La vagoneta del cable Bédar-Los Gallardos vuelve a Bédar

Tras la finalización de la exitosa exposición «Luces y Sombras» en Vera (que han disfrutado más de 5.000 visitantes y con una importante repercusión en diferentes medios, incluidas la televisión), uno de sus reclamos principales emprendió ayer su regreso a Bédar.

La vagoneta recién instalada delante de la entrada a la exposición con el bastidor construido por el equipo de mantenimiento municipal de Vera. Tras su instalación, tuvo que ser limpiada de óxido, especialmente la «canasta» y se le aplicó posteriormente un producto para evitar la oxidación, necesario para su exposición, especialmente en exteriores.

Miembro de APAMIBE durante las tareas de restauración y resultado final.

Extrañamente, y a pesar de la gran representación que la minería de Bédar ha tenido en esta exposición, ésta no ha tenido gran repercusión en la localidad, donde a duras penas ha sido comentada en las redes sociales más activas del municipio, si no tenemos en cuenta la propia difusión realizada por este humilde blog. Por supuesto, cabe destacar la colaboración del Ayuntamiento cediendo el vagón de la vagoneta y la presencia de su alcalde en la inauguración, pero la falta de interés en Bédar contrasta vivamente con el enorme interés que ha generado la exposición, en un contexto de interés y revalorización creciente de la historia y patrimonio minero y geológico de la comarca cuyo mayor exponente es, hoy día, la geoda gigante de Pulpí, que está proporcionando pingües beneficios a los pulpileños. Siendo uno de los pueblos con más patrimonio arqueológico-minero de todo el levante y cuyo porvenir está ligado necesariamente al turismo, es difícil explicar este desinterés y desidia en algo con tanto potencial. La recuperación por parte del ayuntamiento de la vagoneta que ha estado expuesta en Vera, uno de los principales atractivos de la misma, servirá para medir la temperatura del interés real en Bédar por su patrimonio. Se trata de una vagoneta completa, recuperada gracias al trabajo desinteresado de la asociación Correcaminos de Turre, el equipo de mantenimiento del ayuntamiento de Vera (que la ha ensamblado e instalado un bastidor) y la asociación APAMIBE, que se ha encargado de restaurarla y aplicarle una cobertura antióxido (necesaria para su exposición en exteriores), todo esto sin coste alguno para el municipio de Bédar ¿Será instalada en un lugar prominente de Bédar con un acto inaugural como merece o quedará arrinconada sin pena ni gloria en algún rincón discreto de Bédar, o peor aún, en algún almacén? Sería un triste destino para la que creemos es la única vagoneta aérea de este tipo recuperada y expuesta públicamente.

Miembros de la asociación Correcaminos de Turre, completando la restauración. Fueron también los encargados de la dura tarea de recuperar el pesado carretón y suspensor, que se encontraba en un lugar de difícil acceso en la sierra de Bédar.

¿De qué se trata exactamente? pues se trata de una verdadera reliquia del cable aéreo que se instaló desde las minas de Serena hasta Los Gallardos, en el punto de la Venta del Empalme de la Carretera de Almería-Murcia (Las Canteras), con 3.849 m. de longitud horizontal total. En Los Gallardos se contruyó un cargadero de 500 toneladas de capacidad desde el que se cargaba el mineral en camiones. La capacidad de transporte de este cable se era de 35 toneladas/hora.  La construcción del cable se prolongó durante dos años bajo la dirección de Joaquín Larragoiti Larragoichea, ingeniero de la empresa vizcaína instaladora (García de Legarda, Hijo, domiciliada en Bilbao) y empezó a funcionar en 1956.

Vagoneta ya cargada en el camión para su transporte a Bédar, fotografía efectuada el 05/06/2023.

Se trataba de un bicable del sistema del fabricante Bleichert, en la que la vagoneta, provista de un sistema de suspensión, se desplazaba sobre un cable fijo «portante» por medio de un carretón. El movimiento se aseguraba gracias a un cable tractor móvil, movido por un motor instalado en Serena, al cual las vagonetas se enganchaban por medio de un ingenioso sistema de mordaza patentado por Bleichert que se accionaba por el propio peso de la vagoneta.

Acabamos de recibir una fotografía de la ubicación actual de la vagoneta:

¿Se trata de si ubicación definitiva o es simplemente temporal hasta que se decida dónde ubicarla? ¿Parece el lugar más adecuado para sacarle partido a dicho bien?

