La estación de embarque del ferrocarril Bédar-Garrucha

Cuando hablamos de algún aspecto relacionado con estación de descarga del ferrocarril Bédar-Garrucha, tenemos que recurrir de forma obligatoria a la que sigue siendo una de las obras de referencia para estos temas. No es ni más ni menos que “Trenes, Cables y Minas de Almería”, de José Antonio Gómez. En ella describe los elementos principales, la rampa de carga con capacidad para 17.000 toneladas, el depósito de las locomotoras, los talleres y un recinto especialmente dedicado a las actividades vitícolas de Chávarri.

 

estgarr.jpg

De la misma manera, el dibujo de José Vicente Coves que se publica en dicho libro sigue siendo la principal referencia visual para conocer como estaban dispuestas las instalaciones de estra estación. Sin embargo, nosotros no seríamos quienes somos si no colaboráramos con nuestra aportación a su estudio, avanzando así en su conocimiento… aunque sea “a hombros de gigantes”. Para ello nos ha sido de enorme ayuda un inventario de 1916 que hemos podido localizar, con una completa relación de todo lo que contenía esta estación en el momento de la fusión en la Sociedad minera Unión Bedareña.

 

Garruchaest1

Una de las escasas fotografías conocidas de la estación de ferrocarril de Garrucha cuando estaba en funcionamiento. Se observa el puente-depósito y varios vagones estacionados no muy lejos. Llama mucho la atención las estructuras tipo puente que se observan al fondo de la misma, estructuras que solo pueden corresponderse con parte de la instalación de la isla-embarcadero que inicialmente se proyectó.

 

La idea original de este puerto de embarque de mineral era mucho más ambiciosa de lo que resultó finalmente. Chávarri pretendía construir un embarcadero a 400 metros de la costa, en el sitio denominado Moro Manco, al que llegaría el mineral por medio de un cable aéreo, cargándose el mineral directamente en los barcos gracias a un castillete. El proyecto fue aprobado por el ministerio de Hacienda en mayo de 1895.

El problema es que esta estructura, a tan solo 500 metros del fondeadero de Garrucha, iba a dificultar mucho la navegación, obligando a las embarcaciones a realizar complicadas maniobras. Como podía verse afectado tanto el comercio como la pesca, un grupo de armadores, patrones y marineros de Garrucha protestaron ante el Capitán General del Departamento de Cartagena, alegando que dichas instalaciones afectaban el servicio público.

 

100-0011_IMG

Frontal del soporte del puente-depósito, plataforma inclinada sobre la que se disponía una plataforma metálica y que era usada como depósito, con una capacidad para 17.000 toneladas de mineral. La fotografía está tomada en 2002 y todavía se aprecian los edificios al fondo.

 

El material para el embarcadero llegó a Garrucha, pero no pudo ser completamente instalado. Una de las pocas fotografías de época que se conocen muestra una estructuras metálicas que indican que llegó a iniciarse la instalación, aunque finalmente no se pudo acabar, aunque parece que fue solamente debido a la poca profundidad de las aguas y no a las protestas. Se recurrió finalmente al conocido puente-depósito, desde el cual se cargaban los vapores por medio de barcazas. El material para el cable y la isla-embarcadero quedó depositada en Garrucha al menos hasta 1916, incluyendo una máquina de vapor sistema Fritz Bozs nueva de trinca, dos compresoras de aire (uno de los cuales fue desplazado a las minas de Bédar) y todo el equipo necesario para los buzos que deberían haber participado en la instalación.

 100-0013_IMG

100-0020_IMG_2.JPG

Dos fotografías, también de 2002, que muestran los restos de los edificios de esta estación de descarga.

 

Los edificios construidos en la Marina de la Torre incluían un taller de reparaciones y fundición; un almacén; una casa de planta baja y principal para vivienda del Jefe de taller y maquinaria; una casa de planta baja y principal para empleados y una cochera. Una línea de teléfono conectaba esta estación con la de Tres Amigos en Bédar, y dos tanques aseguraban el suministro de agua para las locomotoras.

Para el pesado del mineral y el transporte hacia los muelles de carga se disponía de dos básculas para pesos de hasta 8000 kilogramos y 12 mesillas para el transporte del mineral.

Las instalaciones contaban con un taller de carpintería y otro de fundición, con diversos hornos y crisoles para la fabricación de las piezas necesarias para el mantenimiento de la vía y el material rodante. También se disponía de todo el material necesario para los trabajos de ajuste, forja y calderería, imprescindibles para el correcto mantenimiento de las locomotoras, vagones y vías, incluyendo dos fraguas portátiles. Como curiosidad, para levantar las locomotoras y realizar reparaciones en ellas se utilizaban una serie de vigas de pino canadiense de diferentes tamaños.

Otros de los útiles de los que se disponían eran los repuestos de ruedas, una bomba de desagüe de 25.000 litros por hora y una larga lista de máquinas, herramientas y útiles.

Para el funcionamiento del taller se disponía de una máquina motora fija que precisaba de la nada despreciable cantidad de 131 metros de correas para hacer funcionar todas las máquinas del taller.

 

garr84

Los talleres de la estación de Marina de la Torre en el año 2000.

 

Y hasta aquí este pequeño resumen de esta conocida (y a la vez muy desconocida) instalación emblemática de Garrucha. Es una pena que se hayan derribado todos estos viejos edificios de la estación, de la que tan solo queda la base del puente-depósito. Podemos ver los edificios perdidos en un reportaje de Barry Emmott en 2000 (http://www.majorcarailways.com/garrucha.htm).

Garrucha1

En 1922 la Unión Bedareña compró un tractor diésel de vía métrica fabricado por la casa Deutz y dotado de un motor de tipo C XIV F de 10 caballos de potencia. Este tractor de maniobras se utilizó para los movimientos de los 50 vagones y el coche de tracción de 10 asientos de los que disponía la Compañía. Posteriormente fue utilizada también en las obras del puerto de Garrucha, junto con otras de las locomotoras que se usaron en la línea de ferrocarril Bédar-Garrucha. Debido al ruido característico de su motor, este tractor se conoció popularmente como la CHIMPÚN. En la imagen, el tractor Deutz C XIV F de la Unión Bedareña cruzándose con una de las 030T Saint Léonard de la línea principal mientras arrastra dos vagones de mineral.

Anuncios

La mina Mulata de Bédar: fin de los trabajos de cartografía

Finalizados ya los trabajos en la mina Mulata, los dos geólogos franceses preparan ya el informe definitivo que será entregado al ayuntamiento de Bédar en el plazo de unas semanas.

 

Son varios proyectos de uso turístico los que se propondrán para esta mina, que presenta galerías irregulares e inmensas salas, cuya estabilidad aseguran diversos pilares. La particularidad de esta mina es que se encuentra muy cerca del núcleo de población de Bédar, por lo que facilita cualquier tipo de actividad que en ella se quiera realizar, ya sean espectáculos en sus enormes salas o bien en las enormes rozas a cielo abierto, especialmente en la conocida como roza del Indio.

