El cable minero español que inspiró un proyecto para Yellowstone

A finales del siglo XIX, mientras el Parque Nacional de Yellowstone comenzaba a consolidarse como uno de los grandes destinos naturales de Estados Unidos, un periódico norteamericano publicaba una curiosa propuesta para facilitar la visita a uno de sus parajes más espectaculares. La idea consistía en construir un tranvía aéreo que permitiera a los viajeros cruzar el impresionante cañón del río Yellowstone suspendidos sobre el vacío.

Lo sorprendente no era únicamente el proyecto, sino la fuente de inspiración elegida por sus promotores.

El modelo propuesto no procedía de Suiza ni de los Alpes, sino del sureste de España. Más concretamente, de un cable aéreo minero construido entre las sierras de Bédar y el puerto de Garrucha, en la provincia de Almería.

Puede parecer una afirmación exagerada, pero la documentación de la época no deja lugar a dudas.

En marzo de 1897, el periódico estadounidense The Abilene Monitor explicaba que los visitantes más aventureros podrían recorrer el desfiladero «según los planos del paso de Villa Reforma del teleférico Bédar-Garrucha, en la provincia de Almería, sur de España«. La ilustración que acompañaba la noticia (abajo a la derecha) reproducía, además, una estructura extraordinariamente parecida al célebre paso de Villa Reforma, uno de los puntos más espectaculares del cable almeriense.

¿Cómo había llegado una instalación minera española a convertirse en referencia para un proyecto al otro lado del Atlántico?

La respuesta hay que buscarla en la extraordinaria importancia técnica que alcanzó aquel cable aéreo.

Construido entre 1887 y 1888 para transportar el mineral de hierro desde las minas de Serena, en Bédar, hasta el embarcadero de Garrucha, la línea tenía una longitud cercana a los dieciséis kilómetros. En el momento de su inauguración era una de las mayores obras de ingeniería de este tipo existentes en el mundo y, según la documentación técnica de la época, poseía la mayor capacidad de transporte conocida entre los cables aéreos entonces en funcionamiento.

Su construcción fue dirigida por el ingeniero noruego Gustav Thorkildssen para la firma alemana Julius Pohlig, una de las empresas más prestigiosas del sector. En ella participó también Karl Bahlsen, quien años después se establecería definitivamente en Almería y desarrollaría una intensa actividad industrial como constructor e instalador de cables aéreos.

El éxito de la instalación fue inmediato.

Las revistas especializadas comenzaron a publicar artículos sobre sus soluciones técnicas. Los fabricantes de teleféricos utilizaron fotografías del cable en sus catálogos comerciales y algunos de sus elementos constructivos pasaron a estudiarse como ejemplo de las posibilidades que ofrecía el sistema alemán de transporte por cable.

Entre todas las imágenes difundidas destacó especialmente la del paso de Villa Reforma, donde la línea salvaba un profundo barranco mediante una elevada estructura metálica que impresionó a ingenieros y técnicos de numerosos países.

No resulta extraño, por tanto, que cuando alguien imaginó una forma espectacular de atravesar el gran cañón de Yellowstone recurriera precisamente a aquel ejemplo español que ya era conocido en los ambientes internacionales de la ingeniería.

Aunque el proyecto norteamericano nunca llegó a construirse, constituye un magnífico ejemplo del prestigio alcanzado por una obra que hoy permanece prácticamente olvidada, cuyo perfil y principales características técnicas, procedentes del Archivo Nacional Noruego, se representan en la imagen inferior.

Paradójicamente, mientras miles de personas visitan cada año Yellowstone sin conocer esta curiosa conexión histórica, en Almería apenas sobreviven algunos restos dispersos de una infraestructura que fue admirada en todo el mundo y considerada una referencia tecnológica de su tiempo.

La historia del cable de Bédar-Garrucha es solo una de las muchas que forman parte del patrimonio industrial español. Durante décadas, los cables aéreos permitieron explotar yacimientos situados en lugares donde el ferrocarril resultaba inviable, modificando el paisaje y convirtiéndose en piezas fundamentales del desarrollo económico de numerosas comarcas mineras.