El patrimonio de Bédar en venta: «Tres Amigos» a precio de saldo

Hace poco nos ha llegado la noticia de que uno de los iconos de Bédar está a la venta, y encima con rebaja. En efecto, en algunos portales especializados hemos confirmado que por la módica suma de 178.000 euros (casi 30.000 euros de rebaja) puede usted aquirir un terreno urbanizable que incluye este elemento, inscrito debidamente en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz. Este terreno es urbanizable, herencia de la locura provocada por la fiebre del ladrillo que acabó tan dolorosamente en 2008, y ocupa más de 61.000 metros cuadrados, ubicados junto a la carretera de acceso al pueblo.

El cargadero de Tres Amigos en un símbolo muy reconocido de Bédar y punto de origen y aparcamiento ideal para la ruta minera. A día de hoy se reconocen dos fases constructivas, la primera en 1896 como origen del ferrocarril Bédar-Garrucha, parte de la conocida como Estación de Tres Amigos, Una segunda fase de remodelación se llevó a cabo hacia 1920, tras el fin de la Gran Guerra, en la que el elemento patrimonial adoptó la forma que tan bien conocemos hoy en día.

Tal y como habíamos analizado no hace tanto en los programas de los diferentes grupos políticos que se presentaron a las pasadas elecciones municipales, todos incluian el desarrollo turístico, no pensábamos que esta voluntad se vería a prueba tan rápidamente. Desconocemos lo que comportaría la compra y desarrollo del «potencial urbanístico» de tal parcela por un propietario particular, por lo que el municipio debería hacer el esfuerzo de adquirir para el pueblo este bien patrimonial único, lo que permitiría además completar los planes de conectar dicho punto con las rutas del núcleo urbano de Bédar y El Pinar, algo que cada vez se muestra más necesario.

El potencial turístico de Bédar es enorme si se sabe gestionar bien el enorme patrimonio que atesora. El desarrollo de recuperación y puesta en valor de elementos del patrimonio minero-industrial avanza a pasos agigantados en toda la comarca. El nuevo y flamante equipo de gobierno municipal tiene aquí la primer oportunidad de empezar a cumplir su programa electoral.

Juan Antonio Jódar Cánovas (a) El Alpargatero

Hablamos de otros tiempos, de cuando Bédar era un importante centro minero lleno de actividad y varios miles de habitantes, con su Hospital, almacenes de comestibles, cuartel de la Guardia Civil… diversos cables aéreos de transporte de mineral, e incluso un ferrocarril que la conectaba con Garrucha… hasta el alcalde de Bédar escribía sus cartas en papel con membrete propio.

Una de las locomotoras del ferrocarrión Bédar-Garrucha con dos vagones y la jardinera en la estación de Tres Amigos (Bédar) hacia 1903, colección del autor

Hacia 1919, y tras el parón ocasionado por la Gran Guerra, se creaba la Unión Bedareña, como fusión de las dos grandes compañías mineras que hasta entonces habían explotado las minas bedarenses. La nueva compañía estaba entregada a una actividad febril, reparando las vías del ferrocarril, construyendo nuevas e impresionantes tolvas, como la tolva de la Barrilla, la famosa tolva-depósito de Tres Amigos o las tolvas cónicas de la Cueva Oscura o la del barranco de la Fuentecica, en el actual campo de fútbol del municipio. Los ingenieros directores de la empresa, Alfredo Dörn y Andrés López de la Presa se afanaban en ultimar los preparativos para una reanudación de las explotaciones que varios compradores esperaban con impaciencia.

Juan Antonio Jódar Cánovas, en la única fotografía conocida, ya muy mayor y afecto de cataratas

En los planes de explotación, se había previsto instalar una vía para vagonetas que conectara el pozo Plaza, de la mina Segunda Mulata, con la tolva de la Fuentecica. Pero había un problema… los terrenos por donde debía pasar la vía pertenecía a Juan Antonio Jódar Cánovas, también conocido como El Alpargatero.

