Proyectos en marcha

Cerca ya de Navidades, si nada se tuerce estamos cerca ya de poder confirmar la celebración de los Cursos de campo de geología en 2015. Es un hecho importante poder contar con un evento de este tipo de celebración anual en Bédar, en colaboración con una importante universidad francesa. El estado de optimismo es general, sin duda algo debe estar cambiando en la comarca cuando asociaciones con objetivos tan ambiciosos como la de Amigos del Argar comienzan a trabajar en la zona.

Además de la organización del curso de campo, en lo que queda de año volveremos a hablar de un viejo proyecto del que hace mucho tiempo que se habla pero del que nunca se ha llegado a hacer nada seriamente. Me refiero a la ruta verde que discurre por el viejo ferrocarril Bédar-Garrucha. Pronto dispondremos de nuevos e interesantes datos sobre las viejas locomotoras de esta línea, y esperamos que se repare con prontitud algunos desperfectos que hemos localizado en el trayecto de dicha ruta. No sabemos si se ha de encargar el ayuntamiento o la Diputación, pero quien sea que lo haga ya, antes de que se corte esta ruta habitual de ciclistas y senderistas. O peor, que se caiga alguien por ahí… recordamos que es una ruta señalizada y ha de repararse dicho desperfecto lo antes posible.

DSCN0345

Ruta por el trazado del ferrocarril Bédar-Garrucha, a pesar de la solidez de la construcción, el tiempo no pasa en balde. Se trata de un tramo entre la Trinchera Villalta y el puente de la Barrilla. Hay que repararlo lo antes posible para evitar accidentes y que se deteriore más todavía.

DSCN0324

Restos de las monumentales tolvas de carga de la Trinchera Villalta. Obra maestra de los pedriceros bedarenses.

Tampoco nos olvidaremos de viejas reivindicaciones como son la abertura y musealización de minas para su visita, o de joyas de nuestro patrimonio como la mezquita de Serena o los diferentes restos de época musulmana. Lo mejor de todo, es que ya somos unos cuantos los que nos empezamos a precupar en serio por nuestro patrimonio.

anillos_serena

Anillos de época nazarita de Serena. Queda mucho por investigar, aunque no podemos esperar a que Cultura nos envíe arqueólogos, hay demasiados yacimientos de primer orden en la comarca que requieren atención prioritaria. Es por eso que deberían ser los municipios quienes los protegiesen y, en la medida de sus posibilidades, promocionasen la recuperación de su propio patrimonio.

P1120337

La atalaya nazarita del cerro de la Cruz ha sido el último resto arqueológico localizado por nuestro grupo. Por su posición, además de controlar el camino de Sorbas y de contar de una amplia vista de la depresión de Vera, permitía una rápida comunicación entre Bédar y Serena.

150820141173

150820141179

Aunque hay algunas referencias interesantes en varios artículos, que trataremos en un post posterior, se ha estudiado muy poco la mezquita de Serena, y falta todavía por proteger y poner el valor. No hay que olvidar que guarda en su interior una antigua almazara con toda su equipación. Sería uno de los atractivos turísticos más interesantes de esta pequeña pedanía, antigua villa independiente de Serena.

DSCN0478

Las minas de Bédar son uno de mis temas favoritos de estudio. Mi especialidad, se podría decir. Tras más de 10 años investigando el tema y varios artículos publicados, hay suficiente información como para afrontar la creación de un verdadero centro de investigación minera donde estudiar y guardar los diferentes restos y documentos originales que hemos podido recopilar.

160820141209

SAM_2792

P1120385

SAM_2780

DSCN0491

Cada vez son más los que se interesan por los restos mineros de Bédar y quieren conocer las antiguas minas que se encuentran en la zona.
Pero aviso para todo explorador que no conozca bien la zona, ¡cuidado con los pozos! Hemos reconocido una treintena de pozos no protegidos ni indicados, por eso, es recomendable ir siempre con alguien que conozca la zona o no salirse de los caminos de las rutas.

P1120218

100_0979

El estudio de las viejas infraestructuras mineras ha sido muy fructífero los últimos años. Al descubrimiento de numerosos artefactos artesanales para el lavado del plomo (rumbos), se han de añadir los restos del antiguo lavadero de Reforma, con sus modernos rumbos (aunque paradójicamente más antiguos que los artesanales), que eran movidos por máquinas de vapor.

En fin, ahí seguimos.

CORNUDO

Cacaruca

Antes de entrar en tema del patrimonio minero de Bédar, quiero hacer referencia a una noticia curiosa publicada en ELALMERIA de 17/08 y titulada “Apuestan por impulsar el turismo arqueológico través de los yacimientos”. La noticia dice así:

El Servicio Provincial de Turismo tiene el objetivo de poner en valor la cultura argárica. El yacimiento arqueológico de El Argar, junto a La Gerundia, ubicados en Antas, constituyen el poblado prehistórico de la Edad del Bronce del sudeste ibérico que da el nombre a la cultura argárica. Levantado sobre una meseta con abruptas pendientes en su lado occidental y laderas más suaves en el resto, el yacimiento de El Argar se considera un asentamiento de nueva fundación, sin antecedentes calcolíticos.

El Servicio Provincial de Turismo, de la Diputación de Almería, ha apostado una vez más por la puesta en valor de una de las zonas que más curiosidad despierta entre los visitantes, ya que los amantes de la historia encuentran en estos emplazamientos un motivo para adentrarse en el apasionante mundo de los ancestros.

Sorprende un poco la poca difusión de una noticia como ésta, y no parece casual, sobre todo tras la reciente campaña de conferencias organizadas por la Asociación ARGAR-FUENTE ALAMO para poner en valor precisamente estos importantes yacimientos. Tampoco puedo dejar de recordar la reciente apertura al público de los yacimientos de Baria. No creo necesario recordar lo importante que será para todo el levante almeriense que se lleven adelante estos proyectos, aunque espero ver todavía hasta qué punto nuestros gestores políticos se van a implicar en ellos, no se podría entender que dejaran pasar esta gran oportunidad.