Sin embargo, la mayor parte de estas instalaciones desaparecieron tras el cierre de las explotaciones. Lo que hoy conocemos sobre ellas se debe, en gran medida, a la conservación de planos, fotografías, archivos empresariales y documentación técnica dispersa en numerosos archivos nacionales e internacionales.

Precisamente esa labor de recuperación documental es la que ha permitido reconstruir episodios tan sorprendentes como la influencia del cable de Bédar en el proyecto de Yellowstone.

Para saber más

Esta historia forma parte del Atlas ilustrado de cables aéreos mineros en Andalucía Oriental y Melilla, una obra que reúne más de veinte años de investigación sobre los sistemas históricos de transporte por cable en el sureste español. El libro documenta su evolución tecnológica, sus protagonistas y más de un centenar de líneas mediante fotografías históricas, planos originales y abundante documentación inédita procedente de archivos españoles y extranjeros.

Ya disponible a la venta en AMAZON

Mañana verá la luz una historia que permanecía casi oculta…

Entre las páginas del Atlas ilustrado de cables aéreos mineros en Andalucía Oriental y Melilla aparece la figura de Carlos Bahlsen, un ingeniero de origen alemán que llegó a Almería y terminó convirtiéndose en uno de los grandes impulsores de su desarrollo industrial.

Desde La Maquinista, su fábrica junto a Las Almadrabillas, salieron soluciones técnicas que ayudaron a mover la minería almeriense: cables aéreos, maquinaria e instalaciones que hoy forman parte de la memoria industrial de nuestra tierra.

Gracias a la documentación conservada por la familia Bahlsen-Lacal y a otros archivos consultados, este libro recupera la trayectoria de un hombre apasionado por la ingeniería y devuelve a Bahlsen el lugar que merece en la historia industrial de Almería.

Mañana, 17 de julio, disponible en Amazon.

Solo faltan dos días

¿Sabías que algunos cables aéreos mineros de Andalucía superaban 10 kilómetros de longitud y atravesaban barrancos donde construir un ferrocarril habría sido prácticamente imposible?

Esa ingeniería, hoy casi olvidada, es la protagonista de Atlas de cables mineros de Andalucía oriental y Melilla.

Disponible dentro de dos días, el 17 de julio.

Cuando el humo se disipe…

El incendio que ha afectado a Los Gallardos, Bédar y otros municipios ya está controlado. Es el momento de acordarse, ante todo, de quienes han sufrido las peores consecuencias. Desde este espacio queremos expresar nuestras más sinceras condolencias a las familias de las víctimas mortales y enviar todo nuestro apoyo a las personas afectadas, especialmente a quienes han perdido sus hogares o han visto su vida alterada por esta tragedia. Ojalá puedan recuperar la normalidad lo antes posible.

Dentro de unos días, los medios de comunicación pondrán su atención en otra noticia. Las cámaras y reporteros desaparecerán y el silencio volverá a nuestras sierras. Pero nosotros seguiremos aquí, contemplando un paisaje profundamente herido.

Nos quedará un monte arrasado, precisamente uno de los grandes atractivos naturales de nuestro municipio. Nos quedará también la incertidumbre sobre el estado de nuestro patrimonio minero e histórico, cuya conservación nos preocupa enormemente, aunque hoy la prioridad indiscutible sean las personas y sus pérdidas.

Y nos quedará algo menos visible: la imagen que este desastre proyectará hacia el exterior, una reputación que tardará tiempo en recuperarse.

Quizá, cuando llegue el momento de reconstruir, también debamos preguntarnos qué futuro queremos para nuestro pueblo. Si no ha llegado la hora de valorar de verdad nuestros recursos naturales, históricos y culturales como una parte esencial de nuestro desarrollo. Porque recuperar la sierra llevará muchos años, pero la forma en que decidamos cuidar nuestro territorio y nuestro patrimonio depende de nosotros desde hoy.

Ojalá esta tragedia marque también el comienzo de una reflexión colectiva sobre el pueblo que queremos dejar a las próximas generaciones.

