LAS FLORES DEL VICIO

Gracias al usuario octopusmagnificens y al aviso de Juan José tenemos imágenes de la película «Las Flores del Vicio (1979) rodada en Bédar allá por 1974 y de la que ya comenté algo no hace mucho, sobretodo por el mal sabor de boca que dejó en el pueblo. Aquí podéis ver un fragmento de la misma, como comprobaréis no tiene desperdicio…

Si queréis más información sobre esta filmación, os recomiendo esta dirección: http://inmadesantis.blogspot.com/2009/11/santis-y-sentis-en-las-flores-del-vicio.html

GUERRA CIVIL EN BÉDAR

A pesar de todo el tiempo que ha pasado, todavía hay aspectos de lo ocurrido durante la Guerra Civil en Bédar de los que no se pueden hablar. Por respeto a los familiares de los bedarenses que perdieron la vida durante ese conflicto, omitiré nombres y datos escabrosos. Quizás cuando haya pasado tiempo suficiente y el recuerdo de esta guerra haya dejado de generar sentimientos y despertar odios, sea el momento de contarlo.

Como otros aspectos de la historia de Bédar, lo ocurrido durante los años del conflicto (1836-1939) ha caído en el olvido, más acusado por tratarse de una guerra con connotaciones tan negativas como tuvo la Guerra Civil Española. Me limitaré a exponer los hechos tal y como se recoge en la Causa General de Almería (Archivo Histórico Nacional), huyendo de toda interpretación para evitar malentendidos y cualquier sombra de duda de que se trate de una versión «influenciada» por la posición de ninguno de los dos bandos. Aunque es evidente que esta Causa General es la versión de los vencedores, de la documentación y testimonios que se recogen se pueden extraer una serie de hechos históricos.

EL ALZAMIENTO Y EL COMITÉ REVOLUCIONARIO DE BEDAR

En Bédar no se recogen alteraciones del orden público antes del estallido de la guerra, ni siquiera tras la victoria del frente popular en las elecciones de 1936, tan solo se celebraron diversos mítines para celebrar el triunfo de los partidos de izquierda, pero sin violencia alguna.

Tras el estallido de la Guerra Civil no hubo ningún intento de participación a favor del alzamiento nacional, debido a la poca cantidad de votantes de derecha que había en esos entonces. Las posibles actuaciones que hubieran podido llevar a cabo los favorables al alzamiento se vieron coartadas por una rápida reacción de los elementos izquierdistas y anarquistas, que eran mayoría, que comenzaron a detener a los elementos de derechas más destacados, ha registrar domicilios e incautar armas y otros bienes de las personas a su juicio más sospechosas y llegando incluso a someter a vigilancia de los que consideraban más peligrosos.

Ante el colapso del gobierno central y para luchar contra el alzamiento los miembros de la UGT y de la CNT, los mayoritarios en Bédar en esos momentos, constituyeron aproximadamente al mes del alzamiento un comité revolucionario para tomar el control del pueblo. Como presidente del mismo se eligió a Pedro Ramos Martos, miembro de la UGT, que en 1933 o 1934 había regresado de Francia donde había estado trabajando 14 años.

El comité revolucionario procedió a incautar la iglesia y varias casas particulares, donde se reunían y custodiaban a los detenidos, mientras se organizaban milicias para el frente y grupos que patrullaban el pueblo. Los milicianos que se alistaron lo hacían a razón de 10 pesetas diarias, organizándose de esta manera varios grupos armados que se dirigieron al frente.

Los elementos considerados de derechas más peligrosos, según el comité, fueron detenidos y llevados a Almería (a la prisión conocida como El Ingenio), mientras que otros sufrían arresto domiciliario, custodiados por milicianos armados, y eran obligados a realizar diversos trabajos.

Las autoridades franquistas no recogieron ninguna saca de presos ni se constató la actuación de ningún juzgado militar, aunque sí hubo algunos asesinatos, incluido el del párroco, todos durante los primeros meses caóticos tras el alzamiento. Estos asesinatos se han de atribuir más a odios y rencillas previas al alzamiento que no por verdaderos motivos políticos, tal y como reconoció el mismo presidente del comité revolucionario tras su detención. También se ordenó saquear y destruir la iglesia, cuyas imágenes y las de las ermitas fueron quemadas a unos trescientos metros del pueblo. Los archivos parroquiales pudieron salvarse gracias a que los funcionarios del juzgado se los llevaron a su oficina para evitar su destrucción, tras la guerra fueron repuestos. También fue derribada la ermita de San Gregorio, que se encontraba en la actual plaza del mismo nombre.