Y ahora vamos a las minas. En otros posts he hablado de los minerales de El Pinar. Es normal, pues son bonitos y coloridos, muy apreciados por los coleccionistas. Muchos son coleccionados y debidamente identificados, y no deparan pocas sopresas. Sin embargo, a veces (y no pocas) me han preguntado por los minerales de hierro que se explotaban en Bédar. No soy quizás la persona más indicada para responder a esto, ni soy geólogo, ni ingeniero de minas, ni tampoco soy especialmente aficcionado a la mineralogía. Pero sí puedo responder, en cierta manera, basándome en los conocimientos que los mismos mineros tenían y que han quedado reflejados en algunos documentos.

HIGUERAJUPITERNUNCATARDE

Diversas muestras de óxidos de hierro con inclusiones de cristales de barita. Por orden, se trata de mineral procedente de la mina Higuera, hierro “colorado” procedente de la mina Júpiter, y mineral procedente de la mina Nunca es tarde.

En las minas de hierro de Bédar se han explotado principalmente óxidos de hierro (hematites) más o menos manganesíferos. Suelen ser grandes masas amorfas de rocas que van desde un color pardo, con tonos rojizos o de un negro azulado. Se incluyen oligistos, ocres, “hierros de los pantanos” (hematites pardas y limonitas)y otros como magnetitas, goethitas, etc. Resumiendo, grandes masas de mineral de un aburrido color oscuro.

CUATROAMG1CUATROAMG2CUATROAMG3

En las fotografías superiores, diversas muestras de minerales de hierro procedentes de la mina Cuatro Amigos, la primera se trata de una limonita, las dos siguientes son muestras de hematites típicas de esta mina.

TORBASTORBAS2

Dos muestras más de óxidos de hierro procedentes de Cuatro Amigos, en una parte del yacimiento cercana a la cortijada de Centinares.

BARRANCO

El barranco de los Burgos en su trayecto por el curato de los Bolea de Bédar. Estos agrestes parajes, que escaparon por muy poco de las avariciosas garras de los “ladrilleros” (llegó a proyectarse por aquí una enorme urbanización y un campo de golf), es uno de los parajes más bonitos y desconocidos de toda la sierra de Bédar.

CURATO

Otra panorámica del Curato de los Bolea. Es difícil poder contemplar parajes de cerros como éstos sin la presencia de chalets ilegal… perdón, de aljibes y corrales de ganado en sus cumbres y laderas.

CUATROAMIGOS

En la fotografía podemos observar el cargadero del ramal de cable de la mina Cuatro Amigos, en el Curato de los Bolea. Esta mina, más conocida en la zona como “Majá la Cana” era propiedad de la Garrucha Iron Mining Company. Sus minas conectaban mediante un ramal de cable de 1,5 km de longitud con Tres Amigos.

En las minas de Serena en las últimas décadas del siglo XIX se reconocían dos tipos de mineral de hierro. Un mineral negro-azulado (muy rico en hierro, húmedo y con poco fósforo) y un mineral rojizo con menor ley en hierro (más seco y con algo más de fósforo). En la Higuera se hablaba de grandes masas de hematites pardas, con una ley menor en hierro pero en grandes cantidades. En la Mulata, con grandes cantidades de hematites pardas y pequeñas zonas de mineral más rico, incluyendo magnetitas.
También se pueden encontrar hematites rojos o negros con cristales blancos de Barita, que se encuentran con facilidad en las minas de Serena (Júpiter, Porfiado, Nunca es tarde, Higuera…)

Hay numerosas minas que por dimensiones y cantidad explotada considero como “menores” y de las que todavía no he hablado mucho. Hace poco se publicó en el MTI-Blog un artículo sobre la desconocida mina “Nunca es tarde”, una mina que seguro que todos en Serena han visto muchas veces como una pequeña escombrera en la cima de uno de los cerros.

FLORESMINAFLORESMINA2

Dos fotografías, una del interior y otra de los trabajos en el exterior, en la mina San Antonio Segundo, junto al trayecto del ferrocarril a Garrucha.

Pero una mina tan pequeña como desconocida es la de San Antonio Segundo, ubicada justo al lado del trazado de la vía de ferrocarril. Es muy posible que se trate de la mina explotada por Agustín Flores Zamora, que empezó a trabajarse en el año 1914 y en la que contó con varios empleados, entre ellos sus hijos. Aunque el yacimiento explotado no era importante, la cercanía del ferrocarril facilitaba mucho el transporte del mineral. El arrendamiento, e incluso sub-arrendamiento de minas por parte de la sociedad Chávarri a pequeños explotadores era una práctica habitual, como está documentado ampliamente en la mina Gracia. El negocio era rendondo, sin hacer ninguna inversión la empresa arrendaba al minero la mina y tan sólo se ocupaba de transportar el mineral, comprándole el mismo a un precio ya establecido.

En San Antonio Segundo se explotaban las ya habituales hematites pardas, pero como siempre, hay sorpresas. Junto a las labores de la mina pude detectar manchas verdes y negras correspondientes a carbonatos de cobre y manganeso, unos minerales que si no fuera porque los encontré allí “in situ”, juraría que proceden de El Pinar. Otro pequeño misterio que corresponde a los científicos estudiar.

FLORES1

Carbonatos de cobre y “flores” de manganeso en una muestra de mineral procedente de la mina San Atonio Segundo y que no se encuentra, aunque lo parezca, en El Pinar de Bédar.

Hay otras minas con estructuras muy curiosas, como la mina Los Rincones, de la que hablaré en otra ocasión. Hay más, está Mi Gitana, Angustias y Leonor, SilencSe sabe también que en las minas de El Pinar se explotaba el mineral de cobre, pero de una forma complementaria a la del plomo y en mucha menos cantidad. Sin embargo se pueden encontrar los restos en el barranco de San Marcos de lo que vendría a ser una explotación dedicada, en exclusiva, a la explotación de cobre. El mineral de cobre (malaquita y azurita), se explotaba por medio de pequeñas galerías y era posteriormente triturado y garbillado, a tenor de los restos que se pueden observar. Desconocemos el nombre de la mina y a que compañía pertenecía, pero es la única de la zona que se dedicaba a la explotación en exclusiva de este mineral. Todavía es posible recoger parte del mineral que explotaban:

MARCOS

Carbonatos de cobre explotado en una de las minas del barranco de San Marcos, en El Pinar de Bédar.