 

MULATA

 

La mina fue explotada entre 1896 y 1927, aproximadamente. Gracias al esquema superior podemos hacernos una idea de la disposición de la mina con respecto a Bédar. Ésta ocupa el cerro en el que se encarama Bédar y que antaño estaba coronada por la antigua ermita de la Virgen de la Cabeza, que tuvo que ser derribada con el avance de las labores mineras. Las labores se realizaron en superficie por medio de dos grandes rozas o canteras, pero también se iniciaron trabajos subterráneos en una explotación en huecos y pilares.

 

miulsta

Bédar a finales del siglo XIX antes de que las labores en el cerro obligaran a derribar la ermita de la Virgen de la Cabeza, que se observa en el ángulo superior izquierdo de la fotografía.

 

Como el pueblo de Bédar bloqueaba una de las posibles salidas del mineral, para dar salida al mineral se excavó una galería a una cota inferior que conectaba los barrancos a ambos lados del túnel (representado en el esquema con un segmento del mismo), este es el túnel de transporte. A su paso por debajo de la roza del Indio, un pozo permitía su conexión.

 

mulatai

Galería inferior de transporte, medio inundada a día de hoy.

 

La roza más grande es conocida como “roza del Indio” y es fácilmente accesible por medio de un pequeño camino, permitiendo un acceso al complejo subterráneo, aunque para ello debería adecuarse, pue el paso es muy complicado.

Uno de las últimas visitas realizadas a la mina durante los trabajos ha sido la de los dueños del restaurante Miramar  (https://www.facebook.com/pages/El-Miramar/441517149263822) y la casa rural Los Castros (https://www.facebook.com/Alojamiento-Rural-Los-Castros-B%C3%A9dar-393312804199368/), dos reconocidos negocios de Bédar. Para que todos podamos compartir su experiencia, han grabado esta visita, dirigida por los geólogos franceses, sin duda unos guías de excepción.  Adjuntamos al inicio de este blog el enlace del video en Youtube, que aconsejamos vivamente visionar.

mulataejpg

La fotografía superior da una idea de la dimensiones de alguna de las salas de esta mina. Se encuentran en lo que podría llamarse la “Gran Sala”, justo delante de una vertiginosa trancada que lleva al nivel inferior de la mina.

 

mulatab

Dos pilares de sostén de la “Gran Sala”, uno de ellos no es más que una columna de mineral que se ha conservado sin explotar, detrás de ella, una columna rectangular de grandes dimensiones fabricada en mampostería.

 

pilar.jpg

Esta fotografía es útil para apreciar las dimensiones del pilar de mampostería de la “Gran Sala” de la mina.

 

mulataj

En general, los huecos de explotación han dejado enormes salas de formas muy caprichosas.

 

mulatag

Thomas Pesenti y Maxence Regnault, los geólogos franceses que han llevado a cabo los trabajos de cartografía 2D-3D de la mina.

 

mulatam

El nivel inferior de la mina no es menos espectacular que el superior. Grandes salas de nuevo aseguradas por pilares de mineral y de mampostería de enormes dimensiones. En este punto observamos un tronco solitario. Aunque pueda parecer que está puesto como soporte del techo, no es en absoluto esa su función. Un tronco como éste sería totalmente ineficaz como soporte, además de estar junto a dos pilares de soporte. Realmente, estos troncos, que eran importados de Europa central, tenían como característica principal que crujían ostensiblemente antes de romperse, lo que daba tiempo a los mineros a ponerse a salvo. Cuando “la madera cantaba” más vale que se pusieran a salvo. El tronco de la fotografía lleva casi 100 años como testigo.

Como siempre, iremos informando de las novedades en cuanto a la evolución de este interesante proyecto.

 

Trabajos de rehabilitación de la mina Mulata (Bédar)

Llegado al ecuador de los trabajos en la mina Mulata, el equipo formado por Thomas Pesenti y Maxence Regnault, han avanzado bastante en los trabajos de cartografía y análisis geológico, a inicativa del Ayuntamiento de Bédar. Los geólogos reciben la ayuda de la representante de la asociación Bédar Sostenible, Ine Thijs, que nos ha enviado una serie de fotografías del trabajo que realizan en la mina. No queremos dejar de agradecer el apoyo de la Asociación Amigos de El Argar y a su presidente, Julián Pérez Flores, que ha hecho posible finalmente posible la realización de estos trabajos.

Gracias a Ine, podemos hacernos una idea del trabajo que, en estos momentos, se están realizando en el subsuelo de Bédar.

 

IMG-20180614-WA0002

Material utilizado por los geólogos en los trabajos de cartografía de la mina (Fotografía cortesía de Thomas Pesenti)

 

IMG-20180615-WA0025

Thomas Pesenti tomando notas sobre el plano (fotografía cortesía de Ine Thijs)

 

 

IMG-20180615-WA0014

Maxence Regnault y Thomas Pesenti recogiendo datos(fotografía cortesía de Ine Thijs)

 

 

IMG-20180615-WA0019

Pilar de mineral dejado por los mineros. La explotación por “huecos y pilares” prevee el dejar estos pilares, normalmente del mismo mineral explotado, para asegurar la estabilidad de la explotación (fotografía cortesía de Ine Thijs)

 

 

IMG-20180615-WA0017

Otro de estos pilares en la mina Mulata (fotografía cortesía de Ine Thijs)

 

 

IMG-20180615-WA0004

Algunos de los huecos de la mina Mulata son de grandes dimensiones, lo que ofrece múltiples posibilidades como museo, sala de proyecciones o de exposiciones, son las “grandes salas” de la mina (fotografía cortesía de Ine Thijs)

 

 

IMG-20180615-WA0013

Fantástica fotografía realizada en el momento exacto en la que Thomas Pesenti saltaba desde una de las paredes de la galería (fotografía cortesía de Ine Thijs)

 

 

IMG-20180615-WA0012

Maxence Regnault descendiendo por la vertiginosa trancada que da acceso a la zona inferior de la mina (fotografía cortesía de Ine Thijs)

 

 

IMG-20180615-WA0011

Maxence Regnaul descendiendo por una de los varios desniveles que presenta esta mina. Nos da una idea de las dimensiones de los huecos (fotografía cortesía de Ine Thijs)

 

 

IMG-20180615-WA0007

Thomas Pesenti y Maxence Regnault analizando uno de los minerales presentes en esta mina (fotografía cortesía de Ine Thijs)

 

Seguiremos informando…

 

 

En marcha el proyecto para la rehabilitación de la mina Mulata (Bédar)

Desde la semana pasada, los geólogos Thomas Pesenti y Maxence Regnault, se encuentran estudiando la mina Mulata de Bédar. Durante todo un mes, se encargarán de cartografiar esta mina, estudiar su estructura geológica, los diferentes minerales que en ella se encuentra, evaluar la seguridad de la misma y elaborar los proyectos más adecuados para ponerla en valor.

