Una línea de alta tensión amenaza el futuro turístico de Bédar, Serena y Los Gallardos

La nueva red eléctrica prevista cambiará la imagen de Bédar radicalmente.

Las noticias que nos llegan son muy preocupantes en lo que respecta al trazado de la línea de alta tensión que debe alimentar la línea del AVE, concretamente hacia una subestación prevista junto al Cabezo María, en Antas. Los trazados previstos han hecho saltar todas las alarmas, pues la línea de cables y torres de alta tension cruza de lleno la sierra de Bédar, pasando directamente por la pedanía de Serena y pasando prácticamente al lado de uno de nuestros símbolos más reconocibles, la estación de carga de Tres Amigos.

Como una imagen vale más de mil palabras, hemos hecho una reconstrucción de lo que supondrá en Tres Amigos esta obra. Añadimos también los planos con el trazado previsto. En definitiva, un ataque frontal a uno de los elementos más representativos de Bédar. Además del pasar justo por encima de Serena, con todo el riesgo que puede suponer el paso de líneas de alta tensión por una zona poblada como es Serena. Además, la línea cruzará toda la zona de la conocida ruta minera de Bédar, que tanto tiempo ha tomado en estudiar, proyectar y poner en funcionamiento. La línea destrozará el atractivo paisajístico de toda esta ruta.

Tal y como se aprecia en el plano, la líne apasa pegada a Serena y cruza por todo el trazado d ela Ruta minera hasta Tres Amigos.
La línea cruza también el término municipal de Los Gallardos, también justo al lado de su ruta minera, lo que supone de nuevo un deterioro de uno de sus mayores atractivos: el paisaje.
La pedanía de Serena (Bédar) es uno de los pueblos del levante que ha conservado mejor su pasado hispano-musulmán y es el punto de llegada de la ruta minera de Bédar. La nueva línea, que pasará justo al lado, supondrá un grave perjuicio pata todos los vecinos de Serena y para Bédar, en general.

Inauguración del centro de interpretación minera de Bédar durante las fiestas de San Gregorio

Entrada a centro de interpretación de la minería y del agua en Bédar.
Interior del centro de interpretación de Bédar.

Hoy se celebran las fiestas de San Gregorio en Bédar. A pesar de la situación debida a la pandemia, el ayuntamiento no ha dejado de programar unas fiestas, eso sí, respetando todas las medidas de protección contra el covid, con una “procesión” reducida y la banda de música con un trayecto limitado y manteniendo las distancias. Se aprovechó también para inaugurar el centro de interpretación en Bédar, que queda ubicado en la plaza de Antonio Bolea. Se trata de un centro de interpretación de la minería y del agua, con numeroso material gráfico, paneles explicativos, documentación, interesantes maquetas y una colección de minerales. Todo lo necesario para completar una visita por la reconocida ruta minera de Bédar.

No faltó tampoco la representación teatral del grupo de teatro amateur de Bédar, esta vez muy relacionada con el tema minero y que pueden ver en el video que incluimos en este post. A destacar la interpretación del himno minero por excelencia, Santa Bárbara Bendita, a cargo de una de las actrices.

Otra imagen del interior del centro. Se aprecia una maqueta explicativa de los sistemas de riego.
Colección de minerales del centro.
Una serie de paneles explicativos y de maquetas ayudan a comprender la minería en la zona.
“A la sombra del minero” es la obra teatral interpretada por el Grupo de teatro aficionado de Bédar.
Centro de interpretación en la plaza de Antonio Bolea de Bédar.
Procesión modificada de San Gregorio.
El alcalde de Bédar, Ángel Collado, presentando la función de teatro.
En el evento se respetó en todo momento las medidas contra el covid.

“Coleccionistas” de minerales expolian El Pinar de Bédar

Antes de nada, me gustaría dar las gracias por los comentarios efectuados ayer en la edición radiofónica efectuada en Comunicación Vera Levante, sobre todo en lo que respecta a este humilde blog y hacia mi persona. Es importante que se promueva todo lo que es cultura y patrimonio del levante almeriense.

