De lo práctico a lo lujoso: proveedores mineros en el levante almeriense

Al contrario que se pensaba, las minas almerienses del siglo XIX y primera mitad del siglo XX contaron con la mejor tecnología de la época. Aún persiste la idea errónea que el pasado de nuestra comarca estuvo marcado por la miseria y que en sus minas se trabajaba casi como esclavos de la época de los faraones, tirando a base de latigazos.

Nada más lejos de la realidad, la investigación de vieja documentación minera procedente del levante almeriense nos ha proporcionado las pistas de numerosos proveedores de los más variados productos necesarios para las minas de última tecnología (para la época), y no sorprende ver cómo se compró e instaló, por ejemplo, equipamiento eléctrico desde finales del siglo XIX, locomotoras de aceite pesado, motores diésel, cabrestantes eléctricos, motores de gas pobre, etc.

Daremos un breve repaso por algunos de estos proveedores encontrados entre la documentación minera de empresas mineras del levante almeriense desde finales del siglo XIX hasta los años 1930, gracias a la colaboración de nuestro equipo de investigadores (Juan Antonio Soler, Magdalena Navarro, José Berruezo, Antonio González y Ine Thijs).

La desaparecida Weyher & Richemond de Pantin (Sena), fue que proporcionó muchas de las máquinas de vapor que se instalaron en la sierra de Bédar y Almagrera.

Los motores Otto de las locomotoras Deutz también estuvieron presentes en el levante.

No podían faltar los fabricantes de cables aéreos de transporte, en especial el alemán Julius Pöhlig, de Colonia.

Lauffer & Cía suministraba, entre otros, modernos compresores y motores.

Lo motores de gas pobre del fabricante alemán Körting dieron muy buenos resultados en algunas minas, especialmente para el desgüe de labores.

Los compresores de la Ingersoll-Rand fueron también de elección para el servicio de los martillos neumáticos.

La Thomson Houston Iberica S.A. proporcionaba también excelentes motores, incluidos los eléctricos.

Parece que eran especialmente apreciados los quebrantadores de la Georg Merck de Hannover, aunque también disponían de diverso material de extracción y lavado.

Un clásico entre los proveedores era la Salvador Escudero Vidal, con su amplio catálogo de material para minas, incluidos malacates, tornos, vagonetas, herramientas… todo lo que se pudiera necesitar, incluidas las correas para motores de pelo de camello.

La francesa Decauville era también una de las más solicitadas, especialmente su vagonetas, plataformas giratorias y vías. En la fotografía, una curiosa fotografía de las instalaciones de la fábrica, con numerosas vagonetas y unos operarios ajustando una pequeña locomotora.

Los tractores Daimler es otra de las sorpresas, un día volveremos sobre el tema.

Otro de los proveedores de material para minas eran El Candado, en Almería. El propietario, Segundo Peón, tuvo mucha relación con la minería de levante, pero ya retomaremos otro día el tema.

Algunos propietarios pudientes y directores de minas no tardaron en adquirir vehículos para sus desplazamientos, eligiendo entre diferentes marcas, como la alemana Dürkopp.

Otro fabricante alemán, R.A.W. Automobile.

Para diferentes repuestos no hacía falta ir muy lejos, aquí tenemos a este fabricante de Almería.

La practicidad no tenía que estar reñida con la elegancia, aquí tenemos un elegante «Torpedo» del fabricante francés Berliet.

Los neumáticos de la época precisaban repuestos y vulcanizadores. Aquí tenemos un catálogo de Michelin de 1913.

Y para acabar, no nos podía faltar la mítica Pegaso.

La capilla minera de El Pinar de Bédar: la iglesia que sobrevivió a la guerra civil

Hoy arrojaremos luz, con documentos, sobre un hecho muy poco conocido de nuestra historia. Es comúnmente conocido que durante ese triste episodio de nuestra historia que es la guerra civil, se destruyó el patrimonio de muchas iglesias de nuestra comarca. Pero una se salvó: la iglesia minera de El Pinar.

En la pasada exposición “Luces y Sombras” realizada en Vera, se exponían dos objetos muy curiosos y muy relacionadas con la minería: un copón de eucaristía y una talla de un Sagrado Corazón originarios de la iglesia minera de El Pinar de Bédar. No hay que olvidar que El Pinar de Bédar era en su momento un poblado minero ligado a la Compañía de Águilas, que incluía los talleres, oficinas y todo lo necesario para dar servicio a las minas, como podía ser la cooperativa minera. Como era habitual en esos momentos, la empresa minera también quiso proporcionar auxilio espiritual a sus trabajadores, y para ello habilitó una capilla o iglesia. Aunque desconocemos la fecha en la que se instaló, ya aparece en fotografías de 1910. Y podemos decir que la Compañía de Águilas no reparó en gastos para su iglesia privada, como veremos más adelante, pagando un sueldo al párroco que se encargaba de realizar los oficios.