Aunque desconocemos su fecha de nacimiento, sí que sabemos que Juan Antonio sufrió a los 17 años un grave accidente en la mina, seguramente en La Mulata. Un desprendimiento le fracturó ambas piernas, un tipo de fracturas conocidas como «conminutas» en término médico, es decir, con numerosos fragmentos. Tras 5 años de rehabilitación, quedó incapacitado, y durante toda su vida tuvo que ir retirando las astillas de hueso que, periódicamente, perforaban la piel y que tenían que ser extraídas con unas pinzas. Como no pudo volver a la mina pero no carecía de iniciativa, rápidamente se formó e inició en el negocio de la fabricación de alpargatas junto a unos zapateros de Vera, ganando el apodo que conservaría toda su vida y que heredarían sus descendientes. Con el tiempo los socios se separaron. Más tarde, los de Vera consiguieron algo de capital, instalando una conocida fábrica de alpargatas en Vera. Juan Antonio continuó en solitario con el oficio, ya que habiendo enviudado pronto y con cinco hijos a cargo, no tuvo más remedio.

Membrete de una carta de la fábrica de alpargatas de Vera de 1940

Con una inteligencia prodigiosa y una no menos fuerte determinación, Juan Antonio Jódar tenía fama de intratable en cuanto veía afectados sus intereses, siendo imposible ni de engañar ni de intimidar. Se han conservado en la tradición oral de la familia numerosas anécdotas al respecto. Ya muy mayor y casi ciego por cataratas, todavía era capaz de recordar de memoria obras de teatro completas, hasta recordaba el oficio litúrgico completo en latín. Literalmente, se sabía la misa en latín.

Pero más allá de lo que se cuenta en la familia, hemos localizado unas cartas del ingeniero director Andrés López dirigidas al otro ingeniero, Alfredo Dörn. En ellas le comenta las complicadas negociaciones con el propietario de los terrenos que necesitaban en el barranco de la Fuentecica: Juan (Antonio) Jódar Cánovas. Ni consiguió convencerlo en una entrevista ni tampoco sirvió de nada la intermediación del entonces alcalde, Bernardo Ortega. Tampoco sirvió de nada la influencia de su entonces cuñado, Juan Campoy Fernández. Andrés López, ya algo desesperado, escribió varias veces a su colega Alfredo Dörn, llegando a solicitar la intervención del abogado de la compañía Francisco Ferrer. La correspondencia indica como al final Juan Antonio consigió las indemnizaciones que solicitaba por los terrenos.

Carta de febrero de 1919 en la que el ingeniero director Andrés López de la Presa explica el problema con el propietario de los terrenos de Sengunda Mulata a su colega Alfredo Dörn.

Estas cartas demuestran, sin duda alguna, los relatos conservados en la familia y hoy aquí yo, bisnieto de este hombre, me encargo de recordarlo para la posteridad.

Juan Antonio Soler Jódar

Documentos para la historia de Bédar (2): el manantial de Jamontal

Presentamos hoy un interesante documento que muestra la intensa relación de la historia de Bédar con la minería en casi todos sus aspectos. Se trata de un documento emitido por el entonces Comité Ejecutivo de Enlace del Frente Popular, en aquel tristemente famoso año de 1936, en el que se solicitaba a la empresa minera (la Unión Bedareña), representado por el ingeniero Ismael Fernández, una vagoneta y vías, además del personal que pueda indicar cómo han de instalarse. El objetivo: iniciar los trabajos en el conocido manantial de Jamontal.

Documentos para la historia de Bédar

Iniciamos una nueva sección en la que iremos mostrando algunos documentos inéditos para la historia de Bédar. Se trata de dos cartas de dos alcaldes de Bédar en 1918 y 1919.

En esta primera carta, firmada por el entonces alcalde Bernardo Ortega en mayo de 1918, se informa al ingeniero de minas Ismael Fernández, residente en el barrio de Reforma (El Pinar de Bédar) que las cuotas por arbitrios de las compañías que formaron la Unión Bedareña quedan refundidos en uno solo.

Otra carta de otro alcalde, Robustiano Martínez, firmada en mayo de 1918, en la que informa al ingeniero Director de la Unión Bedareña del fallecimiento de Antonio Bolea García, padre de Antonio Bolea Flores.

Más de 4000 registros de mineros de la provincia de Almería: descárgate ahora el listado

Tras el fin de la exposición «Luces y Sombras» celebrada en Vera y como prometimos, procedemos a publicar el listado actualizado de registros sobre mineros de la provincia de Almería entre 1850 y 1875 recopilados en centenares de documentos inéditos de empresa y certificados, publicaciones de época y otras fuentes de diferente procedencia.

PULSAR PARA DESCARGAR

Si alguien localiza a un posible familiar puede ponerse en contacto con nosotros por medio del mail bedar.asociacion@gmail.com para obtener toda la información complementaria y copias de los documentos conservados, si es el caso. También pueden indicarnos los nombres de mineros no incluidos en la misma. La lista se irá ampliando conforme avancen las investigaciones, nuevas actualizaciones ser irán publicando periódicamente.