Se produjeron también incautaciones de propiedades de los elementos considerados de derechas, aunque se respetaron los comercios del pueblo, que no sufrieron grandes daños, ya que solo se requisaron algunos productos. Finalmente se cerraron debido a la creación de una cooperativa, la «Cooperativa Popular de Bédar» para el abastecimiento del pueblo y que funcionaba al menos desde octubre de 1937. También se incautaron tierras por parte del comité, siendo cultivadas de cara a mantener un abastecimiento, con un rendimiento desconocido, aunque los datos recogidos tras la guerra indican que se arrancó arbolado y se variaron los cultivos para hacer frente a las necesidades, resultando perjudicial para su producción.

EL CONSEJO MUNICIPAL DE BÉDAR Y EL FIN DE LA GUERRA

El control por parte del comité revolucionario se mantuvo hasta que el Estado Republicano no reaccionó y empezó a tomar el control. La creación de los Consejos Municipales a partir de enero de 1937 acabó de consolidar la reorganización del Estado Republicano. El Consejo Municipal se Bédar se constituye el 25 de abril de 1937 y contaba como presidente estaba Juan Fernández Campoy, que ejercía las funciones de alcalde. Antes de Juan Fernández Campoy había sido alcalde Juan Bolea Rodríguez,y ya como presidente del Consejo Municipal aún ocupó el cargo de presidente Juan Martínez Guerrero. El Consejo Municipal tuvo que enfrentarse a las dificultades para abastecer de alimentos el pueblo, que se intentó subsanar mediante la creación de la mencionada cooperativa popular, a la dificultad para recaudar los impuestos municipales por la desaparición del aparato administrativo del estado y a la falta de moneda fraccionaria, motivada por la tendencia a acaparar estas monedas, lo que dificultaba seriamente las transacciones comerciales. La solución para este último problema fue la emisión de una serie de billetes locales mediante una emisión en agosto de 1937. Los billetes, impresos en las Imprentas Haro de Vera eran de 25 y 50 céntimos y 1 peseta, conocidos como el dinero del alcalde.

BILLETES LOCALES

En la fotografía superior, el «dinero del alcalde» (colección particular.)

Como funcionarios de gobierno, funcionaron con normalidad un juez municipal, secretarios y fiscales, aunque solo se dedicaron a juicios leves de faltas y conciliaciones, siendo destacada su participación para evitar la destrucción del Archivo Parroquial. Durante este periodo de guerra los jueces fueron Nicolás Gallardo Ramos y Juan Bolea Rodríguez, como secretarios y fiscales constan Antonio Fernández Campoy, Matías Fernández Ramos y Francisco Castro Fernández.

La llegada de las tropas de Franco y el desarme de los dirigentes republicanos se produjo sin resistencia alguna, algunos de los miembros del comité revolucionario huyeron a Argentina y Francia.

Cosas que no cambian

Para quien no lo sepa, he de anunciar que el concejal en el ayuntamiento por parte de Levante Sostenible, Gonzalo Leal, ha dimitido recientemente del puesto por motivos de salud, tal y como ya había anunciado.

http://data6.blog.de/media/614/4225614_f4c8363166_v.avi

Mi opinión personal al respecto es que, más que los motivos de salud, han sido de mayor peso en esta decisión la soledad con la que ha tenido que ejercer su puesto, gracias a la desidia del resto del grupo en el proyecto, la hostilidad y ninguneo constante por parte del ayuntamiento, el desprecio continuo del mismo a todas sus propuestas y el aparente desinterés de casi todo el pueblo.

Me da vergüenza tener que afirmar, a riesgo que me vuelvan a acusar de maltratar a mi tierra, que hasta una persona tan poco bedarense, según los estrictos criterios de algunos, como lo es Gonzalo (asturiano residente en una casa de alquiler en Bédar) ha mostrado más interés y ha hecho más por Bédar y por su futuro de lo que muchos bedarenses «de pura cepa» han hecho durante toda su vida. Solo hay que leer su despedida en el último número del boletín de Levante Sostenible para darse cuenta de eso.