Reconstrucción de la capilla/iglesia de El Pinar de Bédar. El campanario se puede ver en una fotografía de 1910 y los planos de una empresa minera nos ubican dicha iglesia en el lugar marcado con color azul en la fotografía de las ruinas que acompaña a la ilustración.

Cuando cesó la actividad minera en la sierra de Bédar en 1922 las minas no fueron abandonadas, como se pensaba. La Compañía de Águilas siguió manteniendo las instalaciones y los servicios en el poblado, mientras que una cuadrilla de trabajadores se encargaba de mantener las minas con vistas a una reapertura, que se creyó factible hasta el estallido de la guerra civil en 1936. Y es aquí donde entran las historias que durante tanto tiempo se han contado en Bédar, en las cuales las tallas religiosas de la iglesia minera se salvaron del fuego, literalmente, y cómo parte de esa iglesia fue a equipar la expoliada iglesia de Bédar. En concreto, se sabe que una talla de San Fernando, que era el patrón de El Pinar y una talla de la Virgen de Lourdes.

Fotografía de las ruinas de El Pinar hacia los años 70/80 y ubicación de la capilla/iglesia según unos planos posteriores de la empresa TRAMISA que realizó trabajos en la zona. Con la flecha roja se muestra lo que parece que fue uno de los nichos de la misma. A pesar de lo que indican los planos, es posible que la construcción a la izquierda no fuera más que una vivienda más y que la iglesia solo fuera el edificio central.

Y hasta aquí lo que dice la tradición oral. Pero ¿cómo consiguió salvarse esta iglesia?, ¿es verdad que el retablo actual de la iglesia de Bédar era originariamente el de El Pinar?, ¿es cierto que las tallas de San Fernando y de la Virgen de Lourdes también proceden de esa iglesia?, ¿de dónde proceden los objetos expuestos?, ¿hubo otras iglesias de la zona que recuperaron objetos de esta iglesia?

Hoy contestaremos a estas preguntas porque, aunque sobrevivió a la guerra, la iglesia de El Pinar no sobrevivió al desmantelamiento del viejo poblado minero que ocurrió después de la misma. Pero, aunque el edificio desapareció, no pasó lo mismo con los objetos que albergaba.

Excepcional documento de agosto de 1936 en el que se aclara cómo se salvaron las imagenes de esta capilla.

Un documento excepcional de 2 de agosto de 1936, al poco de comenzada la guerra, nos indica claramente cómo y por qué se salvó esta iglesia. Fue el ingeniero Ismael Fernández el encargado que se quedó en el poblado durante toda la guerra, y fue realmente gracias a él que la iglesia se salvó. En esta carta, el ingeniero escribe al director general de la Compañía, el alemán Alfredo Dörn, que estaba en Mazarrón cuando estalló la guerra. Como súbdito alemán, Dörn no tardó mucho en salir de España por Cartagena, dejando a Ismael como encargado. Ismael relata cómo había estado en Vera para ver al abogado de la Compañía, relatando como las imágenes de todas las iglesias de Vera, que hasta entonces eran las únicas que quedaban en todos los alrededores, habían sido quemadas hacía dos días, y que estaba preocupado por las de la capilla de El Pinar. El abogado, Francisco Ferrer, le había aconsejado que las imagenes de la capilla “las recogiésemos en un edificio o Cueva aislado y que en caso de que vinieran en su busca hiciésemos constar que eran de extranjeros”.

Carta e inventario del párroco de Los Gallardos indicando los objetos prestados por parte de la Compañía de Águilas.

Al parecer, Ismael Fernández no solo consiguió salvar las imágenes, también todo lo demás. Una vez finalizada la guerra, las iglesias de los pueblos colindantes comenzaron a solicitar a la sociedad minera que les prestaran los elementos necesarios para realizar las liturgias, y para demostrarlo presentamos algunos documentos muy esclarecedores al respecto. En una carta del párroco de Los Gallardos de 27 de mayo de 1939, se pide el precio por una serie de elementos que les habían prestado, entre los que se incluía un Vía Crucis y un Confesionario. En otra carta de 14 de mayo de 1940, el párroco de Turre solicitaba al ingeniero el precio de 14 cuadros del Vía Crucis que le habían dejado, así como el Confesionario y dos candelabros. Presumiblemente, tanto el Confesionario como el Vía Crucis son los mismos que se habían prestado anteriormente a la iglesia de Los Gallardos.  En otra carta de 20 de septiembre de 1941, el párroco de Antas y Bédar, José Sirvent, solicitaba el cáliz, para poder consagrarlo y usarlo en los oficios.

Carta del párroco de Turre de mayo de 1940 pidiendo precio por 14 cuadros del Vía Crucis y un Confesionario.

Carta del párroco de Antas y Bédar de septiembre de 1941 solicitando un cáliz para los oficios.

Copias de los recibos por la compra de un Confesionario y un Trono por parte del ayuntamiento de Turre.

Recibo de los objetos cedidos al ayuntamiento de Bédar «regalo al pueblo» por parte de la filial de la Compañía de Águilas.

