de negocio estaba ya realizado, algo que tiene que ver con los motivos por los que finalmente Manuel Figuera dejó el cargo de director de las minas de Chávarri, siendo sustituido por el nuevo director, y mano derecha de Víctor Chávarri para temas mineros, Don Andrés López de la Presa.

angustias12

angustias11

angustias10

Restos de edificio y minerales correspondientes a los trabajos realizados en estas concesiones a finales del siglo XIX.

Manuel Figuera siguió intentando hacer negocio con estas concesiones. En 1900, y ante la noticia de la llegada a la sierra de Bédar de una nueva sociedad con capital vasco e inglés, la The Garrucha Iron Mining Company Ltd, intentó vender estas concesiones. Según los datos que poseemos sobre este ofrecimiento, Manuel Figuera afirma haber adquirido ambas concesiones por un total de 17.000 pesetas. Finalmente, parece que el negocio volvió a salir mal.

angustias14

angustias9

angustias7

angustias8

Entre las labores de exploración de finales del siglo XIX destacan dos pozos y varias trincheras. La escasa entidad de estas labores indican que se trataban simplemente de labores de exploración.

Tenemos que esperar hasta 1952, cuando Hierros de Garrucha reinició los trabajos de extracción en las viejas minas del coto de Bédar. Entre las minas «re-explotadas» por esta sociedad se encuentra la mina de las Angustias.

En los terrenos de estas dos concesiones podemos encontrar una serie de trabajos de exploración: una vía minera, varias trincheras y pozos, además de una pequeña edificación. Sin duda se tratan de los trabajos realizados a finales del siglo XIX de cara a evaluar el yacimiento de minerales de hierro de estas concesiones. Estos trabajos sin duda no pasaron desapercibidos para los ingenieros de Garrucha, que pudieron comprobar la buena calidad del mineral, como ya había indicado Manuel Figuera en su época. Hierros de Garrucha decidió explotar este rico mineral, por lo que instaló un cable aéreo que conectaba la bocamina principal de esta mina con la carretera de Lubrín a bédar, donde instaló una tolva metálica junto a la carretera, donde se cargaban los camiones que llevaban el mineral hasta Garrucha.

LAS ANGUSTIAS.jpg

No hay ningún documento ni fotografía de este cable aéreo, toda la información procede de testimonios. Los restos que quedan en esta mina confirman, sin lugar a dudas, la existencia de este cable aéreo. Según estos testimonios, Juan Girona se encargó de instalar este cable aéreo que, aprovechando la gran pendiente del barranco, transportaba el mineral por un sistema tan sencillo como efectivo: disponía tan solo de dos vagonetas, de manera que la que bajaba llena impulsaba otra hacia arriba. Según testigos de estas labores se extrajo gran cantidad de mineral de hierro de excelente calidad.

angustias5

angustias13

Socavón principal de la mina «Angustias», mina explotada por Hierros de Garrucha sobre una antigua mina que fue propiedad de Manuel Figuera.

angustias15

En esta fotografía del barranco de las Angustia se observan las dos bocaminas del yacimiento de las Angustias. En el más cercano se instaló el cargadero del cable aéreo y la entrada principal de la mina.

angustias4

angustias19

angustias3

Estructura y enganches del cable aéreo en el barranco de las Angustias. En la segunda fotografía se aprecia lo abrupto del barranco, poblado de pinos, apreciándose en la parte inferior la carretera Lubrín-Bédar y parte de Bedarín, en el paraje que se conoce como «La Mortera».

angustias16

angustias17

angustias18

Socavón principal y explotación de la mina Las Angustias. Sobre las paredes de la mina se observan las marcas de los barrenos de los mineros de Hierros de Garrucha. La mina ha sido reconocida por en una longitud de unos 200 metros, con importantes labores que confirma lo que se cuenta sobre la explotación de grandes cantidades de mineral en esta mina.

angustias20

Para acabar con esta mina, remarcar la belleza natural de este barranco, que desciende directamente desde las Rellanas de Bédar, con unas vistas impresionantes. Aquí dejo esta fotografía de estos bonitos gladiolos silvestres.