En cuanto a Bédar, aprovechamos que nos acercamos a tiempos de campaña política, la época de la promesa por excelencia, para pedir que se piense en contactar con los propietarios del Jesús del Sagrado Corazón de Jesús expuesto en la dicha exposición «Luces y Sombras», uno de los que sobrevivió a nuestra Guerra Civil escondido en una casa-cueva de El Pinar de Bédar.

La historia de Bédar animada (2)

Volvemos a presentar una serie de personajes relacionados con la historia minera de Bédar animados por medio de la aplicación  MyHeritage «Deep Nostalgia» , la herramienta que permite animar viejas fotografías por medio de un algoritmo de Inteligencia Artificial.

Algunos tienen un resultado más aceptable que otros. Veamos algunos de estos personajes como nunca antes se habían visto:

Don Ovidio Fernández, de origen asturiano, fue un ingeniero de minas que dirigió las labores en la mina Pobreza, además de participar en el desmantelamiento y venta del cable aéreo de Bédar a Garrucha.

Don Ismael Fernádez, hermano del anterior. Ingeniero de minas que fue la mano derecha del ingeniero jefe Alfredo Dörn. Dirigió, entre otras minas, la de Carabinera. Fue el último habitante de El Pinar de Bédar cuando fue desmantelado.

Otra animación de Don Ismael Fernández, más joven.

Don Alfredo Dörn. Ingeniero de origen alemán que fue el ingeniero director de las minas de Bédar con la Compañía de Águilas y su filial primero y, después, de la Unión Bedareña.

Don Fernando Pütz, Director de la Compañía de Águilas. Domiciliado habitualmente en París, realizó numerosas visitas a las minas de Bédar.

Don Manuel Figuera. Fue ingeniero director de la filial de la Compañía de Águilas primero y de Chávarri-minas de Bédar después a finales del siglo XIX.

Don Alfredo Vasserot. Empleado de la Compañía de Águilas en el Pinar de Bédar, dispuso también un almacén en Las Pastoras.

Don Juan Girona. Operario de cable aéreo y encargado de mantenimiento de Hierros de Garrucha. Su desprecio por las alturas era legendario.

Don Ramón Orozco no precisa casi de presentación. Industrial minero veratense muy reconocido en toda la provincia y que, como no podía ser de otra manera, dispuso de diferentes negocios en Bédar, como la empresa propietaria de las minas de Serena.

Don Salvador Rancel Ballesteros, bedarense fundador del periódico «El Minero de Bédar» y «El Faro» y partícipe en diferentes negocios mineros.

Don Alfonso Carmona. Empleado de la Chávarri-minas de Bédar y autor de la única fotografía que muestra el palacete «chatelet» de los Chávarri en Tres Amigos, en Bédar.

Don César González. Ingeniero de la Sociedad de explotación de Hierros de Bédar que también atendió a los negocios de la Compañía de Águilas en Almagrera.

Don Pedro Juaristi. Empleado de la empresa de Chávarri en la Marina de la Torre, llegó a ser alcalde de Garrucha.

Don Carlos Bahlsen. Ingeniero director del cable aéreo Bédar-Garrucha y propietario de La Maquinista de Almería.

La ruta de la minería de Bédar gastronómica en el Maraú Beach Club de Vera

Ayer tomó el relevo el último de los restaurantes veratenses que participan en las I Jornadas de Gastronomía Burguesa en Tiempos Mineros, el MARAÚ BEACH CLUB, hasta mañana 21 de abril (pulsar en la imagen para más información), basado en nuestra Ruta de las Minas y que clausura estas jornadas.

Los diferentes platos están inspirados en las paradas de la dicha ruta, empezando por Tres Amigos, pasando por el túnel del Servalico, el Barranco Baeza, el Túnel de San Manuel y la vía Vulcana, el Hoyo Júpiter y, finalmente Serena.

Algunos de los entrantes que pueden degustarse estos días en el restaurante MARAÚ

Se trata de antiguas recetas culinarias de la vieja burguesía minera del levante almeriense, rescatadas y seleccionadas para la ocasión y que solo podrán ser degustadas durante estos días. Agradecemos al restaurante MARAÚ el haber escogido nuestra ruta minera como inspiración para su participación en estas jornadas, en las que Bédar no podía estar ausente. Recordamos el teléfono de reservas (RESERVAS 671580340) por si alguien todavía quiere regalarse un auténtico festín con todo el sabor minero, un verdadero regalo para el paladar.