De estas minas menores es muy difícil encontrar datos. Los mineros de El Pinar llamaban “cacaruca” a un tipo de galena que se encontraba en la mina Suerte. El nombre viene a significar algo así como “difícil de realizar”, y que viene al pelo para definir este tipo de yacimiento compuesto de diminutos fragmentos de galena dismeninados por las grietas del mineral y que debía ser especialmente difícil de separar. Sin duda tiene cacaruca el estudiar estas minas menores, y se me antoja que tiene mucha más cacaruca conseguir que alguna vez el patrimonio de Bédar pueda ser valorado en la medida de su importancia. Y por no decir de la cacaruca que tiene conseguir que alguna vez los políticos de este Levante Almeriense dejen de mirarse el ombligo y empiecen a preocuparse por su tierra.

No puedo acabar este post sin mencionar la barriada abandonada de Los Olivicos, ubicada en la cañada del Buitre y con unas fantásticas vistas hacia el Jauro… testigo mudo de otra época:

OLIVICOS

Nueva informacion sobre el Pinar de Bedar

Hace unos días se publicó en la revista digial HASTIAL el último de mis trabajos sobre minería en El Pinar de Bédar.

P_404

Los trabajos de investigación sobre estas minas comenzaron en 2003, aunque cuando pude comprobar la rápida destrucción de los restos mineros provocada por la urbanización de El Pinar (en la que destaca la destrucción de los restos del Lavadero Grande en 2004), tuve que darme prisa en fotografiar y registrar todos los datos posibles. De ahí que muchas de las cosas que aparecen en las fotografías de este trabajo ya no existen.

La mega-urbanización, que incluía un campo de Pitch & Putt (una especie de campo de golf enano)amenazaba con fagocitar todo el espacio ocupado por los restos mineros. Creo que muchos conocerán mi firme oposición a la construcción de ese megalomaníaco proyecto, sobre todo tras la destrucción del Lavadero Grande en 2004, lo cual me hizo sospechar que no respetarían nada. No solo era el cabreo lógico por destruir el objeto de mi curiosidad, también fue por la ligereza de la decisión de hacer desaparecer un patrimonio que en un futuro podría ser útil, e incluso por la grave afectación de unas zonas donde, tradicionalmente, se podían ver muchas tortugas moras (Testudo graeca). Sin embargo, en 2004, la “ladrillitis” estaba en su pleno apogeo, y no había riesgo (construir en zonas mineras no es que sea precisamente buena idea)ni patrimonio que pudiera pararlo.

IMAGEN27

Ahora, una vez desinflado el globo de la especulación urbanística, empiezan a cristalizar ideas sobre promoción turística, que tendrán que conformarse con lo que ha quedado. Los terrenos del abortado campo de Pitch & Putt empiezan a ser ocupados, de nuevo, por sus legítimos dueños, mientras que las calzadas y aceras de la urbanización se deterioran y sucumben ante las lluvias torrenciales ocasionales, cuyas aguas recuperan sus cursos habituales de toda la vida, temporalmente ocupados.

En el presente artículo, se muestran los resultados de bastantes años de investigación. No solo sobre el terreno, también documental, con documentos llegados hasta de la lejana Noruega (gracias a Lise Hansen), y la inestimable ayuda de grandes profesionales, como el ingeniero de minas Gonzalo Leal y el historiador Juan Grima Cervantes, referente obligado en todos estos temas. Incluso cuenta con la única investigación arqueológica auténtica que se ha realizado en Bédar y que pocos conocen: la del equipo del arqueólogo belga Paul Rondelez, en una campaña en la zona de La Gamberra que fue en su momento financiada por el grupo de vecinos Levante Sostenible.

El Pinar de Bédar tiene un gran potencial turístico, pues en un relativamente pequeño espacio de terreno se pueden encontrar numerosos restos histórico-mineros, muy representativos del siglo minero almeriense, que permitirían una gran cantidad de rutas y actividades.

El trabajo no ha finalizado, todavía quedan muchas incógnitas, pero al menos se han podido establecer de forma general los diferentes periodos que caracterizana a esta minería, en un periodo de tiempo entre 1843 y 1926.

Mina San Marcos

Esta vez nos vamos a los inicios de la minería moderna en Bédar, en esa desconocida época que arranca en 1843, cuando se iniciaron los primeros trabajos mineros en el pago de Alcornia.

Entonces El Pinar no era más que un conjunto de grandes escombreras y minas antiguas, que en Bédar llamaban, simplemente, la “Mina Grande”, de la que contaban leyendas sobre su origen que no nos han llegado.

CONVENIO

Plano de demarcación de la mina Convenio, en el barranco de San Marcos (El Pinar, Bédar).

Fue cuando la minería en Almagrera empezó a perder fuelle cuando se empezó a trabajar de nuevo en las viejas minas de El Pinar. No han quedado muchos datos sobre este periodo, tampoco muchos restos, pues la intensa actividad posterior los borró, como hizo desparecer también los vestigios de la antigua explotación medieval.

Afortunadamente, hemos encontrado datos sobre una de estas primeras explotaciones mineras, y sorprendentemente, todavía pudimos examinar los restos de la misma, gracias a que se encontraban en uno de los rincones de más difícil acceso de la zona. Me refiero a la mina San Marcos.

LOMA MEDIO

En la fotografía, la loma del Medio del barranco de San Marcos, a la izquierda de la fotografía, y cubierta de pinos, se encuentra la Umbría del Medio (2005).

Estas primeras minas, monopolizadas por pequeñas sociedades mineras participadas por gente de la zona, funcionaban de una manera muy sencilla, equiparable a las primeras explotaciones de Almagrera. A partir de un acceso, pozo o trancada, se extraía el mineral y se trataba directamente en bocamina, ya fuera con garbillo incialmente (cribas manuales) o posteriormente utilizando sistemas de lavado, por medio de percusión en tinas o harneros suspendidos (cribas cartageneras). El mineral procesado se solía guardar en pequeños cortijos-almacén, donde eran almacenados hasta que, al final de cada varada, el mineral era llevado al punto de venta para ser subastado a los agentes de las fundiciones.

Por la disposición del mineral de plomo en Almagrera predominaron los pozos. En Bédar, al estar el mineral más superficial y diseminado, predominaron las pequeñas galerías, trancadas y socavones, pero también se utilizaron pozos en ocasiones.

DEPOSITO

Depósito de agua ubicado en la loma del Medio, cercano al cortijo-almacén y pozo de la mina San Marcos. Podría tratarse de un depósito para suministro de agua para los procesos de lavado del mineral (2005).