Minas de Bédar: la mina Mulata, sobre y bajo la montaña

Quizás sea la mina La Mulata una de las minas más conocidas de Bédar. El motivo es sencillo, está junto al pueblo, es imposible no verla. Sin embargo sorprenderá saber que hace unos 12 años nadie conocía este nombre, otra víctima de la amnesia «degenerativa» que sufrió la historia minera de Bédar durante el «boom» urbanístico que casi se carga toda la sierra. Antes se conocía como «la roza del Indio», y era habitual escuchar historias de cómo se podía ir del campo del fútbol de Bédar hasta la Cueva Oscura siguiendo oscuras galerías y sorteando pozos.

plano-mulata-1

Plano de las concesiones junto a Bédar. La concesión de «Dos Amigos» estaría justo donde hoy se encuentra el pueblo, lo que da una idea de lo poco que importaba qué hubiera encima si el mineral que había por debajo era interesante económicamente.

Afortunadamente hoy sabemos bastante más, y el nombre de «Mulata» vuelve a ser conocido y utilizado para hablar de esta mina. Se traba de un registro de doce pertenencias (120.000 metros cuadrados) que incluía al cerro de la Ermita de Bédar. El criadero se componía de diferentes crestones de hematites parda con óxido de manganeso y hierro oligisto, además de una pequeña cantidad de mica, sobre todo en los puntos de contacto con la roca caliza que hace de caja. Estos crestones se disponían en sentido de norte a sur, siendo menores los situados al norte, siendo el más grande el ubicado en la cumbre del cerro de la Ermita o cerro de la Virgen, ocupando la cúspide entera del cerro en una extensión de unos 4.500 metros cuadrados.

plano-mulata-2

El estudio de Manuel Lacasa era más una estrategia comercial que no una verdadera necesidad de conocer las reservas de mineral. Obsérvese la enorme masa de mineral bajo la ermita de la Virgen de la Cabeza y las líneas de nivel de un cerro que pronto acabó totalmente agujereado… y el pueblo peligrosamente cerca…

Estos datos los sabemos gracias a la memoria realizada por Manuel La casa en 1873.  Cuando se realizó la memoria, existían pequeñas labores sobre las masas de mineral. En concreto se describe una galería ubicada en la ladera norte del barranco de grandes dimensiones pero de poca longitud, en cuyo interior se observaban la boca de dos pequeñas galerías. En la ladera sur del barranco, en la base del cerro de la Ermita, se encontraban la boca de dos pequeñas galerías, una de 6,6 metros de longitud x 3,50 de altura x 2 anchura y otra galería espaciosa de 30 metros de longitud con una anchura variable entre 4 y 10 metros en cuyo interior se encontraba un pozo de unos 3 metros, al parecer relleno de escombros.

mulata1

mulata5

Dos fotografías del barranco de la Cueva Oscura. La masa verde de zarzas y matorrales ocupa el espacio en el que estaba la tolva cónica que recogía el mineral, que actúa como una enorme maceta, llena de escombros del barranco y permite que crezca tan lujuriosa vegetación. Obsérvese enla fotografía superior el tamaño real de la masa verde en comparación con la persona que aparece en primer plano (José Soler Castro, para más señas). En la primera fotografía vemos la Cueva Oscura, justo en frente de la tolva, y la sengunda la Cueva de los Caballos, una de las labores de la Mulata Baja y es más conocida por ser la cueva del Tesoro en una famosa película de piratas de Disney.

Estas labores iniciales están ubicadas en el barranco de la Cueva Oscura, la primera parte de la concesión en ser explotada. La concesión era propiedad de una sociedad de nombre «La Mulata» (nada original en este caso), presidida por Gerónimo Abad Sánchez. Como pasaba con otras minas de hierro, la falta de un ferrocarril o cable aéreo las hacía casi inexplotables, pues los costes de transporte superaban con mucho el beneficio que podrían obtener. Estas primeras explotaciones buscaban extraer los abundantes carbonatos de hierro de estas minas, que eran utilizados en las fundiciones de la costa como fundentes en la reducción de los plomos argentíferos.

mulata3

mulata4

La primera fotografía nos muestra la galería de salida del túnel de transporte a nivel de la Cueva Oscura´. En la fotografía inferior, la zona donde estuvo instalado el plano inclinado de la Mulata y el «Carrete», en Bedarín. Obsérvese el desnivel que debía de salvar este plano.