 

noticia Mulata

Noticia publicada en la Voz de Almería el sábado 9 de junio.

 

El ayuntamiento de Bédar, tras la compra de los terrenos en los que se encuentra esta mina, ha dado un paso importante en el desarrollo turístico del municipio, que posee importantes vestigios mineros en casi todo su término municipal.

El proyecto, con la ayuda de las asociaciones Bédar Sostenible y Asociación de Amigos de El Argar, cuenta con la colaboración de la Universidad de Lorraine, acuerda con algunos de los alumnos que cada año vienen a realizar un curso de campo la realización de estas estancias de puesta en valor del patrimonio minero. Gracias a esta colaboración se pueden realizar a precios muy razonables lo que de otra manera sería muy costoso, la principal dificultad para un pueblo pequeño como Bédar.

La elección de esta mina, la Mulata, se explica esencialmente por su cercanía al pueblo. Tras años de funcionamiento de la ruta minera de Bédar, con un éxito más que considerable, el Ayuntamiento pretende invitar a estos visitantes a visitar el pueblo con una oferta irresistible: la visita a auténticas minas de finales del siglo XIX, la mina Higuera y la mina Mulata.

 

MINAMUL

De izquierda a derecha, Rocío Jódar, Ine Thijs, Thomas Pesenti, Maxence Regnaul y José Ramón Muñoz, posando a la entrada de la mina Mulata.

 

La Higuera ya fue cartografiada y estudiada durante 2017, por un equipo también dirigido por Thomas Pesenti, estando situada junto al trayecto de la vía de senderismo. La combinación de ambas minas junto a la ruta de senderismo pueden resultar uno de los complejos turísticos más interesantes de toda la zona.

La mina Mulata se encuentra en uno de los lugares más icónicos, el cerro que preside el pueblo, lo cual supuso no pocas molestias para los bedarenses, es quizás por eso que esta antigua explotación se había casi olvidado. Sin embargo, una exhaustiva investigación nos ha permitido devolverla a la vida, aunque todavía quedan muchas incógnitas alrededor de esta antigua mina.

 

C624

C622

Dos fotografías del interior de la mina Mulata, concretamente en la “sala” más grande de la mina, donde existen pasos elevados y estrechas trancadas que conducen a otros niveles de la misma.

 

Fue demarcada en 1873 por Gerónimo Abad, un comerciante y agente de minas de Almería. Junto a la mina El Negrito, creó una sociedad minera, que sería la que gestionaría esta mina hasta su caducidad, se trataba de la Sociedad Minera La Mulata y el Negrito”. Su propietario encargó un informe ingeniero Manuel Lacasa, cuya memoria resultó ser un auténtico folleto publicitario, en el que se destacaban las bondades de la mina y se exponían las condiciones de arrendamiento, es quizás la primera vez que se realizaba algo parecido. Manuel Lacasa estimó en más de un millón de toneladas de mineral de hierro, una cantidad nada despreciable.

Aunque no fue hasta 1896 que la mina fue preparada para su explotación a la vez que la construcción del ferrocarril que la sociedad minera de Chávarri había construido para llevar el mineral a Garrucha, se llevó a cabo cierta actividad minera, a la altura del barranco de la Cueva Oscura, de carbonatos de hierro, que se utilizaban como fundentes para reducir los plomos argentíferos de sierra Almagrera.

La verdadera historia de esta mina comenzó en 1896. La Mulata, arrendada a la sociedad propietaria por el marqués de Chávarri por mediación del vicecónsul inglés en Garrucha, George Pecket, que disponía de diversas minas en arrendamiento en Bédar. La Mulata era una de las dos principales minas, una de las más prometedoras y punto de partida de uno de los ramales del ferrocarril.

 

C618

C65

Pilares dejados por los mineros para estabilizar el techo de la explotación.

 

Sin embargo, las cosas no serían para Chávarri. Las poderosas empresas mineras como la Chávarri Lecoq y Compañía estaban acostumbradas a manejar a su antojo los poderes políticos de la época. Sin embargo podemos decir que al marqués de Chávarri se le atragantó este negocio.

A pesar del trabajo que la industria minera podía aportar al pueblo, no todo discurrió como previsto. El director jefe de la sociedad, Manuel Figuera, se encontró con un problema análogo al de la mina Santa Catalina, en Serena, pues la parte habitaba limitaba mucho tanto las labores como la vía para transportar el mineral. Atrapado entre Bédar y la sierra (las Rellanas), Manuel Figuera optó por una solución análoga a la adoptada en Santa Catalina, con la construcción de un túnel inferior de transporte que daría fácil salida a los minerales contenidos en el cerro. A la vez, se inició el trabajo a cielo abierto en la cima del cerro, donde se ubicaban importantes masas de mineral. El túnel desembocaba en el barranco de la Cueva Oscura, pero hasta la cabecera del ramal de ferrocarril había un importante desnivel. Un plano inclinado permitiría bajar las vagonetas para cargarlas en el ferrocarril.

 

PLANO MULATA 2.jpg

Plano incluido en la memoria de Manuel Lacasa de 1873. Se aprecia la masa de mineral en el cerro además de los diversos yacimientos en el barranco de la Cueva Oscura.

 

MULATANEGRITO

Acción de la Sociedad minera La Mulata y El Negrito.

 

No nos consta que se construyera ningún tipo de tolva para la carga en los vagones del tren (a diferencia de su mina melliza, Santa Catalina), por lo que seguramente se cargaba directamente en los vagones desde una plataforma de madera elevada. El plano inclinado, o plano de la Mulata, estuvo en funcionamiento hasta 1916, fecha en el que se desmanteló para construir una tolva cónica y un túnel (el túnel de la Palmera) que permitiría al ferrocarril acceder justo debajo de la salida de la Cueva Oscura.

Para llevar a cabo una explotación no bastaba con disponer de la concesión minera, debía realizarse la expropiación de los terrenos que se necesitaban. Esta expropiación era forzosa siempre que no se demostrara que la explotación del subsuelo sería beneficiosa, cosa harto difícil de demostrar.

Solo la explotación de la mina Mulata supuso la expropiación de 40 terrenos, la mayor parte buenos terrenos de regadío con árboles frutales, naranjos y parras, comprendiendo también 5 casas. El problema con las expropiaciones es que siempre surgían divergencias entre el precio por los terrenos que se iban a ocupar, lo que hacía que muchas veces estos expedientes se retrasaran mucho.

 

mina2

Maxence Regnault durante los trabajos de cartografía de la mina.