A él debemos que por primera vez haya habido una oposición de verdad en el ayuntamiento, que ha hecho que el grupo municipal se vea obligado a empezar a hacer algo (o aparentar que lo hace.) Yo personalmente lo he visto prepararse los plenos con muchos días de antelación, buscando información, preparando preguntas, planteando soluciones… y luchando siempre para que todos los del pueblo estén bien informados de todo lo que se mueve en el ayuntamiento. En definitiva, ha hecho lo que se espera que haga un concejal que quiere a su pueblo y tiene ganas de trabajar por él. Me gustaría saber qué es lo que el resto de concejales hace, o cuanto tiempo dedican a cada uno de los plenos.

Todos hemos perdido de esta manera tan irresponsable todos los beneficios que habría aportado al pueblo la experiencia y los conocimientos de un hombre como Gonzalo, cuya preparación y currículum supera con mucho la de cualquier otro componente del actual grupo municipal y que sobretodo tenía algo que los demás no tienen: ganas de trabajar por Bédar. Esa es la gran diferencia entre los que han trabajado para Bédar y los que han vivido a costa de Bédar.

Pero en fin, como siempre ya nos explicarán lo mucho que han hecho cuando lleguen las próximas elecciones, entonces nos explicarán cómo se han gastado el dinero de las diferentes subvenciones que nos han ido dando(omitiendo ese pequeño dato: el dinero no ha salido de las arcas del ayuntamiento), y si no me equivoco, no faltarán amplias descripciones sobre lo bonitas que están las calles con sus pavimentos nuevos y sobre el ingente trabajo que han llevado a cabo los grupos de promoción del turismo.

Claro que entonces surgirán voces (de antipatriotas y maltratadores de tierras como yo) que dirán que los nuevos pavimentos, a parte de no ser algo de vital necesidad y de dudoso gusto en ocasiones, ayuda mucho a que algunas casas sufran problemas de humedades e inundaciones cuando llueve. Y que no se ha notado para nada el supuesto aumento del turismo que la tan cacareada promoción turística debería haber aportado, además de la clamorosa falta de información sobre lo que están haciendo, porque cobrar bien que cobran, pero solo ellos sabrán lo que hacen, porque lo que es el resto… A mí el pueblo me parece más muerto que vivo, la verdad, como no sigan promocionando más solo quedarán cuatro jubilados. Ese es el futuro que nos espera si esto sigue así.

Por cierto, me parece una discriminación absolutamente intolerable que hagan pagar más para la cena de navidad a los jubilados «no empadronados» en Bédar, que han de desembolsar 30 euros por tan solo los 15 euros los que sí lo están. Eso debe ser porque son poco bedarenses por no haberse empadronado, imagino yo que si no se empadronan no podrán votar a los que organizan la cena. Desde luego, al lumbreras que se le haya ocurrido la idea ya le pueden dar las felicitaciones de mi parte, porque hay que tener mucha caradura y muy pocas luces para plantear siquiera tremenda estupidez (sí, he dicho estupidez.) Desde luego, por 30 euros cenas de lujo en cualquier restaurante en vez de ir con cara de tonto a la dichosa cenita. Castigar de esta manera a los no empadronados es un absoluto despropósito.

Y aún siendo consciente que esto que acabo de escribir ocasionará que haya menos gente en el pueblo que quieran (o puedan) hablar conmigo, aprovecho la marcha de mi amigo Gonzalo para desvelar el fin del último médico «oficial» que tuvo el pueblo, porque creo que viene a cuento y demuestra que hay cosas que nunca cambian. Y digo médico «oficial» porque aunque después estuvo Antonio Bolea ejerciendo de médico por estos lugares, el último médico titular pagado por el ayuntamiento que tuvo Bédar y dedicado en exclusiva a este pueblo (cuando Bédar era importante y tenía varios miles de habitantes) fue el Dr. Bernardo Renovales. Algunos, los más viejos, sabrán de quien hablo, pero para los que no han de saber que ejerció de médico durante muchos años en Bédar, asistiendo además a los mineros enfermos en el Pinar. Este es el triste fin que tuvo:

UN CASO QUE URGE ATENDER

El médico titular de Bédar, doctor D. Bernardo Renovales Cabeza, después de ¡cuarenta y dos años de servicios! fué jubilado por inutilidad física, no se le reconoció el derecho a la pensión de jubilación, y el alcalde se viene negando a pagarle las once mil quinientas pesetas que le adeuda aquel Ayuntamiento, ni siquiera una mínima parte de dicha cantidad. A consecuencia de este atropello inaudito y criminal dicho honrado facultativo carece de lo más indispensable para su subsistencia y alimento y arrastra una vida miserable. Todas las gestiones que hasta ahora se han hecho para ayudarle han obtenido un resultado negativo, pues las sanas intenciones y órdenes que a ello han tendido han tenido que pasar por el repugnante tamiz de la cazurra habilidad caciquil, que las ha anulado y desobedecido reiteradamente.