Un viaje por los cables aéreos de la minería: un nuevo libro recupera una historia casi olvidada

El próximo 17 de julio verá la luz Atlas ilustrado de cables aéreos mineros en Andalucía oriental y Melilla (1884–1966), una obra que reúne por primera vez un estudio sistemático de una de las infraestructuras más características, y al mismo tiempo más desconocidas, de la minería del sureste peninsular. A través de sus páginas, el lector descubrirá cómo estos ingenios permitieron salvar barrancos, sierras y grandes desniveles para transportar millones de toneladas de mineral desde las explotaciones hasta los ferrocarriles o los embarcaderos. Aunque se trata de un trabajo de investigación, está concebido para que pueda ser disfrutado tanto por especialistas como por cualquier persona interesada en la historia, la ingeniería o el patrimonio industrial.

El libro no se limita a catalogar instalaciones. Cada cable aéreo se estudia en su contexto histórico y tecnológico, analizando las circunstancias de su construcción, las empresas y los ingenieros que participaron en su diseño, las soluciones técnicas adoptadas y su evolución a lo largo del tiempo. El resultado es una obra que combina el rigor de la investigación con una narración accesible, permitiendo comprender no solo cómo eran estas instalaciones, sino también por qué representaron un avance decisivo para la minería de finales del siglo XIX y buena parte del XX.

Uno de sus principales valores reside en la amplitud y diversidad de las fuentes consultadas. La investigación se apoya en una extensa documentación procedente de archivos públicos y privados, prensa histórica, publicaciones técnicas nacionales e internacionales, memorias de empresas mineras, expedientes administrativos, planos originales, catálogos de fabricantes y una extraordinaria colección de fotografías históricas, muchas de ellas inéditas. Ese trabajo de documentación ha permitido identificar instalaciones prácticamente desconocidas, reconstruir trazados desaparecidos y aclarar numerosos aspectos técnicos que hasta ahora permanecían dispersos o sin estudiar.

La estructura de la obra facilita distintos niveles de lectura. Quien busque una visión general encontrará una introducción que explica el desarrollo de la tecnología de los cables aéreos, sus principales fabricantes y los sistemas constructivos empleados. A partir de ahí, el catálogo reúne cada instalación conocida en una extensa región del sureste español mediante fichas ampliamente documentadas, acompañadas de mapas, planos, fotografías históricas, esquemas y referencias documentales que convierten el libro tanto en una obra de consulta como en una referencia para investigadores, historiadores, ingenieros y aficionados al patrimonio industrial.

Con su publicación el 17 de julio, esta obra aspira a convertirse en un referente sobre la historia de los cables aéreos mineros en España y, al mismo tiempo, a contribuir a la difusión y valoración de un patrimonio tecnológico que, pese a haber desaparecido en gran medida del paisaje, sigue siendo fundamental para comprender la historia minera e industrial del sureste español. Es una invitación a descubrir un capítulo poco conocido de nuestro pasado, donde la ingeniería, la minería y el territorio se entrelazan para contar una historia tan fascinante como desconocida.

Desaparece el último castillete de Bédar: adiós al pozo P de la mina Mahoma

Con la desaparición del último castillete que permanecía en pie en Bédar, el del pozo P de la mina Mahoma, se cierra un capítulo fundamental de la historia minera del municipio. Esta estructura, que durante décadas formó parte inseparable del paisaje bedarense, no era solo un vestigio industrial, sino también un símbolo de la memoria colectiva de generaciones de mineros y de familias que vivieron vinculadas a la extracción de mineral. Su pérdida supone la desaparición de uno de los últimos testimonios visibles de un pasado que marcó profundamente la identidad de la localidad.

Resulta especialmente triste comprobar cómo, año tras año, el patrimonio histórico minero de Bédar ha ido deteriorándose o desapareciendo sin que se hayan tomado medidas suficientes para garantizar su conservación. Castilletes, galerías, cargaderos y otras infraestructuras que narraban la extraordinaria historia minera de la Sierra de Bédar han sucumbido al abandono y al paso del tiempo. Esta situación contrasta con la de otros municipios de la comarca, como Lubrín, donde se están impulsando iniciativas para recuperar y poner en valor antiguas infraestructuras mineras como parte de su patrimonio cultural y turístico. Mientras allí se trabaja para preservar estas huellas del pasado, en Bédar algunos de sus elementos más emblemáticos terminan desapareciendo por falta de actuaciones que garanticen su mantenimiento.