Solo querría hacer dos pequeñas precisiones, para que no haya malentendidos. Yo descubrí, en efecto, los restos del castillo de época musulmana de Serena (Bédar), pero no obviamente el que se encuentra cerca de Bédar (el conocido como castillico de los moros). Aunque creo que queda claro que se habla del de Serena en la referida emisión, este castillo es todavía es poco conocido y puede haber quien se confunda y piense que se trata del castillico de Bédar. En cuanto a las pinturas de la Basalta, no fui yo el descubridor, de hecho, son pinturas que eran conocidas por los vecinos de Bédar desde hace mucho tiempo. Si que se puede decir que, en cierto modo, las he “redescubierto”, pues he tenido bastante que ver en su difusión y he facilitado que pudieran ser estudiadas por los verdaderos especialistas, lo que se ha traducido en dos artículos científicos de lo más interesante y que incluyen la traducción de las leyendas.

Incluyo la grabación para quien no haya tenido la oportunidad de escucharlo:

Por otro lado, aprovecho para denunciar una situación que creo que está llegando a un punto insostenible. Siempre ha habido coleccionistas, aficionados a la geología y todo tipo de profesionales que se han acercado al El Pinar de Bédar a estudiar y a buscar minerales en las viejas minas. Pero volvemos a detectar una serie de actividades que consideramos inadecuadas y que quiero denunciar públicamente. En efecto, ciertos individuos, por medio de martillos picadores y otras herramientas, han estado recogiendo gran cantidad de minerales de estas minas para su venta posterior, o sea, expoliando, derribando gran cantidad de terreno y dejando los escombros de cualquier manera. Además, os habéis comportado como una panda de puercos, tirando latas vacías a la mina y dejando vuestras mascarillas allí. No es la primera vez que pasa, pero esta vez no estamos dispuestos a permitir que continúe la actividad de expoliadores que destrozan nuestro patrimonio para extraer un beneficio vendiendo minerales. A estos expoliadores les importa muy poco la conservación de nuestro patrimonio, que con tanto esfuerzo estudiamos e intentamos poner en valor.

Así que advertimos a todos los “coleccionistas” que quieran hacer negocio a costa de nuestro patrimonio, que vayan con cuidado porque los vecinos han sido advertidos y no dudarán en llamar a las autoridades si volvéis.

Advertidos quedáis.

Expoliadores de minerales en 2010 realizando una excavación incontrolada y cargando cajas y cajas de minerales en El Pinar de Bédar. Cuando se fueron dejaron toda su basura sin recoger y destrozaron parte de las paredes de la mina.
Destrozos provocados por los mal llamados “coleccionistas”, simples expoliadores para la venta de minerales que no dudan en utilizar todos los medios necesarios, entre ellos martillos neumáticos y hasta expansores químicos.
Marcas de martillos neumáticos recientes en el mismo lugar. Nuevos expoliadores sin escrúpulos destrozan grandes cantidades de las viejas minas para su beneficio personal.

Juan Antonio Soler Jódar, 18/04/2021

Un día muy triste, Gonzalo Leal nos deja

FOTOGRAFIA DE GRUPO
Integrantes del grupo Levante Sostenible, a la izquierda Gonzalo Leal Echevarría junto al que esto escribe.

Hoy es un día muy triste para mí, pues nos ha dejado Gonzalo Leal Echevarría. La vida de Gonzalo daría sin duda para una interesante novela, pero quiero despedirme de él a mi manera, pues para mí no fue solo un maestro, sino también un gran amigo.

Conocí a Gonzalo hacia 2004 o 2005, no lo recuerdo bien. En Bédar, cómo no, donde Gonzalo estuvo un tiempo viviendo. Su intención era estudiar el patrimonio minero bedarense y como yo ya había hecho algo al respecto, es por eso que nos encontramos. Creo que nos hicimos amigos casi al instante y fue la colaboración entre ambos lo que nos permitió rescatar la historia y el patrimonio minero de Bédar, por entonces prácticamente olvidado.

No hay espacio suficiente aquí para explicar todo lo que me enseñó Gonzalo, Ingeniero de Minas de amplia experiencia que trabajó para ADARO y, entre otros muchos escritos profesionales e iniciativas, fue codescubridor de una nueva especie mineral, la rodalquilarita. Fueron muchas horas de visitas a las minas, estudio de documentos, análisis, mediciones… Gonzalo fue mucho más allá, pues se implicó en la política municipal, siempre con el ánimo de ayudar al desarrollo del pueblo, llegó a ser concejal de Bédar, haciendo alarde de gran paciencia y educación en su trato con la gente. Recuerdo la fascinación que sentía cada vez que iba a visitarle a su casa, llena siempre de rocas, minerales, fósiles.. y libros y revistas por todos lados. También tuve el inmenso placer de visitarle en su domicilio en Madrid, donde me mostró su impresionante colección de minerales y rocas.

