Los inicios

La actividad minera en Bédar viene de antiguo y no es extraño que haya sido así pues la población está asentada en una región rica en minerales de hierro y plomo, pero no es hasta mediados del siglo XIX con la llegada de la industrialización y el ferrocarril que se inicia en Bédar una explotación a gran escala que afectaría en gran manera a la población de la zona, el impacto medio-ambiental fue considerable. La deforestación fue intensa y las huellas y heridas que dejó la actividad minera que se llevó a cabo todavía son bien visibles aunque la naturaleza se ha encargado de atenuarlas en gran parte.

Desde pequeño he venido observando con curiosidad los extraños restos que poco ha poco han ido difuminándose, recuerdo vivamente una vieja vagoneta oxidada volcada cerca de la carretera que acabó por desaparecer como si no hubiera estado nunca, galerías, rozas, las ruinas de El Pinar, maquinaria extraña en medio de ninguna parte, la extraña construcción sin techo de Tres Amigos, algún casco abollado… y mis preguntas sobre estos vestigios siempre recibían la misma respuesta: «son cosas de las minas» y todo quedaba ahí; pero no es hasta la llegada a mis manos de un ejemplar de un libro extraordinario «Trenes, Cables y Minas de Almería» que no vuelvo a sentir curiosidad, me parecía imposible que por allí hubieran instalado una línea de ferrocarril y un espectacular cable de aéreo, grandes locomotoras, cargaderos y tolvas enormes… ¿que quedaba de todo eso?

Minas de Bedar

En respuesta a Cristina Pérez Preus. El familiar al que te refieres es sin duda del ingeniero Johan Nordahl Brun Preus, ingeniero que fue de la Compañía de Águilas y que estuvo destinado en las minas de Bédar entre 1885 y 1891, estaba casado con Jorgine Eleonore, hermana del jefe de la segunda sección de la Compañía que incluía las minas de Bédar, Federico Dietrichson.

DIETRICHSON

Federico Dietrichson

Los nuevos descubrimientos consisten, entre otros, en noticias sobre la participación en las minas de estos ingenieros de origen noruego, y alguno más que ya he mencionado en otra ocasión, hasta ahora absolutamente desconocidos pero de gran importancia en la historia minera de Bédar (por mucho que les pese a algunos en el pueblo.) Eran ingenieros jefes y diseñaron el sistema de arrastre superficial en la cantera y minas de hierro de la zona conocida como «Las Cañadicas» cerca de la pedanía de Serena, además de una participación fundamental en el proyecto del cable aéreo que uniría estas minas con Garrucha, instalado por otro noruego, precisamente. Luego se fueron, a la vez, Dietrichson volvió a Noruega y Preus trabajó en otras minas de Almería y Andalucía. De momento no puedo contar más porque todavía estamos investigando desde nuestra asociación Bédar Sostenible gracias sobretodo a Lise Hansen, pero prometo avisar cuando hayamos comprobado y contrastado toda la información.

Sobre las minas de Bédar las mejores páginas son las siguientes:

http://www.patrimonioandaluz.com/al_30/al_30_minasbedar.htm

http://www.faydon.com/Bedar/Bedar.html

SERENA – LA RUTA DE LAS TOLVAS

En estas tres páginas encontrarás mucha información, dentro del proyecto que preparamos de Bédar Sostenible estamos planteando digitalizar los artículos e información sobre Bédar y sus minas, muchos de los cuales hemos realizado Gonzalo Leal, un ingeniero de minas que conoce muy bien Bédar, y yo. Te adelanto que las minas cuya explotación fue dirigida por Dietrichson y Preus son las de Júpiter, Porfiado, Mahoma y San Manuel.

Me alegro la participación de Cristina preguntando por sus antepasados, precisamente uno de los principales objetivos de este blog es el de poder encontrar a personas relacionadas con Bédar, bedarenses que viven lejos de su pueblo (muchos, desgraciadamente) y familiares que quieren saber más sobre su familia y el pueblo del que proceden. Su participación es fundamental para poder conocer más sobre la historia de Bédar y sus minas. No es casualidad que el blog se llame «Faro de Bédar» y sin duda ha sido una herramienta de gran utilidad que ha permitido obtener muchísima información, además de una herramienta para ofrecer información a todos los bedarenses de nacimiento o de corazón y a los que estén interesados por nuestra historia.

jupiter3

Pozo interior en las labores de Júpiter

Aprovechando este post, paso a publicar el listado de nombres de trabajadores de las minas muertos en el periodo entre 1840-1916 que hemos podido documentar. Faltan muchos (ya menos) pero seguimos en ello. Si alguien reconoce en alguno de esos nombres a algún familiar, no dude en ponerse en contacto con nosotros y le facilitaremos todos los datos de los que disponemos.