La desaparición del castillete del pozo P de la mina Mahoma debe servir como una llamada de atención sobre la necesidad urgente de proteger lo que aún queda de este patrimonio excepcional. Conservar estos restos no significa anclarse en el pasado, sino valorar y transmitir una herencia cultural única que forma parte de la historia de Bédar. Hoy decimos adiós al último castillete, pero también lamentamos que con él se haya perdido otra pieza irremplazable de la memoria minera de nuestro pueblo.

Duodécimo curso de campo en Bédar para los alumnos de la Université de Lorraine de Nancy / Douzième cours de terrain à Bédar pour les étudiants de l’Université de Lorraine de Nancy.

Le douzième cours de terrain des étudiants du département Sciences de la Terre de la Faculté des Sciences et Technologies de l’Université de Lorraine à Nancy s’est achevé avec succès le mardi 17 mars, après deux semaines d’activités intensives menées du 3 au 17 mars. Cette édition a permis aux étudiants de mettre en pratique leurs connaissances théoriques dans un cadre exceptionnel, tout en développant leurs compétences d’observation, d’analyse et de travail en équipe sur le terrain.

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Au cours de ce séjour, les participants ont pu réaliser de nombreux travaux géologiques et cartographiques, dans des conditions globalement favorables, malgré quelques épisodes de pluie qui n’ont heureusement pas entravé de manière significative le bon déroulement des activités prévues.

Comme lors des années précédentes, et en coordination avec le professeur M. Hibsch, l’Association des Amis du Patrimoine Minier de Bédar (APAMIBE) et l’Association des Amis d’El Argar pour la réhabilitation des sites archéologiques néolithiques, ainsi que la mairie de Bédar, ont apporté un soutien logistique précieux. Leur collaboration s’est traduite par la mise à disposition d’équipements de sécurité, de trousses de premiers secours, ainsi que des locaux municipaux (Guadalinfo), contribuant ainsi à garantir de bonnes conditions de travail et de séjour pour l’ensemble des participants.

Nous adressons nos sincères remerciements à toutes les personnes et institutions impliquées dans l’organisation de ce cours de terrain, dont l’engagement et la disponibilité ont été déterminants. Nous félicitons également les étudiants et les enseignants pour leur investissement tout au long de ces deux semaines, et nous espérons que cette expérience aura été aussi enrichissante sur le plan scientifique qu’humain.

El duodécimo curso de campo de los estudiantes del departamento de Ciencias de la Tierra de la Facultad de Ciencias y Tecnologías de la Universidad de Lorena en Nancy concluyó con éxito el martes 17 de marzo, tras dos semanas de actividades intensivas desarrolladas del 3 al 17 de marzo. Esta edición ha permitido a los estudiantes poner en práctica sus conocimientos teóricos en un entorno excepcional, al tiempo que desarrollaban sus competencias de observación, análisis y trabajo en equipo sobre el terreno.

Durante esta estancia, los participantes han podido realizar numerosos trabajos geológicos y cartográficos, en condiciones globalmente favorables, a pesar de algunos episodios de lluvia que, afortunadamente, no han dificultado de manera significativa el buen desarrollo de las actividades previstas.

Como en años anteriores, y en coordinación con el profesor M. Hibsch, la Asociación de Amigos del Patrimonio Minero de Bédar (APAMIBE) y la Asociación de Amigos de El Argar para la rehabilitación de los yacimientos arqueológicos neolíticos, así como el Ayuntamiento de Bédar, han aportado un valioso apoyo logístico. Su colaboración se ha traducido en la puesta a disposición de equipos de seguridad, botiquines de primeros auxilios, así como de locales municipales (Guadalinfo), contribuyendo así a garantizar buenas condiciones de trabajo y de estancia para todos los participantes.

Expresamos nuestro más sincero agradecimiento a todas las personas e instituciones implicadas en la organización de este curso de campo, cuyo compromiso y disponibilidad han sido determinantes. Felicitamos también a los estudiantes y a los profesores por su implicación a lo largo de estas dos semanas, y esperamos que esta experiencia haya sido tan enriquecedora en el plano científico como en el humano.