San Marcos se demarcó en el paraje conocido como la Umbría del Medio, el 25 de abril de 1844. Se trata, pues, de una de las primeras minas. No podemos dudar de la importancia de esta mina, como ocurrió con otras minas muy conocidas de la zona (Unión de Tres Amigos o Silencio), la mina acabó dando nombre al barranco entero, y hoy todavía se conoce este barranco como de San Marcos.
Entre los restos de esta mina distinguimos un cortijo-almacén y un pozo principal, que disponde una protección en mampostería no muy alto. Probablemente, se accedería a las labores por el pozo mediante la utilización de un torno manual, como era habitual en las minas de Almagrera y de El Pinar. El mineral se trataría cerca del pozo, mediante triturado y garbillado. Hay que decir que el garbillo, dadas las características de la roca madre de cada lugar, debió ser mucho más efectivo en las minas de El Pinar que no en las de Almagrera. Sorprende, no muy lejos del cortijo, la presencia de un pequeño depósito de agua con restos de canalizaciones que, sin duda, están relacionadas con labores de lavado del mineral.

DEPOSITO2

Interior del depósito de la loma del Medio (2005).

SMARCOS1

Restos del cortijo-almacén de la mina de San Marcos (2005).

Pero ¿de donde traían el agua? Está muy documentada la ausencia de fuentes de agua en esta sierra, y en no pocas minas de El Pinar el agua para el tratamiento de mineral se tenía que llevar a lomos de mulas. No fue hasta que la Compañía de Águilas perforó el “pozo Bomba” en la década de 1870, que no se dispuso de agua suficiente, y aun así había muchos lugares a donde no llegaba porque no existían canalizaciones. Sin embargo, antes de la llegada de la Compañía de Águilas tenemos indicios más que suficientes para creer que se construyeron pozos y sistemas de abastecimiento de agua, como por ejemplo la red de acequias y canales de suministro de la fundición Carmen de Bédar o la galería de 150 metros que, desde la zona de San Atonio el Alto, atraviesa la sierra para conectar con el barranco de San Marcos.

TUNEL

Túnel de 150 metros que conecta con el barranco de San Marcos desde la zona de San Antonio el Alto. Se observa a la derecha los soportes de la tubería que atravesaba este túnel.

Este túnel conserva los restos de las estructuras de soporte y mampostería de una tubería que, supuestamente, abastecería de agua a las minas del barranco de San Marcos desde un antiguo pozo, ya desaparecido. No hay dudas sobre su utilización, aunque no podemos asegurar que abasteciera precisamente a la mina San Marcos,aunque el hecho de que la galería se encuentre a la altura del barranco donde está el almacén y la presencia del pequeño depósito de agua antes descrito, no hacen descabellado pensar que se trató de un esfuerzo en optimizar el lavado de mineral asegurando el suministro, más o menos continuo y económico, del agua necesaria.

SMARCOS2

Restos del cortijo-almacén de la mina de San Marcos (2005).

Lo que sí que podemos dar por sentado es la antiguedad de esta mina y estos restos. A partir de 1949, sociedades mineras más poderosas, como la sociedad Filantropía de los Orozco, se hizo con la propiedad de todas estas minas. En concreto, en el barranco de San Marcos, demarcaron sus minas allí, aunque siguieron trabajándose de la misma forma precaria que antes. En 1870, se utilizó este cortijo como punto de partida de la concesión minera de Filantropía de nombre “Convenio”. Para entonces ya se informaba de que este cortijo estaba abandonado.

POZO2

Pozo de la mina de San Marcos con su murete de protección (2005).

POZO1

Interior del pozo de la mina de San Marcos (2005).

Desgraciadamente, en el año de la “gran destrucción” de 2008, las excavadoras que cambiaron la fisonomía de este paraje llegaron a los restos de este cortijo, de una mina de 1844, borraron (literalemente) el pozo de la mina y echaron abajo casi todos los muros que quedaban del almacén. No voy a denunciar de nuevo este hecho, cosa que ya he hecho en innumerables ocasiones anteriores, pero está muy feo destrozar cosas que no sabes ni lo que son y sobre todo sin ningún sentido, porque no había planeado construir nada en el barranco de San Marcos. ¿Por qué entonces molestarse en hacer un camino hacia ninguna parte y destrozar estos restos?

Los rumbos de Reforma

Una de las tareas que tenía pendiente, dejando a parte el importante tema de la estancia de los estudiantes de la Université de Lorraine, era el de la confirmación definitiva de la existencia de vestigios de los viejos rumbos del lavadero “pequeño” de Reforma.

rumbo7

Como ya he comentado en otras ocasiones, se trataba de sistema de lavado de los lodos resultantes de diferentes procesos previos de selección y separación por gravedad del mineral de plomo. En los rumbos, se recuperaban hasta las partículas más minúsculas de galena, haciendo deslizar los lodos por unas plataformas ligeramente inclinadas, mientras unas escombrillas giraban continuamente distribuyendo uniformemente el lodo.

Hace ya aproximadamente un mes que publiqué unas fotografías de lo que suponía eran los restos de uno de estos antiguos rumbos del Pinar de Bédar, para gran sorpresa mía, pues no pensaba que quedaría nada de un lavadero de mineral que estuvo funcionando entre 1882 y 1884.

rumbo5

Pero como en otras ocasiones, el Pinar ha resultado ser una caja de sorpresas, y no sólo había conservado “fragmentos” de un rumbo, lo que pude encontrar, ni más ni menos, es con una plataforma casi completa de uno de estos rumbos.

El círculo, apenas distinguible del entorno por que no crecía hierba encima, tenía el diámetro justo (4 metros) y estaba ubicado en el lugar preciso donde yo creía haber ubicado los restos del viejo lavadero. Pero faltaba la confirmación definitiva, que solo tendría tras excavar en el interior del círculo y descubrir si quedaba algo de la superfície original, en el caso que fuera un rumbo, y poder saber también de qué estaba hecha (cerámica, piedras plantas, etc.)

rumbo6

La sorpresa fue mayúscula cuando encontré una superfície de mortero de cal de superfície enlucida, con una ligera inclinación, formando una característica superficie cónica de un rumbo. Me conformé con excavar una sección triangular del rumbo, aunque de buena gana lo hubiera limpiado todo sólo por ver “resurgir” de nuevo el antiguo artefacto. Pero eso quizás lo dejaré para más adelante.

