Es mucho tiempo sin escribir, pero tampoco hay mucho que contar. Como viene siendo habitual, son pocas las noticias que nos llegan de Bédar a los que estamos lejos.
Hablaré primero de las noticias que creo más importantes, luego iré a lo menos interesante.
Para empezar, semanas atrás se estuvo rodando una película en Bédar. Esto nos hace recordar inmediatamente otras películas grabadas allí como La Isla del Tesoro o las Flores del vicio, de las que ya he hablado en este blog. Al parecer se trata de una productora holandesa que ha estado rodando algunas escenas en Bédar, para lo cual ha alquilado una casa en la Carrasquica, según comentan. Bienvenidos sean los ingresos que ésto haya podido generar, por pocos que sean. Intentaremos obtener más información al respecto.
Se ha abierto también un nuevo supermercado, aunque no tengo más datos.
Las fiestas de Serena son el 27 de este mes:

Destaco esta fiesta entre las varias que amenizarán el verano, por el papel central del centro de interpretación de Serena, también conocido como «el museo». No explicaré lo que es porque bastante he hablado ya de él. Independientemente de que sigo pensando que las cosas se podrían haber hecho de forma muy distinta, el dinero ya está gastado y eso es lo que tenemos, por lo que se ha de aprovechar todo lo que se pueda.
Recomiendo por lo tanto que quien no haya visto todavía el centro de interpretación, vaya a verlo. Y quien ya lo haya visto, vuelva a verlo, pues habrá alguna nueva incorporación de piezas dignas de ver.
Especialmente positivo me parece el más que merecido reconocimiento a la colaboración de Jochen M. Dell, que ha aportado al centro una interesante colección de minerales, tanto de Bédar como de otras zonas cercanas. Este tipo de reconocimientos, además de justos, son muy necesarios si lo que se pretende es que la gente colabore y se implique en el proyecto. Se trata precisamente del tipo de proyectos que necesita el pueblo, y se han de apoyar y fomentar todo lo que se puedan.
Por último, vuelvo a ser concejal del pueblo. Esta vez por parte del Partido Popular. Aunque mantengo mi condición de independiente, estoy del todo de acuerdo con el proyecto que el PP ha presentado para Bédar, que por cierto ayudé a preparar. Siento que esto desagradará bastante a todos los que tienen PP-fobia, a los que no superaron lo de la Guerra Civil y, en general, a todos los que viven esto de la política como si de hinchas de un equipo de fútbol se tratase. Sinceramente me da igual. Yo solo distingo en la política, al menos en lo que a mi pueblo se refiere, a los que quieren hacer algo por él y por su futuro y los que no. Así que estaré con los primeros y me opondré a los segundos, independientemente del color de la bandera o del nivel de «sentimientos políticos» que puedan tener.
Desgraciadamente tengo que decir que el sistema no funciona en Bédar. Si soy concejal de nuevo, contra todo pronóstico, es porque después de la dimisión de David Horton, nadie más de la lista de los que nos presentamos quiere serlo. Los motivos son variados, pero el principal es que eso de ser concejal de la oposición en Bédar es una pérdida de tiempo. David Horton ya dimitió por este motivo. Y la verdad es que estoy de acuerdo. Es más, diría que ser concejal del grupo gobernante en Bédar también es una pérdida de tiempo. Los niveles de pasotismo entre los bedarenses rozan ya límites muy preocupantes. Veamos el pleno ordinario del 26 de junio, al que no asistí:
1.º Aprobación, si procede, del acta anterior.
2.º Toma de posesión nuevo concejal Sr. Soler Jódar.
3.º Abrobación provisional del proyecto del plan local de instalaciones deportivas.
4.º Ordenanza fiscal sala de velatorio.
5.º Moción del grupo socialista relativa al anteproyecto de ley de reforma de la administración local.
6º Convenio consejería de fomento y vivienda para colaboración en el programa andaluz en defensa de la vivienda.
7º. Modificado nº 1 del proyecto urbanizaciones en Bédar.
8º. Mociones de urgencia.
9º. Ruegos y preguntas.
Asistir a un pleno en Bédar es simplemente escuchar lo que han decidido hacer y esperar el «voto mudo» habitual de los concejales socialistas. Y todo esto sin ni siquiera poder preguntar algo tan simple como ¿y eso de qué nos sirve?
Quizás, lo único interesante es lo de la moción al anteproyecto de ley de reforma de la administración local. La moción es porque no están de acuerdo, claro está. Si se tira adelante los municipios de menos de 5.000 habitantes puede ser que pierdan el control de muchos de los servicios que hasta el momento han de garantizar los ayuntamientos (o sea, perder poder), también puede que se tengan que rebajar los sueldos de concejales liberados y alcaldes, ajustándose a la población a la que sirven (y digo bien, a la que sirven).
Visto lo visto, un cambio no vendrá mal. Desde luego hasta ahora no se puede decir que la cosa haya funcionado demasiado bien. Ahí estan esos altos índices de corrupción/ineptitud en toda España que han desprestigiado tan gravemente la clase política a todos los niveles. Si la política local deja de tener atractivo económico, en forma de salarios a veces injustificados o de otra forma (y que cada uno piense lo que quiera)… quizás la asuman personas realmente interesadas en servir, y no en servirse.
Tiempo al tiempo.




