En el listado se incluye nombre y apellidos, tipo de accidente, mina o lugar donde falleció y año:

CRISTÓBAL GIRONA CAMPOY – hundimiento – mina Grande – 1849
ANDRÉS RUBIO RUBIO – explosión de barreno – vía del ferrocarril – 1895
REMIGIO BEIRENENA ARRIETA – agresión – trinchera de la Cueva – 1895
FRANCISCO GUERRERO GALLARDO – hundimiento – mina Mahoma – 1896
ISIDORO ARRIOLA – atropello de vagoneta – plano de Santa Catalina – 1897
JUAN AGÜERO AGÜERO – hundimiento – mina Júpiter – 1905
BERNABÉ MORENO GARCÍA – atropello de ferrocarril – Servalico – 1906
JUAN INVERNÓN CASTAÑO – hundimiento – mina San Manuel – 1906
RICARDO GUERRERO CAMPOY – hundimiento – mina Reforma – 1906
JUAN GALLARDO SOLER – desprendimiento – mina Júpiter – 1908
FRANCISCO COLLADO CAMPOY – hundimiento – mina de las Cañadicas – 1909
ANTONIO CONTRERAS CAPARRÓS – desprendimiento – mina Carabinera – 1911
MARTÍN CAPARRÓS HERNÁNDEZ – hundimiento – mina San Manuel – 1911
JUAN COLLADO CAPEL – hundimiento – mina Pobreza – 1913
DIEGO URRUTIA FLORES – explosión de barreno – mina Santiago – 1914
JOSÉ SINTAS GALLARDO – caída a pozo – mina sin determinar – 1916

Cualquier información será bienvenida

La verdadera Bedar in itinere

Mientras los esfuerzos del Ayuntamiento se centran en asuntos tan poco rentables últimamente como son las urbanizaciones, por fin he podido ver acabado uno de los grandes proyectos que según el alcalde iban a convertir Bédar en una villa ecoturística y a atraer turismo, etc.

En un post anterior comentaba el misterioso mensaje que pude observar hace unas semanas en la puerta, por otro lado cerrada, del mencionado centro. Lo que quedaba claro es que para visitarlo había que hacer reserva previa al número móvil (¿un móvil? ¿de quién?) que estaba en la puerta. Sin un vigilante no podrá estar abierto a todo el público que pase, y sin aparcamiento disponible no será mucha la gente que pueda pasar, es ridícula la idea de un Centro de Interpretación en el que se ha de pedir reserva previa.

No sé cuando se inauguró, yo esperaba al menos una foto del grupo municipal socialista al completo (es lo que mejor saben hacer) cortando una cinta o algo por el estilo, pero nada de eso, todo ha ocurrido silenciosamente, sigilosamente, cautelosamente… todo hay qeu decirlo, como si no les interesara mucho el tema.

Como estoy seguro que hay más gente que quiere saber en qué se han gastado el dinero público, mejor que lo vean con sus propios ojos:

Podría comentar muchas cosas sobre lo que se ve en este video, desde luego se echa mano del Archivo Municipal de Bédar (es decir, el libro de Apeo, el Catastro de la Ensenada y un plano de las minas de Bédar que debe estar datado entre 1888 y 1895, que son los fondos completos con los que cuenta), pero para no aburrir más a nadie con datos y observaciones demasiado técnicas, solo voy a decir que no se ven traducciones en inglés ni en otros idiomas y que lo que se ve en el video es parte del material con el que empezamos la investigación de las minas de Bédar allá por 2003/2004, no hay nada nuevo a aportar. La palabra que define lo que he visto en el video es «decepción» y seguro que muchos de los que habrán visto el video pensarán «vaya forma de tirar el dinero».

Como restos mineros antiguos que aparecen en el video vemos un carburo, un casco y una barrena (todos de época de la empresa Hierros de Garrucha 1942-1975.) Si alguien quiere ver un casco de los antiguos mineros de Bédar que se acerque al bar de El Pinar y, entre algunas interesantes fotografías, podrá observar expuesto en una pared un casco de bronce con ala de los que usaban antes los mineros.

Como ya he dicho otras veces, un centro de Interpretación debe ser algo dinámico que sirva para desarrollar más rutas y mejorar las que hay y no limitarse a un triste punto de visita más en el trayecto de una de ellas. Sin ir más lejos, en Bédar Sostenible, que no cobra nada ni espera nada de lo que hace, las investigaciones no paran de deparar sorpresas.

Mucho del trabajo reciente lo debemos a Lise Hansen, de la que ya he hablado en otras ocasiones y que se está mostrando como una investigadora excelente. Ya está confirmada sin duda alguna la presencia del ingeniero Dietrichson en Bédar y su importancia, además de la presencia de los ingenieros noruegos que nos dio a conocer Lise. Éste ha sido el punto de partida de una serie de nuevos descubrimientos que me han dejado muy sorprendido, y eso que yo que creía que conocía todo lo que se podía conocer sobre las minas de Bédar tras 10 años de búsqueda… siempre va bien una cura de humildad.

DIETRICHSON

Dietrichson ha pasado a ser de un simple nombre que aparecía en algún documento poco importante a una de las fuentes más importantes sobre la historia minera de Bédar. ¿Cómo puede ser esto? no hay que ser impacientes, todo a su tiempo, todavía estamos estudiando los nuevos datos. De momento pueden ver su retrato, y con él van a tener tragarse sus palabras todos los que han dicho que nosotros «nos inventábamos» estas cosas, y ya aviso que a partir de ahora no se entenderá un libro o artículo que hable de la minas de Bédar del siglo XIX o del cable aéreo que no mencione a Dietrichson. En el centro de Interpretación ni se menciona…

Como hemos tenido noticia de un aparatoso accidente que sufrió el cable en 1890, con más de 300 metros de cable y decenas de vagonetas por los suelos, decidí hacer una pequeña investigación de campo pensando que un accidente de estas dimensiones debió dejar muchos restos que podría fotografiar. No tenía de todas formas muchas esperanzas, pues la búsqueda de hierros de después del cierre de las primeras minas fue de tal intensidad que muy pocos elementos metálicos escaparon, la gente se moría de hambre y no había otras formas de ganar algo de dinero. Aún así tuve algo de suerte:

base cable

De las torres del cable poco ha quedado, todas las instalaciones fueron vendidas, quedan las bases en las que iban ancladas los postes de las torres, que podían ser de madera o hierro en función de la tensión que debían soportar. En la fotografía tenemos una de las bases de una torre de las grandes (de las de hierro) situada en un paraje muy abrupto entre la trinchera nº 5 y 6 del cable.