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La expedición minera de la Sociedad Schneider (1898). Un viaje por el sureste español

Ayer se presentó, en la Casa Molino Ángel Ganivet de Granada el libro «La expedició minera de la Sociedad Schneider (1898)», con la participación de la diputada de Cultura y Educación, Pilar Caracuel, Juan Antonio Soler Jódar, Manuel Titos Martínez y Ángel Bañuelos Arroyo.

El álbum fotográfico, con casi 300 fotografías, muestra el viaje de una expedición en 1898 de la sociedad francesa Schneider, una importante multinacional en la actualidad, en busca de yacimientos de hierro. Desde Cartagena a Moncorvo (Portugal), pasando por Almería, Granada y la Alpujarra Granadina, se trata de un testimonio fotográfico de primer orden. Con algunas fotografías mineras, destacan sobre todo las fotografías de escenas del día a día de las gentes de los diferentes pueblos, paisajes, edificios y todo lo relacionado con el viaje (carruajes, posadas, pasos de vados, etc.), incluidos edificios desaparecidos, como la fábrica de azúcar de Nuestra Señora de la Cabeza en Motril, víctima de un incendio en 1901.

Son numerosas las ciudades y pueblos que fueron retratados: Murcia, Cartagena, Almería, Berja, Benaudalla, Padul, Cástaras, Motril, Vélez, Salobreña, Motril, Calahonda, Órgiva, Trevélez, Busquistar, Almejijar, Loja, Córdoba, Sevilla, Moncorvo, Madrid… Destacan series fotográficas como las de Cástaras o las de Motril, con la industria de la caña de azúcar.

Entre los pueblos por los que pasaron se encuentra también Bédar, al parecer invitados por el vicecónsul inglés en Garrucha, Clifton Pecket. El resultado fueron unas 20 fotografías de Cuatro Amigos, el Jauto y Serena, incluidas las principales minas de hierro, Santa Catalina y La Mulata, la icónica Cueva Oscura de Bédar (abajo).

25/10/2025- Presentación de la Revista FARUA en Berja: el cable aéreo de Beires al detalle

El 25 de octubre se presenta en el salón de actos del Molino del Perrillo de Berja, a las 19:30H el número 28 de la revista FARUA. Nos hacemos eco de la publicación, en este número de un artículo publicado en colaboración de Joaquín Gaona Villegas y Juan Antonio Soler Jódar sobre el cable aéreo de transporte de Beires, que conectaba las minas de esta localidad con la estación de Doña María, para la carga en el ferrocarril de Linares a Almería.

En este artículo, se da a conocer un álbum inédito de fotografías en la que se documenta con detalle la instalación del cable aéreo en 1901, siendo la primera colección de fotografías que muestra, con tanto detalle, la instalación de una de estas líneas de carga. Desde la sala de máquinas, estaciones tensoras, de ángulo, diferentes fases de la instalación de los cables, columnas, etc. Todas las fotografías con gran detalles y debidamente comentadas tas un trabajo de identificación y análisis de las fotografías para ubicarlas en su contexto geográfico y tecnológico.

Además se trata de un cable aéreo con muchos paralelismos con el de Bédar-Garrucha de 1888, mostrando las dificultades y esfuerzos de la adaptación de estos ingenios a las zonas montañosas. Sin duda un artículo que no puede perderse ningún aficionado al patrimonio minero-metalúrgico de Almería.

El castillico de Serena (Bédar)

Hoy continuamos con el otro castillico de Bédar, el de Serena. Olvidado durante mucho tiempo, fue redescubierto por el investigador Juan Antonio Soler en 2010, siguiendo las indicaciones del Libro de Apeo y convencido de que una población independiente en época nazarí como lo fue Serena, debía contar con su propio castillo defensivo.

Como se indica en el Libro de Apeo y Repartimiento de Serena, la «antigua fortaleza» se encontraba a un lado del gollizno del camino que seguía desde el pago de la Coca hasta el pago de la Mar. 