 

Chávarri tuvo problemas no solo con los propietarios de los terrenos, también con los propietarios de las concesiones mineras. En especial alcanzó cierta fama el pleito con la sociedad propietaria de la mina Santa Catalina, pero también hubo problemas con los de la Mulata. Chávarri no estaba de nada contento con la calidad y distribución del hierro de estas minas, que a su parecer eran demasiado pobres y en poca cantidad, aunque eso no impidió que las explotara extensamente. Además, parte de la culpa era del mismo Chávarri, pues el deficiente el estrío del mineral (operaciones que se llevan a cabo para eliminar la ganga o impurezas del mineral) rebajaba mucho el valor del hierro exportado.

Además, el yacimiento de mineral de hierro no era tan regular como lo hacía presuponer las masas de mineral en superficie. Con numerosas zonas estériles, el trabajo subterráneo no fue nada fácil, con el desarrollo de galerías irregulares y explotaciones en huecos y pilares que buscaban las zonas más ricas.

 

C30

Panorámica del cerro de la Señora de Bédar, con las dos principales rozas (explotaciones a cielo abierto) y las numerosas bocaminas. Nótese la cercanía de Bédar a la mina.

 

Pero que los propietarios de la mina, que vivían en Almería, cobraran o no, a los bedarenses les traía sin cuidado. A parte del espinoso asunto de las expropiaciones, los trabajos en las canteras en el cerro, a escasos metros del pueblo, ocasionaban importantes molestias. Por lo general un minero hacía sonar una caracola para avisar a la gente del pueblo que empezaba la tira de barrenos, ante tal señal más valía ponerse a cubierto ante la eventualidad de que cayeran piedras, como sucedió en diversas ocasiones. Además, las vibraciones continuas debieron producir no pocas grietas en las casas.

También debió ocasionar gran disgusto el que se derribara la ermita de la cima del cerro, dedicada a la Virgen de la Cabeza. La progresión de la cantera obligó a derribarla. Como compensación, la sociedad minera hizo construir otra ermita no muy lejos.

Por otro lado, el supuesto beneficio al crear más trabajo para las explotaciones de Chávarri, tampoco fue lo que se esperaba. Las continuas paralizaciones de la actividad minera hicieron que el trabajo fuera muy irregular y precario.

Suponemos que todas estas dificultades son las que obligaron a la compañía a paralizar los trabajos de desmonte del cerro (es decir, el trabajo de las canteras) en octubre de 1897, despidiendo a un gran número de operarios que se ocupaban de esta explotación. Suponemos que su paralización se debió a todos los problemas que la cercanía de Bédar conllevaba, pues este tipo de explotación siempre es el más rentable para el explotador, lo cual seguramente no ayudó a mejorar el concepto que de ella tenía el marqués de Chávarri.

A partir de entonces las labores fueron siempre subterráneas, trabajándose en dos grandes socavones (bocaminas), el superior, a media altura del cerro, y otro más inferior. Todo el mineral era canalizado por medio de la galería de transporte inferior. Seguramente, de no haberse paralizado la evolución de esta mina, Bédar no tendría la misma fisonomía que hoy presenta, situada al lado de un enorme hoyo o, lo más seguro, viéndose obligada a buscar un emplazamiento menos peligroso.

 

mulata2print

Ante la falta de documentos gráficos, podemos ver aquí una reconstrucción de como debió ser el plano inclinado de la mina Mulata. Ubicado en el barranco de la Cueva Oscura, el plano servía para salvar el desnivel existente entre la parte más alta, conocida como el Peraico y la parte más baja, llamada La Palmera. El plano solo contaba con un freno, un tambor montado en una estructura de mampostería que era frenado a voluntad por medio de un cable tensado que se controlaba desde un pequeño volante. Este freno permitía controlar la bajada de la vagoneta cargada (evitando que bajara muy deprisa y se estrellara), impulsando a su vez a una vagoneta vacía que subía. En funcionamiento era sencillo, el volante, dispuesto sobre una estructura parecida a una pera, hacía subir y bajar un tornillo central que, conectado a un cable, tensaba o destensaba el cable del tambor, al igual que los frenos de algunas bicicletas estáticas actuales. El volante del freno podía estar junto al tambor (como en el caso del plano de Santa Catalina) o en la parte baja del mismo (como ocurría con el plano de la mina Higuera). En este caso el volante del freno parece que estaba en la parte inferior, a tenor de las pocas noticias de época en las que se menciona este plano inclinado. Un operario se encargaría de estar atento al freno y regular el descenso de las vagonetas cargadas, mientras que otros dos operarios descargaban las vagonetas. No hay noticia de la existencia de tolvas de carga, por lo que seguramente los operarios descargaban las vagonetas en los vagones del ferrocarril por medio de una plataforma de madera elevada al pie del plano inclinado. No es probable que el plano fuera de doble vía, un pequeño desdoblamiento a mitad del plano permitiría el cruce entre la vagoneta que subía y la que bajaba.

Hoy en día, y como vestigio de este tumultuoso pasado, resta un cerro que más parece un queso de Gruyere, prácticamente hueco y manteniéndose gracias a varios pilares de mampostería que dejaron los explotadores.

Y hasta aquí este pequeño repaso histórico a la mina que hoy en día el Ayuntamiento quiere poner en valor. Seguiremos informando.

 

El Pinar de Bédar: los partidarios de la Compañía de Águilas

La minería en el Pinar de Bédar tiene una larga e interesante historia. Aunque probablemente fueron explotadas sus vetas de cobre en la prehistoria y las de plomo por los romanos y en época hispano-musulmana, los primeros datos documentales de su explotación nos llevan al siglo XVII, en el que se registra una intensa actividad.

El prolongado periodo de explotación entre 1843 y 1926 se puede dividir en varios periodos muy bien definidos, en los que se alternan fases de minería artesanal y otras de intensa mecanización.

 

ATAIF.jpg

Restos de un ataifor de época nazarita hayado en una escombrera de una mina de plomo en La Gamberra.

 

El periodo más largo y del que tenemos más información es el de los “partidarios de la Compañía de Águilas”, que trabajaron en estas minas aproximadamente entre 1885 y 1926. Esta información procede de varios documentos, en especial algunas cartas de los directores mineros de la Compañía de Águilas, pero el que más información aporta es sin duda el ingeniero Otto Pütz, que en 1906 visita estas minas, experiencias que recoge en un artículo que publicó en una revista alemana.

 

ALBARDILLAp

Los partidarios utilizaban simples tornos de albardilla para el acceso a los pozos. Para bajar simplemente etrelazaban la pierna en la soga de esparto.

 

La Compañía de Águilas, que había adquirido el coto minero de El Pinar de Bédar, había intentado sacar beneficio en esta minas de plomo por medio de una gran inversión en maquinaria. Sin embargo, tuvo que abandonar el proyecto en 1884 ante la falta de beneficios. Sin embargo, esto no supuso el fin de la minería.