Finalmente, y ante la necesidad de desmantelar todos los edificios, la sociedad minera acabó vendiendo muchos de esos efectos en 1941, como lo demuestran los recibos que hemos recuperado. Así, sabemos que el Confesionario fue adquirido finalmente por la iglesia de Turre por 75 pesetas, además de un Trono por 120 pesetas. Bédar recuperó las imágenes de San Fernando y de una Virgen, dos pilas de agua bendita, el retablo con todas sus repisas, una lámpara del Santísimo, un Sagrario, dos armarios, un Catafalco y una cómoda. Todo estaba tasado en más 1.500 pesetas, aunque fue un regalo para el pueblo.

A la izquierda, el Sagrado Corazón original de la iglesia de El Pinar que fue expuesto en «Luces y Sombras». A la derecha, la Virgen de Lourdes, otras de las imagenes que se salvaron de la quema y que hoy se conserva (restauradada gracias a un particular) en la iglesia de Bédar. La imagen de San Fernando se cayó del Trono durante una procesión y no pudo ser reparado por el mal estado en el que se encontraba.

El Púlpito originario de la capilla de El Pinar fue parte de los objetos cedidos a la iglesia de Bédar. Finalmente fue vendido a un particular y ha acabado como balcón en una casa de Bédar. Allí sigue.

Como curiosidad, en abril de 1935 se presentaron en El Pinar de Bédar unos administradores de una hermandad de Vera, entre ellos Paco Ferrer, para comprar la campana grande de la capilla de El Pinar, además de cinco casullas, una capa y el armario en las que se encontraban. Sabemos que la Compañía consintió en la venta de las casullas, la capa y el armario, pero no vendió la campana, porque temía que la gente del poblado se preocupara al ver desaparecer lo que debía ser entonces algo tan visible y característica. Desconocemos donde acabó dicha campana finalmente.

A la izquierda, retablo de la iglesia de Bédar, antiguo retablo de la iglesia de El Pinar que fue un regalo de la Compañía de Águilas para el pueblo. A la drecha, la iglesia original de Bédar.

Obviamente, no todo se vendió a otras iglesias. Algunos objetos fueron adquiridos por los mismos empleados de la Compañía, y es de ahí de donde proceden los dos objetos expuestos en “Luces y Sombras”: la imagen del Sagrado corazón y el copón de eucaristía.  Y no está de más decir que sería de desear que el nuevo equipo de gobierno de Bédar, que se constituye de aquí a pocas horas, dedique un poco de esfuerzo en intentar adquirir la imagen del Sagrado Corazón para que pase a ser patrimonio de Bédar. Si consiguió salvarse de la fratricida guerra civil, bien merecería el esfuerzo.

Copón de eucaristía originario de la iglesia de El Pinar en la exposición «Luces y Sombras» de Vera.

Viendo el actual retablo de la iglesia de Bédar, no es difícil imaginar esa capilla del Pinar de Bédar, que no tenía mucho que envidiar a otras iglesias. Gracias a las pocas fotografías existentes, hemos intentado reconstruir dicha iglesia. Se trataba de un modesto edificio que se encontraba junto a la Cooperativa y que no se diferenciaba mucho de las casas alargadas que eran la vivienda de los mineros, solo identificable por el pequeño campanario del que disponía. Sin duda la Compañía de Águilas no reparó en gastos, viendo el adornado retablo y el hecho que la patena de plata que acompaña al copón de eucaristía es obra de un famoso orfebre de París, Placide Poussielge-Rusand (que llegó a ser el orfebre de su Santidad el Papa) , que contrasta con el humilde y gastado copón bañado en plata que lo acompaña. Creemos, y solo es una hipótesis, que el copón habría tenido también el mismo origen pero que, en algún momento, fue dañado o sustraído y, ya en épocas de menos bonanza, sustituido por un copón más acorde a las posibilidades económicas del momento.  

Y hasta aquí esta historia. Hay muchas más cosas que se podrían contar, pero lo dejaremos para otro momento.

Espectacular reconstrucción del escritorio del director de las minas de Bédar: Fritz Beuther, Guillermo Bobrzyk y Alfredo Dörn

Uno de los objetos que más llamó la atención en la pasada exposición «Luces y Sombras» de Vera fue la reconstrucción de un despacho de un director de minas con diversos elementos originales que estimamos que serán muy difícil de ver de nuevo juntos.

Se pude observar Una vieja máquina de escribir y diverso material de oficina, un viejo globo terráqueo en miniatura, un tintero, diversos sellos de compañías mineras, libros de registros de mineros y de concesiones mineras. Anuarios de minas y diversas revistas científicas de la época. Una silla usada por uno de los ingenieros de El Pinar de Bédar , una maleta metálica para planos y un pantómetro original de los usados en las minas de Bédar son varios de los efectos, no menos curiosos, que acompañan a esta singular mesa. En la pared, destacan un reloj inglés que marcó la hora durante muchos años en las Oficinas del poblado minero de El Pinar de Bédar y una rara acción minera de las minas ricas de Sierra Almagrera, que completan esta impresionante escena que rezuma historia minera por todos lados y con un más que marcado sabor bedarense.