Una vez localizado, la abundancia de cerámica medieval en superficie y la identificación de un felus de 1474 acabaron por confirmar el hallazgo. Más tarde, se pudo documentar algunos dirhemes de plata procedentes de este castillo, posiblemente hallados en los trabajos realizados para enterrar un cable telefónico o de la luz. También aparecierón otros restos, algunos de los cuales hemos podido documentar, como por ejemplo una punta de flecha, un virote de ballesta, clavos antiguos, una contera de estilete, un viejo anillo decorado con unas líneas onduladas, etc.

Veamos, algunos de estos restos:

dinr5

Nº 1. Fracción de 1/2 dirham de ‘Alī ibn Sa’ad (Abū al-Hasan ‘Alī, conocido como Muley Hacén o Mulhacén, 1464–1485) de 0,19 gramos de plata. Medina n.º 263. Es a destacar que el recorte de este medio dirham es muy cuidadoso y parece que con la intención de conservar una parte de las leyendas religiosas.

Leyendas (las leyendas que se indican entre paréntesis están fuera del cospel por recorte):

IA (izquierda): (No dios sino) / Dios, Mahoma / enviado de Dios

IIA (derecha): (Siervo de D)ios ‘Alī / (Al-Gaih) Bīllāh / Granada

medir2

Nº 2. Medio dirham anónimo del reino nazarí de Granada de 0,73 gramos de plata, Medina n.º 266 (Vives n.º 2197) Datada entre el 1238-1492.  Presenta dos perforaciones.

En cuanto a las leyendas, este tipo de dirham llevaba únicamente leyendas religiosas, de las que en este ejemplar se pueden ver la primera línea y la segunda parcialmente (IA izquierda y IIA derecha, respectivamente, por lo que la ceca no es visible en nuestro ejemplar:

dirhem nazari

Las monedas de plata nazaríes no llevan fecha y tan solo el nombre del emir con Muḥammad I (1230–1273), después son anónimas y no vuelven a tener el nombre del sultán hasta ‘Alī ibn Sa’ad (1464–1485) y Muḥammad XIII. Es por este motivo que este tipo de dirham no es útil para estimar muy precisamente la fecha, ya que se emitieron desde 1238 hasta 1492. De los 4 medios dirham anónimos descritos en Serena, es el de mejor factura, a pesar de que la acuñación es defectuosa.

medio

Nº 3. 1/2 dirham. A diferencia de la anterior la acuñación es más descuidada y la escritura más tosca y con ceca de Almería (Medina nº. 266 d). Es de vellón de 0,78 grs. Presenta una grieta, al parecer por el intento fallido de perforarla.

Las leyendas, que se ven parcialmente, son las siguientes en IA (izquierda) y IIA (derecha):

ALMERIA

Parece que las emisiones con ceca de Almería eran de peor calidad que las de Granada. en este ejmplar se puede apreciar además parte de la grafila de otro cuño en IIA (derecha).

medir1

Nº 4. Fragmento de 1/2 dirham de plata de 0,26 gr de peso. Se pueden leer parcialmente las dos primeras líneas del texto, lo que permite su clasificación aunque la ceca no es visible. Presenta una única perforación que ha agrietado la pieza.

dir4

Nº 5. Fragmento de 1/2 dirham de vellón de 0,73 gr de peso de acuñación descuidada, con escritura tosca y con ceca de Almería, del mismo tipo que la nº. 3 pero más tosca. Presenta igualmente una perforación que parece haber sido hecha con un estilete.

cuarto1(1)

N.º 6. 1/4 de dirham de plata de 0,38 gramos del reino nazarí de Granada (Medina n.º 269). Son tres los ejemplares de este tipo y de los tres éste es el que presenta una escritura menos tosca y una mejor acuñación a pesar de lo irregular del cospel. Es la única que no está perforada. Se trata del tipo «almohade» o «rombo» con la datación entre 1238-1492.