Toda Almería le debe mucho a Gonzalo, aunque poca gente sabe lo mucho que hizo Gonzalo por la recuperación del patrimonio de Bédar y hasta qué punto llegó a ser importante para que yo mismo siguiera la labor, espero que un día se le reconozca como es debido. Como ejemplo, fue iniciativa suya el primer catálogo de patrimonio minero de Bédar, publicado en 2006 y en el que tuve el honor de publicar con él. Le siguieron otros trabajos, como los artículos publicados en las Conferencias de la SEDPGYM (Sociedad Española para la Defensa del Patrimonio Geológico y Minero) de 2011 en Boltaña y 2012 en Manresa, sin olvidar un inolvidable Congreso en Mieres en 2007, donde Gonzalo me enseñó a escanciar sidra y pudimos saborear los deliciosos platos asturianos que él conocía tan bien. A todos esos congresos fuimos a hablar del patrimonio minero e industrial de Bédar, del que Gonzalo siempre habló con mucho orgullo.

Descansa en paz, amigo, nunca te olvidaré.

Juan Antonio Soler Jódar

Gonzalo Leal en el Congreso de la SEDPGYM en Mieres

Las minas de Bédar y las tareas de carga en Garrucha, como nunca antes vistas- un video que no deben perderse

Aprovechamos para recomendar el video en le que se realiza una entrevista a los trabajadores de Hierros de Garrucha: Diego Rubio y Mario Guillén. En el video, subtitulado en inglés, los testigos nos cuentan gran cantidad de anécdotas y curiosidades del trabajo en las minas, todo con impresionantes vistas y fotografías de las mismas. Un video que sin duda no deben perderse.

Presentamos también una actualización de las listas de mineros de Bédar, incluyendo la lista de los miembros conocidos de los diferentes sindicatos mineros de la época (La Luz del Obrero y La Regeneración). El listado en descargable en versión pdf en la imagen que se encuentra a continuación y que también podrán encontar en la página-sección de “Los Mineros” de este blog. Esperamos sus aportaciones para aumentar esta base de datos. >

El Hoyo Júpiter de Bédar (Serena), algo más que una simple roza

A pocos días de navidad de este atípico año, volvemos a los temas clásicos que tratamos en en este blog y, concretamente, a la joya de la minería de Bédar, el Hoyo Júpiter de Serena.

Es uno de los puntos estrella de la ruta minera de Bédar, cuando ya cerca de Serena queda a la vista un enorme hoyo de unos 200 metros de largo y 50 de ancho en la que se vilsumbran los restos de algunos edificios. Si tiene la suerte de ir con un guía o con alguien que conozca la historia minera de Bédar, posiblemente le cuente cómo en ese lugar se ubicaba un cerro que fue completamente explotado por la Compañía de Águilas, y su mineral transportado por el cable aéreo hasta Garrucha, desde donde se distribuyó entre diferentes acerías inglesas, alemanas e incluso norteamericanas.

Se calcula en más de dos millones de toneladas de mineral de hierro lo que se extrajo del “Hoyo” durante toda su historia minera, con una cantidad desconocida de estériles que tuvo que ser movilizado para permitir el avance de la explotación.

Si bien ha quedado muy poco material documental, hemos podido recoger los suficientes para dibujar con bastante exactitud la planificación y avances de esta mina (en realidad tres, Porfiado), que fue siempre el “buque insignia” de la Compañía de Águilas. Si bien se conoce actualmente como Hoyo Júpiter, realmente el Hoyo se extiende por las concesiones de Porfiado, Mahoma y Júpiter, donde existían gruesas capas de mineral de hierro oxidado con bastante manganesa y muy poco fósforo, lo que lo hacía especialmente interesante para la fabricación de acero. La presencia de de grandes “conchas” de estériles siempre puso a prueba la competencia de los ingenieros que se encargaron de su explotación, preocupados siempre en poder evacuar los estériles y depositarlos sin poner en riesgo el avance de la explotación.