En uno de los cajones de esta mesa se puede observar todavía una vieja etiqueta, muy esclarecedora del uso que se le dio a la misma:

Con alguna dificultad, se puede leer todavía «Rapports de las minas de Serena», minas que fueron de la filial de la «Compañía de Águilas», de la que fue director el ingeniero de origen alemán Alfredo Dörn. Pero la historia nos da sorpresas, y la robusta mesa de pino canadiense nos reservaba todavía alguna sorpresa más.

En efecto, entre la documentación consultada, se recoge cómo el mobiliario de Alfredo Dörn estuvo en la vivienda de la vieja fundición de San Jacinto, en Garrucha/Vera, que fue propiedad de la Compañía de Águilas. Gracias a la necesidad de realizar un peritaje de los efectos con ocasión de la liquidación de la Unión Bedareña, se realizó un listado de los muebles del ingeniero, incluyendo el presente escritorio, y una carta del mismo Alfredo Dörn que pretendía confirmar la tasación de dichos muebles. Y es aquí donde nos encontramos con la historia de esta centenaria mesa:

Literalmente «…los muebles compré en el año 1894 la Sdad de Don Guillermo Bobercky, quien los había adquirido en su tiempo del Sr. Beuther.« Guillermo Bobrzyk fue un ingeniero de minas de origen polaco muy implicado en la minería del levante durante el siglo XIX. Entre otros, Bobrzyk fue director de la fundición San Jacinto con la Compañía de Águilas, instaló una fábrica de esencias en Sierra Cabrera y se hizo cargo de la desecación de las Rozas de Herrerías por parte de la casa Borner, tomando en arrendamiento Santa Matilde y Virgen de las Huertas. El ingeniero polaco falleció de forma inesperada en 1897.

Pero antes de Bobrzyk, la mesa perteneció al Sr. Beuther. Fritz Beuther fue otro ingeniero de minas alemán afincado en Almería, fue cónsul de Alemania en Almería y representante de la sociedad alemana Stolberg & Westfalia, empresa que explotó minas en diversos cotos como el de San José en Cabo de Gata (Níjar) y en Sierra Almagrera (Cuevas del Almanzora).

Sin duda no se le puede pedir más a tan digna mesa, y es difícil imaginar cuantos planos de minas, contratos, cartas e informes habrán pasado por ella o se habrán alojado en sus cajones. ¿Acabará, como merece, en un museo? El tiempo dirá, pero nos parece que su historia todavía no ha acabado…

Más de 4000 registros de mineros de la provincia de Almería: descárgate ahora el listado

Tras el fin de la exposición «Luces y Sombras» celebrada en Vera y como prometimos, procedemos a publicar el listado actualizado de registros sobre mineros de la provincia de Almería entre 1850 y 1875 recopilados en centenares de documentos inéditos de empresa y certificados, publicaciones de época y otras fuentes de diferente procedencia.

PULSAR PARA DESCARGAR

Si alguien localiza a un posible familiar puede ponerse en contacto con nosotros por medio del mail bedar.asociacion@gmail.com para obtener toda la información complementaria y copias de los documentos conservados, si es el caso. También pueden indicarnos los nombres de mineros no incluidos en la misma. La lista se irá ampliando conforme avancen las investigaciones, nuevas actualizaciones ser irán publicando periódicamente.

En cuanto a Bédar, aprovechamos que nos acercamos a tiempos de campaña política, la época de la promesa por excelencia, para pedir que se piense en contactar con los propietarios del Jesús del Sagrado Corazón de Jesús expuesto en la dicha exposición «Luces y Sombras», uno de los que sobrevivió a nuestra Guerra Civil escondido en una casa-cueva de El Pinar de Bédar.

La ruta de la minería de Bédar gastronómica en el Maraú Beach Club de Vera

Ayer tomó el relevo el último de los restaurantes veratenses que participan en las I Jornadas de Gastronomía Burguesa en Tiempos Mineros, el MARAÚ BEACH CLUB, hasta mañana 21 de abril (pulsar en la imagen para más información), basado en nuestra Ruta de las Minas y que clausura estas jornadas.

Los diferentes platos están inspirados en las paradas de la dicha ruta, empezando por Tres Amigos, pasando por el túnel del Servalico, el Barranco Baeza, el Túnel de San Manuel y la vía Vulcana, el Hoyo Júpiter y, finalmente Serena.

Algunos de los entrantes que pueden degustarse estos días en el restaurante MARAÚ

Se trata de antiguas recetas culinarias de la vieja burguesía minera del levante almeriense, rescatadas y seleccionadas para la ocasión y que solo podrán ser degustadas durante estos días. Agradecemos al restaurante MARAÚ el haber escogido nuestra ruta minera como inspiración para su participación en estas jornadas, en las que Bédar no podía estar ausente. Recordamos el teléfono de reservas (RESERVAS 671580340) por si alguien todavía quiere regalarse un auténtico festín con todo el sabor minero, un verdadero regalo para el paladar.