Es por eso que la Sociedad Mulata encargó a Manuel Lacasa la realización de este informe. En un movimiento comercial inédito entonces, se hizo pública dicha memoria, que ensalzaba la riqueza en hierro de la mina y el gran beneficio que tendría quien quisiera invertir en la construcción de un ferrocarril. De algo sirvió, primero arrendada por el viceconsul inglés en Garrucha, George Clifton Pecket, y después cedidas al industrial Chávarri, llegó el ferrocarril, que no hubiera sido posible sin la existencia de minas con tanto potencial como el de La Mulata.

mulata9

mulata6

mulata10

En la primera fotografía observamos el cerro de la Virgen y las cicatrices que le dejó las dos canteras, el pueblo estaba demasiado cerca. Se puede ver como una vía minera partía desde esta cantera. En la segunda fotografía podemos ver el interior de la cantera principal de la mina, un sitio muy utilizado como vertedero ilegal (desgraciadamente). La tercera fotografía, realizada desde la (peligrosa) cima del cerro, nos muestra la otra cantera practicada sobre el cerro, más pequeña y que viene a salir sobre la zona conocida como el Malecom.

Con el ferrocarril en marcha, se inició una explotación a gran escala de esta mina. A grandes rasgos, la mina se dividía en dos, la Mulata «Alta» y la Mulata «Baja» (no se rompieron mucho la cabeza para poner nombres). La Mulata Baja la componían los yacimientos del barranco de la Cueva Oscura, los más accesibles y que ya habían sido explotados para la extracción de carbonatos. La Mulata Alta era el cerro de la Virgen, que no dejaba de ser una enorme masa de mineral de hierro.

mulata8

mulata7

La primera fotografía nos muestra lo poco que queda de la tolva cónica del barranco de la Fuentecica, parte del muro de mampostería y el resbaladero. La segunda fotografía nos muestra la posición relativa de esta tolva (y del campo de fútbol) con respecto al cerro de la Virgen y las labores que se encuentran en esa ladera.

BEDAR XIX.jpg

Aspecto del cerro de la Virgen de Bédar antes de que la sociedad de Chávarri iniciara las labores en la mina Mulata. En la cima del cerro, la primera ermita. (Fotografía procedente del nº 1 del Boletín de la Asociación de Electores Levante Sostenible de Bédar).

Para llevar el mineral a la cabecera del ferrocarril de Bédar (ramal de la Mulata), que estaba a la altura de la Palmera, más abajo en la rambla, se instaló un plano inclinado, ya que el desnivel era demasiado importante como para una vía sencilla. En la parte superior del plano se instaló el freno del mismo, que evitaba que las vagonetas cargadas bajaran demasiado deprisa. Este freno, que tenía la forma de un carrete gigante, persistió bastante tiempo después de que el plano fuera desinstalado, y seguro que hay muchos todavía en Bédar que se acuerdan del «Carrete» de Bedarín. Uno de los túneles o labores a nivel del barranco de la Cueva Oscura se llamaba «Túnel del Peraico». Curiosamente, este nombre se ha conservado en el paraje que cruza la carretera que va hacia Bedarín.

mulata12

mulata13

mulata23

El interior del cerro está hueco. Como se puede ver en las fotografías, se trata de una explotación en huecos y pilares, con grandes cámaras y enormes pilares, tanto de mineral como de mampostería. Dentro, la fauna típica de estas minas, murciélagos (morcigillos para los bedarenses) y exploradores mal pertrechados.

Cuando los ingenieros de minas pusieron el objetivo en las enormes reservas de mineral del cerro de la Señora, a una altura considerable sobre el barranco, se plantearon si instalar otro plano inclinado para bajar el mineral «controladamente». En un principio ese fue el plan, pero abandonaron esta idea y idearon algo bastante más complicado. Dado que la sociedad minera tenía otras minas al otro lado del cerro de la Señora, y puesto que también tenían que darle una salida hacia el barranco de la Cueva Oscura para llevarlo hasta el ferrocarril, idearon un sistema de transporte consistente en realizar una galería que, desde el barranco de la Cueva Oscura (desde la misma Cueva Oscura), llegara hasta el barranco de la Fuentecica, junto al lugar donde hoy se encuentra el campo de fútbol de Bédar.