restos cable 2

No tardé en empezar a encontrar restos del accidente, justo en la zona donde las noticias que tenemos nos dicen que ocurrió. ¿Qué cabría esperar? en principio, y tal como se explica en el artículo de Juan Pié para La Crónica (el que está aumentado en forma de poster en el centro que aparece en el video) los operarios del cable arreglaban las roturas del cable de una forma muy rápida, gracias al sistema de nudos que servían para el anclaje de los enganches de las vagonetas. El cable, formado a su vez por diferentes cables de pequeño grosor entrelazados, se desilachaba cuando se rompía y previamente a unir dos cabos del mismo los fragmentos deshilachados debían ser cortados con alicates. En la zona donde se hubiera reparado un cable esperaríamos encontrar precisamente estos trozos cortados, muy significativos de este tipo de reparaciones y a su vez lo suficientmente pequeños como pasar desapercibidos a los buscadores de restos de hierro que recorrieron la sierra. En efecto, en la zona del accidente pude observar varios de estos fragmentos, de unos 9-10 cm de largo, además de otros elementos metálicos pequeños como arandelas y tuercas.

Como elemento más significativo pude encontrar un fragmento de una de las ruedas del sistema de rodadura por el cable fijo del cable de Bédar (fragmento triangular en la parte superior de la fotografía.) Su identificación fue fácil, pues he podido observar dos ruedas de este tipo enteras, y para que una de ellas se pudiera romper tuvo que haber
caído desde mucha altura y estrellarse contra las rocas. Fue una sorpresa encontrar también uno de los enganches de sujeción de una de las torres, todavía engarzada en su barra de hierro. Esta pieza nos cuenta que al menos la torre en cuya base encontré el resto también se vino abajo.

cableresto

Pero el resto que más me impactó fue el encotrar un fragmento de una rueda dentada. Se trata de un fragmento de arco de una gran rueda dentada de 1-2 metros de diámetro, por el lugar donde lo encontré podría provenir tanto de una máquina de vapor como de uno de los engranajes que movían el cable aéreo, seguramente de la estación de Ángulo de El Pinar:

fragmento rueda dentada

Lo más curioso de esta pieza es que mientras que algunos de los dientes de la rueda son los originales (los dos de la derecha), otros han sido añadidos mediante trozos de hierro moldeados por habilidosos herreros sobre ranuras practicadas a tal fin, a base de martillo y fragua. Se observan también dos ranuras sin el diente correspondiente. Es fácil de entender que era muy complicado y costoso sustituir una rueda dentada de tal tamaño, aunque se tuvieran repuestos.

Y no quiero aburrir más con el tema, aunque es emocionante comprobar cómo todavía hoy en día se pueden seguir los rastros sobre el terreno de un accidente que tuvo lugar hace 120 años, y todavía sigo preguntándome cómo demonios pudieron instalar una infraestructura tan colosal en unos barrancos tan inaccesibles y abruptos como los de Bédar, por los que estuve a punto de caerme en varias ocasiones, y eso que solo estaba de paso.

Salvador Rancel Ballesteros

En su momento ya comenté la injusticia cometida con el olvido intencionado del que fue objeto el médico titular de Bédar durante varias décadas, el Dr. Bernardo Renovales. Hoy quiero hablar un poco, pues poco es lo que sé, sobre otro prohombre de Bédar injustamente olvidado por motivos que no llego a comprender muy bien.

En el anterior post publiqué un curioso fragmento de artículo de 1900 en el que se relataban las dificultades para poder llegar a Bédar por caminos impracticables que bordeaban precipicios. Se decía que Bédar estaba siendo «vampirizada» por su pedanía de Los Gallardos, cómodamente asentada en el valle y bien comunicada. He pensado varias veces en lo que hubiera pasado si en Bédar no hubiera habido minas, seguramente hubiera acabado como una pequeña pedanía de Los Gallardos, medio en ruinas, si no en uno de esos pueblos fantasma olvidados y abandonados como Los Olivicos. Si Bédar sigue siendo Bédar es en parte por que había un interés en llegar hasta el pueblo, los «carreros» no estarían interesados en subir a un pueblo con tan grandes penalidades y pérdida de bestias de carga si no compensara el esfuerzo. Sin duda la gente se hubiera acabado marchando sino fuera por el impulso que imprimían las minas a la economía local.

No quiero entrar en el tan manido tema del «sufrimiento de los mineros» y la «fábrica de viudas» que algunos políticos municipales de Bédar han utilizado tan desastrosamente como excusa para justificar el olvido «programado» e «intencionado» que han llevado a cabo desde el cierre de las minas en 1974. En otras muchas ocasiones he dado mi opinión al respecto y es evidente que hoy en día desconfío totalmente de las últimas iniciativas municipales que se están llevando a cabo para realizar rutas mineras y «centros de interpretación», más fruto de la crisis de la construcción que no de un verdadero interés. La Historia ya les juzgará, como quien dice, aunque yo preferiría que antes que eso se les pidiera responsabilidades por todo el daño que han hecho.