La Compañía decidió dar partidos de rebusca a los mineros, con el fin de retener a los trabajadores, pues estaba en marcha un nuevo proyecto de explotar las cercanas minas de hierro de Serena. Estos “rebuscadores de la sierra” o “partidarios”, que era como los conocían, buscaban por cuenta propia el mineral que podía haber quedado en las diferentes minas y vaciaderos, llegando a beneficiar hasta 300 toneladas de mineral al mes.

cartagenera

Criba cartagenera, esquema realizado por Otto Putz de las utilizadas en el Pinar de Bédar.

 

ROYO

Mesa de arroyo o “Royo”, de los utilizados en el Pinar de Bédar (O. Putz).

 

La Compañía de Águilas les arrendaba parcelas de terreno, que explotaban de forma autónoma. Además, la Compañía les proporcionaba el agua necesaria para el lavado de minerales, comprándoles luego el mineral concentrado que habían obtenido.

A pesar de la dificultad del trabajo, llegaron a haber hasta 100 de estas explotaciones en 1906, en las que en algunas trabajaban familias enteras. En estas pequeñas parcelas, por las que pagaban una pequeña cantidad a la Compañía, se concentraban numerosos pozos y galerías. Había muchos niños empleados en los trabajos, y aunque se trabajaba en alguna mina, la mayor parte de las tareas eran de lavado de minerales. No era raro que las escombreras que un partidario había lavado ya, fueran lavadas de nuevo por otro para aprovechar hasta la más pequeña partícula de mineral.

 

cueva1

cueva4

cueva5

Diferentes casas-cueva ocupadas por los mineros que trabajaban para la Compañía de Águilas. Disponían de alacenas, minúsculas habitaciones y un hogar con chimeneas improvisadas en la roca. La última fotografía muestra uno de los hornos de la fundición Carmen rehabilitado como vivienda.

 

En las pocas minas en explotación se trabajaba a cielo abierto, pero también por medio de pozos. En los pozos se utilizaban los tornos de albardilla, las cuerdas y cestas eran de esparto y los mineros bajaban por ellos simplemente enlazando su pierna en la soga, sin otra medida de seguridad. Los niños eran especialmente utilizados en las minas, pues su pequeño tamaño les permitía acceder más fácilmente, transportando el mineral en unas cestas que llevaban a la espalda.

Casi todo el mineral extraído, al igual que las escombreras, debía ser sometido a un tratamiento que les ocupaba la mayor parte del tiempo. Primero trituraban el mineral con unas pesadas mazas con mango de madera flexible, que volteaban por encima de la cabeza para golpear con más fuerza. Algunas de los partidarios poseían molinos trituradores propulsados por mulas, pero era tal su coste que era muy raro que se utilizaran.

Para el lavado se utilizaban diversas máquinas.  Dejando a parte las cribas cartageneras, se usaban unas copias artesanales de maquinaria moderna, pero fabricadas con los materiales que estos mineros tenían más a mano.  Su construcción permitía que fueran fácilmente desinstaladas y trasladadas a otra zona o vaciadero.

 

cueva2

cueva3

Casa-cueva al parecer realizada aprovechando una explotación minera pre-existente.

 

Primero se usaba la criba cartagenera, con el que se recuperaban las partículas más gruesas. Se trataba de un gran cajón con agua y una criba que se accionaba con una palanca. Lo que pasaba por la criba y se depositaba en el fondo del cajón se llevaba a una máquina llamada “Royo”, o mesa de arroyo. Era una tabla larga ligeramente inclinada en la que se exponía el mineral a una corriente de agua que se llevaba las partículas menos densas.  Conforme se lavaba, y a base de numerosas repeticiones, la tierra se iba volviendo más gris, hasta que la galena estaba lo suficientemente concentrada como para poder ser vendida. Un operario se encargaba de ir retirando el mineral limpio y poniendo más tierra, sin interrumpir el proceso de lavado.

La tercera y última máquina era el “Rumbo”, forma en que se conocía a estas copias artesanales de los “round-buddles” de origen inglés. En el Rumbo se lavaba la tierra arrastrada por el agua en los Royos, que se sacaba con una azada especial llamada “rodillo”. Esta arena fina todavía contenía partículas de galena que eran susceptibles de ser concentradas con el Rumbo.

El Rumbo era una superficie cónica con muy poca inclinación. La arena se arrastraba con agua hasta la superfície cónica, por la que descendía lentamente ayudada por unos fragmentos de lona que rotaban lentamente (de forma manual). La galena se quedaba en la zona más central mientras que las partículas más ligeras eran arrastradas más hacia la periferia. De esta manera se recogía la parte central, que era de nuevo pasada por la máquina, y así de 4 a 5 veces, en un proceso que llevaba aproximadamente una hora.

El trabajo se llevaba a cabo durante largas horas bajo el sol abrasador. El beneficio era muy poco, pero les permitía sobrevivir. Muchos de estos mineros vivían en pequeñas e insalubres casas-cueva. Incluso se llegaron a habilitar los hornos de la antigua fundición Carmen como vivienda improvisada para estos mineros. A pesar de la ineficiencia de estas máquinas artesanales, estos mineros obtenían beneficios gracias a la repetición sin pausa de los diferentes procesos de lavado. Además del plomo, se obtenía, como producto secundario, una cierta cantidad de mineral de cobre, pero de escasa calidad.

 

 

rumbo1

Dibujo y reconstrucción a escala de uno de estos rumbos descritos por O. Putz en 1906. como los rumbos mecanizados de los que derivaban, la plataforma circular era de de 4 métros de diámetro, tamaño óptimo para rentabilizar el lavado.

 

rumbo reforma

Plataforma de un “round-buddle” parcialente desenterrada. Se trata de una de las que funcionaron en lavadero mecánico de la mina Reforma a la par que el lavadero Grande de El Pinar (1882-1884). La plataforma está construida de mortero de cal y se puede observar el lugar donde estaba el eje y los radios que se utilizaron para su construcción. El diámetro es de 4 métros.

RUMBOS REFORMA 2

Ampliación de una fotografía de José Rodrigo en el que se muestra el round-buddle excavado en la fotografía anterior, que formaba parte de una batería de estos artefactos, todos movidos por una máquina de vapor. Los elementos básicos eran los mismos, en azul se observa la plataforma circular de 4 métros, el amarillo los soportes del eje, y el rosa los depósitos para el mineral  y el agua.

 

rumbo aprovechado

Restos de un rumbo artesanal ubicado en la mina Aprovechado. de 1,8 métros de diámetro, está ya lejos de los 4 metros de los primeros Rumbos, por lo que debe tratarse de uno de fase tardía.

 

MAQUETA RUMBO

Ensayo de lavado con “Rumbo” a escala, de 15 cm de plataforma. La característica más importante para su funcionamiento era la inclinación de la pendiente de la plataforma de lavado. Rumbos con plataformas de menos de 4 metros podían funcionar perfectamente, tal y como lo demuestra esta miniatura de 15 centímetros de plataforma pero con la inclinación correcta. Sin embargo, estos Rumbos en miniatura debían ser muy ineficaces y requérir de muchas más repeticiones para obtener los mismos resultados que con uno más grande.