mulata20

En el barranco de la Fuentecica instalaron una tolva de mampostería en forma de embudo, que recogía el mineral de la mina Segunda Mulata (Pozo Plaza) y Mozambique. Este túnel cruzaba todo el cerro de la Virgen y venía a salir en lo que hoy en día es la Cueva Oscura. De esta manera, tan solo tenían que dirigir el mineral del Cerro de la Virgen hasta el túnel inferior, lo que facilitaba mucho el transporte, pues solo tenían que dejar caer el mineral.

mulata15

Sabemos que este fue el sistema de transporte elegido finalmente, aunque desconocemos exactamente cuando se llevó a cabo, pues sobre esta mina no se han conservado planos (que sepamos) y la documentación es muy escasa y rara de encontrar. Como en otras ocasiones, la exploración de campo ayuda a entender lo que pasó, pues el cerro de la Virgen presenta dos grandes canteras a cielo abierto, como dos grandes cicatrices, a parte de un nutrido grupo de galerías que, por varias vías, conducen el mineral a la galería inferior de transporte. Una vía minera, que partía de la cantera de más tamaño, contornaba el cerro evitando pasar por el pueblo (que se encarama por una de las laderas del cerro de la Virgen). Esta vieja vía minera podía haberse utilizado tanto para llevar el mineral desde las canteras hasta el barranco de la Cueva Oscura, como para el transporte de estériles (o puede que ambas cosas). Hoy en día, esa vieja vía minera, ampliada, es el camino que lleva al Malecom y que nos permite llegar cómodamente hasta Bédar desde el barranco de la Basalta.

mulata16

La mina también ha recibido la visita de verdaderos especialistas. Aquí tenemos a Christian Hibchs, de la universidad de Nancy, inspeccionando la mina.

Pero sigamos. Independientemte de si las canteras fueron antes, después o a la vez que se desarrolló el sistema inferior de transporte (todo parece indicar que fue a la vez), el hecho de que se trabajara en dos grandes canteras justo al lado del pueblo, tuvo que dar problemas. Efectivamente los hubo, y los periódicos reflejan el malestar que las continuas explosiones de barrenos (con la conbsiguiente lluvia de pedruscos) resonaran un día sí y otro también en Bédar. Hay que imaginarse la situación, te encuentras tranquilamente junto a tu casa realizando cualquier tarea cotidiana, cuando de repente resuena el sonido inconfundible de una caracola. Más vale que corrieras entonces, pues era la señal de la «pega» de barrenos, y tenías unos minutos para ponerte a cubierto en casa antes de que el suelo temblara y una lluvia de pedruscos aporreara el techo de tu casa. Esto, que parece un poco exagerado, es justamente lo que ocurría en Bédar. No acabaron ahí los disgustos. La ermita de la querida patrona de Bédar, la Virgen de la Cabeza, estaba justo encima del Cerro de la Virgen. Como el gran tajo o roza estaba tan cerca ya de la ermita, los ingenieros temieron que algun vecino acabara despeñándose cantera abajo, con los disgustos y retrasos que eso hubiera provocado en la explotación. Así que se decidió derribar la ermita y trasladar la Virgen a otra ermita, más cerca de Bédar, que fue financiada por la Sociedad de Chávarri. Muchos se acordarán de esta otra ermita, que fue derribada en tiempos recientes, pese a su valor histórico, siendo sustituida por la ermita actual, más pequeña y con cierto parecido con la ermita antigua.

mulata18

En algunas de las galerías que conectan los diferentes huecos podemos ver todavía las marcas de las vías mineras por las que circulaban las vagonetas.

Es fácil pensar que los ingenieros que explotaban el hierro de este cerro decidieran en cómodas y económicas canteras, decidieron en un  momento dado seguir la explotación en galerías, para evitar así seguir molestando a los vecinos y convertir su cerro de la Señora en algo así como «El gran agujero», algo ciertamente peligros para tener junto a una zona poblada. Realmente no debió ser así, porque por lo que parece, en esos entonces a las compañías mineras les importaba bien poco si causaban o no perjuicios a los vecinos. No se puede esperar otra cosa de una compañía minera que siguió utilizando a niños para el transporte del mineral hasta bien entrado el siglo XX.

mulata19

mulata17

Algunos pasos son sencillamente espectaculares, como este camino elevado que comunica con una galería, pasando a cierta altura por uno de los huecos más grandes bajo el cerro, que hemos dado en llamar «sala Grande», justo bajo la cima del cerro.