Las leyendas son como siguen:

c

La ceca se encuentra en las esquinas que delimita el rombo, se trata también de monedas anónimas sin fecha.

medir3

N.º 7. 1/4 de dirham de vellón de 0,38 gramos del reino nazarí de Granada tipo rombo (Medina n.º 269). La escritura es tosca si se compara con la anterior (aunque lleva las mismas leyendas) y la plata es de menos calidad, pues contiene cobre (vellón.) Presenta dos perforaciones, lo que es remarcable para una moneda tan pequeña.

cuarto2

N.º 8. Fragmento de 1/4 de dirham de vellón del que no disponemos del peso. Por el tamaño se trata con toda seguridad de un 1/4 de dirham tipo rombo (Medina n.º 269).

almoh

N.º 9. Esta  pieza es una de las más sorprendentes de todo el conjunto. Se trata de un dirham incompleto almohade de plata de Abd al Mu’min ben Alī de 0,24 gramos de peso. Está muy deteriorado y sus leyendas casi ilegibles. Presenta una perforación única (es posible que otra perforación sea la causante de la parte faltante pues no presenta las marcas de corte típicas de los fragmentos.) 

Las pocas leyendas y orlas restantes muestran una orla cuadrada dentro de una circular. Las únicas leyendas visibles se encuentran en IIA (derecha), lo que permite identificarla como una Vives nº 196 a nombre de  Abd al Mu’min ben Alī pero atribuida a Idris I (1227-1232). Los nazaríes utilizaron las monedas existentes a su llegada al poder, aunque inmediatamente empezaron a acuñar las suyas propias, sustitutendo paulatinamiente. De hecho, el sistema nazarí siguió el patrón almohade en sus emisiones.

felus

N.º 10.  Se trata de una moneda muy diferente al resto, ya que se trata de una emisión en bronce de 1,34 gr. Se trata de un felus de cobre del reino nazarí de Granada, Medina n.º 272 y atribuido a ‘Alī ibn Sa’ad (Muley Hacén.)

Solo son legibles parcialmente las leyendas por uno de sus lados. El interés de estos felus es que solía indicarse la fecha, y afortunadamente las leyenas legibles de este ejemplar nos indican la misma:

f

Se trata del año 1474 (897 de la Hégira), catorce años antes de la entrega de las plazas de Mojácar y Vera al rey Don Fernado, lo que aconteció en julio de 1488, tras lo cual todas las alquerías de la zona se entregaron, entre ellas la de Serena, representada por Almaf Canif. Tras su entrega, todas las fortalezas fueron derribadas excepto las de Vera y Mojácar, para evitar que fueran utilizadas en caso de insurrección.

Este grupo de monedas documentadas nos permite llegar a algunas conclusiones sobre el mismo castillo. Nos encontramos con un muy limitado número de monedas, lo que parece ser solo una parte de un acúmulo de monedas de época nazarí que pudo haberse ocultado poco antes de la entrega de Serena a Fernando el Católico en 1488. La presencia de un fragmento de dirham del sultán Abū al-Hasan ‘Alī, además de un felus de 1474 que con toda evidencia formaba parte del conjunto, parecen indicar que el ocultamiento se produjo poco antes de este hecho histórico, entre 1474 y 1488, seguramente como consecuencia del miedo ante la llegada de las huestes cristianas. La mayor parte se compone de monedas anónimas y sin fecha de las cecas de Granada y Almería, varias fragmentadas y casi todas con diferentes perforaciones. La presencia de una moneda atribuible a la época almohade puede resultar extraña, pero según se ha comentado en alguna ocasión, parece que hubo acuñaciones almohades con un período de circulación muy prolongado e incluso algunos tipos almohades que continuaron acuñándose por los nazaríes, según el historiador Ibn Jatib, que las describe entre las que circulaban en su tiempo.

Para acabar, veremos otros de los restos que hemos podido documentar:

 Dos anillos de bronce que parecen representar ojos (un elemento de buena suerte) y uno de plata con líneas onduladas.

Esta contera de espada atestigua la función primordialmente militar de esta estructura.

Fragmentos de cerámica esgrafiada al manganeso procedentes de Bédar de origen probable nazarí. A la izquierda encontramos un interesante fragmento procedente del castillico de Serena en el que se aprecia lo que parece un índalo, seguramente algún tipo de decoración que aparenta una forma antropomorfa y que recuerda vivamente a otro fragmento hallado en Bédar (derecha), cercano a la fuente, con una figura similar.