RUMBOp

El lavado con el Rumbo era una tarea repetitiva y monótona. A falta de máquina que moviera el ingenio, habitualmente era un muchacho el que, subido a la traviesa, accionaba el eje.

 

Aunque cueste de creer, este tipo de minería se mantuvo hasta 1926. Los restos estudiados en El Pinar nos llevan a pensar que los diferentes sistemas de lavado utilizados por estos partidarios sufrieron una especie de “regresión”. Por ejemplo, de los 4 métros de diámetros que tienen los Rumbos descritos por Putz (al igual que los rumbos mecanizados de los que derivan), se han encontrado algunos rumbos de tan solo 1,5 metros de diámetro. Aunque estos “mini-rumbos” eran sin duda capaces de lavar mineral, debían ser muy ineficaces, lo que en la práctica supondría un aumento del tiempo necesario para lavar una misma cantidad de mineral.

Sea como fuere, en 1916 se registra una producción anual ya bastante reducida procedente de los “partidarios”, tan solo 74,6 toneladas. Esta cantidad se redujo a unas casi residuales 44 toneladas en 1926, cuando ya solo trabajaban en las minas 62 mineros. Aunque se dio posteriormente algún partido de rebusca, se puede considerar este año de 1926 como el del fin de la minería del plomo.

 

pinar

Marcados en rojo, la ubicación de los restos de “Rumbos” artesanales conocidos. Estos se encuentran en el paraje de La Gamberra, mina Reforma, mina Aprovechado y barranco de San Marcos. En cuanto a los puntos en amarillo, indica la presencia de casas-cueva, especialmente abundantes cerca de la fundición Carmen de Bédar y en la parte más alta del barranco del Gato. Había más de estas casas-cueva cerca el centro de la urbanización, desparecidas actualmente.

 

 

¡Salvad la chimenea de Bédar!

 

Hace mucho tiempo que la chimenea de la fundición de plomo Carmen de Bédar  presenta unas grietas alarmantes. Siendo como es la última chimenea ligada al pasado minero de Bédar que queda en pie, sería una verdadera lástima que se viniera abajo. Desde hace tiempo que se pide que se haga algo, pero al fin parece que algo empieza a moverse.

Esta fundición de plomo, construida en 1845, es una de las más singulares de las construidas en el levante almeriense, y la más alejada de la costa, lo que explica su características especiales, de las cuales ya hemos hablado anteriormente. Sus hornos de reverbero reconvertidos en viviendas precarias de mineros es uno de los aspectos más curiosos que nos muestra esta fundición.

 

car7.JPG

car1

car2

 

car4

 

El elemento más distintivo de las fundiciones de plomo es, sin duda, su chimena. La de Carmen de Bédar ha resistido a más de ciento cincuenta años de minería intensiva y urbanizaciones igualmente intensivas. En cierta manera es un auténtico milagro que todavía esté en pie.

 

car6

 

Fund Carmen

Pero poco a poco los vecinos de Bédar se han ido sensibilizando con la importancia de conservar su última chimenea. en especial los que más cerca la tienen, los habitantes de la urbanización de El Pinar de Bédar. De esta manera, se ha iniciado una recogida de firmas para que se pueda exigir  al área de Cultura de la Diputación de Almería, que ponga las medidas necesarias para impedir la pérdida de este elemento fundamental del patrimonio de Bédar.  Una solución rápida para parar su deterioro es realmente fácil, tal y como ha puesto de manifiesto uno de los miembros de Bédar Sostenible, que ha confirmado que con un simple cerclaje metálico en la parte superior se puede evitar que se abra la estructura y se derrumbe.

Esta recogida de firmas, vehiculada por la asociación Bédar Sostenible, se mantendrá abierta por dos semanas. Por supuesto, todo el mundo que esté cansado de quejarse y lamentarse y quiera pasar a la acción, puede ayudarnos contactando con la asociación al mail Bedarsostenibleinfo@gmail.com para poder participar. Además, es posible incorporarse al nuevo grupo de Whatsapp de Bédar Sostenible, para todos aquellos que quieran participar en los diferentes proyectos que se llevan a cabo.

 

car5

 

FundicionCarmen

 

car3

 

 

Bédar: la mina Unión de Tres Amigos

EboAntes de empezar con el tema de hoy, quiero recordar a un buen amigo y vecino ilustre que lo fue de Bédar, que nos ha dejado hace poco. Ebo Hellemann nos deja a la edad 84 años. El ingente trabajo de recopilación de este ingeniero de minas se ha convertido en un referente para los que estudiamos el patrimonio minero almeriense. Su página Mining Andaluz ha sido una obra de consulta, y sigue siéndolo ahora que su legado ha sido incorporado en :

http://minasdealmeria.es/mining/

A Ebo Hellemann dedico este post, dedicado a una de las minas de hierro más icónicas y antiguas de Bédar, la mina de Tres Amigos.

Avant de commencer avec le sujet d’aujourd’hui, je veux me souvenir d’un bon ami et voisin illustre de Bédar qu’il s’est éteint la semaine dernière. Ebo Hellemann nous laisse à l’âge 84 ans. Le travail de cet ingénieur des mines s’est converti en un référant pour ceux qui étudions le patrimoine minier d’Almeria. Sa page web Mining Andaluz est un ouvrage de référence, bien que son legs a été incorporé sur le site http://minasdealmeria.es/mining/

Je voudrais dédier ce post à Ebo, un résumé sur une des mines en fer plus antiques de Bédar, la mine Tres Amigos.

 

tres amigos

Ubicación de los diferentes pozos con respecto al trazado del ferrocarril en su origen en la tolva en embudo del ramal de la mina Mulata. Placement des différents puits au côté du tracé du chemin de fer depuis son origine dans la trémie de l’embranchement de la mine Mulata.

 

Como otros lugares de Bédar, Tres Amigos, los pies del cerro Mojón, es un paraje que debe su nombre a la historia minera. Los datos de los que disponemos nos remontan al año 1857, antes de que se creara la sociedad Orozco y Cía. Gracias a los archivos de la familia Berruezo, que fueron importantes promotores mineros en la zona, sabemos de la existencia de La Sociedad para la explotación de la mina Jesús Nazareno, que hasta el momento tiene el honor de ser la primera sociedad minera ligada a la explotación de mineral de hierro de la que tenemos constancia en Bédar durante el “siglo minero”, el siglo XIX. Se trata de un contrato en el que Francisco Berruezo Ayora, representante de la sociedad, se obligaba a extraer 4000 quintales de mineral de hierro que entregaría al alemán afincado en Garrucha, Adolfo Kaiser, a un precio de 8 maravedís por quintal.