El palaceete de los Chávarri en Tres Amigos hacia 1909. En este lugar los directores de las minas y otros directivos de las grandes compañías mineras, seguramente degustaron alguno de estos platos.

Punto de partida: Tres Amigos

  • Ssäm de queso y pimentón de la Vera.

Túnel del Servalico

  • Caldo de tomate en frío aromatizado con café y polvo de tomate deshidratado.

Barranco Baeza

  • Huevos a baja temperatura en manteca negra y trufa.

Túnel de San Manuel y vía vulcana

  • Croquetas de ternera a la bechamel rebozadas en panko.

Hoyo Júpiter

  • Salmonete al horno napado con ajo blanco ahumado a la leña, acompañado de humus de remolacha.

La Serena

  • Chochas estofadas a la trufa y lacadas con demi-glace de sus carcasas acompanado de parmentier con aceite de tuber magnatum.

Fin de trayecto

  • Empanada de garbanzo aromatizado con canela y lima, rellenos de praliné de almendra-avellana y acompañado de caldo dulce de su cocción
  • Ratafia de flor de naranja.

Nuevos aportes a la historia del descubrimiento del filón de plomo argentífero en Sierra Almagrera en 1839

Ha salido en número 4 de la revista REAL, la Revista de Estudios Almeriense, correspondiente al primer semestre del presente año 2023 (se puede acceder pulsando sobre la imagen). En este número se publica un artículo de investigación sobre uno de los hitos históricos del Levante: el descubrimiento del filón de galena argentífera del barranco Jaroso de Sierra Almagrera (Cuevas del Almanzora).

Mucho se ha escrito sobre este acontecimiento histórico, y seguramente se escribirá todavía mucho más. En este caso, el artículo realiza un repaso a las fuentes originarias en busca de los datos más objetivos sobre el descubriento del famoso filón de plata (archivos históricos, protocolos notariales, registros de concesiones mineras, etc.) sin olvidar la historias que empezaron a gestarse, desde casi el mismo momento del descubrimiento. Se hace un repaso a los pioneros que participaron en los hechos en ese inicio del año 1839 y se comentan, como no podría ser de otra forma, las historias más conocidas que se generaron a raíz del descubrimiento como son la del Perdigón y otras que no lo son tanto como la de Pedro Valentín de Rosa. En la actual exposición que se celebra en Vera (hasta el 7 de mayo) se expone la mítica barrena que según la familia utilizó Pedro Valentín de Rosa para el descubrimiento del famoso filón.

El artículo incluye una recopilación de datos históricos precedentes al hallazgo, en la que hay una pequeña sorpresa en lo que respecta a la historia minera de Bédar, pues la fecha hasta ahora establecida como inicio de la minería moderna en el Pinar de Bédar en 1843 (inicialmente se consideraba que era 1846) ha de establecerse hoy en día en la década de 1820 a cargo de Emiliano Mc Donnell.

«Luces y Sombras», minería y religión: la capilla de El Pinar de Bédar y el báculo de la Virgen de las Angustias

En estas fechas de Semana Santa son las perfectas para hacer una pequeña referencia a otras de las joyas que se pueden observar en la exposición «Luces y Sombras» de Vera, que sobrepasa ya los 3000 visitantes y que, gracias a las aportaciones particulares, ha aumentado los objetos expuestos.

«Minería y religión» es una de las secciones que se pueden ver esta exposición, que pone en evidencia la fuerte vinculación entre creencias religiosas y el mundo minero almeriense, en especial la Virgen del Carmen, patrona de los mineros y transportadores. En la exposición destaca una talla de un Sagrado Corazón con una historia más que interesante, muy ligada a la minería bedarense. El que fue el antiguo poblado minero de El Pinar de Bédar, actualmente una pedanía bedarense muy implicada en la recuperación de su pasado minero, fue creado en los años 1870 por la poderosa Compañía de Águilas tras adquirir el coto de minas de plomo y cobre.

Cuando la Compañía se centró finalmente en las minas de hierro de Serena, aprovechó sus instalaciones en El Pinar, desarrollando un completo poblado minero, alrededor de la bomba de suministro de agua que llegó a albergar además un hospital y un cuartel de la Guardia Civil.