Es por eso que, a pesar del aparente caos que se observa hoy en día, se trata de una explotación muy planificada, desde que en 1895 los ingenieros Putz y Dietrichon planearon el ataque inicial a la montaña de hierro que ocupaba el lugar, a partir de una serie de pocillos de exploración. La explotación se llevó a cabo a cielo abierto durante sus primeros años, donde llegaron a emplearse 480 operarios (incluida la vecina mina San Manuel, donde se encontraba la estación del cable aéreo). La explotación, dividida en diferentes zonas de trabajo o “Hoyos”, semejaba un hormiguero, con numerosas vías mineras de superficie, con planos inclinados y sus correspondientes máquinas de vapor para salvar los diferentes desniveles. Un plano conservado de 1895 nos muestra el complejo sistema de vías superficiales del Hoyo (plano adjunto), donde se aprecian, al menos dos planos automotores y varios de los “hoyos” o rozas en explotación en esos momentos.

Es díficil imaginar como pudieron trasladar hasta esas minas las calderas y maquinaria necesaria para los planos inclinados, sin contar la ingente cantidad de traviesas y raíles necesarios para toda la infraestructura. Como para la construcción del cable aéreo, debió utilizarse la vía natural de acceso a esa zona, el cauce del río Jauto, por medio de carretas tiradas por bueyes. Sin embargo, el subirlos al cerro donde se encuentran las minas y emplazarlos en la parte superior de las crestas y relieves no debió ser nada fácil.

Sobre los trabajos no sabemos gran cosa, a parte de algunos de los nombres de las rozas. Así tenemos la roza de San Marcos, la del Teléfono y la de Porfiado en la concesión de Porfiado y la roza Colorada, la roza Negra y los diferentes planes del “hoyo Júpiter”. En algunos documentos se mencionan las malas condiciones en las que tenían que trabajar en ocasiones, como cuando se comenta en 1906 cómo los operarios trabajaban en la roza de San Marcos colgados de cuerdas por la cintura en los cortes de la misma. Sin embargo, no todos eran jornaleros a sueldo de la Compañía. Muchos de los mineros eran autónomos (contratistas), pequeñas cuadrillas a las que se les encargaba trabajos muy concretos (cortar cierta cantidad de mineral, la construcción de una galería, un pozo…), muchos de ellos originarios de Bédar. Así sabemos por ejemplo que en 1898 en la roza de San Marcos trabajaba en contratista Felipe Guirao Ródenas, en la de San Manuel Francisco Crespo Campoy y Francisco Quilés Caparrós y en la de Mahoma Antonio Martínez López, Juan Guerrero Yáñez, Andrés Caparrós y Nicolás Collado Gómez.

Cuando el Hoyo alcanzó cierta profundidad, se habilitó una galería a la cota 365 que recogía el mineral de forma más económica y la llevaba hacia el cargadero del cable aéreo. Finalmente, cuando los costes de extraer el estéril superaron al beneficio del mineral, empezaron a realizarse explotaciones subterráneas, que partían de la periferia del Hoyo, aunque siguieron los trabajos a cielo abierto. Pero esto ya es otra historia que deberá ser contada en otra ocasión.

BARIA EN PELIGRO (de nuevo): todos a la manifestación del domingo 20 de diciembre a las 12:00 horas

Los admistradores del Blog del Faro de Bédar y la Asociación de Amigos del Patrimonio Minero de Bédar apoyamos incondicionalmente la manifestación en defensa de lo restos de la antigua e importantísima ciudad de Baria (Villaricos), que de nuevo vuelve a estar en peligro por culpa de especuladores sin escrúpulos y de la negligencia de la Administración. Es indigno e insultante para todos nosotros esta afrenta a nuestro patrimonio. Todo nuestro apoyo a la campaña y a la manifestación, y pedimos a todos que difundan al máximo esta convocatoria.

Incluímos el comunicado de Juan Grima Cervantes, vocal de la asociación Unidos con Baria:

Entre 2003 y 2004 se libramos una batalla grandísima para salvar una parte importante de la historia y del legado almeriense cuando una empresa constructora quiso hacer un edificio de 7 plantas de altura en una zona protegida arqueológicamente en el caserío de Villaricos (Cuevas del Almanzora), donde se sitúan las ruinas ocultas de la antigua BARIA, una ciudad de origen fenicio (fundada en el siglo VII a.C.), con un pasado esplendoroso durante la época púnica, romana, visigoda y árabe (en palabras de Luis Siret, el célebre arqueólogo belga que excavó su necrópolis).