Située aux pieds du cerro Mojón (ce que veut dire la colline du borne), le parage de Tres Amigos doit son nom à l’histoire minière. Les données dont nous disposons remontent à un an avant la création de la société minière Orozco et Cía. Les fichiers de la famille Berruezo, qui sont un des promoteurs miniers les plus importants dans la zone, nous avons la connaissance de l’existence de la Société pour l’exploitation de la mine Jesús Nazareno. Cette société a l’honneur d’être la société minière plus ancienne dont nous avons constance à Bédar pedant le « siècle minier », le XIXème siècle. Il s’agit d’un contrat pour lequel Francisco Berruezo Ayora, représentant de la société, s’engageait à extraire 4000 quintaux du minerai de fer qu’il devrait livrer à Adolfo Kaiser, domicilié à Garrucha, à un prix de 8 maravédis.

 

ta21

ta7

Edificio para la máquina de extracción en el pozo número 1. El pozo ha sido completamente tapado, por lo que por mucho tiempo se consideró como un edificio de oficinas. Al fondo se observa la cantera de la mina. Sur la photos supérieures, le bâtiment de la machine d’extraction dans du puits número 1. Le puits a été complètement bouche, c’est pour cela qu’on a considéré ces restes comme un édifice de bureaux. Au fond on peut voir la carrière de la mine. 

 

Esta primitiva mina Jesús Nazareno debió estar ubicada en los crestones de mineral visibles que se encuentran junto a donde hoy se ubica la carretera de Bédar a Los Gallardos. Posiblemente sea la misma mina, o colindante de la que posteriormente fue explotada por la sociedad Orozco y Cía. Se trataba en este caso de la mina El Corazón de Jesús, una de las que proporcionó el mineral para la ferrería de los Orozco en Garrucha durante los años sesenta del siglo XIX. Estaba ubicada en el lugar dicho del Corral, pozo del padre Cura, en el paraje del Cerro Mojón.

Cette mine Jesús Nazareno étati placée sur les affleurements de minerai qui se trouvent à côté de l’actuel route Bédar-Los Gallardos. Il s’agit, probablement, de la même mine que l’exploitée pour la Société Orozco et Cía, la mine Corazón de Jesús. Cette mine a fourni le minerai pour la fonderie que la famille Orozco avait installé à Garrucha dans les années soixante du XIXème siècle. Cette mine s’y trouvait dans le site nommée del Corral , dans le lieudit le puits del padre Cura , au parage du cerro Mojón.

ta12

ta15

ta9

Restos del pozo número 2. El pozo está también tapado, aunque se aprecia parte de su sección. Los soportes de un castillete de madera todavía son visibles. Sur les photos supérieures, les restes du puits numéro 2. Le puits est aussi bouché, bien qu’une partie de sa section est toujours visible. Les supports d’un chevalement en bois sont encore visibles.

 

En 1875 se demarcó en esa zona la que sería la definitiva, la famosa Unión de Tres Amigos, demarcada en por Juan Manuel de Haro en la rambla de Bédar. Para su gestión, se creó la Sociedad minera La Reforma, siendo el presidente José Peña y contando entre sus miembros a Francisco Berruezo López y George Pecket. La mina fue arrendada a George Pecket para su explotación en 1890, ya planteándose la necesidad de construir un ferrocarril u otro medio de transporte masivo.

La concession d’Unión de Tres Amigos a été délimitée sur ce parage en 1875, elle a été registrée par Juan Manuel Haro, sur le ravin de Bédar. Pour pouvoir la gérér, les propriétaires ont crée la Société minière La Reforma, dont José Peña était le président et qui racontait parmi ses membres Francisco Berruezo López et George Pecket. La mine avait été louée à M. Pecket pour son exploitation en 1890, avec la condition de construire un chemin de fer pour le transport des minerais.

 

ta16

ta13

ta14

Las fotografías superiores muestran la entrada, trancada de acceso y galería con plano inclinado del pozo número 3. Se trataría de uno de las dos galerías con planos inclinados principales para la explotación de la mina. Sur les photographies supérieures montrent l’entrée, la galerie d’accès et le plan incliné du puits número 3. Il s’agit de l’un des deux galeries principaux avec des plans inclinés pour l’exploitation de la mine. 

 

Finalmente, y gracias a los esfuerzos de Pecket, la sociedad minera de Chávarri se hizo con los arriendos de diferentes minas en Bédar, entre ellas la de Tres Amigos, con la condición de la construcción de un ferrocarril minero. Este ferrocarril se acabó de construir en 1897, con dos ramales que recogían el mineral de las diferentes minas y lo conducían a una estación reguladora en un punto estratégico, precisamente en terrenos de la mina que nos ocupa hoy.

El ferrocarril permitió una intensa explotación de esta concesión, que acabó dando nombre tanto a la estación de ferrocarril primero y a todo el paraje después. Desde entonces toda la zona del barranco de Bédar que se encuentra a los pies del Cerro Mojón.

Finalement, et grâce aux efforts de M. Pecket, la société minière de Chávarri a pris la location de plusieurs mines de fer à Bédar, y compris Tres Amigos, toujours avec la condition de la construction d’un chemin de fer.

Le chemin de fer minier est fini en 1897 et il bénéficiait de deux embranchements pour le service des différentes mines. La station de départ s’y plaçait sur un point stratégique, précisément dans les terrains de la mine qui nous occupe aujourd’hui. Le chemin de fer a permis une intense exploitation de cette mie, qui a fini finalement pour donner le nom à la station d’abord, et puis à tout le parage placé aux pies du cerro Mojón.

 

ta5

En la fotografía superior, el pozo número 4, de sección rectangular, ya tapado con una capa de cemento para evitar accidentes. Estaba protegido por un pequeño edificio. Sur la photographie supérieure, le puits número 4, de section rectangulaire, déjà bouché avec une couche en ciment pour éviter des accidents. Il était protégé par un petit bâtiment.

 

A parte de las propias instalaciones del ferrocarril, incluida la casa-dirección de la sociedad de los Chávarri, nos encontramos con importantes labores mineras. Destaca una explotación a cielo abierto de la que queda un corte de unos 200 metros de largo. La capa de mineral, que se presentaba en la falda de la sierra, buzaba en dirección suroeste, en una delgada capa que en algunos puntos era de tan solo metro y medio de espesor. La explotación fue difícil, pero la buena ley del mineral y la cercanía del transporte hicieron que se trabajara intensamente en ella.

En plus des installations du chemin de fer, y compris la maison-direction de la société du marquis de Chávarri, nous trouvons des importants travaux miniers. On peut observer une exploitation à ciel ouvert d’environ 200 mètres de longueur. La couche minérale montrait un fort pendage en direction sud-ouest, et elle était très mince, dans quelques endroits ne montrait que un mètre et demi d’épaisseur. L’exploitation a été très difficile, bien que la bonne loi du minerai et la proximité du transport ait permis son exploitation.