El palaceete de los Chávarri en Tres Amigos hacia 1909. En este lugar los directores de las minas y otros directivos de las grandes compañías mineras, seguramente degustaron alguno de estos platos.

Punto de partida: Tres Amigos

  • Ssäm de queso y pimentón de la Vera.

Túnel del Servalico

  • Caldo de tomate en frío aromatizado con café y polvo de tomate deshidratado.

Barranco Baeza

  • Huevos a baja temperatura en manteca negra y trufa.

Túnel de San Manuel y vía vulcana

  • Croquetas de ternera a la bechamel rebozadas en panko.

Hoyo Júpiter

  • Salmonete al horno napado con ajo blanco ahumado a la leña, acompañado de humus de remolacha.

La Serena

  • Chochas estofadas a la trufa y lacadas con demi-glace de sus carcasas acompanado de parmentier con aceite de tuber magnatum.

Fin de trayecto

  • Empanada de garbanzo aromatizado con canela y lima, rellenos de praliné de almendra-avellana y acompañado de caldo dulce de su cocción
  • Ratafia de flor de naranja.

Nuevos aportes a la historia del descubrimiento del filón de plomo argentífero en Sierra Almagrera en 1839

Ha salido en número 4 de la revista REAL, la Revista de Estudios Almeriense, correspondiente al primer semestre del presente año 2023 (se puede acceder pulsando sobre la imagen). En este número se publica un artículo de investigación sobre uno de los hitos históricos del Levante: el descubrimiento del filón de galena argentífera del barranco Jaroso de Sierra Almagrera (Cuevas del Almanzora).

Mucho se ha escrito sobre este acontecimiento histórico, y seguramente se escribirá todavía mucho más. En este caso, el artículo realiza un repaso a las fuentes originarias en busca de los datos más objetivos sobre el descubriento del famoso filón de plata (archivos históricos, protocolos notariales, registros de concesiones mineras, etc.) sin olvidar la historias que empezaron a gestarse, desde casi el mismo momento del descubrimiento. Se hace un repaso a los pioneros que participaron en los hechos en ese inicio del año 1839 y se comentan, como no podría ser de otra forma, las historias más conocidas que se generaron a raíz del descubrimiento como son la del Perdigón y otras que no lo son tanto como la de Pedro Valentín de Rosa. En la actual exposición que se celebra en Vera (hasta el 7 de mayo) se expone la mítica barrena que según la familia utilizó Pedro Valentín de Rosa para el descubrimiento del famoso filón.

El artículo incluye una recopilación de datos históricos precedentes al hallazgo, en la que hay una pequeña sorpresa en lo que respecta a la historia minera de Bédar, pues la fecha hasta ahora establecida como inicio de la minería moderna en el Pinar de Bédar en 1843 (inicialmente se consideraba que era 1846) ha de establecerse hoy en día en la década de 1820 a cargo de Emiliano Mc Donnell.

«Luces y Sombras», minería y religión: la capilla de El Pinar de Bédar y el báculo de la Virgen de las Angustias

En estas fechas de Semana Santa son las perfectas para hacer una pequeña referencia a otras de las joyas que se pueden observar en la exposición «Luces y Sombras» de Vera, que sobrepasa ya los 3000 visitantes y que, gracias a las aportaciones particulares, ha aumentado los objetos expuestos.

«Minería y religión» es una de las secciones que se pueden ver esta exposición, que pone en evidencia la fuerte vinculación entre creencias religiosas y el mundo minero almeriense, en especial la Virgen del Carmen, patrona de los mineros y transportadores. En la exposición destaca una talla de un Sagrado Corazón con una historia más que interesante, muy ligada a la minería bedarense. El que fue el antiguo poblado minero de El Pinar de Bédar, actualmente una pedanía bedarense muy implicada en la recuperación de su pasado minero, fue creado en los años 1870 por la poderosa Compañía de Águilas tras adquirir el coto de minas de plomo y cobre.

Cuando la Compañía se centró finalmente en las minas de hierro de Serena, aprovechó sus instalaciones en El Pinar, desarrollando un completo poblado minero, alrededor de la bomba de suministro de agua que llegó a albergar además un hospital y un cuartel de la Guardia Civil.

Ruinas de la iglesia de El Pinar marcada sobre una fotografía aérea de 1973

Como no podía ser de otra manera y para asegurar también el bienestar moral de sus mineros, la Compañía instaló una capilla dedicada a San Fernando, que sería el patrón oficial de esta pedanía, celebrando unas ostentosas fiestas patronales en su honor. No poseemos muchos datos de como era esta iglesia, a pesar de ser las pocas que se salvó de la destrucción durante los tristes episodios ocurridos durante la guerra civil española, no escapó sin embargo al cierre y desmantelamiento del poblado tras el cese de la actividad.