Un pueblo como Bédar debería, por lo menos, tener una plaza dedicada a George Clifton Pecket, o al Dr. Bernardo Renovales o, sin duda, a Salvador Rancel Ballesteros. Desde luego no entiendo como puede ponerse a una plaza del pueblo el nombre «de los Hermanos», en concreto la de delante del cementerio. Muy mal síntoma es ponerle el nombre de unos constructores a una plaza, para no hace más que reflejar la mentalidad de ladrillo y la insoportable amnesia histórica de los últimos alcaldes que hemos tenido. A las siguientes plazas y calles podríamos ponerles otros nombres por el estilo: la plaza de la Recalificación Urbanística, el callejón del ladrillazo, la calle del Chalet con piscina…

Pero fuera bromas, si no fuera por los esfuerzos del vicecónsul inglés en Garrucha George Clifton Pecket, Bédar nunca hubiera tenido ferrocarril, jamás habría estallado la fiebre minera del año 1895-96 y estoy seguro que ahora mismo no habría pueblo del que hablar. Él sabía la enorme riqueza que guardaba esta sierra y hizo todo lo posible por convencer y atraer a grandes compañías que invirtieran en la construcción del ferrocarril que era imprescindible para su explotación.

George Clifton Pecket al fin y al cabo no era más que un hombre de negocios, y aunque era el interés lo que le movió a hacer todo aquello, no merma en absoluto el mérito por lo que consiguió para el pueblo. Pero además tenemos a otros promotores del negocio minero en Bédar como es el caso de Salvador Rancel Ballesteros, mucho menos conocido que el viceconsul inglés pero que sentía un gran cariño y sincero interés por el pueblo de Bédar y su gente, tal y como se desprende de los artículos que escribió para la prensa de la época.

Salvador Rancel Ballesteros era Ingeniero de minas, pasó el examen de admisión en la escuela de capataces de Vera en 1890 y estuvo muy implicado en todo el «boom minero» de finales del siglo XIX. Interesantes son los artículos que escribió para la prensa, entre ellos unas interesantes crónicas de la huelga de 1890 y una de las primeras descripciones completas del cable aéreo de la Compañía de Águilas que, si bien no de la extensión y calidad que el realizado por Juan Pié y Allué para «La Crónica Meridional», aporta numerosos datos inéditos tanto de las minas como del cable aéreo en esa época. Como muchos otros bedarenses que podían permitírselo en esa época de actividad febril minera, adquirió concesiones mineras en Bédar para intentar hacer negocio arrendándolas a las grandes compañías mineras explotadoras. Así fue presidente de la «Sociedad minera El Cometa y Nunca es tarde«, cuyas minas, cercanas a Serena, fueron arrendadas primero al ya mencionado George Clifton Pecket y por último vendidas a una de las sociedades vizcaínas que se interesaron por Bédar, en concreto la «Sociedad Vizcaína de Bédar».

minero de bedar

Pero quizás lo que debería ser recordado con más interés, es que fue el fundador de dos míticas publicaciones en Bédar: el semanario «El Minero de Bédar» y el diario «El Faro de Bédar», del que tomé el nombre para este blog. A parte de estos medios, que por lo poco que sabemos fueron bastante críticos con la sociedad minera de Chávarri, propietaria del ferrocarril (críticas justificadas, como algún día contaré), ofrecían asesoramiento para todos los emprendedores interesados en invertir en minería en la zona mediante una oficina que proporcionaba todo tipo de información y servicios relacionados con la minería. También eran reconocidos los excelentes planos mineros que el mismo Salvador Rancel elaboraba y que regalaba en algunos números de sus ediciones.

Ya no es solo una pena la misteriosa escasez de números de estas publicaciones que se han conservado (alguna del semanario y absolutamente ninguna conocida del diario), pero más ignominioso es que ni siquiera se recuerde al hombre reponsable de las dos únicas publicaciones periódicas llevadas a cabo en Bédar, algo verdaderamente notable para un pequeño pueblo como es éste.

Si alguien tiene información sobre este ilustre bedarense o incluso si alguien encuentra en algún desván o forrando algún viejo libro un número perdido del «Minero» o del «Faro» de Bédar le estaría eternamente agradecido si me hiciera llegar una copia.

Historias inconclusas

Recientemente he acabado de leer y clasificar una buena cantidad de nuevos documentos referentes a las minas de Bédar, que como muchos ya saben son mi pequeña obsesión.

Como casi siempre pasa, cuando ya crees que no hay nada nuevo que pueda sorprenderte, aparece una nueva noticia o referencia que trastoca lo que sabía o creía saber. De éstas ha habido unas cuantas, pero no voy a hablar hoy de eso. También hay interesantes novedades con respecto a los ingenieros noruegos que trabajador en Bédar a finales del siglo XIX gracias al incansable trabajo de nuestra buena amiga Lise Hansen, que desde Noruega está realizando una labor digna del mejor detective, pero tampoco toca hoy hablar de eso.