 

ta19

ta17

En las fotografías superiores, el pozo número 5. Actualmente también se encuentra tapado. Al igual que el anterior, su función nos es desconocida.  Sur les photographies supérieures, le puits número 5. Actuellement il trouve aussi bouché. Comme l’antérieur, sa fonction reste ignorée.

 

La cantera se realizó durante a la vez que se construyó el ferrocarril, tal y como se deduce de la poca documentación conservada. Las labores subterráneas también empezaron a prepararse en el momento de la construcción del ferrocarril, obligados por el buzamiento de la capa de mineral. En 1896 ya se instaló una máquina fija de vapor por medio de una vía portátil para las vagonetas cargadas de mineral

Se practicaron dos galerías muy inclinadas que descendían por la capa de mineral, dotadas de planos inclinados por los que se extraía el mineral. A derecha e izquierda de los mismos se iban formando los pisos de explotación, a diferentes niveles. Del segundo plano se extraía un mineral muy mezclado con arcilla, lo que requería un difícil trabajo de tría.

Selon les documents conservés, la carrière a été coupée à la fois qu’on construisait le chemin de fer. Les travaux souterrains ont aussi commencé au moment de la construction du chemin de fer, obligés par le fort pendage de la couche. En 1896 la société avait installé une machine fixe à vapeur avec un plan incliné portative pour les wagonnettes de minerai.

La couche de minerai a été exploitée au moyen de deux galeries inclinées qui poursuivaient le minerai et dotées de plans inclinés pour l’extraction du fer. Des étages d’exploitation se formaient à droite et à gauche de les galeries principales, à différents niveaux. La deuxième galerie fournissait un minerai très mélangé avec de l’argile qui requérait un lourde travail de tri postérieur.

 

TRESAMIGOS

Esquema de uno de los planos inclinados de la mina Tres Amigos (Alfonso Sierra, 1926). La galería sigue el buzamiento de la capa de mineral, con galerías a ambos lados para su explotación. Schéma de l’un des plans inclinés de la mine Tres Amigos (Alfonso Sierra, 1926). La galerie suit le pendage de la couche de minerai, avec des galeries aux côtés pour son exploitation.

 

La mina tenía fama de peligrosa, pues a parecer de los mineros precisaba de fortificaciones y otras precauciones para evitar desgracias. Ya en 1897 moría en su plano inclinado Isidoro Arriola, un importante empleado de la sociedad Chávarri, al caer en la vía y ser arrollado por una vagoneta. En 1907 se habla de un peligroso hundimiento que casi estuvo a punto de enterrar a casi 30 mineros.

Como otras minas de Bédar, también precisó de trabajos de desagüe, lo que complicaba el avance de las labores en profundidad.

La mine avait une très mauvaise réputation chez les mineurs. A son avis, la mine avait besoin des fortifications et d’autres précautions pour éviter des malheurs. En 1897,  Isidoro Arriola, un important employé de la société du marquis de Chávarri, est décédé dans un des plans inclinés. M. Arriola a tombé sur les rails et a été percuté par un wagonnet. En 1907 un éboulement a presque failli tuer les 30 miniers qu’y travaillaient. En plus, et comme d’autres mines de Bédar, il a fallu des travaux de drainage pour poursuivre l’exploitation en profondeur.

 

ta8

TA1

ta3

Restos del edificio de máquinas y otras instalaciones auxiliares del pozo número 6. Fue explotada por Hierros de Garrucha. Sur les photographies supérieures, les restes du bâtiment de la machine de extraction et d’autres installations auxiliaires du puits número 6. Elle a été exploitée par la société Hierros de Garrucha. 

 

Como todas las minas explotadas por Chávarri, la explotación fue bastante irregular. En algunos momentos solo trabajaron en ella dos parejas de picadores. A pesar de todo los trabajos alcanzaron una profundidad tal que la compañía experimentó verdaderos problemas para seguir la explotación, por lo que se centró en las galerías más altas, que aunque con menos mineral, la explotación era mucho más económica.

En 1916 la mina contaba con dos máquinas de extracción con todos sus accesorios, 3 volquetes de minas de 400 kg de capacidad y cinco de una tonelada. Además había instalado un torno de madera y una fragua portátil para la reparación de herramientas.

Comme toutes les mines exploitées par la société Chávarri, l’exploitation a été assez irrégulière. A certaines époques il n’y avait que deux paires de piqueurs. Malgré tout, les travaux ont atteint une profondeur telle que la compagnie a expérimenté difficultés pour poursuivre l’exploitation, c’est pour cela qu’ils se sont concentrés sur les galeries les plus hautes, plus économique à exploiter mais avec moins de minerai.

En 1916 la mine disposait de deux machines d’extraction avec tous ses accessoires, 3 wagonnettes de 400 kg et 5 d’une tonne. On y avait aussi un tour en bois et une forge portative pour la réparation d’outils.

 

tres amigos per

Fotografía publicada en el periódico El Yugo el 1 de abril de 1959. Photographie de l’exploitation du puits Tres Amigos, El Yugo 1 avril 1959.

 

Los restos que actualmente se pueden encontrar en esta mina incluyen la presencia de 3 pozos conocidos, una galería inclinada con los restos de haber dispuesto de un plano inclinado, las ruinas de una caseta de máquinas (aunque sin retos del pozo al que debía servir) y aún otro pozo taponado con indicios de haber estado provisto de un castillete de madera.

Les restes qu’on y peut trouver actuellement incluent 6 puits, un d’eux avec les restes d’avoir disposé d’un plan incliné, les ruines d’un bâtiment pour la machine à vapeur et un puits bouché avec d’indices d’avoir être pourvu d’un chevalement en bois.

 

ta2

ta4

Pozo número 6 y soporte del castillete metálico instalado por Hierros de Garrucha. Sur les photographies supérieures, le puits numéro 6 et une des fixations du chevalement métallique installée pour Hierros de Garrucha.

 

Uno de estos pozos, de 50 metros de profundidad, fue puesto de nuevo en explotación a mediados del siglo XX por parte de la empresa Hierros de Garrucha. En él se instaló un castillete metálico y una máquina de extracción, aprovechando parcialmente las estructuras de las primeras minas. El mineral se almacenaba en unas tolvas metálicas desde donde se cargaba en los camiones que lo llevaban a Garrucha.

Un de ces puits, de 50 mètres de profondeur, a été mis à nouveau en exploitation au XXème siècle de la part de la compagnie minière Hierros de Garrucha. Ils ont installé un chevalement métallique et une machine d’extraction, en profitant les structures déjà existantes de la première exploitation. Le minerai était stocké dans des trémies métalliques d’où il se chargeait dans des camions pour le porter à Garrucha.

 

ta6

Pequeña galería cercana al pozo número 6. Sur la photographie supérieure, une petite galerie proche du puits número 6.

 

TRESAMIGOS

Reconstrucción del pozo de Tres Amigos durante su explotación por Hierros de Garrucha. Reconstruction de la mine Tres Amigos pendant son exploitation par Hierros de Garrucha.