Al tratarse de una iglesia de titularidad privada, los directores de la Unión Bedareña consiguieron evitar su destrucción, especialmente de las tallas religiosas, escondiéndolas en una de las muchas casas-cueva que había entonces. Tras la contienda, y ante la falta de elementos religiosos, diferentes parroquias solicitaron a la compañía minera que les prestaran los objetos litúrgicos necesarios para realizar los oficios o celebrar fiestas religiosas, en especial la de Los Gallardos y la de Turre.

Sagrado Corazón de Jesús original de la capilla de El Pinar. Delante de él se expone un lampadario del panteón de la familia Anglada

La desmantelación de los edificios del poblado se realizó durante los años de la posguerra, sin embargo, la presencia de algunos guerrilleros por la zona aceleró la partida de los últimos encargados que quedaban en El Pinar, por lo que muchos de los elementos de esta iglesia fueron vendidos, algunos cedidos y una parte fueron adquiridos empleados de la compañía.

Sabemos, por ejemplo, que el confesionario fue adquirido por la iglesia de Turre, mientras que el retablo fue cedido a la iglesia de Bédar, que es el que actualmente podemos ver allí. La iglesia de Bédar también recuperó la imagen de San Fernando y una pequeña talla de la Virgen de Lourdes. El San Fernando se rompió durante una procesión cuando se utilizaba como sustituto de San Gregorio, por entonces se comentaba que estaba en mal estado y no fue reparado; la virgen aún se conserva. El resto de los efectos fueron también vendidos, incluida la campana de la capilla, por la que sabemos que se interesó una hermandad de Vera.

Afortunadamente, una talla de un Sagrado Corazón y un copón de eucaristía fueron adquiridos por un empleado de la Compañía y ha sido conservados hasta hoy en día, pudiendo contemplarse de nuevo en la exposición «Luces y Sombras» junto a otro objeto sorprendente, el copón de eucaristía de la iglesia.

Copón de eucaristía de la iglesia de El Pinar a la izquierda. Punzón de la casa del orfebre francés Placide Poussielge-Rusand y su fotografía a la derecha. Placide Poussielgue-Rusand (1824-1889) fue un importante orfebre francés, cuyo negocio fue seguido por su hijo y nieto hasta su cierre en 1963

El copón nos indica que la Compañía realizó una inversión importante en la capilla para sus mineros. Por lo que parece, todo el conjunto fue adquirido en París en la casa de un prestigioso orfebre, la casa de Placide Poussielge-Rusand, que fue orfebre de su Santidad el Papa. En efecto, la patena presenta el sello de esta prestigiosa casa, no así el copón, por lo que creemos que en algún momento se perdió, siendo substituido por otro de menor calidad pero apto para seguir celebrando los oficios. Este copón con la patena original. Este copón se expone también en la citada exposición «Luces y Sombras», otra de las reliquias expuestas ligadas a la historia minera de la provincia.

Báculo de la Virgen de las Angustias realizada con plata sin refinar de la fundición Esperanza

Para acabar, queremos resaltar también un objeto realmente remarcable. Se trata de un báculo realizado con plata no refinada con un origen realmente asombroso: se trata de la primera plata copelada en la fundición Esperanza de Villaricos, procedente de la mina del mismo nombre del barranco Jaroso, una de las míticas minas ricas de Almagrera.

Os recordamos que debido al éxito de visitas a la exposición «Luces y Sombras. La sociedad del Sureste de España en tiempos mineros. S. XIX y S. XX», se ha acordado ampliar el horario de apertura hasta las 21’00 horas. El horario de visitas será de Lunes a sábado de 10’00 a 14’00 h y de 17’00 h a 21’00h y domingos por la mañana. El jueves Santo por la tarde y viernes Santo ( mañana y tarde), la exposición estará cerrada. Se volverá a abrir en su horario habitual el sábado 8 de abril hasta el 7 de mayo. ¡Os esperamos!.

«Luces y Sombras», la esencia de la minería de la provincia de Almería en Vera

Debido al éxito de visitas a la exposición «Luces y Sombras. La sociedad del Sureste de España en tiempos mineros. S. XIX y S. XX», se ha acordado ampliar el horario de apertura hasta las 21’00 horas. El horario de visitas será de Lunes a sábado de 10’00 a 14’00 h y de 17’00 h a 21’00h y domingos por la mañana. El jueves Santo por la tarde y viernes Santo ( mañana y tarde), la exposición estará cerrada. Se volverá a abrir en su horario habitual el sábado 8 de abril hasta el 7 de mayo. ¡Os esperamos!.

Continúa instalada en el Convento de la Victoria de Vera la exposición «LUCES Y SOMBRAS: La Sociedad del sureste de España en tiempos mineros. S. XIX y XX», gracias al Ayuntamiento de Vera y a la comisaria Magdalena Navarro Arias y que está siendo un éxito rotundo. Con más de 600 objetos originales, fotografías, herramientas mineras, etc. jamás expuestos antes y procedentes de numerosas familias de la provincia y que cuenta con la ayuda de asociaciones muy conocedoras de la minería almeriense como son APAMIBE y Elc Los Correcaminos de Turre, ya ha sido visitada por más de 2000 personas.