Hoy me quiero referir a aquellas notas, noticias o referencias que con mucha frecuencia se encuentran insertadas entre las que se refieren a la minería de Bédar, por lo general el tema central dada la importancia que tuvo para el pueblo. Muchas veces me quedo con ganas de saber más, pero eso se antoja imposible, aunque quien sabe…

Ya debe estar a punto de acabarse el «centro de interpretación de las rutas» que se está construyendo en Serena. Estoy impaciente por visitarlo, pero no sé hasta qué punto podrán exponer documentación antigua sobre las minas… sencillamente no hay. Es uno de los misterios, como es posible que hayan desaparecido tan completamente la enorme cantidad de periódicos (El Minero de Bédar y El Faro de Bédar) que se publicaban, los centenares de acciones de las decenas de sociedades mineras que se formaron, la documentación de las empresas… Ahora han aparecido algunas acciones de la Garrucha Iron Mining Company, es cierto, pero aunque las minas estaban en Bédar en las acciones no consta el nombre del pueblo por ninguna parte. Por un módico precio el Ayuntamiento podría haber comprado alguna para exponerla en el mencionado centro… pero a lo mejor no se han dado cuenta.

fortuna

Un día, buscando entre algunos documentos viejos, apareció una vieja acción de una sociedad de principios de siglo llamada «La Fortuna» de una mina de agua en el barranco de los Chorreadores. Acababa de encontrar la primera acción de una sociedad minera en la que aparecía el nombre de Bédar. La única que yo conozco. Además, esta acción conecta los dos temas principales de las rutas de Bédar: el agua y las minas. Para el que no lo sepa en esos entonces no existían diferencias entre pedir una concesión minera de plomo o de hierro y una de agua, efectuándose los registros en la Jefatura de minas y siguiendo los mismos procesos. El agua era una sustancia más que podía ser extraída por medio de pozos y galerías. Pero no conozco nada más sobre esta sociedad ni tampoco si hubo más del tipo, es un tema absolutamente inconcluso.

Otro tema inconcluso, y ésta tiene forma de poesía:

A MARIA

Sentaica en la Iglesia
La vide una tarde,
Que al lao de su hermana
Rezaban incansable,
ende que la vide
mi corazoncico
late con violencia
de amor rebosante.
Late porque adora
Sus ojasos grandes,
Su talle flexible,
Su belleza de ángel,
Porque sentaica
En una Ermitica,
La vide una tarde.

La escribió un bedarense de iniciales J.C. y N. allá por el año 1900. A mí me parece sencillamente preciosa, a parte de utilizar ese dialecto de origen murciano que se habla por la zona del levante que tanto me hace recordar a mi pueblo.

Otro tema que me preocupa y que está ligado al desastroso desarrollo urbanístico que se ha llevado a cabo en nuestro pueblo es el de las construcciones en zonas «no recomendables» como barrancos y otros lugares de paso de agua. Bien es sabido que en Bédar, como en toda la zona, los ríos solo tienen de río el nombre y los barrancos están secos… pero estos «salen» cuando llueve, como si el resto del tiempo hubiesen estado escondidos, y a veces si llueve mucho salen con una fuerza terrible. Bloquear barrancos y otros cauces de agua no es buena idea, porque el agua no entiende de límites ni de suelos urbanizables y siempre busca su camino. Me impactó sin duda una noticia de noviembre de 1884:

Bédar. El temporal duró 9 días. Las casas desplomadas ascienden a 15 y muchas más amenazaban ruina. Ha caído la parte mas elevada del templo parroquial, amenazando correrse a la parte S. del pueblo por una ladera que lamen las aguas de un barranco. Las haciendas han experimentado grandísimos daños, difíciles de expresar.

Hubo más temporales, con resultados igualmente catastróficos, algún día vendría bien repasar lo que pasó y comprobar que no estemos construyendo donde no debemos. No recuerdo quien lo dijo, pero quien olvida la historia está condenado a repetir los mismos errores…

Y para acabar he seleccionado este texto, parte de un artículo que se público en un número del Eco de Levante de Garrucha por José Bueno en diciembre de 1900. Traslada a esa época en la que subir a Bédar no era tan fácil como montarse en el coche, incluida la profecía sobre la independencia de Los Gallardos… y hablando de transportes… ¿para cuando un autobús para subir y bajar del pueblo?

…desde una pequeña eminencia, divisamos, iluminando por los primeros rayos del sol, el pintoresco caserío de Los Gallardos; ayer modesta cortijada, hoy preciosa villa, situada al borde de la carretera, entre huertas y olivares, y que, cual insaciable vampiro, valido de su riqueza y excelente situación, va chupándose poco á poco á su cabecera municipal, Bédar, y á las demás Cortijadas que no han podido crecer de modo tan exuberante. Hace poco le dieron Parroquia independiente. Poco tardará en tener Ayuntamiento.
La vereda era cada vez más accidentada, tanto que hubo de dejarla para no despeñarnos por aquellos barrancos. Teníamos que subir el repecho de Las Pastoras, en el que no se sabe que es peor, si la gran pendiente de la cuesta, ó los miles y miles de guijarros que la adornan ¡Qué camino!
-Aquí si que se suda, señorito. ¡Si V. supiera las fatigas que pasan los pobres carreros por esta sierra!
-¿Pero es que vienen carros por estas barranqueras?
-¿Por donde quiere V. que suban á Bédar?
Ustedes, los que viven en pueblos ricos y con vías de comunicación, no saben lo que es bueno.
En esta sierra hallan la muerte en poco tiempo las mejores bestias de carga.
-Malo es el camino, pero ¿tanto?
-Porque no lo ha visto usté cuando llueve. Todo esto es gredoso, y se pone tan escurrizo que se resbalan las bestias y caen al fondo. El año pasado se me mató la Librea, una mulica más hermosa…
Causa espanto, verdaderamente, el pensar lo que trabajan arrieros y bestias de acarreo para abastecer esta sierra. Estos caminos son propios de palomas, y están rodeados de tales precipicios, que dan vértigos.
Y si fuera solo esto, menos mal. Pero en cuanto llueve, salen ramblas y barrancos, y quedan en completo aislamiento Bédar, el Pinar, Las Pastoras, Los Pinos, y otras cortijadas, con los Gallardos, y con el orbe entero..