En aquellos años, con la opinión pública de nuestra parte, pudimos parar aquella barrabasada y expolio que se quería cometer con nuestro patrimonio. Desgraciadamente la historia se repite. Junto a la zona que entonces salvamos, existía otra contigua y bien protegida gracias a la delimitación arqueológica hecha por la Adminsitración muchos años atrás, pero desde entonces hasta el prsente su propietario, Villaricos, S.L., ha conseguido lo inconsegible, o sea anular la delimitación arqueológica precedente con la ayuda de un negligente abogado de Junta de Andalucía, que no presentó ninguna alegación en su contra, como era su obligación para cumplir la Ley 14/2007 del Patrimonio Histórico de andalucía, lo que provocó que el tribunal dictara una sentencia que puede parecer legal, pero que es injusta porque viola hasta la última coma de esa misma Ley. Y ahora, en base a ese despropósito, pretenden hacer 24 apartamentos justo en ese lugar, en el corazón de la antigua Baria, donde se sabe que están los restos más importantes de la época fenicia y romana.

¿Vamos a permitir que un slar que es el epicentro de la más esplendorosa ciudad d ela Antigüedad en nuestra provincia, se destruya para construir apartamentos turísticos? ¿No hay otro sitio en toda la costa del Levante donde edificar esos apartamentos? ¿Tiene que ser forzosamente ahí, sí, ahí, aniquilando la historia? Por favor, un poco de decencia, un mínimo de respeto por las cosas que merecen proteción y veneración, una miaja de amor y de querenica por lo neustro. ¿Acaso, esto, lo permitirían en Granada o en Antequera, por nombrar a dos ciuades que viven de su patrimonio histórico? ¿Y vamos a ser tan cobardes de mirar para otro sitio y que hagan lo que quieran unos desaprensivos capitalistas en el peor sentido de la palabra?

Yo lo tengo claro. Yo voy a luchar. Súmate y defiende con nosotros esta provicnia y su legado histórico.

Juan Grima Cervantes

Vocal de Unidos con Baria.

LA EXPLOTACIÓN DEL TALCO DE SOMONTÍN (ALMERÍA) DURANTE EL PERIODO DE ACTIVIDAD EMPRESARIAL DE MANUEL BERRUEZO AYORA (1845-1874)

Ya está disponible la versión completa de este artículo, el último publicado por J. Berruezo García y J.A. Soler Jódar. En este artículo se describe la primera época de explotación del talco de Somontín (1845-1874), periodo que coincide con la actividad comercial de Manuel Berruezo Ayora, principal referente empresarial de este sector en el levante almeriense, cuyas cartas comerciales y otros documentos conservados han permitido conocer la exportación desde la rada de Garrucha (Almería) de miles de quintales de talco (jaboncillo) para la industria textil de Cataluña. También se detallan las diferentes formas de contratación del jaboncillo; los litigios habidos con el Ayuntamiento, en cuyos montes comunales se encontraban las canteras, así como las técnicas mineras empleadas para su explotación, que tanto beneficios reportó a los vecinos de Somontín durante más de un sigl

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Ferrocarriles y cables aéreos mineros (continuación)

Aparte de las extensas descripciones de las vías de ferrocarril y de cable aéreo, se presta especial atención a las condiciones en las que trabajaban los mineros, así como a los accidentes y enfermedades a los que estaban expuestos. A finales del siglo XIX el hecho que la vida de un minero fuera corta era algo comúnmente aceptado, en aras del desarrollo y la prosperidad del país.

En 1888 el 30 por ciento de los operarios que trabajaban en las minas eran menores. Empezaban a trabajar normalmente a los 9 años y hasta los 16 eran conocidos como los “muchachos”, que debían trabajar en condiciones lamentables y, en no pocas ocasiones, eran maltratados. Por 1,75 pesetas e jornal, un minero sin experiencia se jugaba diariamente la vida en las minas, los muchachos empezaban con tan solo 0,75 pesetas de jornal y como mucho llegaban a 1,25 pesetas.

Placa de fabricante con el número de fabricación que llevaban las locomotoras fabricadas por la Saint Léonard de Liège en su lateral derecho. Las tres locomotoras del ferrocarril de Bédar a Garrucha eran las únicas de su tipo y llevaron este tipo de placas con los números 993, 994 y 995.