Impresionante modelo a escala del desaparecido palacio de Juan Anglada en Madrid obra de José Manuel Haro

La exposición incorpora hoy una impresionante reproducción a escala 1:35 del desaparecido palacio de Juan Anglada obra de José Manuel Haro, un ejemplo de la importancia que alcanzó la minería almeriense. Se exponen también nuevos objetos, porque la gente sigue aportando más reliquias para la exposición aún después de ser inaugurada, impactados por una historia que desconocían. Ya se empiezan a escuchar voces, que reclaman que la exposición se prolongue y que pase a ser algo permanente, pues Vera a recuperado su antiguo orgullo minero y toda la comarca mineral del levante cuenta hoy con un escaparate inigualable de nuestro rico patrimonio y pasado esplendor minero, a todos los niveles.

Magdalena Navarro, comisaria de la exposición delante de la original entrada en forma de bocamina

La vagoneta Bleichert de la exposición ya con su mineral de hierro y en el momento de su restauración, con Antonio González Jódar

Como si fuera algo contagioso, hace unos días y gracias a la iniciativa de los vecinos de la barriada de El Pinar de Bédar, nuestra Legión recuperaba una vagoneta aérea perdida en la sierra de Bédar, más antigua y de un fabricante diferente a la expuesta a la puerta del Convento de la Victoria. Hoy mismo, los miembros de la asociación Elc Los Correcaminos de Turre llenaban la caja de la vagoneta con el mineral de hierro que una vez llevó, recolectado directamente de lal mina Porfiado, en Serena, porque en esta exposición todo es original. Hoy la vagoneta luce con hematites de hierro que una vez fueron explotadas por los sufridos mineros en la mina Porfiado de Bédar.

Los miembros de Los Correcaminos de Turre recuperando mineral de la mina Porfiado para llenar la vagoneta en la exposición.

Destacamos de nuevo este interesante elemento, cuya vagoneta o caja de transporte de mineral fue cedida por el ayuntamiento de Bédar, mientras que la estructura de soporte y el carretón fueron recuperados por los miembros de Elc Los Correcaminos en el barranco de Serena. Todo el conjunto conforma una de las reliquias mineras más impresionantes, la única vagoneta de esta antigüedad recuperada y expuesta, creemos, en España. Se trata de una vagoneta de transporte aéreo del cable Bédar-Los Gallarodos, instalada hacia 1954 y que transportaba el hierro de las minas de Serena hasta la estación de descarga de Los Gallardos, desde la cual el mineral se llevaba en camiones hasta el puerto de Garrucha, donde otro cable aéreo permitía la carga del mineral en los vapores desde un depósito ubicado más o menos donde hoy en día se encuentra el Mercadona de Garrucha. El elemento está perfectamente conservado, en especial el soporte con el carretón, instalado en un bastidor y tratado con un producto especial que evitará que la oxidación la deteriore. Como se explica en el panel explicativo, se trataba de un sistema Bleichert de dos cables, uno grueso por el que corría la vagoneta y otro «tractor» movido por un motor eléctrico que permitía el desplazamiento de vagonetas. Aparte del cable Bédar-Los Gallardos, este tipo de bicable fue instalado también en otro de los cables aéreos míticos de la comarca, el de la mina de Los Tres Pacos, en sierra Almagro (Cuevas del Almanzora).

Seguiremos presentando alguno de los muchos objetos increíbles que pueden observarse en esta exposición, que seguirá abierta (de momento) hasta el 7 de mayo.

La «Operación Vagoneta»: la Legión recupera una antigua vagoneta minera del cable aéreo de transporte de Bédar

El pasado día 29, en una operación autorizada por el Ayuntamiento de Bédar, varios zapadores de la Legión recuperaron una vagoneta de uno de los cables aéreos más antiguos de Bédar. Ante todo, muchas gracias a la Legión y a todos los que han participado en la operación, en particular a nuestro amigo Andrew Devey.

Dicha vagoneta, localizada en 2004 en una de las minas de Serena, se utilizó para el transporte de mineral desde la mina de hierro Carabinera a la Vía Vulcano, por la que discurre actualmente la ruta minera de Bédar.

Miembros de la Legión que participaron en la recuperación junto al alcalde de Bédar, Ángel Collado y del concejal José Ramón Muñoz posan ante la vagoneta y el vehículo utilizado para acceder al lugar donde se encontraba la vagoneta

El elemento recuperado se trata de la caja de una vagoneta de cable aéreo instalado hacia 1910 en las minas del municipio, del sistema Otto-Pohlig e instalada por el conocido industrial de origen alemán Carlos Bahlsen. El resto, que se encuentra en un estado muy aceptable de conservación, presenta un fondo de madera que servía para amortiguar la carga con mineral de hierro, evitando que la chapa se dañase.