El tema de la incomunicación tampoco es que haya mejorado mucho, porque o tienes coche o te aguantas.

Suficiente por hoy.

Elecciones y subvenciones

Una vez pasadas las elecciones generales podemos ver los resultados en Bédar: 144 para los socialistas, 122 para los populares y 29 más divididos entre el resto de formaciones, en total 295 votos, algo más del 70% de participación.

No puedo evitar la tentación de hacer la comparación con los resultados de las últimas municipales, 327 votos para los socialistas y 143 para el PP. Con una simple resta tenemos una diferencia en el caso socialista de 183 y de sólo 22 en el PP. ¿A qué se debe esta diferencia tan notable? Es evidente que es debido al voto comunitario (mayoritariamente inglés) que puede votar en las municipales pero no en las generales y que, obviamente, es en su mayor parte socialista mientras que los peperos son siempre los mismos poco más o menos… ¿por qué?

Asombra mucho más todavía que el único concejal inglés sea del PP (David Horton) y no del PSOE, como debería ser más lógico dado el masivo apoyo inglés a la candidatura socialista… de nuevo ¿por qué?

Demasiados por qués, evidentemente los socialistas les dan algo que no les dan los populares, porque estas diferencias tan acusadas escapan al azar y no se puede decir tampoco que este amor incondicional pueda ser debido a las políticas inmovilistas de este ayuntamiento, claramente contrarias a cualquier interés mayoritario.

Ahora lo último con lo que nos están sorprendiendo es con el museo de Serena, proyecto que, a la chita callando, están poniendo en marcha. Proyecto que consiste, básicamente, en gastarse más de 60.000 euros en un «pequeño museo en Serena». Y digo yo que con 60.000 euros ya podrían hacer algo más que un «pequeño» museo. Es bien sabido que desde hace ya semanas varios individuos se pasean por el pueblo haciendo preguntas a varios entendidos tanto en materias de minería como de agricultura y usos del agua con el objetivo, según ellos, de hacer un «pequeño museo». Se trata de los trabajadores de la empresa que han sido agraciados, todavía no se sabe muy bien por qué tipo de sorteo, de la subvención de 60.000 euros que se aprobó para el museo sobre la minería y los usos tradicionales del agua.

Efectivamente, se trata de los 60.283,65 ? de subvención solicitados al Grupo de Desarrollo Rural del Levante Almeriense para la financiación del proyecto de adecuación y equipamiento de un Centro de Interpretación de itinerarios culturales por la minería y aprovechamientos tradicionales del agua. En resumen «un pequeño museo» a un precio nada pequeño de 60.000 euros. Ya ni comento el hecho que nada de ese dinero se quede en el pueblo y se haya decidido contratar a una empresa externa, si total al final quien dará toda la información será la gente del pueblo…

Luego está el tema de lo poco acertado de la ubicación: Serena. Pedanía preciosa pero sin aparcamientos y con una carretera en mal estado, alejada del epicentro de las rutas turísticas en Tres Amigos, la casa de la tortuga y de la misma Bédar ¿a quién se le ocurrió tan feliz idea?

noria1

Yo no pienso colaborar, eso que vaya por delante, tampoco creo que me lo pidan, ya tuve bastante con mi amigo José Ramón, que acudía a las excursiones que hacíamos en Levante Sostenible con la libreta para apuntarlo todo y luego repetir la misma excursión, pero cobrando, y ni siquiera ha sido capaz de darnos las gracias. Es de bien nacido ser agradecido, pero esto es lo que nuestro empresario y concejal socialista dijo en una entrevista a la revista «Actualidad Almanzora» a la pregunta de ¿cómo surge la iniciativa?… respuesta: La idea surge después de que finalizara un taller de turismo que se había concedido al municipio de Bédar. Estuve formándome en la materia y me pareció viable poner en marcha una iniciativa para dar a conocer nuestro pasado minero, nuestros monumentos,nuestra flora y fauna y, en definitiva,nuestros paisajes.

En definitiva, que decidiste copiar nuestras ideas. A mi amigo se le ha olvidado contar realmente quienes fueron los pioneros o cómo consiguió reunir los textos de todas las explicaciones que da por el camino, los puntos de interés, etc. De nada, José Ramón, de nada…

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Visto su forma de actuar me voy a abstener de ayudarlos de nuevo, pero eso no priva que les pueda ayudar aunque de lejos. Y para que no se lo tengan que apuntar en una libreta les voy a facilitar la bibliografía que, junto a los compañeros de Levante Sostenible, hemos ido elaborando sobre el pueblo desde 2004, documentación que nuestro «pionero» José Ramón todavía no ha consultado:

?Minas de Bédar II: La explotación de las minas de hierro comenzó en el año 1.857 con la Sociedad Ramón Orozco y Compañía (La Cimbra nº 13 año 2004.)

?La Sociedad Cooperativa El Progreso de Los Gallardos (La Cimbra nº 13 año 2004) y San Espedito, nombre de la primera concesión minera en Los Gallardos (La Cimbra nº 14 año 2005.)

?Propuesta de conservación y restauración del Patrimonio Arqueológico Histórico Minero de Bédar (Axarquía, Nº 11 verano 2006.)

?Comunicación en el VIII Congreso Internacional sobre patrimonio geológico y minero celebrado en Mieres (Asturias) entre los días 13 y 16 de Septiembre de 2007: Propuesta de protección del patrimonio histórico-minero de Bédar (Almería.)