La zona del eje faltaba, como era de esperar, desaparecida cuando desmantelaron el aparato, pero no pude por menos de observar como quedaban al descubierto dos “costillas” que revelan la forma de construcción de la superfície. En efecto, ya había visto otra vez cómo se construían superfícies de cemento para patios, ligeramente cónicas para encauzar el agua de la lluvia hacia los desagües. Primero se construyen varias costillas bien niveladas con la forma deseada, y luego se rellenan los espacios entre costillas.

El radio de la plataforma, de 2 metros y el borde exterior del rumbo, de unos 18 cm. conforman la plataforma cónica por la que se hacía deslizar el mineral.

rumbo1

Estos rumbos, que podríamos llamar “avanzados” contrastan notablemente con otros rumbo, de los artesanales que he dado en llamar “tipo Bédar”. Como para que se vea la diferencia, hay uno de ellos muy cerca del que acabo de describir.

rumbo2

Nótense las diferencias. La primera y evidente es la del tamaño, 4 metros el más antiguo y 2 metros el “artesanal”, uno de los más completos que se puede encontrar en la sierra del Pinar. Está construida a base de piedras planas o “lajas”, que se pueden encontrar fácilmente en la zona.

rumbo3

Tampoco se ve ningún tipo de estructura o perforación en el centro para la inserción de un eje para las escombrillas, si es que disponía de ellas. Quizás disponía de otro dispositivo para depositar los lodos sobre la plataforma.

La misma plataforma, francamente plana, está formada por piedras planas, simplemente encajadas, sin ningún mortero y sobre una capa de grava compacta, como se puede ver en las fotografías. Es posible que fuera, a su vez, el soporte de la verdadera plataforma de lavado, aunque no quedan restos que nos indiquen nada al respecto. Tampoco los restos metálicos que se pueden encontrar cerca ayudan mucho, pues se trata principalmente de pequeños clavos y otras piezas de hierro.

rumbo4

Como casi siempre, más preguntas que respuestas. Es, sin embargo, muy curioso e inusual, encontrar restos de rumbos tan antiguos en tan buen estado. No voy a insistir de nuevo en el tema del “patrimonio desaprovechado” de Bédar, pero me gustaría saber si se conocen ejemplos de restos de rumbos que se conserven tan bien como los de éste rumbo de finales del XIX. Salvando los rumbos descritos en Almagrera por Antonio González, no conozco más ejemplos.

Mina Reforma

VIA SANGRE

Quizás sea La Reforma la mina más accesible y a la vez una de las minas menos conocidas de El Pinar de Bédar. La incluyo dentro de las minas desaparecidas porque parte importante de los restos de esta mina fueron destruidos durante la ampliación de la entrada a la urbanización al Pinar. Justo en el desvío que lleva a esta urbanización, encontramos una especie de “entrada”, con unos edificios y un pequeño aparcamiento. Junto a ellas, unas discretas ruinas a penas llaman la atención del visitante. Esta es la mina Reforma.

ref1

reforma2

reforma3

La Reforma es más conocida por los coleccionistas de minerales, pues no es difícil encontrar bonitos minerales de carbonato de cobre (si sabes donde buscarlos, claro), y la mina, propiamente dicha, empieza en el conocido Socavón de Reforma, junto a la confluencia del barranco del Gato y el barranco de las Norias. Un puente cruzaba el barranco hasta las instalaciones propiamente de la mina, donde en 1881, La Compañía de Águilas instaló unos de los tres lavaderos mecánicos que funcionaron hasta 1884, bajo la dirección primero de Anton Getz y posteriormente de Federico Dietrichson. Las fotografías que podemos osbservar se hicieron en 2004, antes de que se llevaran a cabo los desafortunados trabajos de ampliación de la urbanización y de su acceso.

foto1

Han llegado hasta nosotros unas bonitas fotografías de José Rodrigo de esta mina, cuando el lavadero estaba en plena actividad. Fíjese en las fotografías como el lavadero, que no disponia de ninguna cubierta (a diferencia del Lavadero Grande), estaba organizado en diferentes niveles. La vía con el mineral procedente del Socavón Reforma llegaba por la parte superior, seguidamente un grupo de operarios trituraban el mineral y éste empezaba a clasificarse y lavarse en una serie de aparatos que son un buen muestrario de la tecnología de lavado de mineral de plomo de la época.

reforma4

reforma5

reforma

En estas fotografías se puede observar lo que quedaba de este lavadero en 2004. El espacio de las fotografías se corresponde con el de la fotografía de José Rodrigo anterior. Del complejo lavadero a duras penas quedaba nada, pero con un poco de atención se podían observar los fundamentos de las diferentes estructuras.

lavadero2

mine-9b2

El extraño artefacto que aparece en la parte central, que durante un tiempo fue para mí inclasificable, fue identificado finalemente como una criba de sacudidas u oscilante. Vemos un ejemplo de un solo eje en el dibujo, la de Reforma contaba con dos, movidas por una serie de poleas que se accionaban con una máquina de vapor locomóvil.

reformader

reformagden

reformagen

Esta parte ha sido la más afectada por la ampliación de la entrada a la urbanización, y es una pena, porque es muy extraño contar con fotografías de lavaderos de este tipo y saber, con tanta exactitud, donde se encontraba. También es raro ver lavaderos tan despreocupadamente descubiertos. Está claro que el riesgo de lluvia no les preocupaba mucho.

RUMBOS REFORMA 2

rumboref

Entre el resto de aparatos de lavado que aparecen, observamos también tres baterías compuestas de dos rumbos cada una, accionados por el eje de poleas instalada encima de los pilares. Para sorpresa mía, todavía es identificable la superfície circular enterrada de uno de estos rumbos, aunque se tratan de genuinos y auténticos round-buddles mecanizados. Las dimensiones de la misma no deja dudas sobre lo que es, consta de los 4 metros reglamentarios que los hacían tan eficaces a la hora de lavar los lodos.