Detalle de la vagoneta recuperada, a destacar la conservación de su fondo de madera original

La vagoneta fue encontrada por un miembro de APAMIBE en 2004, en una mina con accesos muy difíciles. Para evitar su expolio o deterioro, consiguió desplazarla hasta el interior de una mina, donde pudo conservarse a salvo de la intemperie. El día 29, casi 20 años después de ser encontrada y más de 100 años después de que dejara de utilizarse para transporte de mineral, la Legión la ha recuperado para ser entregada al pueblo de Bédar, que pronto espera verla restaurada.

Vagoneta sistema Bleichert original del cable Serena-Los Gallardos en la exposición «Luces y Sombras» de Vera. Se reconoce rápidamente al fabricante por el tipo de enganche, que en estas vagonetas estaba fijo al sistema de poleas de desplazamiento y cuyo enganche era por presión y se aseguraba por el propio peso de la carga por medio de un ingenioso sistema de suspensión. Las vagonetas tipo Otto-Pohlig utilizaban un sistema de enganche por enclavamiento con dos trinquetes que facilitaban el enganche y desenganche automático de la vagoneta al cable tractor

Curiosamente, la recuperación de esta vagoneta se produce pocas semanas después de mostrar en la exposición «Luces y Sombras» que se lleva a cabo en Vera actualmente, de uno de estos ingenios. Se trata de una vagoneta de sistema Bleichert del cable Serena-Los Gallardos recuperada y restaurada gracias al grupo de la asociación Correcaminos de Turre, al Ayuntamiento de Bédar y a los habilidosos soldadores de Vera, que instalaron el armazón donde se expone actualmente. El miembro de APAMIBE, Antonio González, se encargó de limpiarla y protegerla con un material antioxidante. Esta vagoneta, de un sistema diferente al anterior y mucho más moderna (unos 70 años más o menos), tiene la particularidad que preserva vagoneta y la «percha» o corredor con polea que permitía que se deslizara por el cable suspendido.

Plano firmado en 1910 por el ingeniero alemán, Carl Bahlsen, instalador de este ramal de cable y que ya participó en la construcción del cable aéreo general de Bédar a Garrucha en 1888 como jefe de instaladores, el más largo del mundo y de más capacidad en el momento de su construcción. El plano representa las instalaciones de la estación de carga en las tolvas de la mina Carabinera. Carl Bahlsen, propietario de «La Maquinista» de Almería, siguió instalando cables aéreos del sistema que bien conocía, el Otto-Pohlig. Colección de Juan Antonio Soler Jódar

A la izquierda, esquema de vagoneta aérea con enganche tipo Otto-Pohlig, correspondiente a la vagoneta recuperada. A la derecha, el ingeniero de origen alemán Carlos Bahlsen con su mujer, Paula.

La vagoneta recién recuperada carece de este elemento suspensor, aunque la conservación de algunas poleas sueltas podría permitir la reconstrucción completa de dicha vagoneta. Esta vagoneta tenía poco que ver con la expuesta en Vera, pues los sistemas de enganche al cable que movía la vagoneta, el cable tractor, eran totalmente diferentes. En este tipo de sistema, el llamado «sistema de enganche» suponía la principal diferencia entre los principales productores.

Momento del hallazgo de la vagoneta en 2004 en el cauce del río Jauto (Serena)

Tras la recuperación de esta vagoneta, largamente esperada, nos fijamos el siguiente objetivo: la recuperación de un cabrestante de época de Hierros de Garrucha. Finalizada la «Operación Vagoneta», la «Operación Cabestrante» comienza, espermos que sea un poco más rápida que la anterior.

Cabrestante utilizad por Hierros de Garrucha para subir vagonetas al depósito de mineral del cargadero de San Manuel

Plano de cabestrante que fue propiedad de la empresa minera La Unión Bedareña, prácticamente idéntico al conservado

Luces y Sombras: la locomotora 020T «Mulata»

La exposición «Luces y Sombras» sigue atrayendo a numerosos visitantes. Más de 2000 personas habían visitado ya a exposición a finales de la semana pasada y el interés parece lejos de disminuir.

Hoy empezaremos a destacar algunos objetos de los más de 600 que se exponen, de los cuales hay una representación importante de objetos mineros originarios de Bédar. Empezamos con una pequeña maqueta a escala 1:35 de una de las míticas locomotoras 020T del fabricante belga «Saint Léonard». Había dos de estas locomotoras para servicio de los ramales de Santa Catalina y Mulata, con los nombres «Angelita» (el de Santa Catalina) y «Mulata» el de la línea del mismo nombre.

Una de las dos locomotoras, que se conocía como las «Gemelas», fue utilizada también para la construcción del puerto de Garrucha. Aunque no sabemos como acabaron, lo más seguro es que fueran desguazadas tras muchos años de duros servicios.

El modelo, fabricado a escala por Juan Antonio Soler, ha sido realizado sobre plano y detallado con la escasa decena de fotos que se conservan de estas locomotoras. Solo se podrá ver en la exposición «Luces y Sombras» que se lleva a cabo actualmente en Vera.