EL HERALDO DE MADRID
2 de febrero de 1934

Asombroso, ¿verdad?
Que cada uno saque sus propias conclusiones.

Antonia Garcia Vilches "la Retratista"

No puedo menos que decir algo tras leer una interesante conversación en el foro portalmanzora en el que un forero, bajo el nick de «zangregorio», propone realizar una exposición sobre Antonia «la Retratista».

Sin duda es una excelente idea, muchos de los que leen esto seguro que tendrán varias de sus fotografías, pues durante muchos años era la única que hacía fotografías en el pueblo. Entre ella y su esposo Cristóbal realizaron muchísimas fotografías, fuente importantísima de los que, como yo, les gusta bucear en la historia de Bédar, abarcando un periodo de tiempo amplísimo que nutrió de numerosas fotografías de mis padres, abuelos e incluso bisabuelos.

Justo y merecido sería un homenaje a Antonia y Cristóbal, en forma de exposición, por lo que creo que se ha de trasladar esta idea al ayuntamiento para que tome cartas en el asunto, pues a buen seguro sus familiares colaborarán si se les solicita el material que pudiera quedar (no se podría entender de otra forma)y poco dinero puede costar, para revelado y ampliaciones.

Y como no hay nada mejor que unas buenas imágenes, disfrutemos de algunas fotografías, de las que yo guardo como tesoros:

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Revista Axarquía nº 14

Como todos los años, ya está aquí el nuevo número de la revista Axarquía.
Es una suerte para el Levante almeriense poder contar con una revista de la categoría y el prestigio de esta revista, que casi alcanza las 400 páginas rebosantes de historia y cultura. Para poder acceder al índice, pulsad sobre el siguiente enlace a la página oficial de Arráez Editores:

http://www.arraezeditores.com/index.php?libroid=744&PHPSESSID=0c61545f0f75880c1021ea83c4bb5b9b

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Desde luego, no puedo ocultar mi satisfacción por que haya sido aceptado un artículo que escribí sobre la silicosis de los mineros de Bédar, pues esta revista no se caracteriza precisamente por incluir cualquier cosa a la ligera. Titulé dicho artículo «La misteriosa silicosis de los mineros de la Sierra de Bédar», en el que pongo de manifiesto las particulares características de la afectación pulmonar que asoló a los trabajadores de Hierros de Garrucha, ciertamente misteriosas. Y como es de bien nacido ser agradecido, quiero dar las gracias por su publicación, así como por la inclusión de la visita a las minas que hicimos el día 20 de Agosto en su sección de Crónica Cultural, de mano de Virginia Fernández y con la inclusión de unas magníficas fotografías y del estupendo cartel que diseñó para la ocasión Manu Gallardo.

Sin duda, es imprescindible considerar la organización de visitas guiadas para mostrar nuestro patrimonio como un atractivo turístico de primer orden, la muestra está en la gran afluencia de visitantes a la última visita que organizamos, con más de 80 asistentes y eso a pesar de las enormes dificultades que nos encontramos para poder organizar este tipo de eventos.

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En las fotografías podemos ver un grupo de excursionistas (durante la visita del 23-05-09) inspeccionando los viejos hornos de la fundición Carmen de Bédar, de mediados del siglo XIX. Los hornos fueron habilitados posteriormente como vivienda por parte de los partidarios de la Compañía de Águilas, que estuvieron trabajando en el Pinar, en pésimas condiciones, entre 1888 y 1926. La belleza de los restos de esta fundición y su profundo interés histórico es algo que merece todos los esfuerzos necesarios para su conservación, algo que conscientemente se ignora. Si no se hace algo pronto, su chimenea, afectada por una inquietante grieta que año a año se va agrandando, acabará cayendo irremediablemente, perdiendo de esta manera la última chimenea que todavía queda en pie en nuestra Sierra.

Culebras

En la última visita que hicimos por las minas, ya indicamos, en lo referente a fauna y en concreto a los ofidios, la presencia en nuestra sierra de culebras bastardas, culebras de herradura, lisas meridionales y de escalera.