TROMELO

konische langtrommel

Inconfundible son estos dos trómeles, que estaban instalados a un nivel superior a la criba oscilante. Estos trómeles ya se usaban también en el Lavadero Grande, y no es muy desaventurado pensar que eran del mismo tipo y del mismo fabricante (la casa Humboldt de Colonia, Alemania).

reff1

tolva

Los restos de las casas que estaban junto a las instalaciones del lavadero son difíciles de interpretar. Sabemos que al menos una de ellas era para alojamiento de ingenieros y directivos de la Compañía, pero sorprende ver una estructura que parece un pequeño horno de cuba dentro de una de ellas. Podría ser un pequeño horno para ensayos, es decir, podría ser un laboratorio.

horno1

horno2

Mucho más extraño es la presencia de esta estructura. La forma es casi idéntica a los hornos de reverbero de la antigua fundición de Carmen, y el interior presenta un espacio similar, cubierto de una bóveda de cañón. Sin duda podría ser un horno de fundición, pero ¿de qué época?

asr1

sr1

sr2

Por último, todavía es posible recorrer los 200 metros del socavón Reforma, galería de transporte que daba acceso a las labores internas. En la entrada permanecen los restos de un antiguo almacén o alojamiento (no hay referencias tampoco a este edificio).

sr3

sr4

Tras transitar 200 metros por una ancha galería, llegamos a una bifurcación. Dicen algunos testimonios recogidos en 1974, que por el socavón Reforma se podía llegar a las labores del Pinar y al pozo Centro, ubicado precisamente en el centro de lo que hoy es el núcleo principal de la urbanización, pero el viaje acaba necesariamente en esta bifurcación. Uno de las galerías no lleva a ningún sitio y la otra es un pozo por al que no apetece mucho acercarse por lo poco estable que parece el borde. Nadie debe meterse en minas abandonadas, pero si alguien lo hiciera, que tenga mucho cuidado en no saltar alegremente el montículo de arena que aparece justo ante la bifurcación, pues el pozo está justo detrás y nadie sabe cuanta profundidad tiene…

Autogestión de la Salud y Economia Sostenible

El 1 de marzo, mi amigo Pedro Cano imparte un taller gratuito en la Casa de la Juventud de Bédar: Autogestión de la Salud y Economía Sostenible.

Creo que el interés es claro, no solo por el contenido de la misma sino por el hecho de que se organicen actividades de este tipo. EcoCenter Bédar es una nueva asociación sin ánimo de lucro, que busca también el desarrollo sostenible de la zona, objetivo que compartimos. Les deseo que todo les vaya muy bien.

ECO CENTER BEDAR

Cualquiera que conozca mínimamente Bédar, sabrá de la riqueza botánica que atesora su sierra. Más sobretodo si han tenido el placer de pasear por Serena y por su rambla. Los pequeños microclimas húmedos que se crean en algunas ramblas, albergan verdaderos paraísos de plantas, con una biodiversidad que quita el aliento, literalmente. Es tal la cantidad y calidad de plantas medicinales que allí crecen, que solo pasear por allí debe ser, a la fuerza, bueno para la salud.

Desgraciadamente ya poca gente conoce las plantas medicinales y su uso. Yo mismo recuerdo a mi abuelo, que tenía siempre un remedio para cada mal, y secaba y preparaba diferentes plantas para poder usarlas cuando fuera menester. Por eso me parece muy interesante el taller de Pedro, para volver a recuperar ese antiguo saber y utilizarlo en nuestro propio beneficio… al margen de empresas farmacéuticas, de sus compuestos sintéticos y de los enormes intereses económicos que las controlan.

Pero yendo un poco más lejos, la medicina tradicional es algo que realmente está en auge. Salvo enfermedades y tratamientos que realmente requieren tratamientos y control médico, son muchos los pequeños males, molestias y problemillas que sin duda podríamos solucionar con los remedios de antes, evitándonos así el atiborrarnos (muchas veces sin control alguno) de diferentes sustancias químicas que más que bien nos pueden dar muchos problemas. Mucha gente demanda este tipo de tratamientos y es, sin duda, otro más de los potenciales económicos que alberga Bédar y que, de momento, a nadie se le ha ocurrido explotar.

Elaborar y vender remedios y medicinas naturales… ¿por qué no? Pero antes hay que saber reconocerlas, conocer sus utilidades y saber como procesarlas, y para eso tenemos a Pedro Cano.

El taller, que recuerdo que es gratuito, es el 1 de marzo de 10:00 a 13:00 en la Casa de la Juventud de Bédar. Doy fe de que quien lo imparte sabe muy bien de lo que habla.

Minas desaparecidas (2): La Reforma

VIA SANGRE

Quizás sea La Reforma la mina más accesible y a la vez una de las minas menos conocidas de El Pinar de Bédar. La incluyo dentro de las minas desaparecidas porque parte importante de los restos de esta mina fueron destruidos durante la ampliación de la entrada a la urbanización al Pinar. Justo en el desvío que lleva a esta urbanización, encontramos una especie de “entrada”, con unos edificios y un pequeño aparcamiento. Junto a ellas, unas discretas ruinas a penas llaman la atención del visitante. Esta es la mina Reforma.

ref1reforma2reforma3

La Reforma es más conocida por los coleccionistas de minerales, pues no es difícil encontrar bonitos minerales de carbonato de cobre (si sabes donde buscarlos, claro), y la mina, propiamente dicha, empieza en el conocido Socavón de Reforma, junto a la confluencia del barranco del Gato y el barranco de las Norias. Un puente cruzaba el barranco hasta las instalaciones propiamente de la mina, donde en 1881, La Compañía de Águilas instaló unos de los tres lavaderos mecánicos que funcionaron hasta 1884, bajo la dirección primero de Anton Getz y posteriormente de Federico Dietrichson. Las fotografías que podemos osbservar se hicieron en 2004, antes de que se llevaran a cabo los desafortunados trabajos de ampliación de la urbanización y de su acceso.

foto1

Han llegado hasta nosotros unas bonitas fotografías de José Rodrigo de esta mina, cuando el lavadero estaba en plena actividad. Fíjese en las fotografías como el lavadero, que no disponia de ninguna cubierta (a diferencia del Lavadero Grande), estaba organizado en diferentes niveles. La vía con el mineral procedente del Socavón Reforma llegaba por la parte superior, seguidamente un grupo de operarios trituraban el mineral y éste empezaba a clasificarse y lavarse en una serie de aparatos que son un buen muestrario de la tecnología de lavado de mineral de plomo de la época.

reforma4reforma5reforma

En estas fotografías se puede observar lo que quedaba de este lavadero en 2004. El espacio de las fotografías se corresponde con el de la fotografía de José Rodrigo anterior. Del complejo lavadero a duras penas quedaba nada, pero con un poco de atención se podían observar los fundamentos de las diferentes estructuras.

lavadero2

mine-9b2

El extraño artefacto que aparece en la parte central, que durante un tiempo fue para mí inclasificable, fue identificado finalemente como una criba de sacudidas u oscilante. Vemos un ejemplo de un solo eje en el dibujo, la de Reforma contaba con dos, movidas por una serie de poleas que se accionaban con una máquina de vapor locomóvil.

reformaderreformagdenreformagen

Esta parte ha sido la más afectada por la ampliación de la entrada a la urbanización, y es una pena, porque es muy extraño contar con fotografías de lavaderos de este tipo y saber, con tanta exactitud, donde se encontraba. También es raro ver lavaderos tan despreocupadamente descubiertos. Está claro que el riesgo de lluvia no les preocupaba mucho.