Si queremos conocer los motivos reales, tenemos que buscar un motivo económico, lo único que les importaba. Este motivo lo encontramos rápidamente cuando descubrimos que la gran masa de mineral que creían que formaba el Cerro de la Virgen no era tal. La escasa documentación que disponemos de esta mina deja bien claro que, lejos de ser una masa uniforme, existían numerosas zonas con mineral de muy baja ley o simplemente estéril. Este es uno de los pocos motivos que pueden inducir a realizar galerías subterráneas en vez de explotaciones a cielo abierto. El motivo es sencillo, si para obtener una tonelada de mineral bueno has de movilizar cien  toneladas de rocas y mineral inútil, la explotación a cielo abierto puede ser mucho más costosa que unas galerías que recorran simplemente las zonas más ricas de mineral. Debió ser este, y no otro, el motivo por el cual se desarrolló una red tan extensa de galerías bajo el cerro y no se siguió con la explotación a cielo abierto, motivo por el cual todavía Bédar tiene un Cerro de la Virgen.

mulata21

Los diferentes niveles de la mina se comunican con sencillas tolvas excavadas en la roca, aquí tenemos el «agujero» de carga utilizado para cargar el mineral procedente de la «Sala Grande» hasta el túnel inferior de transporte.

En el barranco de la Cueva Oscura también se produjo un cambio importante en el sistema de transporte. Sabemos que se acabó desinstalando el plano inclinado y que, en una fecha que desconocemos, se instaló otra enorme tolva de embudo y se realizó un túnel que conectaba ésta con la Palmera, el el «Túnel de la Palmera». Las vagonetas podían llevarse a cargar justo bajo la tolva. ¿Por qué cambiaron el sistema de transporte? Aunque era más cómodo cargar los vagones del ferrocarril justo bajo la tolva, no creemos que lo hicieran para evitar que los pobres operarios no se cansaran mucho descargando las vagonetas que llegaban por el plano y cargándola en los vagones del tren. No sabemos a ciencia cierta por qué (no hay ninguna prueba documental), pero existe una historia transmitida por tradición oral que sí que nos explica lo que pasó…  Cuentan que vinieron unos ingenieros ingleses a ver las minas, los cuales hicieron un estudio y estimaro que bajo el barranco de la Cueva Oscura había grandes cantidades de mineral. Como no tenía sentido elevar este mineral hasta el barranco para luego hacerlo descender por el plano de la Mulata hasta la Palmera (eso no es nada económico), decidieron sencillamente realizar un túnel que llevara directamente hacia el punto de carga en el ferrocarril. Ahora bien, aprovechando el túnel para explotar este mineral bajo el barranco, no sería ya  muy complicado cargar en este túnel el mineral que llegaba por la Cueva Oscura, para lo cual solo tuvieron que añadir una de las bonitas tolvas en embudo de mampostería que esta sociedad gustaba instalar.

mulata14

mulata11

mulata-2
Algunas partes de la mina son muy espectaculares. Cabe decir que parte de esta mina se utiliza como «almacén». Aunque pongan puertas, las minas pertenencen al Estado…

Y hasta aquí este repaso a esta bonita mina. Hay que decir que es cierto que desde el campo de fútbol se puede llegar hasta el barranco de la Cueva Oscura «bajo la montaña». Son oscuras galerías y algún paso un poco angosto, pero el que esto escribe lo ha hecho ya en varias ocasiones. Eso sí, desaconsejo vivamente que nadie intente nada parecido, es ciertamente muy peligroso. El interior del cerro está casi completamente hueco, aunque los ingenieros de la sociedad de Chávarri se preocuparon en dejar enormes columnas (ya sea de mineral o de mampostería) para sostener la el cerro, lo que hace que a al recorrer la mina a veces tengamos la sensación  de encontrarnos en una enorme catedral (o en las minas de Moria, para que me entiendan los fans de «El Señor de los Anillos»). Algún día puede que pueda ser visitable, eso sí, si los cerdos (y lo siento mucho, pero son unos cerdos) que tiran basura y escombros a la roza del Indio dejaran de hacerlo ¿se piensan acaso que nadie los ve?