Además de la deficiente alimentación y de las duras jornadas laborales, literalmente de sol a sol, los mineros estaban expuestos a numerosos y variados riesgos de seguridad, como explosiones, desprendimiento de techos y colapso de galerías, caídas a pozos y por terraplenes, atropellos por vagonetas, etc. No faltaron tampoco atropellos mortales por las locomotoras y caída desde las vagonetas del cable, aunque estuviera prohibido viajar en ellas.

El anquilostoma o “gusano ganchudo” (hookworms en inglés), era el desagradable nemátodo con aspecto casi alienígena que causaba la “anemia del minero”.

Por si fueran ya pocos problemas, los riesgos de higiene no estaban tampoco ausentes. El trabajo agotador y la deficiente alimentación hacían mella en los trabajadores, que además de las enfermedades que periódicamente afectaban a toda la población, hubieran de soportar las propias de su profesión. A las ya más conocidas silicosis y saturnismo (intoxicación por plomo), se le añadió una enfermedad producida por unos desagradables gusanos cuyas larvas se encontraban en el agua que inundaba muchas minas y que tras atravesar la piel se instalaban en el intestino provocando una desnutrición y pérdida de sangre que llevaba a la anemia, la temida “anemia de los mineros”.

Representación de una de las locomotoras 030T Saint Léonard del ferrocarril Bédar-Garrucha en la Estación de Tres Amigos de Bédar, ante la casa de los Ingenieros, residencia del ingeniero director de las minas.

Aún están a tiempo de reservar sus ejemplares, ya sea en su versión inglesa (andy-tank-1@hotmail.co.uk) o española (juan.ant.soler@gmail.com).

Ferrocarriles y cables aéreos mineros

Más de 30 años de funcionamiento del cable aéreo y del ferrocarril de Bédar a Garrucha han dejado muchas historias detrás suyo. Desde las obras de instalación, en tiempo récord, hasta la paralización definitiva no han faltado accidentes, sabotajes y robos. Los ingenieros de minas tuvieron que aplicarse a fondo para poder conectar las diferentes minas diseminadas por la accidentada Sierra de Bédar con las líneas de transporte general, lo que se tradujo en decenas de diferentes planos inclinados, vías de transporte, túneles, ramales de cable… que han dejado numerosos restos que hoy en día pueden visitarse en la actual ruta minera de Bédar.

Uno de los diversos accidentes que sufrió el ferrocarril acabó con una locomotora bocabajo, la chimenea clavada en el suelo. ¿Hubo heridos? ¿cómo pudo ocurrir?

Uno de los objetivos del libro “Minas, cables, ferrocarriles, fundiciones y embarque de minerales” es el de recoger todos los datos históricos disponibles, tanto desde el punto de vista técnico como el social y económico, un pasado minero que conforma una parte importante de la historia de Bédar, Los Gallardos y Garrucha, municipios que estuvieron conectados por el cordón umbilical que suponían estas líneas de transporte, pero también de Mojácar y Turre, cuya actividad se vio muy influenciada por la minería, que también se desarrolló, aunque a diferente escala, en Sierra Cabrera.

<p value="<amp-fit-text layout="fixed-height" min-font-size="6" max-font-size="72" height="80">Desde los viejos cotos mineros de Mojácar, Garrucha y Turre, hasta los restos de las importantes minas de plomo y hierro de la Sierra de Bédar, la antigua ruta del ferrocarril sigue reclamando su protagonismo, esta vez como vía verde, asegurando como antaño una conexión entre la costa y la sierra. Este eje sería el complemento perfecto para completar la oferta del levante almeriense, que ya encabeza la geoda de Pulpí y que ha de completarse, necesariamente, con la recuperación turística de la importante zona minera de Sierra Almagrera. Desde los viejos cotos mineros de Mojácar, Garrucha y Turre, hasta los restos de las importantes minas de plomo y hierro de la Sierra de Bédar, la antigua ruta del ferrocarril sigue reclamando su protagonismo, esta vez como vía verde, asegurando como antaño una conexión entre la costa y la sierra. Este eje sería el complemento perfecto para completar la oferta del levante almeriense, que ya encabeza la geoda de Pulpí y que ha de completarse, necesariamente, con la recuperación turística de la importante zona minera de Sierra Almagrera.

Aún están a tiempo de reservar sus ejemplares, ya sea en su versión inglesa (andy-tank-1@hotmail.co.uk) o española (juan.ant.soler@gmail.com).