Ruinas de la iglesia de El Pinar marcada sobre una fotografía aérea de 1973

Como no podía ser de otra manera y para asegurar también el bienestar moral de sus mineros, la Compañía instaló una capilla dedicada a San Fernando, que sería el patrón oficial de esta pedanía, celebrando unas ostentosas fiestas patronales en su honor. No poseemos muchos datos de como era esta iglesia, a pesar de ser las pocas que se salvó de la destrucción durante los tristes episodios ocurridos durante la guerra civil española, no escapó sin embargo al cierre y desmantelamiento del poblado tras el cese de la actividad.

Al tratarse de una iglesia de titularidad privada, los directores de la Unión Bedareña consiguieron evitar su destrucción, especialmente de las tallas religiosas, escondiéndolas en una de las muchas casas-cueva que había entonces. Tras la contienda, y ante la falta de elementos religiosos, diferentes parroquias solicitaron a la compañía minera que les prestaran los objetos litúrgicos necesarios para realizar los oficios o celebrar fiestas religiosas, en especial la de Los Gallardos y la de Turre.

Sagrado Corazón de Jesús original de la capilla de El Pinar. Delante de él se expone un lampadario del panteón de la familia Anglada

La desmantelación de los edificios del poblado se realizó durante los años de la posguerra, sin embargo, la presencia de algunos guerrilleros por la zona aceleró la partida de los últimos encargados que quedaban en El Pinar, por lo que muchos de los elementos de esta iglesia fueron vendidos, algunos cedidos y una parte fueron adquiridos empleados de la compañía.

Sabemos, por ejemplo, que el confesionario fue adquirido por la iglesia de Turre, mientras que el retablo fue cedido a la iglesia de Bédar, que es el que actualmente podemos ver allí. La iglesia de Bédar también recuperó la imagen de San Fernando y una pequeña talla de la Virgen de Lourdes. El San Fernando se rompió durante una procesión cuando se utilizaba como sustituto de San Gregorio, por entonces se comentaba que estaba en mal estado y no fue reparado; la virgen aún se conserva. El resto de los efectos fueron también vendidos, incluida la campana de la capilla, por la que sabemos que se interesó una hermandad de Vera.

Afortunadamente, una talla de un Sagrado Corazón y un copón de eucaristía fueron adquiridos por un empleado de la Compañía y ha sido conservados hasta hoy en día, pudiendo contemplarse de nuevo en la exposición «Luces y Sombras» junto a otro objeto sorprendente, el copón de eucaristía de la iglesia.

Copón de eucaristía de la iglesia de El Pinar a la izquierda. Punzón de la casa del orfebre francés Placide Poussielge-Rusand y su fotografía a la derecha. Placide Poussielgue-Rusand (1824-1889) fue un importante orfebre francés, cuyo negocio fue seguido por su hijo y nieto hasta su cierre en 1963

El copón nos indica que la Compañía realizó una inversión importante en la capilla para sus mineros. Por lo que parece, todo el conjunto fue adquirido en París en la casa de un prestigioso orfebre, la casa de Placide Poussielge-Rusand, que fue orfebre de su Santidad el Papa. En efecto, la patena presenta el sello de esta prestigiosa casa, no así el copón, por lo que creemos que en algún momento se perdió, siendo substituido por otro de menor calidad pero apto para seguir celebrando los oficios. Este copón con la patena original. Este copón se expone también en la citada exposición «Luces y Sombras», otra de las reliquias expuestas ligadas a la historia minera de la provincia.

Báculo de la Virgen de las Angustias realizada con plata sin refinar de la fundición Esperanza

Para acabar, queremos resaltar también un objeto realmente remarcable. Se trata de un báculo realizado con plata no refinada con un origen realmente asombroso: se trata de la primera plata copelada en la fundición Esperanza de Villaricos, procedente de la mina del mismo nombre del barranco Jaroso, una de las míticas minas ricas de Almagrera.

Os recordamos que debido al éxito de visitas a la exposición «Luces y Sombras. La sociedad del Sureste de España en tiempos mineros. S. XIX y S. XX», se ha acordado ampliar el horario de apertura hasta las 21’00 horas. El horario de visitas será de Lunes a sábado de 10’00 a 14’00 h y de 17’00 h a 21’00h y domingos por la mañana. El jueves Santo por la tarde y viernes Santo ( mañana y tarde), la exposición estará cerrada. Se volverá a abrir en su horario habitual el sábado 8 de abril hasta el 7 de mayo. ¡Os esperamos!.