MULATA22.jpg

mulata23
En estas fotografías, más recientes, vemos un vertedero ilegal de escombros y restos vegetales lanzado desde la parte que da al pueblo. Es más, mientras realizaba las fotos, alguien se limitaba tranquilamente a tirar escombros sin importarle lo más mínimo si le veían. Además de ser ilegal abocar basuras sin control, este es el respeto que algunos en Bédar muestran por su patrimonio.Es una pena que para informar del patrimonio minero de Bédar muchas veces tenga que tirar de fotos de archivo, ya que lo que pretendo mostrar o bien ha desaparecido, o bien está lleno de basura.

Minas de Bédar: Ureña y dos compadres, Mi Paquito y San Antonio Segundo

Hoy vamos a visitar tres de las minas de hierro más desconocidas de la sierra de Bédar. El denominador común de todas ellas es que se encuentran en el paraje del Curato de Bédar, o «Curato de abajo». Sin embargo, quizás sea mucho más conocida esta zona con el nombre de «Rambla o Cueva de la Barrilla», cerca del trazado de la vía del viejo ferrocarril Bédar-Garrucha.

rambla-de-la-barrilla

Panorámica de  la Rambla de la Barrilla, en el Curato de Bédar.

plano

Plano de ubicación de las concesiones de Ureña y los dos compadres, Los dos compadres y Ureña, Mi Paquita(o) y San Antonio Segundo.

Es precisamente la presencia la de la línea de ferrocarril de los Chávarri la que permitió la explotación de estas minas, aunque nunca llegaron a ser, ni mucho menos, importantes. Todas son producto de la fiebre minera que siguió a la construcción del ferrocarril minero, que ofrecía un sistema económico de llevar el mineral de hierro hasta Garrucha.

barrilla-6

Puente de la Barrilla. Sólida construcción del ferrocarril Bédar-Garrucha sobre la rambla de la Barrilla.

A finales del siglo XIX, cuando la sociedad minera de Chávarri instaló su ferrocarril minero, la zona estaba ocupada por una inmensa concesión  minera de nombre «La Perdiz», que pertenecía a la todopoderosa Compañía de Águilas. Las noticias sobre la explotación minera en esta concesión son muy confusas, aunque por los restos mineros que se pueden observar en los terrenos de dicha concesión, no debieron pasar de simples registros de exploración y alguna pequeña galería, como la que se observa junto a la carretera Bédar-Los Gallardos. El ferrocarril de Chávarri cruzaba de O a E esta concesión, describiendo dos curvas para evitar las principales alturas.

barrilla2

barrilla1

barrilla-3

Galería principal de la mina Ureña y dos compadres, más conocida en Bédar como «Cueva de la Barrilla», pues el nombre de la mina hacía tiempo que había sido olvidado.

Al norte de la concesión de «La Perdiz» se registraron las concesiones de «Ureña y los dos compradres» y «Los dos compadres y Ureña», a nombre de Francisco Ureña. Toda la documentación disponible (la que poca que hay) parece indicar que las minas se organizaron en torno a dos sociedades, la Sociedad Ureña y la Sociedad Trinidad. Al menos se sabe que durante 1892 se extrajeron 1.993,5 toneladas de mineral de hierro a nombre de la Sociedad Ureña  y 13.1990,7 toneladas de hierro a nombre de la Sociedad Trinidad entre los años 1892 y 1894. Por entonces no estaba todavía en funcionamiento el ferrocarril de Chávarri, por lo que el mineral debió ser transportado con los métodos tradicionales (bestias de carga), hasta Garrucha o utilizando el cable de la Compañía de Águilas. En 1893 también se recoge la extracción de 6.401,8 toneladas de mineral a nombre de un viejo conocido de las minas de Bédar, Carlos Bahlsen, que debió trabajar la mina a partido. En esta mina sabemos que se construyeron algunos edificios auxiliares, entre ellos un polvorín.

barrilla-4

barrilla-7

barrilla-5

Edificios auxiliares de la mina Ureña y dos compadres. Se trata de los restos de dos edificios cercanos a las labores, uno de ellos encima de una colina (las dosprimeras fotografías), restos del polvorín de la mina.