RUMBOS REFORMA 2

rumboref

Entre el resto de aparatos de lavado que aparecen, observamos también tres baterías compuestas de dos rumbos cada una, accionados por el eje de poleas instalada encima de los pilares. Para sorpresa mía, todavía es identificable la superfície circular enterrada de uno de estos rumbos, aunque se tratan de genuinos y auténticos round-buddles mecanizados. Las dimensiones de la misma no deja dudas sobre lo que es, consta de los 4 metros reglamentarios que los hacían tan eficaces a la hora de lavar los lodos.

TROMELO

konische langtrommel

Inconfundible son estos dos trómeles, que estaban instalados a un nivel superior a la criba oscilante. Estos trómeles ya se usaban también en el Lavadero Grande, y no es muy desaventurado pensar que eran del mismo tipo y del mismo fabricante (la casa Humboldt de Colonia, Alemania).

reff1tolva

Los restos de las casas que estaban junto a las instalaciones del lavadero son difíciles de interpretar. Sabemos que al menos una de ellas era para alojamiento de ingenieros y directivos de la Compañía, pero sorprende ver una estructura que parece un pequeño horno de cuba dentro de una de ellas. Podría ser un pequeño horno para ensayos, es decir, podría ser un laboratorio.

horno1horno2

Mucho más extraño es la presencia de esta estructura. La forma es casi idéntica a los hornos de reverbero de la antigua fundición de Carmen, y el interior presenta un espacio similar, cubierto de una bóveda de cañón. Sin duda podría ser un horno de fundición, pero ¿de qué época?

asr1sr1sr2

Por último, todavía es posible recorrer los 200 metros del socavón Reforma, galería de transporte que daba acceso a las labores internas. En la entrada permanecen los restos de un antiguo almacén o alojamiento (no hay referencias tampoco a este edificio).

sr3sr4

Tras transitar 200 metros por una ancha galería, llegamos a una bifurcación. Dicen algunos testimonios recogidos en 1974, que por el socavón Reforma se podía llegar a las labores del Pinar y al pozo Centro, ubicado precisamente en el centro de lo que hoy es el núcleo principal de la urbanización, pero el viaje acaba necesariamente en esta bifurcación. Uno de las galerías no lleva a ningún sitio y la otra es un pozo por al que no apetece mucho acercarse por lo poco estable que parece el borde. Nadie debe meterse en minas abandonadas, pero si alguien lo hiciera, que tenga mucho cuidado en no saltar alegremente el montículo de arena que aparece justo ante la bifurcación, pues el pozo está justo detrás y nadie sabe cuanta profundidad tiene…

Minas desaparecidas (1): el barranco de la Mina Grande

Son los ingenieros Ramón Pellico y Amalio Maestre los que nos hablan por primera vez del significado de la Mina Grande 1840, que es el nombre que los bedarenses daban entonces a los antiguos restos de minas en el Pinar de Bédar y de la que según nos cuentan, corrían numerosas leyendas sobre su origen.

El nombre, además, ya había sido incorporado como parte de la toponimia del lugar, pues con ese nombre se conocía el barranco donde se encontraban muchos de los restos de estas minas, y así se recoge en las demarcaciones de las diferentes concesiones mineras que se registraron en esa zona a partir de 1843.

grande1grande2grande3

Se documenta actividad minera en la sierra de Bédar al menos desde 1525, aunque se considera que la explotación de los yacimientos del Pinar de Bédar, antiguo pago de Alcornia, desde hace mucho más tiempo.

Cuando hablamos de “Mina Grande” no nos referimos a ninguna mina concreta de la que conozcamos la fecha de demarcación ni si fue explotada, es un término antiguo que, precisamente, rememora esta antigua actividad y que englobaría todas las labores antiguas de el Pinar.

grande4grande5grande6

Sobre la antigua Mina Grande solo queda la escueta descripción de los anteriormente mencionados ingenieros, que describen la presencia de un pozo de más de 20 varas (16,7 metros) y un socavón fortificado con arcos de gneis, tapiado a unas 8-10 varas de la bocamina. Éstos, y otros restos antiguos que pudieran encontrarse, fueron borrados por el desarrollo posterior de la minería en la zona.

Sin embargo, el conocido como barranco de la Mina Grande, con todos sus estratos arqueológicos fue borrado definitivamente entre 2004 y 2005. Y cuando digo borrado quiero decir exactamente eso, eliminado del mapa. Desapareció así la posibilidad de realizar estudios más en profundidad y conocer algo más sobre esta Mina Grande.

grande7grande8grande9

En mi caso solo dio tiempo a realizar un reconocimiento de la zona, antes incluso de saber la importancia que tenía.