?Condiciones de trabajo y enfermedades saturninas en las minas de plomo de Almería en el siglo XIX (Axarquía, Nº 13 verano 2008.)

?La misteriosa silicosis de los mineros de la Sierra de Bédar (Axarquía, Nº 14 verano 2009.)

?Las funciones de un médico de empresa en las minas de Bédar: accidentes de trabajo, incapacidades y mortalidad. (Axarquía, nº 15, verano 2010.)

?Patrimonio arqueológico histórico minero en las rutas turísticas de Bédar (XII Congreso Internacional sobre patrimonio geológico y minero, Boltaña, 2011. ISB-978-99920-1-770-8. Pp. 591-618.)

Como se puede ver, se trata de un trabajo continuo que realmente parte en 2002, pero no es hasta 2004 que publicamos el primer artículo en una revista local, con los primeros datos de la actual ruta cuando no era más que un sendero perdido que tan sólo conocían los viejos mineros, cabreros y cazadores.

Con respecto al «aprovechamiento tradicional del agua» les recomiendo a los expertos de esta empresa que se informen un poco sobre las norias de sangre de Bédar, que las hubo y bastantes como pueblo con una enorme herencia andalusí. Ahí quedan topónimos como el barranco de las Norias o los restos de preciosas norias de hierro de finales del XX-principios del XIX, algunos con casi todos sus elementos, como pasa con la noria que presento en la fotografía, en la que se puede ver la rueda de agua sobre el pozo y el volante con engranaje… digno de museo.

Ingenieros extranjeros en las minas de Bedar

Con ocasión de la investigación documental que llevé a cabo con respecto al ingeniero Johan Nordalh Preuss quiero hacer un pequeño repaso a algunos de los ingenieros extranjeros que trabajaron en Bédar. Casi todos trabajadon para la Compañía de Águilas y vivían, junto a sus familias, en El Pinar de Bédar, que en esos entonces contaba con todo lo que un pueblo podía necesitar: alojamientos, tienda de comestibles, iglesia y colegio.

Los ingenieros que dirigieron la instalación del cable aéreo eran suecos, el director Gustavo (Gustav) Thorkilssen y Carlos (Karl) Bahlsen, éste último muy conocido por su labor a favor del desarrollo de la industria en Almería y muy ligado a la industria de los cables aéreos.

Si el cable aéreo lo instalaron suecos, el inicio de las labores en lo que después sería el Hoyo Júpiter (entonces un cerro) corrió a cargo de noruegos, en concreto Frederich Dietrichson, Ingeniero jefe de la segunda sección de la Compañía de Águilas (Sierra de Bédar) y nuestro Johan Nordalh Preus, cuñado del primero y bastante inexperto cuando fue destinado a Bédar en 1885, aunque actuaba como Ingeniero Jefe cuando su cuñado tenía que ausentarse. Johan Nordahl estuvo en Bédar hasta 1890, posteriormente trabajó también en las minas de Sierra Alhamilla cercanas a Los Baños, en las de Peñaflor (Sevilla) y Benahadux. La información sobre este ingeniero puede obtenerla gracias a Lise Hansen, que desde Noruega buscaba los orígenes de su familia y en concreto de Finn Euguen Nordalh Preus (el de la fotografía), quien podría ser un hijo adoptado del ingeniero, pues consta éste como su padre y lleva sus apellidos aunque afirmaba que su padre era un español. El caso es que de esta manera comprendí que las diversas referencias en varios documentos a los ingenieros Nordal y Preus se referían a un solo ingeniero de nombre Johan, a partir de ahí no resultó difícil seguirle la pista al ingeniero noruego.

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También tenemos noticias de ingenieros alemanes, en concreto Otto Pütz, ingeniero de la Compañía al que debemos muchos datos de El Pinar de 1909 y Fernando Pütz (aunque éste podría ser también francés), director de las explotaciones desde 1888. Este último fue relevado por el afamado ingeniero español Juan Pié y Allué, pero cuando cayó enfermo tuvo que volver de nuevo al Pinar para seguir gestionando las minas de la Compañía, precisamente en 1898 tenemos noticias de él porque sufrió un accidente al caer de la caballería que montaba. Fernando Pütz fue relevado finalmente por el subdirector, un francés de nombre Paul Vaisillière, continuando éste como ingeniero consultor.

En 1881 se destinó a Bédar a otro ingeniero de origen alemán llamado Alfredo Dörn, formado en la escuela alemana de Freyberg, tras haber ejercido en las minas de Mazarrón. En 1907 ya es director de las minas de la Compañía y seguirá ostentando el puesto después de la fusión de la Compañía de Águilas con la sociedad de Víctor Chávarri en la nueva Unión Bedareña.

Poco a poco, y gracias a todos los que ven este blog y pueden aportar datos vamos recopilando información sobre la historia de Bédar, es por eso que el blog se llama ahora Faro de Bédar, como el viejo periódico que se publicaba antes en Bédar… y no, no me refiere al El Minero de Bédar… como… ¿que no lo conocen? pues ya hablaré de él en otra ocasión.

Excursion 30 de Octubre

A pesar del buen tiempo, ideal para una excursión, tan sólo dos personas se apuntaron. Un grupo tan reducido es ideal para realizar excursiones diferentes y explorar algunas de las minas de Bédar más impresionantes.

Visitamos la mina Higuera, nos perdimos por su red de galerías y subimos por las trancadas hacia las cámaras superiores, con impresionantes vistas al hoyo central de esta mina.