Curiosamente, no se recoge ninguna producción en estas minas de «Ureña y compadres» a partir de la construcción del ferrocarril de Chávarri en 1896, aunque eso no excluye en absoluto que se continuaran las labores. De hecho, de otras dos minas muy cercanas no se tienen registro alguno de producción de mineral, aunque la escasa información que ha llegado hasta nosotros, y sobre todo los restos que se pueden encontrar hoy en día, nos indican que existió cierta actividad extractiva. Aunque la cantidad de hierro no era muy importante, la cercanía de la línea de ferrocarril hacía rentable la explotación de estas pequeñas minas. Nos referimos especialmente a las minas de «Mi Paquito» y a la de la concesión de «San Antonio Segundo».

la-abeja-3

la-abeja-2

Restos de las trincheras de explotación de la mina Mi Paquito, más conocida durante el periodo de Hierros de Garrucha como La Abeja. La cercanía de la línea de ferrocarril favoreció su explotación.

La concesión de «Mi Paquito» forma parte de las participadas por la familia Berruezo en Bédar. Hay que decir que tras los importantes grupos de minas propiedad de los Orozco y los Abad, la familia Berruezo fue otro de los grandes pioneros propietarios de minas en la sierra de Bédar, que arrendó concesiones a las principales sociedades explotadoras que actuaron en esta sierra. Entre ellas están las importantes minas de Serena que, bajo la sociedad «la Recuperada» (Júpiter, Porfiado, San Manuel…), fueron arrendadas a la filial de la «Compañía de Águilas»; también algunas de las principales minas arrendadas a la sociedad de Chávarri (Segunda Mulata, El Negrito…); y aún a la «The Garrucha Iron Mining Compay Ltd. (la mina Mi Bernardo o mina del Buitre)». Mi Paquito fue otra de las minas que sabemos que fueron arrendadas a la sociedad de Chávarri; aunque disponía de muy poco mineral, éste era de buena calidad y se encontraba tan cerca de la línea del ferrocarril que su explotación era factible, así nos lo explica Manuel Figuera, ingeniero director de la sociedad Chávarri,  en correspondencia personal. Los restos mineros de Mi Paquito se encuentran cerca del puente de la Barrilla, se trata de dos calicatas de investigación-explotación con un movimiento de roca de, aproximadamente, 200 m³ sobre una mineralización de siderita y hematites no muy abundante. Esta mina era conocida en tiempos de Hierros de Garrucha como la mina «La abeja», en una curiosa tendencia que hemos observado a «olvidar» los nombres de origen de las minas que pertenecieron a la familia Berruezo, de manera similar a lo que ocurrió con la mina Buitre.

san-antonio-1

san-antonio-5

Desmonte y pequeño carril de acceso a la mina San Antonio Segundo, al lado del trazado de la vía del ferrocarril.

La mina de San Antonio Segundo es la más misteriosa de las tres y de la que menos documentación disponemos. La concesión se ubica al E de lal concesión de «La Perdiz» junto al trayecto del ferrocarril, de ella consta un registro a nombre de Juan Martínez Flores en 1901. Se trata de una pequeña mina en la que se observa un desmonte de la ladera y un pequeño grupo de galerías con un inicio de explotación en huecos y pilares con varias galerías de exploración. Sin duda hubo explotación de mineral, aunque desconocemos tanto los propietarios de la concesión como la cantidad de mineral que pudo extraerse. El único dato que nos parece relacionado con esta mina es una información aparecida hace tiempo en la revista «La Cimbra» de Los Gallardos, al respecto de una pequeña explotación llevada a cabo por Agustín Flores Zamora, sobre un yacimiento poco importante cercano a la línea del ferrocarril, lo que facilitaba el transporte del mineral. Los trabajos se iniciaron en 1914, contando con varios empleados, entre ellos los hijos del mismo Agustín Flores.

san-antonio-4

san-antonio-3

san-antonio-2

Labores internas de la mina San Antonio Segundo. La componen un socavón de entrada muy inclinado hasta una pequeña zona de explotación en huecos y pilares, sobre una mineralización de hematites y carbonatos de hierro. Desde esta explotación parten dos galerías de exploración y varios registros.