La siguiente fotografía, realizada por Manu Gallardo en Serena, podemos ver un magnífico ejemplar de culebra de escalera (Elaphe escalaris.) Llamadas así por el dibujo de las crías, que asemeja una escalera, los ejemplares adultos solo presenan dos líneas logitudinales. Es un animal terrestre que se alimenta de pequeños reptiles y aves, aunque a veces trepa a los árboles en busca de nidos.

culebra de escalera

Ahora bien, lo que no contaba es con encontrarme con otro tipo de culebra diferente a las comentadas, la culebra de collar (Natrix natrix)es una culebra que siempre está ligada al agua. No es de extrañar que encontremos este ejemplar en la fuente temprana, cerca de la balsa, donde poder alimentarse de anfibios.

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Partido por un rayo

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Dicen que la probabilidad de morir por un rayo, vamos, de «que te parta un rayo», es de 1 entre 4,3 millones en un año concreto, lo que equivaldría a más o menos a 1 entre 56.000 a lo largo de toda una vida.

Y si es difícil que ocurra ¿cual puede ser la probabilidad de encontrar a alguien al que haya partido un rayo en un archivo municipal? pues a saber…

Pero como en Bédar todo es posible y pasa de todo, no nos podría faltar un caso de este tipo:

Vera, 1862. Diligencias sumariales formadas de oficio a consecuencia de la desgraciada muerte de José Fernández Rubio vecino de Vedar producida por la descarga electrica hecha por una nuve la mañana del once de Mayo de dho. año en el sitio de la Loma de la Cerca término de espresada Villa.

La diligencia está copiada tal cual, y que nadie piense que me he equivocado al escribir Bédar con «V», hasta 1860 aproximadamente no era raro que se escribiera «Vedar», apareciendo así incluso en el sello de la Alcaldía Constitucional. Y como es posible que haya quien no me crea, a las pruebas me remito:

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El sello es de 1849, aunque se sigue hablando de «Vedar» hasta la década de los 60. Por cierto, que están viendo el sello de la alcaldía de Bédar más antiguo que conozco… Quizás pueda tener algún valor a la hora de buscar la etimología del nombre del pueblo, quizás del «vetare» latino (prohibir, especialmente por ley o mandato) y no del Ben Beder (hijo de Badr –luna llena-) que se suele decir. Aunque «Hijo de la Luna llena», casi como cantara Mecano, queda mucho más poético y misterioso que no el tajante «vetare», éste cuadra mejor como nombre de un pueblo de asustados mozárabes escondidos en una sierra. No se preocupen, no hay que perder la esperanza de conservar tan bonito origen etimológico, en el Libro de Apeo y repartimiento se escribía con «B», y es mucho más antiguo (1575). A las pruebas me remito:

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(Las letras de la encuadernación, muy desgastadas, están resaltadas en oscuro para poder apreciarse mejor)

Pero nos estamos desviando del tema. El caso es que José Fernández se encaminó esa mañana hacia unos hornos con una carga de leña junto con otro bedarense, ambos dispuestos a cocer pan. Per en el camino, de una nube partió un rayo que lo mató en el instante. Improbable, pero así fue como ocurrió.

Queda, de una vez, para la historia.

Los estragos del cólera

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No podemos ni hacernos una idea de lo que debía ser vivir en Bédar en el siglo XIX para las personas que no tenían muchos recursos, pero debía ser terrible durante las devastadoras epidemias que asolaron la región.

Almería sufrió cuatro oleadas sucesivas de cólrea, en 1834, 1855, 1860 y 1885, siendo la peor la de 1885. Pero los datos así mostrados son demasiado fríos, por lo que trascribo un terrible suceso ocurrido en una cortijada de Bédar durante la epidemia de cólera de 1860, sobran más comentarios:

A las cuatro de la tarde de este día ha comparecido ante mi autoridad Beatriz Grima Collado de estos vecinos manifestando que el día 14 al que sigue fallecieron su marido Felipe Cazorla y su hija Josefa, al parecer del colera, en el pago de los Collados de esta jurisdicción y distante legua y media de este Pueblo; y que habiendo fallecido cuatro días antes su madre Antonia Collado con iguales síntomas, ninguno de sus vecinos quiso prestarse a auxiliarles para conducirlos a este Cementerio; por lo que viéndose aislada, sin medios por su notoria pobreza y para precaber cualesquiera malos efectos que pudieran resultar, alamados como se hallan los ánimos con dicha enfermedad, sepultó los cadáveres de dichos su marido e hija en un sitio inmediato al Cortijo de su habitación.

Dios guíe a los suyos.
Bédar, a 10 de Agosto de 1860.
Diego Carrillo Castaño.