Seguidamente llegamos a la mina Sagunto, una estrecha y vertiginosa trancada que da acceso a tres amplias galerías paralelas. Hubo alguna sorpresa al encontar uno de los habitantes de estas minas, en concreto un ofidio que buscaba un sitio profundo para hibernar.

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Pero sin duda lo mejor de la excursión fue la impresionante mina Júpiter, empezando por el impresionante Hoyo y la red de galerías a las que se accede por el socavón principal.

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Gracias a que descubrimos una nueva trancada que no había visto antes, pudimos acceder a la red principal de galerías del Hoyo, en dirección a la mina Mahoma, hasta alcanzar un pozo interior que presentaba todavía los restos de una cábria, parcialmente desmontada, sobre un pozo provisto de una escalerilla metálica que no invitaba precisamente a bajar por ella.

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Pero no todo son angostas galerías no aptas para personas con reparos para los espacios cerrados, las zonas de explotación en cavernas generan asombrosos espacios interiores que sorprenden por su vastedad y que hacen reflexionar sobre el enorme esfuerzo llevado a cabo por los mineros para hacer esos trabajos, absolutamente ciclópeos, a base de dinamita, barrena, pico y mucho sudor. A veces, simplemente, te quedas sin palabras.

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Hasta la próxima excursión.

EXCURSION SENDERISMO EL 30/10/2011

Bédar Sostenible organiza el 30 de este mes (domingo) una excursión de senderismo por nuestra «Ruta de las Tolvas». Seguiremos parte de la ruta SL-A 77 y visitaremos varias de las monumentales tolvas de piedra construidas por los maestros pedriceros de Bédar, además de numerosos restos mineros de planos inclinados, cables aéreos, túneles, viejas minas, vías mineras, estaciones de ferrocarril… etc, todo ello en una ruta que recorre una sierra de gran interés medioambiental e histórico en los alrededores de la antigua población morisca de Serena.

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Yo seré el guía de la excursión y aprovecharemos la excursión para dar a conocer los últimos avances y descubrimientos en lo referente a la rica historia minera de Serena, epicentro de la minería del hierro en toda la zona y la importante estación de ferrocarril minero de Tres Amigos.

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Todos los interesados se pueden poner en contacto con nosotros mediante un comentario en este blog o escribiéndome al mail axarquia(arroba)hotmail.com. Informaremos del horario y del equipamiento aconsejado para poder participar.

EL UNICO CAMINO POSIBLE

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Antes de empezar con la imagen quiero felicitar al ayuntamiento y a la Junta de Andalucía (sin que sirva de precedente) por iniciar por fin los trámites para comprar la mezquita de Serena para el pueblo. Esta noticia compensa totalmente los esfuerzos que he llevado a cabo para que así sea. Quien más va a ganar va a ser, sin duda, Bédar. Espero que hagan una buena rehabilitación y que aprovechen para hacer algún tipo de «museo del aceite», aprovechando que están todavía dentro todos los elementos de3 la vieja almazara. Es sin duda una buena noticia también para los explotadores de la ruta minera de Serena, al incluir un nuevo atractivo monumental a la ya de por sí monumental ruta de las minas de Serena.

Pasemos a otro tema, cuando repetidamente se menciona la creación de un museo minero en Bédar… ¿qué es lo que se debería incluir? yo voy a dar unas cuantas ideas, con diferentes elementos procedentes de diversas épocas y minas del municipio. Empecemos:

1.Carburo que usaban los mineros de Hierros de Garrucha.

2.Parte inferior de un carburo de principios de siglo XX, encontrado en un frente de avance de una mina de plomo del barranco de San Antonio.

3.Carburo de vagoneta usado durante Hierros de Garrucha.

4.Candil de aceite utilizado, propiedad de un minero de las viejas minas de hierro, primeras décadas del siglo XX.

5.Lámpara de aceite del tipo «siciliano», llamadas «sapos», que perteneció a un capataz de las minas de hierro, primeras décadas del siglo XX.

6.Cadil de tipo «Almadén» encontrado en el interior de una de las galerías de una mina de plomo del barranco de San Antonio, segunda mitad del siglo XIX.

7.Candil de aceite artesanal fabricado en latón con garabato pequeño para poder ser transportado cómodamente enganchado en el pulgar y que no tocase el suelo. Procedencia desconocida.

8.Rueda de una vagoneta de una tonelada, barranco de Baeza.

9.Rueda de carro de transporte de los utilizados en el Pinar de Bédar para mineral o escombros. Segunda mitad del siglo XIX.

10.Botijo de minero, se observa la boquilla agujereada para evitar entrada de tierra. Encontrado en el interior de la mina Higuera.

11.Clavos de vía férrea de diferentes tamaños.

12.Rodamiento de vagoneta aérea, eran las que se deslizaban por el cable fijo de cable aéreo Bédar-Garrucha.

13.Espuerta de esparto encontrada en el interior de la mina Higuera. El esparto fue un elemento importante en la fabricación de los diferentes elementos usados por los mineros.

14.Bomba de agua de hierro colado de 1843, elemento encontrado en un viejo lavadero de minerales en el Pinar de Bédar, cubierto completamente de sedimentos.

15.Manivela de accionamiento de freno del plano inclinado de Santa Catalina, que permitía el acceso de las vagonetas al cargadero de Tres Amigos.

16.Extremo de uno de los enganches de anclaje de los postes del cable aéreo Bédar-Garrucha.