Los mineros partidarios que perduraron hasta 1926 explotando estas minas, conocían este barranco como el barranco de San Manuel, pero queda suficientemente demostrado por los documentos de registro de varias minas, que antes era conocido como barranco de la Mina Grande. Allí se demarcaron minas como “Bien estar”, “Alarma”, “No ganamos para sustos”, “Algarroba” o el registro “San Nicolás de Bari”. Posteriormente tenemos “La infalible” y, finalmente, la concesión minera conocida como “Reformada” (que no “Reforma”, que es otra mina), nombre con la que se conoció después. También se englobaba dentro de esta antigua “Mina Grande” los restos mineros que se encuentran en el barranco de San Marcos, y no es descabellado pensar que, la “Mina Grande” no era más que el nombre que se daban a todas las minas antiguas de El Pinar, cuyas grandes cantidades de escombros debieron estimular sobremanera la imaginación de los lugareños. Sin duda de ahí lo de “grande”.

grande10grande11grande12

Pero del barranco de San Manuel, o de la “Mina Grande”, hoy en día no queda más que una serie de calles y explanadas de una urbanización a medio construir y abandonada. Un desagradable recuerdo de la “ladrillitis” que afectó a mucha gente no hace tanto tiempo. Triste destino que sufrieron también otras zonas como los tristemente famosos restos desaparecidos del “Lavadero Grande”, gran parte del barranco de San Antonio Abad, el desaparecido cerrillo de San Antonio el Alto, o los restos de otras minas como “Suerte”, “Por bien de todos” o la de “Allá veremos”, que durante mucho tiempo fue considerada la primera mina de la zona (aunque luego se demostró que hubo otras anteriores).

grande13grande14grande15

No estamos viendo ahora las fotografías de lo que hay ahora, ya las he puesto en otras ocasiones. Estamos viendo lo que había antes, en 2004, poco antes de que todo fuera arrasado. Queda tan solo un pequeño montículo que correspondía con la antigua mina “Alarma”, posteriormente incluida en “Reformada” y lugar de peregrinación muy conocido y apreciado por parte de los buscadores de minerales.
Vemos, pues, lo que hemos perdido. Restos en los que ahora, con el conocimiento actual sobre la minería de Bédar, reconozco estructuras que antes se me antojaron imposibles de identificar.

grande16grande17grande18

Durante un breve reconocimento realizado el año antes de su destrucción por el arqueólogo industrial Paul Rondelez y su equipo, identificó un posible circulo de “grillage” o de tostación de mineral de plomo, junto a una antigua y minúscula galería que pudimos explorar en su totalidad.

Pude documentar también unos antiguos hornos de tostación de mampostería seca que estaban ubicados en la vieja mina “No ganamos para sustos”. Estas instalaciones fueron “eliminadas” por un incomprensible camino practicado hacia ninguna parte y sin objeto aparente, como un tentáculo de la mastodóntica explanada que hizo desaparecer por completo el cerrillo de San Antonio el Alto y que ahora se podría llamar perfectamente “la explanada sin nombre”. Parece que el único objetivo de este camino fue hacer desaparecer estos molestos restos(¿¿qué sentido puede tener si no construir un camino de gran pendiente hacia la abrupta cima de un cerro rodeado por riscas?? allí ni se puede construir nada ni hay posibilidades de continuar hacia ningún lado). Ahora, lo único que queda de todo eso son algunos restos de cerámica que pude recoger y las mediciones y acusadoras fotografías que pude hacer de los tres hornos que formaban el complejo de esta mina.

Podemos ver también en las fotografías montones de escombros, producto del lavado de minerales, e incluso una estructura cilíndrica de mampostería seca que antes era una completa incógnita y ahora identifico sin problemas como una chimenea de ventilación de un antiguo pozo.

Sin embargo no todo está perdido, persisten todavía muchas labores antiguas de esta antigua Mina Grande, especialmente en el barranco de San Marcos. Si se ha salvado ha sido por la crisis de la construcción y no por ningún tipo de sensibilización con respecto al patrimonio histórico. Simplemente se ha de valorar si después de haber contemplado las fotografías que adjunto a este texto, consideran que es mucho mejor contar con horribles urbanizaciones mal planificadas (o peor, urbanizaciones abortadas y abandonadas)o si hubiese sido mejor intentar armonizar un crecimiento urbanístico controlado con el debido respeto y conservación de los lugares de especial interés histórico y patrimonial, de cara a un más que posible futura utilización turística. Ahora ya no podemos arreglar el desastre ni hay nadie al que pedirle explicaciones.

Pero de poco sirve lamentarse, a ver si al menos se ha aprendido la lección…

Numismatica

Son pocas, pero se podría decir que son las primeras monedas de origen hispanomusulman que se han estudiado mínimamente y que se conoce a ciencia cierta que proceden de Bédar.

Quizás tengan escaso valor desde el punto de vista de un coleccionista, pero al menos sabemos su procedencia, al contrario de muchas de las piezas de colección, lo cual les quita mucho de su valor histórico.

He podido examinar y fotografiar estas piezas en concreto y, con la ayuda de un coleccionista con experiencia, he intentado clasificarlas. Es por eso que, como siempre digo, esta información se ha de tomar con todas las reservas posibles, y si alguien cree que puede aportar nueva información o corregir los datos que ofrecemos, estaremos encantados en hacer las rectificaciones oportunas. De la misma manera, si alguien ha encontrado monedas de este tipo por la zona y quiere que le echemos un “vistazo”, estaremos encantados. Con unas buenas fotografías, las medidas de la pieza y el peso (a ser posible) sería suficiente.

No sorprende que todas sean de la época del reino de Granada, están bien documentadas las poblaciones de Bédar y Serena durante esta época. En primer lugar, tenemos dos medios dirhem cuadrados de plata “tipo almohade”. Por el color verdoso que presentan, debía de tratarse de plata con cierta cantidad de cobre. Una de ellas está recortada, pues era habitual en la época obtener moneda “fraccionaria” de esta manera. La otra, que se encuentra en mal estado y las leyendas prácticamente ilegibles, presenta dos perforaciones por haber sido utilizada con fines decorativos.

DIRHEM

El ejemplar más curioso es el que presentamos a continuación. Se trata de un medio dirhem de plata, con leyendas parcialmente legibles en ambas caras. Destaca la tosquedad de la pieza, mal acuñada y muy irregular. En el lugar donde se indica habitualmente el lugar de fabricación (ceca), se pueden observar las letras “LM” (leído de derecha a izquierda), por lo que se cree que es de la ceca de Almería (al-Mariyya). También está perforada para su utilización como adorno.

MONEDA SERENA3

Lo que viene a continuación es un felus (moneda de cobre). Estas monedas son interesantes porque solían poner la fecha por uno de los lados, y aunque este ejemplar está en mal estado y solo se ve algo por una de las caras. Por fortuna lo que se puede leer (aunque con dificultad) es precisamente parte de la fecha, lo que permite saber que indicaba “nueve y setenta y ochocientos”, es decir, el 879 de la Hégira, o lo que es lo mismo, el año de 1474 d.C.

FELUS

Tendrán muy poco valor económico, sin duda, pero son muy valiosas desde el punto de vista de la historia de Bédar.